Su paciencia comenzaba a agotarse. La primera semana sin su libro predilecto había sido bastante cansado y creyó que podría sobrevivir sin él, pero no fue así. Tenzou lo amenazaba a cada segundo con destruir el libro ¿cómo es que un objeto te pueda volver una presa fácil? Y es que justo ese mes en el que ella llevaba viviendo con él le había provocado algunos problemas que para Tenzou eran acciones que su sempai no debía hacer.

Después de que la chica desapareciera por unas cuantas horas y de que le dieran una reprimenda que no merecía, el lunes se tuvo que enfrentar a su fiel perro guardián, a Neji Hyuga. Genio en el estudio con orgullo tan grande como su arrogancia. La esperaba en los patios de su facultad cuando aquel ser pálida piel llegó para golpearle, porque ante todo buscaba salvar la honra de su prima. Siempre fue reconocido por su gran paciencia y serenidad y por ello fue que no le regresó todos esos golpes que el joven le mandaba pero que no lograban tocarlo. Dos chicos llegaron para parar la pelea entre ambos. Antes de que sus amigos se lo llevaran de aquel lugar pudo decirle que si le hacía más daño a su prima iba a sufrir grandes consecuencia.

Para él no había consecuencia más grande que el que su prima estuviera embarazada ¿o es que había algo peor? Probablemente. Y es que después de que su primo lo enfrentase también lo hicieron los amigos más allegados de Hinata, un chico de cabello corto con franjas rojas en la cara y su inmenso perro llamado Akamaru le hicieron saber que no la dejarían sola NUNCA. Siempre había sentido afecto por los perros pero esa cosa la quería lo más lejos posible. Y para terminar la situación lo secundó su amigo y compañero Shino Aburame, que era muy conocido por su gran conexión con los insectos, sus pálidas manos también lo apuntaron como pervertido, sintió un asco profundo cuando aquel joven se le acercó, se decía que los Aburame podían tener entre sus ropas esos diminutos seres, y la verdad no quería a quedarse a averiguar si era cierto.

Después de estos dos disgustos con sus allegados decidió hablar con uno de sus viejos compañeros de escuela cuando estudiaba derecho. Asuma Sarutobi se abrió camino como abogado, así que le pidió que ayudara a la joven que vivía con él. Rápidamente accedió al escuchar el breve curriculum de la chica por parte de Kakashi, quiso conocer a la joven en persona para ver sus aptitudes y fue ahí que otro problema se presentó. Ambos se conocían, no tenían una relación muy allegada pero se conocían. Su esposa Kurenai había sido maestra de Hinata durante la infancia.

Al ser esposos le comentó la situación entre ellos dos, por lo que se armó un gran escándalo por parte de la sensual mujer, realmente se notaba que era maestra y principalmente por la forma en que lo regañó ¿qué no se daba cuenta que era un hombre de 35 años y no un niño de 4 para que lo tratara de esa manera? Casi lo ponía hacer planillas sobre el uso importante del condón cuando ya eres sexualmente activo.

Con ello pensó que la paz volvería a establecerse en su hogar, pero tampoco fue así. El novio de la chica sentía tanto apego por ella que se pasaría noches enteras en su departamento, por lo visto no conocía la privacidad. Hinata en su desesperación logró alzar la voz contra su novio para que no estuviera tanto tiempo en el departamento, primero por respeto a la casa que no era suya, segundo porque necesitaba para descansar ya que los mareos no cesaban y los antojos iban incrementando, así como el sueño. Y el tercer punto era que el reducido espacio del apartamento, sabía que el sensei había conseguido un lugar pero que por el momento no podía ser habitado, así que sentirse cansada y llegar a un lugar donde te esperan 8 perros y hay trabajos regados por doquier y que no se pueden ni tocar porque probablemente sería un trabajo que le habían pedido a Kakashi, el tener que compartir cama con los perros —que por lo visto no conocían el espacio personal — le hacían su estancia más complicada.

