holaaaaaaa... aqui con un capitulo mas de "matar, morir o ¿amar?"... el mejor fic de todos los tiempos...
franco: ejem... ejem...
yo: bueno... estoy exagerando jeje...
franco: kung fu panda no nos pertenece y... ya saben el resto...
yo:... espero le guste el cap XD
Capitulo_7
CON TIGRESA Y YUAN…
Los tres felinos corrían velozmente por el bosque, que atravesaba la ciudad imperial, ya les faltaba poco para llegar a la cabaña. Tigresa iba a la delantera, en realidad más que guiar lo que quería era ocultar su rostro. Cuando salio de aquella cueva las lágrimas no habían dejado de caer de sus ojos y en ese momento los tenia hinchados. Yuan la seguía, iba algo preocupado, ella no era de despertar llorando, ni siquiera tenia idea de si ella sabia lo que era llorar.
-¿Cuánto falta?- pregunto haku por milésima vez. Tigresa paro en seco, clavando sus garras en el suelo y, al notar que sus ojos habían vuelto a la normalidad, volteo a verlo. Yuan no se detuvo, siguió de largo.
-ya llegamos…- dijo tigresa con voz neutra. Se enderezo y camino por el mismo lugar donde se había dirigido yuan.
-¿y donde es?- pregunto haku mientras miraba para todos lados.
-por aquí gato tonto- contesto yuan de mala gana. Haku volteo a ver en la dirección de donde se escuchaba la voz de yuan.
En medio de una especie de círculo, rodeado de árboles, bastantes gruesos, había una cabaña, no era grande, pero tampoco muy chica. Tenia un pequeño jardín de rosas chinas en el frente y en la puerta había una nota, que tigresa tomo y la leyó, para luego hacerla un bollo y tirarla a un lado. Haku sin perder tiempo alcanzo a yuan y tigresa, y los tres pasaron dentro de la cabaña. El interior era acogedor. Al entrar se podía ver una sala de estar bastante cómoda, con dos sillones individuales y uno ancho, una chimenea y una mesita de centro, con un pequeño florero en ella y contra una de las paredes había un estante con diversas armas. Se podía ver una puerta, que seguramente conducía a la cocina y unas escaleras, que conducían al piso de arriba donde se encontraban las dos habitaciones y, por desgracia, un solo baño.
-¿Qué decía la nota?- pregunto yuan a tigresa, cuando hubieron dejado las cosas en uno de los sillones.
-la nota decía...- tigresa se aclaro la garganta e imito la voz de shan –"como solo hay dos habitaciones, uno de ustedes dormirá en un sillón o… los chicos en la habitación grande y tu tigresa en la chica"- yuan rió un poco por la tonta imitación de su hermana.
-¿Qué piensas hacer?- pregunto yuan. Tigresa no contesto y miro con malicia a haku, se dirigió al estante y tomo una gran daga.
-haku…- canturreo la felina con dulzura fingida, mientras se acercaba por las espaldas de haku, quien se encontraba arrodillado en el suelo tratando de prender la chimenea. El mencionado león dio vuelta, solo para ver a una sádica tigresa con una daga en la mano.
-AAAAAAAAAHHHHHHH- grito como niña el león. Yuan y tigresa rompieron a carcajadas, si leyeron bien, tigresa se reía a carcajada viva –eso no fue gracioso-.
-si que lo fue…- contesto yuan aun con rastros de risa –bueno hablando enserio… ¿Quién dormirá donde?- pregunto yuan. Entre los tres se miraron entre si para luego…
CON PO Y LOS CINCO FURIOSOS…
Habían entrado ya a la ciudad imperial, todos los conejos, gansos y cerdos (en el buen sentido), se volteaban a verlos sorprendidos, después de todo ¿cada cuanto se podía ver a un panda, una serpiente, un mono, una grulla, un mantis y un jaguar caminando por esas calles? Otros, que los reconocieron como el guerrero drago y los cinco furiosos, se detenían a saludar con una pequeña reverencia, saludo que era correspondido pero sin muchos ánimos. Po seguía con esa carta en mente ¿Qué había querido decir tigresa con "no podía seguir allí"? y eso especial que sentía al estar con ella… era algo inexplicable... por su parte, víbora también iba bastante pensativa, tal vez se había pasado con lo que le había dicho a los chicos… pero, por el amor a los dioses, ni ella tenia idea de que le pasaba, el porque tenia tanta hambre o porque cambiaba de humor, o... porque la semana pasada se había desmayado o porque últimamente tenia tanto sueño… sueño, un sonoro bostezo escapo de su boca, recibiendo miradas extrañadas de los demás.
