Disclaimer: Naruto no es mío, es de Masashi Kishimoto.

Advertencias: What If? Bl.

Basado en la frase: «La puta verdad es que te sigo eligiendo a ti, y te odio por eso».


Track 7: - No disponible.

...

..

.

Su cabello parece una serpiente bajo el agua. Los hilos negros se mueven con parsimonia en el líquido transparente que poco a poco toma un color rosado. Una burbuja sube a la superficie, y le sigue otra más pequeña. Madara las mira, sintiendo cómo sus pulmones se vacían poco a poco mientras pasan los segundos, y cuenta hasta tres para incorporarse en la bañera y respirar. El agua le escurre de las pestañas largas y talla sus párpados, sintiendo un escozor en el vientre a medida que el agua caliente le besa las heridas. Escucha la puerta abrirse de pronto, y mira a Hashirama un segundo para después retirar la mirada. Aprieta los labios al sentir los dedos del hombre en su espalda, donde tiene el corte más profundo, y se relaja cuando Hashirama aleja el tacto. Lo mira de reojo levantar sus mangas y abrir frascos con ungüentos, para después revolver algunos en silencio.

—Te pondré esto mientras te curo con chakra. Acelerará el proceso y podrás descansar más tranquilo.

Madara no responde, Y Hashirama no trata de forzar una respuesta. La batalla le dejó souvenires tatuados en todo el cuerpo, avergonzándolo por ser humano y tener un cuerpo que sangra, pero no le duele tanto como el pecho y el honor, abandonado en los labios de Hashirama. El proceso de curación dura tanto como el agua caliente; al terminar tiene los dedos arrugados y desea salir cuanto antes de la tina blanca embarrada de sangre y medicamento.

—¿Te sientes mejor?

Madara se levanta y sale, evitando la mano que le tiende Hashirama, quien parece una sombra más iluminada por la tenue vela en el cuarto de baño. Deja un camino de agua por donde pisa desnudo, y se recuesta en la cama sin secarse el cabello.

—Madara…

—Te odio.

Se arrepiente de decirlo apenas sus labios vuelven a cerrarse, pero no piensa en disculparse. Escucha a Hashirama irse, y una urgencia ciega lo hace mirar hacia atrás. Le cuesta pensar cuando Hashirama está en la ecuación; todo se vuelve complicado cuando se trata de él. Se le dificulta ser todo lo que debería ser, y aquello es peligroso, tan sólo tiene que mirarse el cuerpo para enterarse de lo cruel que pueden ser los dioses cuando Hashirama se convierte en objeto de su devoción. Y lo odia, porque aunque lo maten lo elegiría a él, y sólo a él.

—Vuelve a la cama —pronuncia en voz alta, y los pasos de Hashirama se escuchan más fuertes en su pecho que en la madera lisa.

—¿Qué pasa? —pregunta desde el marco de la puerta.

—Vuelve a la cama.

Lo abraza fuerte y después se deja hacer el amor entre lágrimas, ira y toda la ebria adoración que le cabe en el cuerpo. Hashirama lo consuela desperdigándole besos en la cara y en las cicatrices, acariciando la bondad que Madara se niega a aceptar como propia para justificar sus acciones y su amor.

—De verdad te odio… —miente y espera que el otro no le crea.

—Te creo — miente Hashirama con una sonrisa en la oscuridad.

. .

..

.

AU donde Madara es atacado y desterrado por su clan al descubrirse su relación con Hashirama. Esta vez no hay track porque no usé una canción para escribir el fic, sólo la frase. Gracias, gracias, gracias por sus reviews. Me siento feliz al leerlos.