Así que lo último que le quedaba de paciencia desapareció cuando Tenzou comenzó a regañarle de forma severa acerca de su comportamiento, y con ello amenazó el hacerle daño a su amado libro.

— ¡Basta! No eres quién para regañarme—exaltado golpeo la mesa de trabajo, lo cual provocó que el café que se encontraba encima casi se derramara—segundo lo que pase entre esa chica y yo no es de tu incumbencia. Tercero yo no hice todas esas cosas que hicieron sentir "mal" a Hinata, ella es la que se comporta como una mártir—lo miró directo a los ojos con un aspecto sombrío—y cuarto, ese libro no lo T-O-Q-U-E-S—y en rápido movimiento logró quitárselo.

—E…espere—salió de la pequeña oficina que compartían, caminó hacia las escaleras y abrió con cuidado su libro, dio un ligero suspiro al ver que se encontraba bien. Subió hasta la azotea del edificio y se dejó caer en el suelo.

EL aire alborotaba sus cabellos. Volvió abrir su libro en la portada, quitó la funda para ver una nota "Sé que eres un pervertido, así que espero te entretenga un poco, y así te alejes un poco de la escuela, te hará bien. P.D no le digas a Rin que te lo regalé." No pudo evitar soltar una pequeña risita, Obito siempre había sido demasiado ocurrente, a veces simplemente se preguntaba cómo es que se volvieron los mejores amigos, tal vez porque eran completamente distintos, tal vez…

Suspiró cansadamente, debía regresar a sus viejos hábitos, en los que dibuja noches enteras sin dormir para sacar las alegrías, frustraciones y el dolor… si volvía aquellos días probablemente dibujaría puros ogros.

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Si bien no era el mejor haciendo lettering, pero se defendía, por lo menos en su trabajo nunca se habían quejado de ello. Tenía que llevar diversas propuestas para un nuevo cartel que le habían asignado. Es muy sabido que los diseñadores casi no duermen —cuando lo hacen— así que por semanas estuvo viviendo con 3 horas diarias de sueño, sumándole las pocas comidas que hacía en el día para poder terminar el proyecto asignado, porque si no se entregaba a tiempo las propuestas el proyecto se cancelaba y con ello su paga. Por tanto debía realizar como siempre un trabajo perfecto. Creyó que esa noche podría dormir, el trabajo ya estaba hecho, sólo era cuestión de meter toda en su porta planos… Sus ojos se abrieron como paltos al ver que su trabajo se había manchado de comida, para ser exactos ramen.

— ¡NARUTO!—sintió como la cólera lo invadía de pies a cabeza— ¿Qué haces en MÍ casa?

—Yo…sensei no se enoje—tomó un trapo para limpiar los trabajos pero lo único que hizo fue que la tinta se mezclara más—ve se quita—dijo con una sonrisa nerviosa. Le tomaron su muñeca con brusquedad y la quitaron de los proyectos

— ¡Mezclaste toda la tinta del estilógrafo!—había hecho anotaciones importantes que ahora ya no eran visibles—quiero que te vayas en este instante y ¡no regreses!

—Kakashi sensei fue sin querer dattebayo.

— ¡Largo!

—Pero…—la joven Hyuga lo tomó del brazo para acompañarlo a la puerta pero su novio seguía estático.

—Vete.

—Sen…—tomó su chaqueta y sus instrumentos con velocidad y furia metiéndolos dentro de una mochila.

—Me largo—dio un gran azote en la puerta antes de salir que se pudo escuchar en gran parte del edificio.

—Espere sensei—salió corriendo por las escaleras para alcanzarlo. Dos minutos después entró por la puerta y tomó las cosas de su alumno con brusquedad y las dejó en la entrada

—Ka…Kakashi-sensei yo—fulminó con la mirada a la joven que tenía enfrente mientras seguía sacando las cosas y cerraba con llave la puerta.