-perdón…- dijo la serpiente con voz adormilada, sin percatarse de las miradas extrañadas de los cinco chicos que la seguían.
-me esta asustando…- dijo grulla en un susurro para que víbora no lo escuchara.
-comparto sentimiento hermano…- mono apoyo su mano en el hombro de grulla en señas de apoyo moral.
-¿creen que se este volviendo loca?- pregunto mantis desde el hombro de tai lung.
-yo creo que se droga- dijo tai lung, recibiendo miradas de "no inventes" de los demás.
-no exageres…- dijo grulla -¿tu que crees po?- pregunto.
-que no quiero estar cerca de ella- dijo el panda con una mueca de horror.
Todos rieron por el comentario del panda, risas que obviamente fueron oídas por una serpiente de apariencia dulce… de apariencia.
-¿de que se ríen?- pregunto víbora dando media vuelta para ver a los chicos.
-nada- dijeron todos al unísono. Víbora agacho su cabeza con algo de ¿tristeza? Por alguna razón la respuesta de los chicos la hicieron sentir algo excluida del grupo.
Siguieron caminando en silencio hasta que llegaron a la entrada del palacio.
-identifíquense- dijo un buey armado que estaba de guardia junto a otro en una gran puerta doble de roble.
-el guerrero dragón y los cinco furiosos- se presento tai lung.
-pasen- dijo el otro buey mientras se hacia a un lado. Las puertas de la gran muralla se abrieron de par en par, dejando ver un palacio de estructura tradicional y bastantes pisos (como el de gogmen en kung fu panda 2), también se podía apreciar que tenia amplios terrenos y un jardín enorme.
Los cinco furiosos y po entraron a paso firme. A unos metros de ahí se podía ver a un león de abundante melena rubia, ojos negros y parecía ser de carácter fuerte, debería tener unos cincuenta años y estaba vestido con un traje negro de bordes plateados. A su lado, lo acompañaba una leona, seguramente su esposa, de casi la misma edad, era mas baja de estatura que el león, tenia ojos color miel y estaba vestida con un kimono blanco, con flores negras bordadas en el.
-bienvenidos a mi palacio guerreros…- saludo el león dando un paso al frente y con una pequeña reverencia, saludo que fue bien respondido -… mi nombres es kei chan y ella es mi esposa lin chan- dijo señalando a la leona que dio un paso al frente también.
-bienvenidos…- saludo lin con una reverencia. Los cinco furiosos y po respondieron de igual manera.
-es un honor estar en su palacio…- respondió víbora, hablando por todos.
-estaría faltando…- kei intentaba explicar la falta de su hija pero algo lo interrumpió.
-esperen… aquí… llegue- grito una leona, de unos diecinueve años, ojos color miel y de kimono rosa con flores celestes, que venia desde dentro del palacio, saltando en un solo pie, tratando de colocarse una sandalia –uf… llegue- dijo al llegar y pararse en medio de sus padre, quien la miraban con reproche.
-como iba diciendo… ella es mi hija kioko, quien esta castigada- kei presento a su hija.
-un gusto guerreros… bienvenidos y ya saben el resto- contesto sin tomar importancia al castigo de su padre kioko.
Los demás furiosos y po contuvieron la risa al ver a la tan "seria" hija del emperador, en especial víbora.
-nunca cambias…- dijo víbora con una sonrisa.
-¿víbora?- pregunto kioko con una enorme sonrisa. La serpiente se limito a asentir –pero tanto tiempo amiga…- kioko casi asfixio a víbora en un efusivo abrazo.
-cof… me asfixias… cof- kioko soltó a su amiga -me alegro que estés bien- dijo víbora con una sonrisa.
-vamos te muestro mi cuarto- dijo kioko tratando de arrastrar a víbora, pero esta se lo impidió.
-ahora no puedo…- dijo víbora, quien se volvió a formar con los demás.
-¿se conocen?- preguntaron todos, menos cierto jaguar que por alguna razón no hablaba.
-emm… mamá, papá… ella es víbora, mi amiga de la infancia- dijo kioko.
-¡víbora!- exclamaron los padres de kioko –pero que grande estas, ni te reconocimos- dijo lin con una enorme y dulce sonrisa.
-bueno… han pasado años- contesto la serpiente como quien no quiere la cosa.
-bueno… volviendo al tema principal…- dijo mono, ya que estaba cansado y quería saber cuales serian sus habitaciones y comer algo.
