DRAGÓN BALL Z NO ME PERTENECE (OJALA,PERO NO), A SI COMO SUS PERSONAJES, SON PROPIEDAD DE AKIRA TORIYAMA

Bueno este es mi primer fic de dragón ball z, ya que creo que debió pasar algo más cuando el anciano kai despertaba los poderes de gohan, y bueno este es el resultado.

espero que lo disfruten!

Si, ya sé que no tengo remedio, he vuelto a tardar en subir este capítulo...¡Lo siento!

Como siempre agradezco a todos aquellos que me hayan apoyodo en esta historia, ¡Sin vosotros basicamente no hubiera habido historia! ¡ARIGATOU! ^.^

Gracias a Ameria Hinatan por el consejo, ¡a partir de ahora intentare hacer los capítulos más largos!


CAPITULO VII

-No es posible…Tú eres…¡AGH!-Uno de los gigantescos tentáculos del monstruo, afilados como cuchillas, azotó a Goku con una fuerza casi irreal, lanzándolo de vuelta a la tierra.

El príncipe saiyan se obligó a incorporarse, logrando mantener una posición sentada, justo cuando Goku "aterrizó" a su lado, cayendo con un golpe seco.

-Eh, ¿Te encuentras bien?

-creo que sí.-El saiyan se incorporó lentamente, llevándose una mano a la frente. Vegeta no paso por desapercibido el gigantesco corte que rasgaba en dos la parte superior del gi de su compañero. "Nota mental: mantenerse alejado de los tentáculos"

-Esa cosa va a pagar el haberme mandado por los aires.-El príncipe saiyan estuvo a punto de lanzarse en busca del monstruo, pero Goku lo agarró de la pierna, provocando que perdiera el equilibrio y se golpeara con el suelo.

-Vegeta, espera un momento.

-¡¿Se puede saber que haces, idiota?-Vegeta se incorporó rápidamente, cerrando los puños a ambos lados de su cuerpo y colocándose de puntillas, para intentar estar a la misma altura de Goku, que ya se había levantado.

-Pero si yo solo te he detenido.-El saiyan miró confuso a su compañero. No lograba entender porque se había molestado tanto, no es como si hubiera hecho nada malo…De todas formas ¿Quién lograba entender al príncipe saiyan?

-¡Eso se avisa!-Ladró las palabras con ira, acercándose aún mas al peli-negro.

-Vale, vale, pero no te pongas asi.-Goku alzó los brazos, en un gesto de rendición. Recibiendo un bufido por parte del príncipe saiyan en señal de respuesta.

-¿Qué quieres ahora?-Vegeta se cruzó de brazos (Como no), y le dirigió una mirada molesta al hombre. Maldiciendo el hecho de tener que elevar el rostro para mirarle a la cara.

Las facciones del saiyan se endurecieron, cobrando un aspecto serio. Luego, giró la cabeza, observando a su atacante.

-No te vas a creer quien es en realidad "él"-Mientras hablaba levantó el brazo, señalando a la figura de aura dorada que se alzaba sobre la cabeza del monstruo.-Esto te va a sonar raro, pero sin duda es mi hijo.

-Tu hijo.-Repitió con un tono incrédulo.-¿Goten?

-No…

- Ah, ya estaba empezando a asustarme…

-Es Gohan.-Finalizó con una sonrisa forzada, consciente de lo ridículo que sonaba lo que acababa de decir.

-Ya…Sabes, creo que el golpe te ha afectado más de lo que pensaba.

-Vegeta, hablo en serio.

-Si, y yo también.

-¡Vegeta!

-Haber Goku, ¿Cómo va a ser Gohan? –Preguntó con tono escéptico.-¡Ese Gohan!-Puntualizó mientras señalaba al pequeño niño de cuatro años, que se dirigía corriendo hacia ellos.-Creo que ya hemos tenido antes esta conversación…

-¡Gohan!-El saiyan rápidamente se abalanzó contra el niño, logrando atraparlo justo a tiempo para evitar que el monstruo lo golpeara. Una vez que tuvo al niño en su poder, saltó para alejarse del peligro, y aprovechando que la bestía había vuelto a arremeter contra ellos, se apoyó en uno de sus tentáculos, usándolo como un trampolín para impulsarse hacia atrás, y con una voltereta en el aire, volvió al lado de Vegeta.