—Si vuelve a poner un pie en este departamento no respondo—se fue a la recámara para tomar sacar ropa y poder darse un baño. La joven Hyuga bajó la mirada al verlo así, preparó un poco de café para cuando saliera del baño. Se lo ofreció con sumo cuidado pero este no lo acepto, se fue a su restirador maldiciendo. La chica se fue a la habitación con lágrimas en sus ojos, nunca la había tratado así.

Empezó a trabajar de mala gana repitiendo ciertos patrones que estaban en los papeles mojados. Pakkun se le acercó pero él simplemente lo ignoró, no tenía cabeza para nada y ahora debía repetir el trabajo de varias semanas en una sola noche. Su perro le ladró varias veces para captar su atención y respondió con un pesado ¿qué pasa Pakkun? El perro lo llevó al comedor donde se encontraba la joven secando los trabajos con sumo cuidado sin llevarse la tinta de los trazos para que fuera legible

—Déjalos esos ya no sirven

—Pe…pero si se secan con cuidado la tinta no se expande tanto y p…podrá ver sus anotaciones—tenía un pequeño ventilador en la mesa y sus manos se encontraban juntas y temblorosas sobre sus piernas.

—No es necesario que lo hagas, no podré terminarlos todos.

—Y…yo puedo ayudarle…—fue prácticamente un susurro y ocultó su rostro bajo su flequillo ¿realmente pretendía ayudar hacer el largo trabajo de varias semanas? Él necesitaba demasiada precisión, y sus manos inexpertas no podrían hacerlo.

—Gracias pero no creo que sepas hacerlo.

—S…sé cómo hacerlo. Un tío que es arquitecto me enseñó el uso de los instrumentos de precisión—con eso podría hacer un gran avance mientras el repetía los dibujos, letras y trataba de identificar lo que había escrito. Hizo un espacio en la mesa y trabajo hojas blancas con los instrumentos

—Demuéstrame que sabes hacer Hyuga— la chica tomó con sus manos temblorosas las escuadras y lápices h—haz paralelas con el estilógrafo—se sentó al revés en una silla recargando sus brazos en ella. La chica comenzó a escuadrar la hoja, pronto tiró una línea con el estilógrafo que se chorreo bajo la regla, abrió sus ojos temerosos de que la reprimieran por su acción pero no vio respuesta. Tiró otras líneas en las que la tinta se volvía a chorrear—No presiones tanto el estilógrafo con el papel y no metas la punta, mantenlo en forma vertical—volvió a repetir las paralelas en otra hoja, siendo sus líneas casi perfectas—Buen trabajo Hyuga—ahora él tomó las escuadras y las colocó sobre la hoja—casi perfectas, pero servirá—pudo apreciar un leve sonrojo en el rostro de la chica y una ligera sonrisa

—Gra…gracias

—Gracias ti. Pero ¿no tienes tareas que hacer?

—Ya las terminé—hizo una leve pausa antes de proseguir— Naruto-kun y o ya habíamos terminado así que fue a comprar ramen para los tres, colocó el ramen en la mesa y cuando quiso quitar los trabajos para que no se mancharan escuchó que usted venía…

—y quería sorprenderme con el ramen, así que trató de acelerar el proceso y derramó el ramen en los trabajos.

—S…sí—tendría que pedirle disculpas otro día a su exalumno pero ahora debía terminar su labor

Ambos comenzaron a trabajar, al mismo tiempo y le sorprendió la rapidez con que la chica hacia sus líneas que eran totalmente pulcras en el trazo. Así que decidió hacer los dibujos con mayor velocidad así podría dormir unas cuantas horas.