-ah… si claro…- dijo kei con una sonrisa -… si me acompañan adentro…- hizo un ademán con su mano, para indicarles que lo siguieran.
Sin contestar cuatro de los cinco furiosos y po siguieron al emperador y su familia… -¡tai lung despierta!- le grito mantis al leopardo, quien salio de su especia de trance de valla a saber alguien como entro y los siguió asta el interior del palacio. Una vez adentro, lin los guió a una especie de habitación, donde había una larga mesa con nueve sillas. Cada quien se sentó en su lugar.
-bien… con todo respeto ¿para que nos mando a llamar?- pregunto mantis que en ves de ocupar la silla, solo se había sentado en la mesa (jaja esta peque XD).
-bien… para empezar… no se si habrán oído hablar de haku…- kei los miro a todos, quienes solo le devolvían una mirada expectante, tai lung era el líder y el tenia que responder. Al no oír respuesta, los furiosos y po voltearon a ver al jaguar.
Tai lung tenia una mirada perdida en algún punto indefinido y una sonrisa bobalicona que… ¿acaso pretendía que fuera seductora?... el jaguar estaba embobado mirando a la hija del emperador, que estaba sentada a la par de su padre. "es perfecta… hermosa… es… es…aaaaaaahhhhhh estoy peor que po con su… "felina de ojos de rubí"… pero es… ¿acaso me están hablando? no se… tai lung, ay esta tu próxima conquista, claro si el padre no te ejecuta… hey… kioko me esta sonriendo" pensaba tai lung perdido en su mundo. Víbora al ver que su amigo no despertaba de su "trance" lo abofeteo un par de veces hasta que reacciono.
-¿Qué?... ¡VÍBORA!... ¿QUE RAYOS TE…?- tai lung no pudo continuar con su discurso de maldiciones hacia la reptil, ya que un león bastante enfadado lo miraba con una ceja alzada.
Kei si noto como el jaguar miraba a su hija, aunque mas que "mirada matadora"… le parecía una "mirada boba"… aunque kioko solo sonreía por educación "¿acaso ese jaguar me esta mirando?... ja... ¿como no?... parece retrasado mental con esa sonrisa boba, aunque... no tiene mal cuerpo... ¿que va?... tengo cosas mejores en las que pensar... como en como me escapare del castigo esta noche" pensaba la caprichosa princesa.
-perdónelo… no durmió muy bien anoche- se disculpo la serpiente por su amigo, mientras le dirigía una mirada de "salimos de aquí y te mato".
-si claro…- kei dejaba bien en claro que no le creía nada -…kioko ve a tu recamara- ordeno el padre a su hija.
-pero pa´… intento protestar kioko.
-hija ve…- le dijo su madre. A kioko no le quedo otra que obedecer y luego de articular con sus labios un "hablaremos luego" hacia víbora se fue del lugar.
-ya sin distracciones…- dijo kei mirando a tai lung, quien se sonrojo un poco, cosa rara en el -… ¿han oído hablar de haku?-.
-solo sabemos que es un negociante… hace negocios y si sale mal o no le agrada el resultado… - tai lung hizo unas señas con su mano en el cuello. Todos, incluso po, se golpearon la frente con la palma de su mano/cola ante la actitud infantil de tai lung.
-hay algo mas… el es mi hermano…
CON TIGRESA, YUAN Y HAKU…
Los tres felinos se miraron entre si para luego… los tres quisieron subir por las escaleras al mismo tiempo y ganar la habitación mas grande, pero quedaron atrapados entre el barandal y la pared.
-apártense ambos…- decía tigresa, que estaba en medio de los dos.
-¡yo ganare esa habitación!- exclamo haku, que casi se cae por el barandal.
-no respiro…- decía yuan, cuya cara estaba siendo cruelmente aplastada contra la pared.
Haku logro zafar del apretujón y subió unos escalones, antes de ser tomado de la ropa por tigresa y jalado para luego caer por el barandal.
-ni lo sueñes…- tigresa empezó a correr escaleras arriba, pero haku de un salto logro rebasarla.
-te veo en mi habitación gatita- dijo haku con un tono burlón, pero no vio la mesa que estaba delante y prácticamente cayó en ella.
-toma eso gato tonto… ¿y yuan?- pregunto tigresa, pero sin detenerse. Yuan estaba tirado al pie de la escalera, le costaba respirar y su cabeza le dolía "que son rudos esos dos…" pensaba mientras se sobaba la mejilla, dejaría que ellos peleen por la habitación, el tenia el cómodo, reconfortable, acogedor, ¿sillón?... "esperen yo quiero una habitación" pensó el leopardo antes de recuperar la "conciencia" y salir corriendo detrás de los demás.
