"Tomeru No Apocalipsis"
CAPITULO SIETE:
AUTORAS: EsperanzaKapranos, Denisse-Chan
SECCIÓN: Animé. "Yuyu Hakusho"
GÉNERO: Romance. Humor. Batalla. Acción
Resumen: 2 Chicas totalmente opuestas son elegidas para proteger algo… se aventuran a un viaje a Japón donde consiguen amor, muerte, destrucción y muchas sorpresas… ¿Te atreverías a seguirles o tal vez, preferirías seguir ignorando el peligro que corre el mundo una vez más?
N/AS (Nota de la Autoras): Ninguno de los personajes del animé Yuyu Hakusho nos pertenecen, sólo aquellos que no salen en el animé y manga son de nuestra autoría.
En la casa de Genkai había una pequeña reunión convocada, principalmente, por Botan. Quién había rescatado al pelo rosa y puesto a salvo. Miraba fijamente a los enfrente suyo seriamente.
--- Estoy segura de que esto no es nada nuevo... han robado al demonio que les había causado problemas, chicos. Hirieron a la maestra Genkai... y dejaron esta marca...--Botan les enseñó una hoja de papel con una insignia rara, con detalles dorados y negros.- Espero... puedan encontrar lo que necesitan...- le entregó la hoja a Kurama.
--- Pero... ¿cómo es que sabes de Décès, Botan? --inquirió Kuwabara
--- Pues casi todos en las oficinas del mundo espiritual saben lo que pasó- contestó esta.
--- Más importante, ¿qué es lo que tenemos que hacer, Genkai? --Esta vez Yusuke fue el que le preguntó a su vieja maestra.
--- Ustedes... --Tomó aire por unos instantes, Genkai aún se encontraba seriamente herida- ustedes deben de ir al templo del Monte Fuji y buscar a una mujer llamada Tsunami. No estoy segura... pero ella debe de saber algo acerca de esa marca.
--- ¡¡¿QUÉ?!! ¡¡¿EL MONTE FUJI?!! --exclamó Kuwabara, desesperado-- ¿Cómo esperas que lleguemos allá?
--- Tomando un barco... baka...--murmuró Hiei, con sorna. (N/A: "Idiota" en japonés)
--- Muy bien, yo informaré al director de su partida. Diré que es por un asunto familiar, procuren no tardar mucho. Estaré al pendiente de ustedes --Declaró Botan.
--- Gracias, Botan... --Yusuke y los demás se pararon.
--- Tengan cuidado chicos --Dijo Botan, preocupada.
--- Claro, Botan --Respondió Kurama.
--- Andando --Exclamó Yusuke.
Irina se dirigía al salón de clases respectivo de la hora. Caminaba lenta, pensativa. ¿Cuánto había pasado desde aquél incidente con el demonio ese? ¿Décès se llamaba? Se detuvo enfrente de la puerta del aula y respiró profundamente...
Abrió la puerta, y al adentrarse se dio cuenta que todos sus compañeros la miraban con miedo, enojo, rabia... de esa clase de miradas que perforan. Cerró los ojos y suspiró.
--- Llega tarde señorita... --Busca en una lista hasta dar con ella-- Peña... si Peña --Murmuró lo último-- ¿quiere hacer el favor de sentarse, o tengo que sentarla yo? --Le dijo un tanto burlón. La mencionada miró al profesor y cerró la puerta dando un portazo y se sentó en su puesto, con su cara indiferente.
Los chicos que estaban al rededor de Irina apartaron sus miradas de ella rápidamente.
El profesor continuó con su clase sin reclamarle de momento, aquel gesto con la puerta. Mandó una tarea un tanto excesiva que aseguraba a los alumnos una tarde difícil con los deberes. Sin embargo, al finalizar la clase llamó a la morena que casi se lanza de primera a la puerta con un apuro que él, José, ignoraba.