Ahora, aquellos frios ojos de color jade, habían centrado toda su atención en el niño.

-¡Recuerdo haberte dicho que no te movieras!-Goku regañó con tono severo al niño, apretándolo con fuerza contra su pecho. Realmente había temido perderle.-¿Por qué has hecho eso? ¿No te das cuenta de que es peligroso? ¡Podrías haberte hecho mucho daño! ¡Ya hablaremos de esto!

El pequeño se había tapado sus oídos con sus diminutas manos, mirando arrepentido a su padre. Con cada grito su pequeño cuerpo se estremecía, dando la impresión de que se trataba de un cachorrito asustado.

El saiyan suspiró pesadamente, acariciando la cabeza de su hijo.

-Lo siento, no quería gritarte… ¿Pero no te das cuenta de que me preocupo por ti?

El pequeño asintió lentamente con la cabeza, sin atreverse a mirar a su padre a la cara.

-¿Y ahora me prometes que dejaras de meterte en lios?

El niño volvió a asentir vigorosamente, lo que hizo reir a Goku suavemente. Había olvidado lo adorable que era su hijo de pequeño…Aunque pensándolo bien, tampoco es que hubiese cambiado tanto.

-*Ejem*, siento interrumpir este momento tan conmovedor, pero os recuerdo que tenemos problemas.-Vegeta gritó la última Parte, empujando a Goku sin mucha consideración hacia un lado, y se apartó rápidamente del camino, consiguiendo esquivar otra tanda de latigazos dirígidos hacia ellos.

Goku se incorporó rápidamente, agarrando a su hijo con fuerza, y se preparó para evadir los insistentes ataques de su "contrincante", que golpeaban con fuerza el suelo, pero que no causaban ni el más mínimo daño en la capa de oscuridad, que aparentemente, lo recubría.

-Te debo una.-El saiyan aterrizó al lado de Vegeta, vigilando los minuciosos movimientos del gigantesco monstruo.-Es un fastidio no poder volar.-Agregó, maravillado de lo rápido que era aquel ser de aspecto tan pesado.

-Lo que es un fastidio es no poder acercarse a él…y me debes varias.-Dio un gran salto hacia delante y aprovechando que la bestia estaba demasiada ocupada intentando encontrarlos como para percatarse de su presencia, se dispuso a atacar al jefe del monstruo.

Sonrió arrogantemente, y se preparó para asestarle una poderosa patada a la pequeña figura que seguía impasible en la parte superior del monstruo, pero se detuvo por la sorpresa que se llevo al descubrir de quien se trataba realmente…

Aquellos gélidos ojos que lo observaban con desdén (casi con burla) pertenecían indudablemente a un super saiyan. Pero no a uno cualquiera, si no a uno en especial…unos ojos que recordaba haber visto tiempo atrás, unos siete años en el pasado, durante los juegos de célula.

Pestañeó con fuerza, recuperándose del shock, y sin vacilar atacó a la figura. No debía olvidar que ahora ese era su enemigo.

El joven de cabellera dorada entre cerró los ojos, molesto por la presencia del hombre, pero no movió ni un solo músculo para intentar bloquear su ataque.

La patada del príncipe saiyan jamás llegó a rozar a la figura. Mucho antes de que pudiera tocarle, fue repelido por una especie de escudo color esmeralda, que recubrió el cuerpo del joven, y empujó al príncipe saiyan con una fuerza invisible, enviándolo hacia atrás, sin dejarle ninguna oportunidad de defenderse.

Con una pequeña acrobacia, aterrizó sin problemas en el suelo, y le envió una mirada retadora al joven de aura dorada, que seguía observándolo sin el más mínimo interés.

-¡Eh, Vegeta! ¿Estás bien?-Goku se paró a su lado, mirando con preocupación el corte que cruzaba la cara de su compañero.