Tigresa estaba cerca de la puerta de la habitación, pero cuando estaba por entrar, no supo de donde, apareció haku, la empujo a un lado y entro, cerrando las puertas a sus espaldas.
-¡GANE!- exclamaba el león desde dentro de la habitación –EN TU CARA NARANJITA RAYADA- esta bien, el león se estaba pasando de lo infantil a lo tonto.
Tigresa gruño por lo bajo, estaba a punto de romper la puerta a patadas, pero yuan llego con cara de "¿y la habitación?".
-¿QUE HAKU GANO?- grito yuan a todo pulmón.
-DEJEN DE GRITAR- tigresa gritaba aun mas fuerte que los dos chicos juntos.
-JA... YO MANDO... - canturreaba el león desde dentro de la habitación.
-ya me arto...- tigresa se trono los nudillos, entro en la habitación y cerro la puerta a sus espaldas. Yuan solo se apoyo contra la pared con los brazos cruzados, esa pintaba divertido.
Dentro de la habitación... haku bailaba y cantaba sobre una de las camas, festejando la "victoria", cuando escuchó la puerta abrirse y cerrarse.
-hola gatita... ¿vienes a jugar?- pregunto haku mientras caía acostado en la cama. En la puerta estaba parada tigresa, con los puños apretados y se podía escuchar perfectamente como rechinaban sus dientes, pero al escuchar esas palabras… un escalofrió desagradable le recorrió la espalda, pero se esforzó por ocultarlo.
-claro... vamos a jugar- dijo tigresa con una sonrisa cínica, cuando hubo recuperado la compostura.
Tigresa se acerco a haku y lo tomo de la nuca, para luego tirarlo de la cama. El león callo al suelo en cuatro patas y se golpeo la cabeza con la orilla de la cama.
-SAL DE AQUI- grito tigresa mientras se tronaba los nudillos.
-claro que no... Yo gane- dijo haku, una vez de pie.
Tigresa no contesto, volvió a tomar al león de la nuca, pero esta vez lo hizo agachar, para luego golpearlo con la rodilla en la entrepierna repetidas veces.
-¿te iras ahora?- pregunto.
-no...- contesto en un débil susurro haku.
-serás tonto...- mascullo tigresa, para luego arrojar a haku fuera de la habitación.
Fuera de la habitación... yuan estaba apoyado en la pared con las mochilas en las manos cuando... un león salio volando, literalmente, de la habitación, seguido de una enfurecida felina.
-despejado... trae las cosas- dijo tigresa mientras se sacudía las manos.
-me sorprende lo rápidos que te desases de la basura- dijo en tono burlón yuan.
Tigresa solo le sonrió. Ambos entraron en la habitación, cerrando la puerta y dejando a haku afuera.
"maldición... esta gatita es mas ruda de lo que parece... ay... creo que se acabo mi descendencia"pensaba haku. Derrotado y cojeando se dirigió y entro en la habitación pequeña, la cual solo contaba con una cama de una plaza, un armario y una mesita de noche.
DENTRO DE LA HABITACION DE TIGRESA Y YUAN...
La habitación era amplia, en un extremo, contra la pared estaba una amplia cama, de una plaza, con sabanas azules y a la par había una mesita de noche. En el otro extremo de la habitación, justo debajo de la ventana había una cama de dos plazas, con sabanas negras, a cada lado de la cama había unas mesitas de luz. También había dos armarios y una amplia puerta en la pared.
-¡pido la cama azul!- exclamo yuan antes de tirarse y caer acostado en la cama de una plaza.
-de todos modos... yo quería la cama grande- dijo tigresa, mientras se sentaba en la orilla de su cama.
-¿acaso piensas traer a alguien?- pregunto picadamente yuan desde la otra cama.
-mmm... ¿acaso quieres pervertir a tu inocente amiga?- pregunto tigresa con una sonrisa y con un tono fingido de tristeza. Yuan rió por lo bajo, se esperaba un golpe o una daga volando por milímetros de su cara, pero no que le siguiera el juego.
-¿tu? ¿Inocente?... ¿en que mundo paralelo vivimos?- yuan se llevo su mano al pecho dramáticamente.
-que gracioso... no es mi culpa que tu nunca ayas tenido novia- se burlo tigresa, mientras se dejaba caer de espalda en la cama con sus manos tras su cabeza.
-regalada...- mascullo yuan con una sonrisa en sus labios.
-marica...- le devolvió el insulto tigresa.