Después de unas horas se levantó de su asiento estirándose un poco se dirigió a la cocina y preparó algo sencillo, le acercó a la joven un emparedado de jamón, mientras él se llevaba su café a su lugar de trabajo. La chica le agradeció gentilmente tomándolo de inmediato. Después de aquella cita en el hospital los mareos y vómitos iban cesando pero su apetito se incrementaba cada día un poco más. Si prestabas atención a su figura te dabas cuenta de que su vientre ya no era tan plano y ahora comenzaba a abultarse ¿dentro de cuánto tiempo tendría su inmenso vientre? No le pagarían a Hinata hasta dentro de unos dos o tres meses por lo que no podría comprarse ropa, porque aunque no quisiera admitirlo la joven, su ropa le quedaba más ajustada.

La noche siguió avanzando, así que le pidió que se fuera a dormir, que podría terminar el trabajo solo pero ella se negó. Cuando vio que ella estaba a punto de quedarse dormida sobre la mesa, la cargó —como en otra ocasión— y la recostó sobre la cama.

Volvió a tomar su lápiz y siguió su trazo libre. Sus ninken—así lo había llamado a los ocho— dormían en la sala esperando a que su amo regresara a la bañera, donde los ocho descansaban. Y eran ocho porque Pakkun había decidido abandonarlos, al parecer su perro preferido le gustaba más dormir en la cómoda cama con Hinata.

Un olor dulzón lo despertó, sentía un gran pesar en los ojos, trataba de abrirlos pero le era imposible hacerlo. Sintió una lengua pegajosa en su mano, lentamente se despertó pero el pesado cuerpo de Buru le sacó el aire cuando se echó sobre su cuerpo —Guru ya voy, ahora vete— Pero no se inmuto con sus palabras. Dio un suspiro y recargó de nuevo su cabeza en la bañera. Ese olor se incrementaba y su estómago rugía. Como pudo se deshizo de su can para dirigirse a la cocina y averiguara que era aquello que lo había despertado.

La joven Hyuga servía en la mesa tres hot cakes, parecían sacados de una revista, aunque eso ya no le sorprendía, sus artes culinarias eran muy avanzadas.

—Kakashi-sensei ya despertó—se talló un ojo mientras bostezaba

— ¿Qué haces despierta tan temprano? —Pasó su mano por sus alborotados cabellos plateados—Deberías dormir, creí que hoy entrabas tarde a la escuela

—Sí, pero supuse que no se levantaría temprano y no desayunaría. —levantó una ceja ¿acaso ya se había dado cuenta de sus malos hábitos matutinos?—Es mejor que los coma ahora, sino se enfriarán—se sentó con pesadez mientras jugueteaba con el trozo de mantequilla que estaba sobre la comida, disimuladamente miró el cuerpo de la joven que se encontraba de perfil, su pijama se ajustaba de una parte en específico, y sin saberlo tuvo unos deseos inmensos de posar sus mano sobre ella y desnudarla por completo. Sonaba un tanto pervertido pero ya la había visto totalmente desnuda una vez, pero ahora era diferente.

Para aquellos que hayan tenido la oportunidad de dibujar al cuerpo humano cuando está desnudo entenderá a que me refiero cuando digo que es totalmente sorprendente, es algo tan "rico", tiene curvas y gamas tonales tan variadas que son pleno éxtasis visual. Cuando vez a un cuerpo desnudo por primera vez quieres un cuerpo estético para dibujarlo, pero los cuerpos que no son estéticos son los mejores, te enseñan más, como es la proporción, luz y volumen. Y si sabes cómo das vida.

¿Alguna vez han visto un cuerpo de una mujer de 40 años con bastante sobre peso? Algunos les sonará grotesco, y puedo decirles que están sumamente equivocados. Probablemente suene algo poético, pero descubres belleza plena en sus curvas, un deleite que un cuerpo delgado no te puede dar, ya que este tiene mayor detalle, como los cuerpos de una persona grande, sus arrugas llenas de experiencia te sirven para aprender a detallar y a educar tu visión.