El príncipe saiyan sintió como algo caliente se deslizaba por su mejilla, e instintivamente se llevó una mano a la cara, rozando con los dedos la herida que le había provocado el escudo de fuerza de su contrincante.

Se miró los dedos, cubiertos de aquel líquido carmesí tan preciado para la vida, y cerró el puño con furía. Luego, se limpió la sangre de la cara con rudeza, y emitió murmullos inteligibles.

Ni siquiera había sentido el corte…Podria haberle cortado por la mirtad y él ni se habría enterado.

-No. Ya estoy harto de que me hagan volar por los aires.-Se giró, contemplando al pequeño que descansaba en los brazos de Goku.

El niño le devolvió la mirada, y sin musitar ninguna palabra, volvió a contemplar al joven que se alzaba en la cabeza de aquella terrorífica marioneta.

Los ojos del joven brillaron con interés, y sonrió con malicia.

Por fin había encontrado lo que buscaba…

Vegeta gruño con molestia al ver que el niño lo ignoraba por completo. ¿Pero que demonios le pasaba hoy a todo el mundo? ¿Es que se habían creido que podían ignorarlo a si, por las buenas? ¡El era un principe! ¡El príncipe de todos los saiyans!

-Eh, niño, no te atrevas a pasar de mí.

-Yo no he pasado de ti.-Respondió el niño con tono cortante.-Tu no me has dicho nada, y yo no tenía por que saber que te estabas dirigiendo a mi. No soy adivino.

El príncipe saiyan parpadeó ligeramente sorprendido. Hace poco mas de un minuto ese crio se comportaba como un blandengue, y ahora juraría haber distinguido un tono amenazador en su voz. ¿Qué le pasaba a este niño? ¿Es que era bipolar o qué?

-¿te estás burlando de mi?-Preguntó con rudeza.

-No sé, ¿Tú qué crees?-Respondió en el mismo tono.

-Venga chicos, que haya paz ¿Vale?-Dijo reconciliadoramente, mientras mecía ligeramente a su hijo.

El pequeño le enseñó la lengua a Vegeta en forma de burla, y luego miró a su padre, asintiendo adorablemente.

Vegeta frunció el ceño, contraído por la insolencia del niño. Inspiró profundamente, intentando calmarse. Con los críos lo mejor es ignorarlos.

-¿Quieres explicarnos como es posible que haya dos Gohan?-Preguntó mientras sonreía ampliamente. Una sonrisa escalofriantemente falsa.

Goku retrocedió un paso, asustado por la mueca del hombre ¿Se suponía que eso era una sonrisa?

El pequeño miro con miedo a Vegeta, ligeramente intimidado. Preferia mil veces al Vegeta arrogante y sin escrúpulos, que a este Vegeta "amable". Daba mucho mas miedo que el otro.

-¿Por favor?-Añadió al ver que no le contestaba, acentuando aun más la sonrisa.

Un escalofrio recorrió simultáneamente la espalda de padre e hijo, y retrocedieron otro paso.

Goku carraspeó suavemente, recobrando la compostura.

-Si, haz el favor de explicarnolos…Y Vegeta, por favor, deja de sonreir. Te lo suplico.

-Eh…Ah, si, claro.-El pequeño despertó del trance, intentando apartar la imagen de Vegeta de su mente.-Aunque yo no recuerdo haberos dicho en algún momento que soy "Gohan"

-¿Estas diciendo que no eres Gohan?-Vale, ahora Goku si que estaba confundido. Podía entender que estuvieran dentro de la mente de su hijo, podía entender que los estuviera atacando un monstruo…Incluso podría entender que hubiera dos Gohan. Pero que este niño que ers EXACTAMENTE idéntico a su hijo, dijera que no era su hijo….Eso ya era cruzar la línea.

El pequeño lo reflexionó un momento, llevándose un dedo a la barbilla.

-No, yo no he dicho eso.

-Haber, decidite. Eres Gohan o no. No puedes ser las dos cosas.-Contestó Vegeta, completamente exasperado. Todo este tema le estaba empezando a dar dolor de cabeza.

-No se puede decir que no lo sea…Pero tampoco puedo decir que sea "Gohan". Es algo complicado.