-lesbiana...- le siguió el juego yuan.
-niñita...-
-besa traseros...-
-regala trasero...-
-LAME BOTAS- gritaron al unísono, para luego reír a carcajadas.
Casi nada de lo que se decían era verdad, solamente ellos sabían desde que momento empezaban a mentir y donde empezaban a decir la verdad. Pero ambos se reían, como cuando eran chicos y se quedaban asta tarde solo para tontear. Un ruido, como un vidrio al romperse, proveniente de la planta baja, capto su atención...
CON PO Y LOS CINCO FURIOSOS...
-¿como que su... hermano?- pregunto mantis al emperador.
-si... el es mi hermano menor... pero cuando yo me case, el se fue de aquí... años mas tarde me entere que era un negociante... por así decirlo- explico kei a los demás.
-¿y ahora el quiere matarlo para recuperar el trono?- pregunto mono en el tono mas obvio.
-algo así... eh recibido amenazas... y los llame para...- intentaba explicar, pero grulla lo interrumpió.
-...para ver si podemos atraparlo- completo la frase el ave.
-pues si... y también... mi hija, ella es muy... liberal por así decirlo y quisiera que la protejan... pero sin que ella se de cuenta- pidió kei con signos claros de preocupación.
-entendido... tenemos que hacer de niñeros encubiertos y también atrapar a haku- mono dio por cerrada la conversación.
-creo que ya tienen claro todo... vengan, los guió a sus habitaciones- lin se levanto de su lugar e hizo un ademán con su mano para que la siguieran -…tómense el día libre, mañana empiezan con su trabajo-.
Po y los cinco furiosos siguieron en silencio a la emperatriz. Lin los guió por el castillo, hasta una zona apartada donde se podía ver dos puertas altas, separadas por unas mesas de madera, con un florero cada una.
-estas son sus habitaciones... espero sean de su agrado- lin señalo las puertas y dio media vuelta, pero después de dar unos pasos giro su cabeza por sobre el hombro y miro a víbora con una sonrisa picara -... la de la izquierda tiene una cama matrimonial- dijo.
-tía lin- reclamo víbora, más que sonrojada. Mientras los demás ocultaban unas carcajadas y veía a su "tía", como ella le decía de pequeña, alejarse por el pacillo.
-bueno... es mas que obvio que tu y grulla se quedan con esa habitación- dijo tai lung, después de unos minutos de carcajadas, recibiendo como respuesta un fuerte latigazo de víbora.
-escucha jaguar...- víbora se acercaba lentamente a tai lung, hasta dejarlo acorralado contra la pared. Sus ojos estaban entrecerrados y un amenazante siseo se escapaba de sus labios. Tai lung se achicaba cada vez mas contra la pared, completamente intimidado por víbora y los demás solo miraban expectantes.
-¿que?- pregunto en un débil susurro tai lung.
-deja de mirar como embobado a kioko y pretender que sea tu siguiente conquista... estas aquí para cuidarla, no para ligar con ella ¿entendiste?- sin esperar respuesta alguna, víbora entro en su habitación, dejando a un asustado jaguar.
Todos quedaron en silenció unos minutos, con un solo pensamiento en mente... "cada vez mas rara".
-emm... mejor hablamos adentro... las serpientes escuchan- mono entro a su habitación seguido de los demás.
Entraron en la habitación y cada uno se sentó en una cama... menos grulla, que coloco las mochilas en un armario y se fue a sentar en un sillón rojo que había en el lugar. Había cinco camas, dos contra la pared enfrente de la puerta, una en una de las esquinas y otra dos contra la pared que daba a la otra habitación. También había una chimenea y unos muebles color blanco (armarios, cómodas, estantes y mesitas de noche).
-víbora... me empieza a preocupar- grulla miro a sus amigos, esperando alguna respuesta.
-esta mas... temperamental que de costumbre- opino po, que estaba acostado en una cama de dos plazas en una de las esquinas de la habitación.
-yo creo que esta enferma- dijo mantis como si eso explicara todo.
-al menos que sea esquizofrenia... los cambios de humor no es una enfermedad- explico grulla.
-no, no lo digo por eso- mantis salto desde la cama hasta el sillón donde estaba grulla -...el otro día la vi vomitando... parecía muy cansada- explico mantis.
-ahora que lo dices... el otro día casi callo por las escaleras- dijo tai lung, con voz pensativa.
-tai lung...- dijeron unísono, po, mantis y mono... grulla solo lo miro con una mirada fría.