--- Señorita Peña... tengo entendido que usted causó un gran alboroto hace días... o ¿me equivoco? --inquirió el profesor con una ceja en alto, altaneramente.
--- Eso dicen... --Respondió sin darle mucha importancia al asunto.-- ¿Qué quiere?
--- No soy de la clase de profesores que, digamos "cubre" a los alumnos problemáticos...- dijo Hakimoto, esbozando una sonrisa torcida- Si algo semejante ocurriera después, tendría todos los elementos para expulsarla... ¿me entiende? no soporto a las personas como usted, las odio...
--- Y sin embargo, me da una gran curiosidad saber de qué es capaz una persona como tú --Rápidamente la tomó de la muñeca, con extrema agresividad-- Y eso me extraña mucho...
--- Tu eres diferente a todos, ¿cierto? eres extraña... nunca encajarás en la sociedad, muy en el fondo deseas acabar con todos... --miró los profundos ojos oscuros de Irina.
La chica se soltó dándole un empujón fuerte contra el pizarrón, para la desgracia del hombre su espalda se golpeó con el metal donde se colocaban los marcadores y el borrador del mismo. La morena alzó una ceja burlona y se rió fuertemente, como si estuviera loca o al puro estilo Animé.
--- No me importa si tiene cómo o con qué expulsarme, hay miles de universidades en todo Japón. Puedo estudiar dónde quiera. No me tutee... --Dijo en tono amenazante, alejándose del hombre con dos pasos-- No me interesa encajar en la sociedad, no vale la pena hacerlo.
Hakimoto empezó a reírse fuertemente, y miró a Irina con gran enojo.
--- No tienes... a nadie --Rió una vez mas-- Estás sola, lo sabes, pero no quieres admitirlo... tú alejas a las personas que están a tu alrededor
--- ¿De qué tienes miedo? ¿Acaso temes que te hieran? ¿Qué te desprecien? Conozco muy bien a las personas como tú, como dije antes --Murmuró el profesor, que se encontraba recargado en el pizarrón con el que se había golpeado.
--- ¿No será al revés? ¿No será usted el raro, el qué no encaja y no le permite a nadie acercarse por algún miedo? --Mantuvo su tono amenazante, arrastrando las palabras hasta casi hacerlas susurrantes.-- Pero bueno, no tengo que perder mi tiempo con usted y sus estupideces...
--- La otra chica que vino de México... Pérez --murmuró Hakimoto.-- ¿Qué es ella de ti?- inquirió acercándose un poco a Irina-- ¿es tu amiga?
--- ¿Y a usted que le interesa? --Le respondió con otra pregunta alejándose hacia la puerta, no le gustaba su cercanía y de seguir haciéndolo, le rajaría la cara con el bisturí que guardaba encima.
Irina sonrió un tanto cómplice y se le acercó manteniendo una distancia prudente.
--- Y yo el doble a usted... No le incito a intentarlo --Aclaró-- sólo le sacaré los ojos al primer intento así eso me lleve quince años de cárcel --Se alejó y se encaminó a la puerta, el receso estaba por terminar.
--- Aaah, ya veo, entonces ella de verdad es tu amiga... eso hace las cosas más sencillas, más sencillas. --Murmuró con un aire de misterio, caminando hacia su escritorio y recogiendo sus cosas-
Bufó y se fue rápidamente del salón justo en el momento en que, sonaba la campana. Se apresuró en dar un gran y fuerte portazo dirigiéndose a su próximo destino.
--- Que lo intente, ¡que lo intente y le arrancaré hasta la lengua! --Dijo en murmuraciones y lo último lo gritó, saliéndose de sus casillas. Asustando a unos cuantos estudiantes a su alrededor que se apresuraron en alejarse de ella, no fuera a cumplir esa 'promesa' dirigida a nadie directamente según sus oídos.