-Ya me he dado cuenta.-Comentó el príncipe saiyan con ironía.

-Digamos que los dos, yo y él-Dijo mientras se señalaba a si mismo y al joven de cabellera dorada respectivamente.-Somos una parte de Gohan, y los dos juntos, unidos, formamos al "Gohan" propiamente dicho, al que vosotros conoceis. Por eso, no puedo decir que yo sea Gohan…Pero tampoco puedo decir que lo soy con todas las letras, porque yo solo no soy nada…Solo la pieza de un puzle que esta incompleto.

-Entonces tú eres su lado humano.-Reflexionó Goku en voz baja.-Y él es el saiyan.-Dijo mientras alzaba la vista para observarlo. Por extraño que pareciera, el monstruo no se había vuelto a mover en ningún momento, ni siquiera los había atacado. Se limitaba a quedarse ahí parado, con el joven de aura dorada mirando en su dirección…Daba la impresión de que estaban esperando algo…¿Pero el qué?

-Hay una cosa que no llego a entender. Si se supones que unidos formais a Gohan. ¿Por qué estais separados?

Goku se volvió para observar a Vegeta. El príncipe saiyan acababa de pronunciar la pregunta que el mismo se estaba formulando. Luego, junto a Vegeta, observaron al pequeño, que parecia un poco intimidado por las insistentes miradas de expectación de los dos hombres.

El niño agachó ligeramente la cabeza y murmuró algo en voz baja. Pero hablo tan bajo que ninguno de los saiyans lograron entenderlo.

-¿Te importaría subir unos cuantos decibelios?

Volvió a contestar algo, ahora un pocos mas fuerte. Pero seguían siendo palabras incomprensibles a oídos de los dos hombres.

-¡Que hables mas fuerte niño!-Gritó al fin Vegeta, perdiendo completamente la paciencia.

-¡Por que ya no quiero volver a estar con él!-Gritó con un ligero sonrojo. Luego bajo la cabeza, avergonzado.

-¿Por qué que?-Repitió Vegeta con tono incrédulo -¡Todo esto es por culpa de una estúpida rabieta!

-¡No es ninguna rabieta!-Se defendió, girandose bruscamente en los brazos de su padre.-¡Él solo trae problemas! ¡Siempre que aparece ocurre algo malo!

-Haber Gohan…tú…lo que quiera que seas, te lo voy a decir bien clarito para que lo entiendas. A mí no me importa lo mas mínimo que tú quieras o no estar con él, simplente te vas a limitar a aguantarte y aceptarlo, para que todo esto acabe de una maldita vez, y yo pueda salir de este lugar de locos ¿Lo has entendido?

-¿Tú te crees que soy idiota?-Contestó el pequeño, cruzándose de brazos de forma arrogante, lo que fue bastance divertido, ya que hacia un gracioso contraste con su angelical rostro.-No piendo hacer lo que me pides.-Finalizó, girando la cabeza con dignidad.

-Mira niño te voy a…

-Vegeta, tranqulizate.-Goku dejó al pequeño en el suelo, agachándose para poder quedar a su misma altura.-La verdad es que no entiendo porque tienes tantas ganas de salir de aquí, seguramente te manden de cabeza al infierno en cuanto volvamos.-Se dirigió a Vegeta sin molestarse en mirarle, no necesitaba observarlo para saber como reaccionaria. Se cruzaría de brazos, giraría la cabeza en otra dirección, y murmuraría algo parecido a "TSK".-Y tú deja de reírte.-Regañó a su hijo, quien obedeció al instante. Suspiró cansadamente, y poso sus manos en los pequeños hombros del niño.-Tienes que volver a unirte con tú homologo.

-P-pero…

-Nada de peros. –Le cortó tajantemente.-Con todo esto solo estais consiguiendo hacer daño a Gohan….Lastimarte a ti mismo. Tienes que aceptar a tú lado saiyan, es la única forma de que podais asimilar el poder que está despertando en vuestro interior. Si no, morireis…Gohan morirá. Y tú no quieres que eso pase ¿Verdad?

