Bones no me pertenece, al igual que esta historia.

20/04/2013

¸. • '¨) ¸. •' ¨) ¸. • * ¨) BONES (¸. • '(¸. •'. • '¸ ¸. • ¨ ¯ ¸. • '¨) ¸. •' ¨) ¸. • * ¨) BONES (¸. • '(¸. •'. • '¸ ¸. • ¨ ¯

Capítulo 7

"¿Qué?" Brennan se quedo sin aliento. ¿Qué era lo que Kyle acaba de decir?

"¿Las 8 pm no es un buen momento?" Kyle levanto una ceja. "No creo que se vea bien si llegamos tarde allí Brennan,…"

"No." Estaba tan sorprendida que no sabía que decir. "Yo no voy… yo no voy a ir a la recaudación de fondos contigo."

"Por supuesto que sí." Le sonrió pretencioso, de repente, quería abofetear su perfecta cara.

"¿Cómo dices?"

"Nosotros somos los responsables del proyecto, tenemos que ir juntos. Eso nos hará quedar bien." Él le dijo, cruzando los brazos sobre el pecho. "Además, he oído que en el pasado siempre asistías a estos eventos con tu compañero y ahora yo soy tu compañero."

¿Acababa de compararse con Booth?

Brennan repentinamente sintió su ira crecer.

"Tú no eres mi compañero, Dr. Kyle." Ella gruño. "Tú eres mi socio de trabajo."

"Yo pensé que trabajar juntos en un gran proyecto nos había hecho compañeros." Comentó, pareciendo un poco herido.

"No, no lo hace." No entendía el significado de la palabra compañero. Compañero no significaba solamente trabajar juntos. Significaba protegerse el uno al otro, significaba estar el uno para el otro en los buenos y malos momentos. Significaba ir por bebidas para celebrar después del cierre de otro caso, significaba dar la vida si era necesario para proteger a tu compañero. Sólo tenía un compañero en la vida, no se hablaban mucho el uno al otro últimamente, pero él siempre seria su único compañero. El hecho de que él arriesgara su vida tantas veces para salvar la de ella era lo que la hizo decidir que no podía mantener más su relación de trabajo con él. No cuando ella lo vio morir en sus brazos, sintió su cuerpo sin vida y vio sus ojos desenfocados. Estuvo muerto por un minuto, los paramédicos habían sido capaces de traerlo de vuelta a la vida, pero eso no quería decir que él no murió. Dos veces en su vida, Temperance Brennan había visto a su compañero morir y volver a ella. Ella no quería que sucediera de nuevo. Ella no podía confiar en la suerte por tercera vez. ¿Y si él nunca regresó? "Eso nos hace socios del trabajo. Yo no tendré un compañero nunca más."

Ella aún ayudaba al FBI con las identificaciones, a veces, pero ella no se involucraba más en los casos. Booth, finalmente acepto la promoción que estaban tratando de darle desde que volvió de Afganistán y ahora estaba trabajando detrás de un escritorio que le dio mucho más dinero, pero Brennan sabía que él lo detestaba. Y que la culpaba a ella, ella lo sabía, porque se lo había dicho muchas veces. El FBI no le permitió salir al campo cuando los médicos dijeron que estaba listo para volver a trabajar, le tomaría un poco de tiempo antes de eso. Pero sin Brennan como su compañera, no tenía sentido seguir en el trabajo de campo más. Le gustaba el trabajo de campo, él era un hombre de acción, pero él no estaba dispuesto a tener otro compañero.

Le molestaba que él no estuviera haciendo lo que amaba, pero no podía evitar sentirse tan aliviada de que ya no estaba en la línea de fuego. Esperaba que él pudiera encontrar algo que le gustara dentro del FBI, pero cuando él empezó, estaba tan enojado con ella por la ruptura de su alianza que ni siquiera se permitía disfrutar de nada de eso.

Pero fue ella la que estuvo sentada en esa silla al lado de su cama de hospital durante siete días cuando estaba en estado de coma después del tiroteo, sin tener idea de si volvería a despertar. Los médicos le dijeron que había sido un milagro el que lo regresaran a la vida, una de las balas perdió su corazón por un milímetro. Y no era la primera vez que estaba en esta situación, esperando a ver si en algún momento despertaría de nuevo. Odiaba estar allí había estado allí más veces de las que nadie debería hacerlo. Y ahora tenía una hija en la que pensar. Christine necesitaba a su padre y también Parker.

"Lo siento, Dr. Kyle, pero debo marcharme." Ella comenzó a recoger los huesos y ponerlos de nuevo en la caja que pertenecían.

"Entonces, ¿estás diciendo que no iras a la recaudación de fondos conmigo?" Preguntó con incredulidad.

"Creo que fui clara al respecto con lo que te dije hace un momento." Se dio la vuelta para poner la caja en el estante. "Pero, claro que, espero verte allí mañana ya que nuestra presencia es obligatoria."