--- ¡A-CHUUU! . - Denisse estornudó, se encontraba sentada en una banca enfrente del lago.- Cielos, creo que me voy a enfermar o.o --dijo, y volvió a lo que estaba haciendo, cociendo una cabeza de peluche que empezaba a tomar forma.
Yusuke y los demás se habían subido al barco que los llevaría al puerto de la Montaña Fuji, después de haber tomado un tren. Yusuke se encontraba parado, asiendose de un tubo para no caer y con la otra mano sosteniendo su celular. Kuwabara, Kurama y Hiei se encontraban sentados en una de las bancas del barco, junto a Yusuke. Hiei estaba nervioso (nunca antes había estado entre tantos humanos). Toda la gente que caminaba cerca de ellos se quedaba viendo al extraño chico.
--- Estaré bien, Keiko... Genkai me pidió que le hiciera un mandado... sí, sí... ¿Pero qué dices? claro que estaré bien... estoy con Kuwabara, Hiei y Kurama... sí, creo que llegaré un poco tarde... --Hablaba Yusuke, al mismo tiempo miraba el paisaje por el que pasaban.
--- ¿Quién será esa tal Tsunami? --Kuwabara tenía los brazos cruzados, pensando en todo lo ocurrido-- ¿tú lo sabes Kurama?
El nombrado negó con la cabeza.
--- En mi vida he escuchado sobre esa persona. El que viva en un lugar tan apartado debe ser porque es una persona peligrosa.- Kurama posó su mano izquierda en su barbilla.
Yusuke colgó el celular.
--- Lo que me preocupa más en estos momentos es en el tipo que atacó a Genkai.--Yusuke volteó la mirada hacia sus amigos-- Estoy seguro que era alguien con un gran poder, como para herir así a Genkai.
--- Hum. Quizás, pero recuerda que ella ha envejecido y sus poderes no se mantienen con la misma fuerza. --Aclaró Hiei con los ojos cerrados, una venita amenazando en su frente y de brazos cruzados.
--- ¿Desde cuando te haces el bromista enano? ¬¬ --Kuwabara miró de mala gana a Hiei.
El menor ni se molestó en verlo y mucho menos en responder, simplemente ignoró esa respuesta.
--- Por favor, no es el momento ni el lugar para que se empiecen a pelear u --Kurama se paró-- Ya estamos por llegar--Señaló la gran masa de tierra que se veía cada vez más cerca.
Cuando el barco llegó a su destino se tardaron un poco en poder salir de la cosa esa. Hiei casi corrió a la salida y se llevó a unas cuantas personas por delante sin importarle las calumnias que le echaban al pasar. Era incómodo estar entre tanta gente pero'trabajo' era 'trabajo'.
--- Trabajo sin sueldo mínimo... --Murmuró esperando le alcanzaran los demás.
--- ¿Ahora hablas solo? Estás más loco de lo que esperaba --Provocó Kuwabara.-- ¿Qué malas juntas tienes?
--- La tuya... --Le respondió en su tono usual. El otro se enfureció pero se calmó de inmediato al sentir una mano sobre el hombro, Kurama. Los veía serio a ambos como un "¿qué les dije en el tren?". Ambos dejaron sus rencillas para luego. Yusuke les alcanzó rápidamente.
--- Muy bien, Botan nos dio un mapa del lugar- Yusuke sacó un mapa de su bolsillo y señaló un punto.- Tenemos que llegar aquí, en este lugar se encuentra la tal Tsunami.
Las otras cabezas se asomaron sobre el objeto para ver la ubicación exacta. El primero el reclamar fue Kuwabara.
--- ¡¡En pleno centro!! ¡¡En toda la mitad de... de... de esa cosa!!
--- Monte... --Corrigió el pelirrojo.
--- ¡¡ESO!!
--- Sí seguro. Como Genkai --Se burló el menor. Recibió una mirada acusadora de parte de sus compañeros.
--- Cómo sea, andando --Acotó Kurama encaminándose en la dirección señalada por el mapa seguido por los otros.