-¡Por supuesto que no!-Contestó rápidamente, aterrorizado por la idea.-¡Pero no quiero volver con él! ¡Me da miedo!...¡Es un monstruo!

-Me duele oírte decir eso.-Comentó una voz a sus espaldas. Los tres se giraron tan rápido que parecían haber sido impulsados por un resorte, pero no vieron a nadie.-Mira que tacharme de monstruo-Continuó la misteriosa voz, fingiendo estar dolido.-…Sería mucho más apropiado llamarme demonio-Soltó una siniestra carcajada, satisfecho por su ocurrencía.

-¿Quién eres?-Vegeta inspeccionó su alrededor, intentando localizar el lugar de donde provenía aquella irritante voz.- ¡Dejate ver, cobarde!

-Vaya, mira que llegas a ser susceptible. Deberias tomarte la vida con más calma… Y no me puedo creer que no quieras volver conmigo ¿Es que ya no te gusto?

Cuando todos volvieron a girarse se encontraron cara a cara con un joven de cabellera dorada, tan resplandeciente como el mismísimo sol, que los observaba con burla.

Pero lo que más impresionaba de aquel joven eran sus ojos, tan puros y cristalinos que bien podrían ser confundidos con dos hermosas joyas de color jade, incrustadas en el lugar donde deberían ir las pupilas. Goku se preguntó cómo era posible que unos ojos tan bonitos como los suyos, pudieran tener una mirada tan fría.

-Aunque pensándolo bien, debería agradecértelo. –El joven comenzó a juguetear con el único mechón de su cabello que aún permanecía cerca de su cara, no como el resto de su pelo, que se alzaba desafiando completamente la ley de la gravedad.-A mi tampoco me apetece demasiado volver a unirme contigo…A si que he pensado que lo mejor para los dos será que te elimine…Estas de acuerdo conmigo ¿Verdad?-La gélida máscara de su rostro se retorció, formando una horripilante sonrisa.

-¿C-cuando ha…?-Vegeta se giró bruscamente, dirigiéndole una mirada fugaz a la bestia, luego, volvió a observar al muchacho. Instantes antes estaba sobre el lomo de ese monstruo, y ahora había aparecido delante de sus narices como por arte de magia…¿Cómo demonios se había desplazado tan rápido? ¿Podría teletransportarse al igual que Goku?

-¿Por qué no decís nada? ¿Es que os ha comido la lengua el gato?-Sonrió burlonamente, dando un paso hacia delante. El pequeño Gohan se ocultó tras la pierna de su padre, aferrándose fuertemente a ella.

El saiyan hizo una mueca de dolor. Podia sentir como las uñas de su hijo le atravesaban el pantalón, y se clavaban con fuerza en su piel. Parecían estar hechas de algún material realmente afilado.

-¡Eh, tú!-El príncipe saiyan agarró al chico por el hombro, tirando bruscamente de el para acerarlo.-¿A dónde te crees vas?

Él peli-rubio le dirigió una mirada molesta, apartando la mano de su cuerpo con un movimiento brusco.

Retrocedió un paso, mirando aburrido al príncipe saiyan.

-Solo eres una molestia…Desaparece.-Ondeó ligeramente su mano en el aire, sin ningún resultado aparente.

-¿Eso es todo lo que sabes hacer?-El príncipe saiyan sonrió arrogantemente. Acabar con él iba a ser una tarea demasiado fácil…

De pronto, sintió como una punzada de dolor le atravesaba el pecho, dejándole sin respiración. Bajó lentamente la cabeza, observando su uniforme, ahora teñido de un extraño color rojizo…

Se relamió los labios. Tenian el desagradable sabor del óxido…

Justo en el momento en el que el joven volvió a ondear su mano, sintió como era propulsado hacia atrás, cayendo inerte al piso.

-¡Vegeta!-El gritó ahogado de Goku permaneció flotando en el aire, como no obtuvo ninguna respuesta.

Ese chico…Habia creado una cuchilla de aire con el simple hecho de mover su mano…Que había atravesado por completo la parte superior del cuerpo de Vegeta…A una velocidad tan increíble que no se había percatado de ello hasta que vio como la sangre fluía en cascada de la herida de su amigo.