Alguien que dibuja cualquier cosa se puede convertir en un plano gráfico, por ello deseaba verla desnuda, quería plasmar las curvas que se iban acrecentando conforme pasaban las semanas. Anhelaba ver el cambio de su fino y pálido cuerpo ¿Sería mejor hacerlo con grafito o pluma? La pluma es una de las tintas más dóciles con la que puedes dibujar fácilmente, pero el grafito también era veloz pero siempre tuvo la desventaja de manchar con los lápices B…

— ¿Se siente bien?— sus dos cejas se encontraban juntas mientras mantenía en las manos su plato

—Excelente —no pudo evitar sonreírle, como dé lugar la desnudaría para poder plasmarla sobre el papel.

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Si alguien semanas atrás le hubiera dicho lo fácil que sería pedirle a la joven Hyuga que se desnudara no lo creería. Eso no quiere decir que ella aceptó, de hecho negó su petición, y más porque el Hatake se lo pidió con unas cuantas copas demás.

El día de la entrega de los bocetos para ver si el cliente le gustaba, aceptó. Con ello Kakashi tuvo mayor desvelo para que el proyecto al fin saliera a flote, lo que trajo grandes ganancias a la empresa y por ende una gran fiesta. No le gustaban mucho las fiestas y menos con sus compañeros de trabajo, pero aquel proyecto era un gran paso para todos y para su curriculum. No pudo evitar unirse a la celebración, y el alcohol hizo efecto. Yamato lo llevó a su departamento para seguir con la fiesta. Cuando despertó decidió irse a su departamento no le agradaba estar en un ajeno al suyo, pidió un taxi que lo llevase.

Subió con sumo cuidado las escaleras para no caer, abrió la puerta y los perros comenzaron a ladrar. Su cabeza le estallaba y sus perros lo mantenían en el suelo ¿Desde cuándo les daba tanto gusto que él llegara? Tal vez siempre pero estar un poco tomado le hacía ver las cosas más aparatosas, sintió que alguien lo ayudó a levantarse y descubrió que era Hinata.

Su tonto alumno había posado su mano sobre el vientre de la chica esperando a que el bebé se moviera pero no fue así, Sakura le dijo que eso sucedería hasta los 4 meses, en ese momento ella tenía 3, ahora tenía los cuatro pero nada se movía en su interior.

—Quítate la ropa

— ¿Disculpe?

—Quítatela—se sostuvo de una de las sillas—en verdad ya no aguanto más, necesito que te desnudes, necesito ver las curvas que proyecta tu cuerpo…—recibió una bofetada por parte de la joven, que casi lo tira, en otros momentos probablemente solo le hubiera volteado un poco el rostro, pero era un milagro que no se encontrara en el piso—Espera, n…no me dejaste terminar

—No es necesario—la joven se dio media vuelta para regresar a su habitación

—No me di a entender—con unos cuantos tropezones la tomó del brazo—necesito ver tu vientre, no sabes la necesidad que tengo por verlo y plasmarlo en papel—lo miró confundida

— ¿Por qué no dibuja a su novia desnuda?

—Porque está molesta, creo que ya no me considera su pareja y lo más importante ella no está embarazada

—Em…embarazada

—El cuerpo desnudo es… creí que lo sabías—se sentó en suelo recargando su cabeza contra la pared—ya sabes… maldito alcohol no me deja hablar

—Magnífico…

Flash back

Antes de salir de vacaciones decembrinas en la Escuela de Arte y Diseño siempre cerraban con una demostración de dibujo por parte de los mejores maestros de la escuela, este era su quinto año en la demostración. Todos llevaban diferentes materiales para su labor. Los alumnos los miraban desde sus asientos.

Después de la primera ronda los jóvenes debían dibujar al modelo, y los maestros veían sus trabajos. Una competencia comenzaba los últimos diez obtenían un reconocimiento y un trabajo de los ilustradores que tenían presentes.

—Entonces eso hacen—la joven se sentó en el asiento de copiloto. Después de la pelea con su primo decidió comprar un auto, era bastante sencillo pero funcional.