-¡yo no la tire!...- tai lung se sentó de golpe en la cama -...se mareo y yo la sostuve entes de que cayera- se defendió el jaguar.
-jamás dijimos que tu la tiraste...- dijo grulla -... ¿que creen que tenga?- pregunto el ave.
-¿que vamos a saber nosotros?- respondió mono, hablando por primera vez en lo que estaban ahí.
El silencio se hizo presente... ya no tenían nada para hablar y estaban cansados, dormir en el suelo no era muy bueno para la espalda.
-voy a ver como esta víbora- dijo grulla mientras se dirigía a la puerta.
-¡hey grulla!- lo llamo tai lung, el ave volteo a verlos.
-cuidadito con víbora...- amenazo po.
-tocas a la pequeña y...- mantis paso su tenacita por su cuello en señal de "te cortamos la cabeza"
-jeje... muy graciosos- rió grulla algo nervioso.
-hablamos en serio- mono miro serio a grulla.
Grulla trago grueso y salio de la habitación. Apenas se cerraron las puertas los chicos se largaron a carcajadas vivas, sin contar con cierta ave que todavía los escuchaba. Grulla entre abrió la puerta y metió solamente la cabeza.
-chicos... hubieran amenazado hace meses- dijo el ave con una sonrisa picara, para luego cerrar la puerta, dejando a todos en shock.
CON TIGRESA Y YUAN...
Tigresa estaba parada en el primer escalón de las escaleras, con las manos en sus caderas y una ceja arqueada, mirando como yuan y haku limpiaban el desastre que había echo.
Al escuchar el ruido de algo romperse, yuan había bajado a ver que había pasado y ella se quedo en la habitación. Como estaba aburrida decidido ver si todavía estaban su armas en el armario, pero cuando estaba por tomar la perilla de la puerta escucho mas ruidos de cosas romperse, extrañada, tomo su espada en manos y bajo las escaleras, solo para encontrar a yuan y haku en una guerra campal. Yuan le tiraba un libro a haku y el león le devolvía con algo más grande.
-¿por que tengo que limpiar yo?- se quejo yuan, que estaba arrodillado levantando los restos de lo que parecía ser un florero.
-porque tú también desordenaste- contesto calmadamente tigresa.
-ya esta gata... ¿que te crees que somos, tus sirvientes?- se quejo haku mientras tiraba los restos de algún adorno al suelo. Tigresa solo le mostró su espada y el león de inmediato se agacho y volvió a recoger lo que había tirado.
Tigresa hecho una última murada y con una sonrisa de autosuficiencia se fue a la cocina. Dejo su espada apoyada contra la pared y camino hasta una alacena, pero al abrirla solo había unas verduras y un platón de dumplings. "genial... tengo que cocinar... ¿que tenemos?... rábanos, zanahorias, cebollas, dumplings... ¿quien es el tonto que se encargo de comprar la comida?"Pensaba mientras revisaba los estantes.
-yuan...- llamo al leopardo mientras se sentaba en uno de los bancos de la mesada.
-¿que pasa?- entro a la cocina yuan con un florero en sus patas.
-¿sabes cocinar?- pregunto tigresa algo apenada.
-¿tu no?- pregunto algo divertido yuan, pero tigresa solo lo miro con una ceja arqueada -esta bien... ¿que hay?- pregunto, mientras se sentaba a la par de tigresa, apoyaba su codo en la mesada y su cabeza sobre su mano.
-dumplings, rábanos, zanahorias y cebollas- contesto tigresa enumerando con sus dedos.
-bueno... - dijo yuan pensativo pero una voz desde la sala lo interrumpió.
-¿no hay carne?- pregunto haku entrando en la cocina.
-no- contestaron al unísono yuan y tigresa. Ahora que el león lo mencionaba, no les haría mal comer algo de carne.
-¿que comemos?- pregunto haku mientras se sentaba en uno de los bancos de la mesada, a la par de tigresa.
Tigresa se estiro un poco y saco los dumplings de la alacena y los coloco frente al león.
-buen provecho minino- dijo tigresa en tono molesto -¿o prefieres un poco de leche?- se burlo.
-mmm... carne fresca podría ser- murmuro el león "seductoramente"en el cuello de tigresa, quien quedo en shock unos segundos… de repente, como si fuera un flash, en su cabeza aparecía una imagen de… parecía ser ella, pero de mas chica, estaba en una lugar oscuro y llovía, parecía asustada… de nuevo, la misma sensación de incomodad y… ¿acaso era miedo?... le recorrió la espalda, era como un recuerdo, solo que ella no se acordaba de ello.