--- zzzz... u.u... -se había quedado semidormida en la banca, sostenía todavía la aguja y la cabeza que había hecho estaba casi lista.
--- ¡Señorita Pérez! -llamó Hakimoto, la chica saltó del susto.
--- ¡¡YAAAAAAAAAAH!! OO ¡¡ESTOY DESPIERTA!! --Denisse volteó rápidamente y volvió a asustarse al encontrarse al ver la cara de Hakimoto. Ciertamente no era ni nunca sería su profesor favorito.-- Pro-pro-profesor... oou hola... ¿Qué se le ofrece?
--- ¿Qué cree que necesito? A su salón, ¡AHORA! --Bramó molesto.
--- ¿¿EEEH?? ¡¡SIIIIIIII!!! . --Denisse recogió sus cosas, y salió corriendo hacia el aula de clase.
--- Pero... --Denisse se detuvo-- No me toca clase con él o.o hum...--sacó su horario de clases- No, no me toca con el temible Hakimoto.
El profesor Hakimoto se acercó y puso sus dos manos sobre los hombros de Denisse.
--- Necesito hablar contigo Pérez...-murmuró fríamente.
Hakimoto y Denisse se dirigieron hacia un salón vacío, el primero cerró la puerta. Denisse se puso nerviosa, no se sentía segura con la actitud del profesor. Había oído de maestros que se aprovechaban de sus alumnas... ¿sería él uno de ellos?. Hakimoto se sentó en el escritorio y cruzó brazos y piernas. Denisse tomó asiento en uno de los bancos.
--- Tu amiga Irina... -inició Hakimoto.
--- ¿Irina? -Denisse suspiró- ¿qué tiene Iri-chan?
--- Ella es un peligro -dijo Hakimoto cortante.
--- ¿Eh? --no comprendió lo que quizo decir con ello-- ¿A qué se refiere? Ella no...
--- ¡¡SI LO ES, ES UN PELIGRO!! PARA TI Y PARA TODOS EN LA UNIVERSIDAD
El grito aturdió a la chica que se sobresaltó de nuevo gracias a ello.
--- ¡Ella no es ninguna amenaza para nadie! ¡Iri-chan es mi amiga! --Denisse se paró del banco.
--- Siéntese de nuevo --Demandó el profesor-- De aquí no se va hasta que me oiga. ¿Entendido?
--- Lo siento... ¡pero no lo haré! Irina es de confianza, no sé debajo de qué piedra sacó que ella es una mala influencia, pero no le creo o.ó -dijo firmemente con el cejo fruncido, aunque sus manos temblaban sus palabras no.
--- ¿Qué te asegura que ella es de confianza? ¿Ha hecho algo verdaderamente -Recalcó la palabra- de valor por ti?
--- ¡SI! ¡Ella ha estado conmigo en los momentos más difíciles de mi vida, y me ha ayudado muchas veces! Usted ha conocido muy poco a Irina, y por eso está en un error...- exclamó la chica.
--- ¿Sí? --Retó con un tono suave-- ¿Qué te dice que ella no es lo que supuestamente aparenta? ¿Por qué se ha acercado a ti y no a los demás? ¿Qué les ve a ellos y a ti? ¿Cuál es la diferencia?
--- Yo...yo... --Denisse bajó la cabeza.
--- Respóndame ahora Pérez con el mismo atrevimiento con que lo hizo antes...
--- Esa muchacha no es de confianza, demasiado extraña y desencajada. Algo oculta y usted lo sabe... -Alzó un poco la cabeza, como gesto de superioridad- Lo mejor es que se aleje de ella cuanto antes...
--- ¡Sólo porque una persona es diferente no es razón para que sea alguien problemática!... yo... ¡ESTOY SEGURA DE QUE QUIERO MUCHO A IRI-CHAN! ¡¡ES MI MEJOR AMIGA Y NUNCA DUDARÉ DE ELLA!! --Gritó, con una mirada de seguridad al profesor Hakimoto.