—Sí

—supongo que solo los estudiantes pueden entrar a la competencia

—No, cualquier lego o universitario que se inscriba con anticipación puede entrar—de reojo miró a la joven quien parecía estar formulando la pregunta

—Entonces… ¿yo podría participar?

—Si me hubiese dicho con tiempo sí—la joven bajó la cabeza en forma de derrota al escuchar sus palabras—me deben unos cuantos favores así que nadie podrá negarte el acceso a la competencia—parecía una niña a la que le dicen una gran noticia

—En verdad gracias

—No hay de qué

Ella no planeaba llegar a los últimos 10 puestos de la competencia pero quería presenciar a los ilustradores y conocer trabajos de Kakashi, ya lo había visto trabajar varias veces pero ahora podría verlo actuar junto otros grandes maestros.

Sus ojos se abrieron como platos cuando vio a un hombre desnudo posar frente a los maestros, un gran sonrojo le vino a la cara y pudo apreciar como Kakashi se reía en su interior al ver su expresión. Aparte del padre de su hijo no había visto a otro desnudo.

Al tratar de dibujarlo sus manos le temblaban, sintió que una mano se posó sobre su hombro un hombre de una edad parecida a la de Kakashi le dijo que se relajara, y así trató de hacerlo, pero le fue difícil. Sus trazos no eran los mejores pero para su nerviosismo eran buenos. Sobrevivió a las primeras rondas donde pudo apreciar a los modelos en parejas, el performance algunos sorprendió pero a los veteranos ya estaban acostumbrados, pero les sorprendió el espectáculo de danza aérea. La flexibilidad que ofrecían los cuerpos le eran totalmente fascinantes.

Lo esperó hasta que la competencia terminó, los 10 jóvenes eran extremadamente buenos, tenían un control total sobre la técnica.

— ¿Qué te pareció?—caminaban sobre la solitaria escuela, el aire invernal sacudía sus cabellos con fuerza

—Estupendo sin lugar a dudas—se pasó una mano por su cabellera para que no se alborotara tanto—n…no creí que se usara el desnudo para las clases

—Creo que olvidé decirte esa parte

—Pero aun así fue magnífico, gracias

Fin de flash back

—Entonces… ¿aceptas?

—Y…yo no lo sé

—No es difícil—intentó levantarse y la joven le ayudó pero era bastante pesado. En sus intentos por elevar suc cuerpo casi cae sobre la muchacha pero su manos quedaron sobre ella pero quedaron, específicamente en su vientre. Su respiración se cortó y en automático los estragos del alcohol se esfumaron. En un reflejo colocó su rostro sobre el vientre mientras con una mano se sostenía y la otra se mantenía, moviéndose despacio, cerró sus ojos por un momento, hasta que los pequeños movimientos cesaron.

—S…se—miró a la joven quien se encontraba estupefacta, la sostuvo entre sus brazos para que sus lágrimas de felicidad cayeran sobre su pecho

—Se movió—últimamente su cuerpo hacia cosas que él no le pedía, una sonrisa estúpida se colocó en sus labios, la joven lo miró a los ojos con una gran sonrisa.

Gracias por sus comentarios a:

kakasev666

Murasaki

Golin (espero que ya no lo odies tanto xD)

Ninde Elhenair (supongo que es muy difícil ser objetivo cuando quieres blasfemar contra algunos personajes)

angel maria 15

y me alegra que les esté gustando el fic.

Para aquellos que ya hayan hecho dibujo al desnudo supongo que sabrán a lo que me refiero. Aunque no lo crean si se realizan este tipo de actividades en la escuela.

Para los que tengan duda el lettering es el dibujo de la letra, como el logotipo de instagram. Hay trabajos mejores pero es por si tenían la duda.

Probablemente tarde en subir el siguiente capítulo porque la escuela me absorbe mucho tiempo, y con ello las horas de sueño