¿Realmente ese era su hijo?...¿Era posible que ese joven de mirada glaciar y ese niño de mirada inocente fueran parte de la misma persona?...

¿Podria ser en realidad parte de Gohan, de su hijo, aquel niño de corazón pacífico?

Era una idea inconcebible…

-Y ahora, vamos a ocuparnos de lo realmente importante.-Comenzó a acercarse a ellos, sin mostran ningún tipo de arrepentimiento por lo que había hecho.

-¿Por qué le has atacado?-Preguntó el pequeño, con un extraño arrebato de furia.- ¡El no te había hecho nada! ¡Esto es algo entre tú y yo!

El joven le clavó la mirada, después, se encogió de hombres.

-Me estaba estorbando. Y yo tengo por costumbre deshacerme de todo aquello que me causa problemas…Y tú eres un problema.

-¿Por qué?-Pregunto Goku en voz baja.-¿Por qué haces esto?

-¿Qué por qué?...Pues porque para mi ese crio no es más que un estorbo. Un obstáculo para alcanzar mi verdadero poder.

-¡pero si lo matas tú también desapareceras! ¡Solo conseguiras acabar contigo!-Le espetó, recordando perfectamente lo que le había contado el ancestral Kai. Si uno de los dos desaparece, arrastrará a su homólogo consigo…Borrando todo rastro de su hijo, como si jamás hubiera existido. Exactamente igual que ocurría con Piccolo y Kami-Sama antes de fusionarse en uno solo…Y desgraciadamente había podido comprobar que lo que le había asegurado el anciano Kai era cierto… ¿Por qué querría este niño acabar con su propia vida?

-¿Te crees que no lo sé?-Respondió el joven sin ningún tipo de emoción en su voz, prestando atención a Goku por primera vez desde que había aparecido.

-¿Entonces por qué…?

-Porque prefiero mil veces desparecer antes de volver a quedar en la mi vida he estado encerrado…¡Limitado por este estúpido ser!.-Señaló con furia al pequeño, que lo observaba desde el seguro cobijo de su padre. En su mirada se podia distinguir algo parecido a lástima, lo que lo enfureció aún más.-He tenido que conformarme con existir en la oscuridad, solo saliendo a la luz en limitadas ocasiones…¡Y nunca por completo! ¡Siempre sublebado por las estúpidas cadenas que me unen a ti!...Pero por fin, hace siete años, conseguí mi ansiada libertad ¡Me liberé por completo! ¡Me desate de las cadenas que me limitaban y tome el total control de mi cuerpo, en ese momento realmente forme parte de Gohan! ¡Yo era Gohan! ¡Y tú experimentaste lo que yo sentí durante tanto tiempo, quedando oculto en lo más profundo de su mente!...Y ahora me asegurare de que siga siendo a si para siempre.-Volvió a retomar la calma, y sus ojos regresaron a su habitual aspecto sin vida, vacíos como los ojos de un muñeco, borrando cualquier rastro de dolor que pudiera haberse reflejado en su mirada.-Creo que debo darte las gracias, Goku.-Dijo tras un largo momento de silencio.-Sin ti, jamás podría haber escapado. Si no hubieses muerto en los juegos de célula, Gohan no se sentiría culpable de tu muerte, y no habría comenzado a alejarse inconscientemente de mi…Durante estos siete años, poco a poco, se fue distanciando, debilitando los "lazos" que nos unian...Y cuando ese viejo comenzo a despertar mis auténticos poderes…¡Conseguí la fuerza necesaria para romperlos!-Sonrió, dejando ver una hilera de dientes perfectos, tan blancos como perlas.-Y ahora, dejémonos de cháchara y continuemos con el juego…Va a comenzar mi parte favorita.

Cerró la poca distancia que los separaba, y alargó el brazo, con la intención de agarrar al pequeño.

Con un movimiento rápido, atrapó en su mano izquierda el puñetazo que Goku le había dirigido a la cara, deteniéndolo sin ningún tipo de problema.