--- Ya veo...-Hakimoto se calmó, y tomó una pose altanera- ¿Y qué harías si te dijera que oí rumores de algunos alumnos de que Peña se metió a tu apartamento hace una hora?- Hakimoto se cruzó de brazos.
--- ¿Qué? -inquirió la castaña.
--- Jajajajaja lo que oíste, unas alumnas se encontraban cuchicheando algo sobre que Irina Peña había entrado al apartamento de Denisse Pérez y se puso a destruír todo -Hakimoto esbozó una sonrisa enferma, parecía disfrutar ver cada centímetro de angustia de la chica.
--- Ahh... aaaah... con un demonio... ¿porqué no... Ponen escaleras eléctricas aquí?... aaah... -jadeó Kuwabara, cayendo al piso y tomando aire -De verdad me he oxidado... ¿no opinas lo mismo Urameshi?... ¿Urameshi?-
--- Es aquí, hemos llegado al templo de Tsunami- señaló Yusuke en el mapa que le había dado Botan, claramente no se veía nada cansado. Los chicos se encontraban enfrente de un enorme portón con muchos adornos dorados y letras antiguas.
--- ¡¡URAMESHI!! ¡NO ME DIGAS QUE NO ESTÁS AGOTADO!- exclamó Kuwabara a punto de explotar.
Sin embargo, antes de que un Kuwabara muy rabioso se le echara encima a Yusuke, alguien arrojó una roca a la cabeza del cabello zanahoria. Kuwabara cayó al suelo por el impacto.
--- ¡Kuwabara! -gritó Yusuke, buscando inmediatamente al causante de la agresión.
--- ¿Te encuentras bien?- inquirió Kurama, que se acercó a Kuwabara a ayudarlo a levantarse.
--- Puff... baka...-murmuró Hiei, con los brazos cruzados.
--- ¡¡¿QUÉ DIJISTE ENANO?!! ¡¡POR SI NO TE DISTE CUENTA ALGUIEN ME LANZÓ UNA PIEDRA!! ¡¡PUDE HABER MUERTO!!- gritó a Hiei, tomando la piedra entre sus manos y destruyéndola- ¡¡¿Quién fue?!! ¡¡¿QUIEEEN?!!-
Una leve risa se oyó de fondo, alertando a los visitantes de tener compañía. Otra piedra se asomó hacia el grupo con intención de golpear otra cabeza, y así hizo. Esta vez, le toco al menor del grupo recibir su "coquito".
--- ¡¡¿QUIÉN FUE?!! -gritó molesto Hiei que desenvainó su katana.
--- Los dos son tan cabezas-duras que dudo que mueran por que les peguen con piedras... de seguro se trata de niños haciendo travesuras ¬¬ -comentó Yusuke
Las risas se hicieron estridentes al ver la poca paciencia de quienes recién llegaban... y ni se imaginaban lo que les esperaba a sus manos. Sonrió en la oscuridad leve de su resguardo.
--- ¡En el árbol!- dijo Kurama, sacando su látigo de rosas y lanzando unos cuantos cortes en el árbol de donde provenían las risas.
La figura estaba por caer al suelo, sin embargo sus reflejos fueron mayores y saltó hacia otro árbol. Momentos después profirió un silbido, el cual ocasionó que muchos gatos salieran de todos los lugares posibles.
--- ¡¿GATOS?! ¿De dónde salieron? -dijo Yusuke, volteaba a todos lados y lo único que veía era a la manada de s con ojos brillantes y amarillos.
--- Ahora gatitos -la figura volvió a emitir el silbido desde lo alto del árbol- ¡Ataquen!
Los gatos se lanzaron sobre los chicos, sacando sus garras y mostrando sus colmillos. Comenzaron su ataque de aruñar y maltratarlos tanto como pudieran y siendo tan numerosos, no saldrían bien librados a menos que los fueran a herir de alguna manera, para quitárselos de encima.