De lo contrario, ella no iría.

B&B

Booth estaba viendo La Bella y La Bestia por 893ª vez con Christine mientras esperaban a Brennan volver a casa. Dejo el FBI antes – él trabajo de escritorio, tenía sus lados buenos – y ahora estaban sentados en el cómodo sofá en la sala de estar compartiendo un tazón de palomitas de maíz. Él no estaba seguro si Brennan aprobaría las palomitas de maíz antes de la cena, pero le gustaba pensar que un poco de indulgencia no estaba mal de vez en cuando. Hacia estos momentos especiales. Su hija, al igual que 9 de cada 10 niños de cuatro años de edad, de los niños del mundo, amaba las películas de cuentos hadas y querían verlas una y otra vez, nunca se cansaban de ellas. Y ya que se le hacía muy difícil decir "no" a Christine cuando ella le pedía que viera una película con ella con sus grandes ojos azules, que no le quedaba más remedio que sentarse allí y cantar junto con ella Be Our Guest.

Él jamás admitiría a nadie que se sabía todas las letras de las canciones.

Tenía que ser cuidadoso, sin embargo, porque esas malditas canciones eran súper pegadizas, y a veces él se descubría tarareando alguna de ellas en el trabajo. Y nada derribaría su fachada de hombre fuerte, un macho Agente del FBI no sería capturado cantando una canción de Disney.

Pero amaba estos momentos con su hija, de ninguna manera él dejaría de hacerlo solo por que unas tontas canciones se quedaban atascadas en su cabeza.

"¿Dónde va a vivir Bella?" Christine le preguntó, mientras tomaba un puñado de palomitas de maíz.

"En Francia." Él le dijo.

"Oh." Ella lo miró sorprendida.

"¡Oh!, ¿qué?" Él se rio entre dientes. Ella tenía esa expresión de Brennan en su cara, la que ponía cuando se daba cuenta de algo.

"Él Dr. Kyle le pregunto a Mami si quería ir a Francia con él el otro día."

Booth sintió que se le quemaba el cuerpo. ¿Él hizo qué? ¿Qué estaba pasando ahora? ¿Hacían pequeños viajes románticos juntos?

Trato de no pensar en ello. Él y Brennan estaban bien. Incluso podrían llegar a ser amigos otra vez. Sobre todo porque la noche anterior, él tuvo la esperanza de que quizá, sólo quizá, podrían volver a estar juntos algún día.

¿Pero ahora Kyle quería llevársela a Francia?

"¿Él Dr. Kyle le pregunto a mamá si quería ir a Francia con él?"

"Sí, pero Mami dijo que no." Ella se encogió de hombros. "¡Oh, me encanta esta parte!"

Christine salto de sofá cuando Bella apareció en la pantalla con su elegante vestido amarillo.

Booth sabía que no conseguiría nada más de ella ahora, pero algo dentro de él se calmo, ahora que sabía que Brennan no había aceptado la invitación. Tal vez se había equivocado antes.

"¡Vamos, baila Papi! Vamos. Arriba, arriba, arriba!" Christine tiro de su mano. "¡Tú eres La Bestia!"

Él se rio entre dientes mientras se ponía de pie. "Bien, bien."

Pero Christine no era feliz solo con danzar, tenía que hacer todas las reverencias y saludos que conducían al baile, por lo que se inclinó delante de él y espero a que él hiciera lo mismo.

"¿Princesa Christine, me das el honor de este baile?" Él le preguntó, extendiendo su mano para tomar la suya.

"¡Sí, lo hare Príncipe Papi!" Ella sonrió ampliamente y su corazón dio un vuelco. Él disfrutaba tanto de estos pequeños momentos que se sentía triste que su hija estuviera creciendo tan rápido. Él sabía que no pasaría mucho tiempo para que a su hija le gustara un niño granoso y le pidiera bailar con ella en lugar de a él.

Por eso, tomó su pequeña mano entre la suya, colocó su otra mano en la cintura y comenzó a bailar.

B&B

Brennan llego a casa tomando como bienvenida la visión de Christine y Booth bailando en el centro de la sala de estar. Ellos estaban tan concentrados en su baile que ni siquiera se dieron cuenta que había llegado, por lo que se apoyo en la pared y disfruto un tiempo viendo esa adorable escena.

Christine tenía los pies sobre los de Booth y ellos bailaban alrededor de la habitación, la risa de su pequeña le daba calidez a su corazón. Ella sabía que Booth era un excelente padre, pero presenciando una escena como esta solo le mostro la suerte que tenía su hija al tenerlo, y más que nunca estaba contenta de su decisión.

"¡Mami, estás de vuelta!" Christine grito y una sonrisa estallo en su cara cuando ella finalmente se percato de su madre después de que termino de bailar. "¡Ven a ver La Bella y La Bestia con nosotros!"