Giró lo cabeza, observando al saiyan. Sus ojos centellearon con odio cuando sus miradas se cruzaron.

-Eres molesto.

Comenzó a intensificar la fuerza de su agarre, provocando que el saiyan se retorciera de dolor. Intento asestarle otro puñetazo con la otra mano, pero volvió a ser detenido sin ningún esfuerzo por el joven.

El saiyan cayó de rodillas por la presión que el peli-rubio ejercía sobre él, luego, sin dejarle tiempo a que reaccionara, le pegó una patada en el estomago, dejándolo adolorido en el suelo.

Ignoró por completo al hombre, y continuó su camino hacia el niño, que, fuera de lo esperado, no mostraba ningún tipo de temor hacia él. Permanecía erguido, con una mirada seria en su rostro. Su aspecto casi resultaba imponente.

-¿No vas a intentar huir?-Se detuvo delante del niño, bajando la cabeza para observarlo.

-¿Serviría de algo?

Sonrió con malicia, moviendo la cabeza en forma de negación.

-Sabes que no.

-¿Entonces para que molestarme en intentarlo?-Sonrió nostálgicamente, contemplando disimuladamente a su padre.-Por favor, deja que se marchen. Ellos no tienen nada que ver con esto.

El joven alzó una ceja, y luego, sonrió. Ya entendía a que se estaba refiriendo.

-Dame un solo motivo por el que debería dejarlos marchar.

-Uno de ellos es tu padre…y se puede decir que el otro, es un amigo. Tu amigo.

-Eso no es un motivo-Agarró al pequeño por el cuello, alzándolo en el aire.-Porque yo no tengo amigos…-Lo observó detenidamente, viendo como luchaba por respirar.-…Y hace tiempo que deje de tener un padre.

Lo lanzo por los aires, dejando que callera al suelo.

El pequeño tosió por la falta de aire, masajeándose el cuello para intentar que volviera a circular el aire con normalidad.

El peli-rubio se acercó a él, pegándole una patada en el estomago, que lo envió rodando por el suelo, acabando boca-arriba.

-Te voy a dar una última oportunidad.-Dijo mientras miraba al niño en el suelo, que intentaba recuperar el aliento.-Ríndete. Deja que yo tome el control de nuestro cuerpo y todo esto acabara. No tenemos porque morir ahora. No de esta forma.

-G-Gohan…-Goku intentó arrastrarse hacia delante, ignorando el insoportable dolor que le sacudía el estomago.-S-sal de ahí…R-rápido…

-¿Qué me dices? Si te unes a mí, seremos invencibles. Tendremos el poder suficiente para sublevar a toda la humanidad…¡Que digo! ¡tendremos el poder necesario para dominar a todo el universo!

-E-so…*Cof*…N-no ocurrirá jamás…*cof, cof*

-Entonces…-Sonrió de lado, al mismo tiempo que sus ojos adquirían un aspecto oscuro.-No hay trato…Diría que ha sido un placer conocerte, pero estaría mintiendo.-Volvió a sonreír, pero esta vez de forma nostálgica.-Nos veremos en el infierno.

Apuntó al pequeño con la mano, y estiró los dedos. Rápidamente comenzó a formarse en su palma una bola de Ki que adquirió el tamaño de una pelota de fútbol.

-Desaparece…

-¡Gohan!


CONTINUARA...

Bueno, aqui os dejo el capítulo, gracias por vuestra paciencia! y siento la espera!

Me gustaría anunciar una cosa. Para mi otro historia...Creo que debería decir "prototipo de historia", necesito algunos personajes inventados, y mientras me estaba comiendo la cabeza preguntandome como deberían ser, pense que a lo mejor os gustaría participar. Si quereis, solo teneis que dejarme un review o enviarme un mensaje privado, diciendo el aspecto del personaje y su nombre, también podeis describirme la personalidad si quereis. También podeis dejarme la edad, aunque es probable que esta cambie, porque debe adaptarse a la historia...Lo entendeis ¿Verdad?...Y claro está, el sexo del personaje.

Si os interesa, decidimelo y os prometo que vuestro personaje saldra en la historia!

Merezco reviews?