Capitulo 8: Confesiones

(Zero)

Mis ojos no podían creer lo que estaban viendo. Allí, enfrentada a mí, se encontraba ella. La mujer que me había dejado atrás hacía meses. La que siempre se preocupaba por mí, la que me brindaba sangre y de la que me había enamorado.

Yuki…

Lentamente bajé el arma para guardarla dentro de mi chaqueta y me acerqué a ella. Nunca alejando mí vista de la de ella.

Estiré mi mano y toqué uno de sus suaves cabellos, como la extrañaba, como extrañaba ver su cabello rozar su cuello, sus ojos sobre los míos cuando estaba preocupada por mí. La extrañaba mucho.

No pude resistir a mis impulsos y la atraje hacia mí, algo que la tomó por sorpresa.

Comencé a acariciar su pequeña cabeza para tranquilizarla al momento en el que le comencé a susurrar.

-Por fin estamos juntos-le susurré al oído, mientras la seguía acariciando. Ella seguía sin moverse, se que le sorprendía que la tratara así, pero no me importaba, solo quería estar con ella.

-Nunca te voy a dejar ir, no de vuelta-le seguí susurrando palabras que yo nunca diría. Se que eso la confunde, pero esto es en lo que ella me convirtió: en un hombre desesperado por estar con su amada.

De repente, un montón de preguntas se me cruzaron por la cabeza. Tales como por que me había dejado, por qué me dejo por el, ¿Por qué? Y allí fue cuando sentí la ira recorrer mi cuerpo.

-¿¡Por qué me dejaste!? ¡Dímelo! ¿¡No entiendes todo lo que me importas!? ¿Toda la tristeza que me brindaste estos meses de tu ausencia? Explícamelo, ¿Por qué me estas haciendo esto? ¡No te das cuenta de lo que te necesito!-le grité todas esas preguntas que me estuve preguntando cuando ella me dejó.

Ella solo me miraba sorprendida mientras me gritaba todo lo que la estaba lastimando, ¿Acaso ella no sabe el dolor que me causó cuando ella se fue?

Yo solamente seguí agitándola, sin darme cuenta de la fuerza que estaba ejerciendo sobre ella hasta que…

¡PAM!

Me vi sentado en el piso tosiendo fuertemente. Un dolor terrible se encontraba penetrando mi estómago. Así que me quedé unos segundos sentado en el piso tratando de recobrar el aire que había perdido, mientras mi mano se encontraba apoyada en mi estómago, tratando de sanar el dolor.

¿Qué había sucedido? ¿Cómo terminé en el suelo con un dolor intenso? Yo solo se que me encontraba con… ¡Yuki!

Subí mi vista rápidamente en busca de mi compañera pero en el lugar en donde ella se encontraba anteriormente, se encuentra la chica nueva de la Clase Nocturna. Mirándome completamente enojada mientras apretaba uno de sus puños fuertemente.

-¿¡Quién te da el derecho de gritarme así!? ¡Yo no te he hecho nada! ¿Cuál es tu problema? ¡Un momento te encuentras apuntándome con un arma, al siguiente momento me abrazas así de la nada y luego te pones como loco y me empiezas a zarandear y a reprocharme algo que yo no hice! ¿Qué te sucede? ¡Yo en ningún momento te he dejado, ni lastimado!-me gritó la chica nueva enojada.

En mi mente escuché un pequeño "clic" y todo cerró. ¿Cómo pude ser tan tonto y confundirme de esa manera?

Agaché mi cabeza avergonzado, nunca pensé que mi grado de desesperación y locura había llegado a tal punto en el cual comenzaba a verla en todas partes.

Escuché unos pequeños pasos acercarse hacia mí y de repente, observé de reojo como ella se sentaba a mi lado y subía la vista para mirar las estrellas.

Varios segundos pasaron y luego ella bajó la vista y me miró, sonriendo.

-Sabes, si crees que tratando a las mujeres así ellas saldrán contigo, tienes que cambiar tus tácticas. Así nunca conseguirás una chica-me dijo en tono humorístico para que yo pudiera reír. No lo hice, solamente mantuve mi vista en el suelo.

Al ver que no hice nada, ella solamente resopló y se quedó en esa posición unos segundos hasta que vi como su cara se tornaba completamente seria y rodeaba con sus manos sus rodillas, abrazándolas y haciendo que ellas se apegaran a su pecho.

-Si te sirve de consuelo, a mí también me abandonó alguien importante para mí-me dijo ella a lo que yo la miré por unos segundos y vi como ella bajaba la vista y escondía su rostro entre el hueco de la unión de sus rodillas.

-¿Qué te hace pensar que me dejaron?-pregunté tratando de sonar lo más normal posible, me era difícil hablar luego de haber sido golpeado en el estómago.

-Para resumir todo lo sucedido en una pregunta fue: "¿Por qué me dejaste?"- me dijo ella y me miró y me sonrió. Allí pude ver su perfecta dentadura y observé unos pequeños colmillos destacados entre sus dientes.

Al ver sus colmillos volví a la realidad y traté de pararme para alejarme d ella. Mala idea. Mi estómago seguía en dolor, así que no podía estar derecho. No me podía parar debido a la golpiza de la vampira.

-Lamento eso, pero me estabas lastimando, yo solamente me defendí-me dijo ella mirándome con simpatía mientras ella se paraba y se limpiaba el uniforme. Luego ella se volteó para mirarme y estiró una de sus manos hacia mí.

-Déjame ayudarte, te acompaño hasta la enfermería-dijo ella sonriéndome, pero yo no iba a aceptar la ayuda de un chupasangre como ella, así que volví a pararme por mí solo, solo que esta vez un poco encorvado debido al dolor.

-No necesito ayuda de nadie-le dije mientras comencé a caminar lentamente por mí solo. Ella solo rió y caminó a mí lado.

-Un poco terco ¿No?-me dijo mientras reía. Yo solo seguí caminando y caminando. ¿Por qué era tan molesta? ¿Por qué no vuelve a clases?

-Vuelva a clases de vuelta, por favor-le dije al dejar de caminar para mirarla, pero no a sus ojos. Temía que volviera a pasar lo que sucedió antes.

-Son aburridas, y cuando te vi por la ventana, decidí hacerte compañía. Te veías muy solo-dijo ella mientras me seguía sonriendo. ¿Qué se cree? Yo nunca querría estar relacionada con un vampiro.

-Solo vuelve a clases y deja de molestarme-le dije con mi tono de voz autoritario y luego comencé a caminar. Ella no me siguió.

-¡Espera! ¿Cómo te llamas?-me preguntó ella desde lejos, yo solamente seguí caminando. ¿Qué importaba si sabía mi nombre o no?

-Si no me lo dices, le preguntaré al director-me dijo y yo me volteé para verla a ella sonriéndome victoriosamente. Yo solamente resoplé y le contesté.

-Zero-le dije, a lo que ella me sonrió y comenzó a sacudir la mano en el aire saludándome mientras me gritó.

-¡Adiós, Zero!… ¡y por cierto, mi nombre es Hikari!-me dijo y luego en un pestañeo, ella se había ido.


PERDON PERDON PERDOOOON!!
Mi computadora se rompio y recien HOY me la trajeron arregladita, por eso no pude subir mas capitulos.
voy a hacer los capitulos mas largos para poder recompensar la perdida de tiempo ¿Quieren?^^

DEJEN REVIEWS Y COMENTEN^^