Ella sonrió. "Me encantaría, cariño, pero tengo que hacer la cena para nosotros."

"¡Pero estamos comiendo palomitas de maíz!" Christine levantó el tazón de palomitas de maíz y Brennan le dio una mirada severa a Booth.

"Sólo por esta vez, Huesos… Grillo se comprometió a comer toda su comida, ¿no?" Él sonrió a su hija.

"Sí, Papi, toda, pero no los pepinillos, porque yo los odio." Ella hizo una mueca.

"Parece justo, ¿verdad, Huesos?" Él dijo y luego le susurró a Brennan. "Sabes que yo también odio los pepinillos."

"Pero no digas eso en voz alta o ella nunca va a comerlos otra vez." Ella susurró a su vez.

"Lo sé, por eso estoy susurrando."

Brennan se limito a sacudir la cabeza. "Está bien, es mejor que me vaya a la cocina porque a diferencia de ustedes dos no me eh llenado de palomitas de maíz y muero de hambre.

"Yo te ayudaré." Booth dijo rápidamente, siguiéndola a la cocina.

"Christine estaba tan atenta a la película de nuevo que no se quejo de su ausencia.

"Christine me dijo que Kyle te pidió que fueras a Francia con él." Booth dijo mientras cortaba las verduras.

Brennan lo miro sorprendida.

"No sabía que ella había escuchado eso." Ella dijo. "Yo debería tener cuidado con lo que digo cuando ella está cerca. Christine se está convirtiendo en toda una habladora."

"Eso no parece molestarte cuando te dice cosas acerca de mi." Dijo engreído.

"Ella – no se" Ella se detuvo, porque era cierto. Como no hablaba mucho con Booth últimamente, la mejor manera para mantenerse informada sobre él, era con lo que Christine le decía. "Él Dr. Kyle me pidió que fuera a Francia para una conferencia, él quería que yo presentara nuestro proyecto." Explicó, a pesar de que no le debía una explicación. "Le dije que no iría."

"Christine me dijo eso, también." Dijo.

"¿Entonces por qué traes el tema a conversación?" Ella levanto una ceja.

"Yo –"Empezó, pero de repente no podía recordar por qué sintió la necesidad de hablar sobre esto. "No sé… yo… creo que solo hecho de menos hablar contigo, eso es todo."

Ella no dijo nada, porque no sabía qué decir, así que solo trabajó en silencio durante un rato.

"Mañana volveré a casa tarde." Ella habló por fin. "Tengo que asistir al banquete de recaudación de fondos del Jeffersonian."

"¿A qué hora debemos estar allí?" Dijo sin pensar. Estaban trabajando juntos en la preparación de la cena, completamente en sincronía que olvidó que no estaban juntos más.

"¿Qué?" Ella pregunto sorprendida. No esperaba que él dijera que iba a acompañarla.

"Bueno…" ¿Qué iba a decir? Estaba tan acostumbrado a acompañarla a los eventos en el pasado, 10 años, que cuando ella dijo que iría mañana, olvido que no estaba yendo. Tenía que pensar rápido. "No voy a dejarte ir allí sola cuando hay un psicópata tratando de hacerte daño."

"Yo no voy a estar sola, Booth, todo el Jeffersonian va a estar allí." Ella dijo.

Entre ellos el Dr. Kyle, pensó con amargura.

La idea de Brennan bien vestida y sola con todos esos cerebritos intentando bailar y coquetear con ella lo ponía nervioso. No había manera en que la dejaría ir sola. Además, lo que decía era cierto, nadie podía saber si Muñoz encontraría la manera de llegar allí. No quería correr riesgos.

"Aún así, es peligroso." Dijo.

"No es peligroso." Ella rodo los ojos. "Voy a estar bien, Booth."

"Olvídalo, Huesos. Yo voy a ir."

"Pero odias esos eventos." Ella lo miro. "Tú dices que todos los cerebritos juntos te aburren más, que ver partidas de ajedrez en la televisión."

"No los odio tanto." Se encogió de hombros. "La última vez no fue tan aburrido, ¿verdad?"

"Ella se sonrojó al recordar el banquete del año pasado. Ellos encontraron una manera de escabullirse de la fiesta e ir a su oficina para tener un momento de intimidad. Booth no volvió a ver su escritorio de la misma manera después de esa noche.

"¿Estás seguro que quieres ir, Booth?" Ella le preguntó. No era como si ella no quería que fuera. Ella gozaba de su compañía en las fiestas, incluso antes de que estuvieran juntos.

"Sí, Huesos, estoy seguro." Él sonrió.

"Entonces está bien. Si insistes." Ella le devolvió la sonrisa y por un momento fue igual que antes. "Voy a llamar a mi padre para ver si puede cuidar a Christine por nosotros."

Gracias por sus comentarios. Y Gracias por leer.