-no tienes tanta suerte- mascullo tigresa, recuperando la compostura, de un codazo al estomago aparto a haku.
-bueno...- yuan miro asesinamente a haku -...no se ustedes, pero tengo hambre-.
El leopardo intento arrebatarle el platón de dumplings a haku, pero este lo tomo firmemente desde el otro lado. Ambos empezaron a forcejear, sin tomar en cuenta que en medio de ellos dos había una tigresa, hambrienta, con sueño y mal humorada.
-¡dámelo!- exclamo haku, tiro del plato y en ese movimiento le pego un codazo a tigresa.
-no... Dámelo tu- reclamaba yuan, que al igual que el león choco con su codo a tigresa.
-YA BASTA- tigresa les arrebato el plato de sus patas y lo sostuvo entre las suyas -EL PROXIMO QUE HABLE, SERA MI CENA- amenazo tigresa.
La felina tomo cuatro dumplings del plato, para luego dejarlo de vuelta en la mesada. Sin decir nada dio media vuelta y salia de la cocina directo a su habitación, dejando a ambos felinos en la cocina.
-¿pero, que clase de hembra es?... parece macho- se burlo haku después de unos minutos de silencio.
-tiene dignidad... no como las hembras que acostumbras a conocer- respondió yuan con tono neutro mientras se llevaba un dumpling a la boca.
-nah... todas son iguales- dijo haku, restándole importancia.
-si eso crees... te presento a la excepción- yuan señalo con su cabeza las puertas de la cocina.
-¿eso crees?... ¿cuanto te juego a que dentro de poco la tengo en mi cama?- dijo haku con un tono desafiante.
-no te atreverías...- yuan estaba a unas palabras de romperle la cara... ¿como se atrevía a querer apostar con ella?
-¿que pasa?... ¿estas enamorado de ella?- se burlo haku -o tal vez... nah... no te creo ¿ya paso por tu cama verdad?- la sonrisa de haku se ensancho aun mas.
Yuan emitió un leve gruñido y de un movimiento rápido le pego un puñetazo a haku en pleno rostro. El león no pudo evitar un maullido de dolor y llevarse las manos hasta la zona adolorida.
-escúchame bien...- la mirada de yuan era amenazante, aun mas que la de tigresa -...ni se te ocurra tocarla porque te mato... una insinuación de mas o intentas obligarla a algo y no me va a temblar el pulso- sin esperar respuesta salio de la cocina rumbo a las habitaciones.
Yuan podía tener peor temperamento que tigresa cuando de ella se trataba. No dejaría que nadie volviera a jugar con ella, no otra vez, y menos ese león tonto. Demasiado daño le habían hecho hace años y aunque ella no lo recuerde el prometió que siempre la protegerla. Su ira aminoro un poco y una pequeña sonrisa se asomo por su rostro al ver a tigresa acostada en su cama... pero parecía triste e intranquila.
EN LA COCINA...
Una enorme sonrisa de autosuficiencia se asomaba por el rostro de haku... el sabia lo que le había pasado a tigresa hace años, el mimos era, en parte, responsable de ello. Ella no se acordaba de nada y ese jaguar se encargaba de hacer de guarda espaldas personal... "definitivamente... esto estará divertido"pensó antes de salir de la cocina, directo a su habitación.
EN EL PALACIO DE LA CIUDAD IMPERIAL...
Mono y mantis roncaban placidamente en sus camas, mientras que po, acostado en su cama releía una y otra vez la carta de tigresa y tai lung curioseaba por la habitación.
-oye... mira- dijo tai lung mientras sacaba unas shurikens de uno de los cajones del armario.
-wou... eso es bárbaro- dijo po sin el mas mínimo entusiasmo.
-¿que pasa amigo?- pregunto tai lung. Dejo en su lugar las shurikens y se dejo caer en su cama.
-nada... solo pensaba- contesto po, escondiendo la carta bajo su almohada.
-¿tu pensabas?... eso es nuevo- se burlo el jaguar, recibiendo una mirada enfadada del panda.
-muy gracioso...- dijo po con sarcasmo.
-bueno yo... me aburro... mejor me voy a pasear por ahí- tai lung se dirigió hasta la puerta, pero la voz de po lo detuvo...
-ya es tarde... y kioko debe de estar durmiendo- dijo con picardía po, lo que causo que tai lung se sonrojara.
-¿de que hablas?... no es tan tarde- se defendió el jaguar, po le señalo con la cabeza la ventana y... definitivamente era de noche -además ¿como crees que iba a ver a kioko?-.