-¡Jajajaja! ¡Eso! ¡Eso! ¡Denles su merecido! -animaba la pequeña figura, viendo todo aquello con diversión.
Mientras eso, Yusuke se quitó a unos cuantos gatos de encima de la cara y pecho y disparó un pequeño Rei-gun cortando la rama donde estaba la figura que llamó a los gatos.
Esta vez, no logró saltar a otro árbol y la figura cayó al piso de sentón.
-¡¡Auuuh!! -se quejó ésta, sobándose en salva-sea-la-parte.
Los gatos detuvieron el salvaje ataque y fueron a cerciorarse de que su dueño se encontrara bien.
--- Pero es un niño...- dijo Kurama, viendo a su pequeño agresor.
--- ¡¡Te equivocas!! ¡Soy una niña!- gritó la chica poniéndose de pie. Su rostro tenía rasgos felinos, su cabello igual... era blanco con las puntas negras, tenía ojos del mismo color de los s y no aparentaba tener más de 8 años.
La niña, parecía de verdad un gato.
(N/A Espe: (¿Y qué esperabas? insolente ¬¬ XD)
--- ¿Porqué nos atacas? ¡No te hemos hecho nada niña! -se quejó Yusuke, viendo con cuidado todos los rasguños, algunos profundos otros no.
--- ¡Lo que hicieron es haberse acercado a este lugar!- contestó la niña poniéndose adelanta de la entrada e impidiendo el paso.- ¡Ustedes no son bienvenidos aquí! ¡Éste no es lugar para monstruos como ustedes!-
Los gatos gruñeron o algo parecido ante la agresividad de la chica como apoyo
--- ¿Cómo te llamas? -Preguntó Hiei guardando su katana y relajándose un poco. ¿Qué tanto podría hacer esa chiquilla?
--- ¿Qué te importa? ¡Enano cabezón! ¬¬ -dijo la niña.
--- Mira niña... -Comenzó amenazando a la chica y enfadándose rápidamente.
--- ¡Calma Hiei! u ¡no pelees con una niña! -trató de calmarlo Kurama.- Por favor, si te hemos ofendido de algún modo perdónanos... pero de verdad necesitamos entrar a este templo, no queremos ocasionar problemas...
---...tú... -la pequeña se quedó mirando a Kurama- ...tú hueles bien...
--- ¡Mikage! ¿Qué significa este alboroto? -un joven que venía del templo se acercó caminando hacia donde ellos.
--- ¡Hermano!... -la niña corrió hacia el chico, y lo abrazó.- ¡Son extraños que quieren entrar al templo!
El mayor miró a su hermana menor y seguidamente a los visitantes, analizándolos por un momento y por consecuencia, poner nervioso a Kuwabara.
Era un chico alto, bien parecido, Tenía el mismo color de pelo de su hermana pequeña, y el mismo color de ojos.
--- ¿Los estuviste atacando, Mikage? -inquirió el chico mirando acusadoramente a su hermana.
---... Si... pero... es que no son humanos... ¡Y dijiste que hay algunos seres muy malos afuera!... así que traté de ayudarte... perdóname hermano -Mikage dijo esto entre sollozos, sin soltar a su hermano.
Suspiró pesadamente y acarició los cabellos de su hermana.
--- ¿Qué buscan? -Preguntó a los extraños, mirándolos fijamente.
--- No venimos a lastimar a nadie, ni a hacer algo malo, solo queremos hablar con una tal Tsunami -dijo Yusuke- ¡Por favor, déjennos ver a Tsunami, necesitamos hablar con ella!-
--- Eso es imposible... -murmuró el chico, bajando la mirada.
--- ¡¿QUE?! ¡¿POR QUÉ?! -Yusuke se desesperó, ¿viajaron todo eso para nada?
--- Porque Tsunami... está muerta -dijo el chico, su hermana junto a él empezó a llorar más.