-no lo se... si quieres ve, siempre y cuando quieras que su padre te ejecute- dijo po restándole importancia.
Tai lung trago grueso, cerro bien la puerta, que estaba a medio abrir y camino hasta dejarse caer en su cama.
-no me gusta kioko- dijo el jaguar en un susurro.
-si claro... shifu sabia que esto pasaría, por eso dejo a cargo de vigilarte a víbora- explico po.
-¿ah si?... ¿que me dices tu?... estas muerto por esa tigresa sexy y loca- se burlo el jaguar.
-¡claro que no!- exclamo po -es ridículo que te guste una chica que apenas conoces y mas aun cuando ella te pateo el trasero- se defendió el panda.
-y eso te gusta de ella... que es la única hembra, y creo que ser viviente también, que te patea el trasero tan fácilmente- explico tai lung como todo un experto.
-como digas...- po le resto importancia, mientras se acomodaba para dormir.
-oye po...- llamo su atención tai lung - ¿crees que víbora sigua así… de rara mañana?- pregunto.
-no se... pero creo que se le pasara con el tiempo- contesto po medio adormilado.
-pero es muy raro... sueño, mareos, vómitos... cambios de humor- tai lung enumeraba con sus dedos.
-ahora que lo dices...- po se sentó en la cama con expresión pensativa -...el maestro shifu también menciono algo sobre víbora-.
-¿que cosa?- pregunto tai lung.
-me dijo algo sobre... que todos debíamos cuidarla y tratemos de comprenderla-
-¿que entre todos la cuidemos?... que raro... el maestro shifu no suele dar esos consejos- reflexiono tai lung.
-lo se...- respondió po.
Ambos se encogieron de hombros... tratar de averiguar que le pasaría a víbora les parecía el acertijo mas difícil de su vida, por lo que decidieron dejarlo y dedicarse a dormir.
EN LA HABITACION DE VIBORA...
Grulla estaba acostado a la par de víbora y la tenia envuelta en un tierno abrazo entre sus alas. Cuando había llegado a la habitación encontró a la serpiente dormida en la cama, tenía una expresión cansada, por lo que el solo se acostó a la par de ella. En su cabeza aun rondaba una sola pregunta ¿que es lo que pasaba a víbora?... en realidad el no le veía gracia alguna a la situación.
-hola...- un suave susurro y un apretón en su ala lo hizo salir de sus pensamientos.
-hola- contesto algo cortante grulla, lo que extraño a víbora.
-¿Qué pasa?- pregunto la serpiente.
-nada… eso debería preguntártelo yo- grulla miro a víbora con una ceja arqueada.
-¿Por qué?... ¿estas enojado por algo?- pregunto vibra, mientras se deshacía del abrazo y se reincorporaba para ver a grulla a la cara.
-no enojado… preocupado- contesto el ave.
-¿preocupado?... ¿pero por que?-
-por ti… ¿Qué no te das cuentas?- víbora solo lo miro sin entender –por el condenado bastón de Oogway… ni tu te das cuenta de lo que pasa- grulla cada vez elevaba mas el tono de voz.
-grulla… no me grites, no soy sorda y no, no tengo la mas mínima idea a lo que te refieres- víbora miro al ave con los ojos entrecerrados, lo que le advirtió que era mejor bajar el tono de voz.
-¿tus cambios de humor no es suficiente prueba?- pregunto grulla mas calmado, pero con tono de "es obvio".
-eso es su culpa…- víbora señalo con la punta de su cola a grulla -…sus bromas, su falta de atención… no es que ande llorando por eso, pero… me encantaría que salga de ustedes preguntarme como estoy al menos- la voz de víbora era casi un susurro.
-bueno… es eso tienes razón…- dijo grulla con un tono derrotado –pero… hoy me entere que estuviste con unos mareos y que vomitaste el otro día-.
La cara de víbora paso por todos los tonos posibles de rojo por tan embarazosa situación, hasta que se dio cuenta de algo…
-¿Quién te dijo?...- pregunto con un siseo -…fueron los chicos ¿no?...- grulla no contesto -…van a ver lo que les va a pasar por meterse donde no los llaman…- víbora estaba lista para salir de la habitación y agarrar a golpes a los chicos, pero grulla la detuvo.
-al menos ellos no me mienten…- dijo grulla, lo que hizo que víbora se calmaran -… anda dime, ¿Qué te esta pasando?- pregunto.
-no lo se…- contesto víbora en un susurro.
-¿Cómo que no?... víbora, cambias de humor a cada segundo, ahora estas triste, luego enojada y al siguiente segundo cantas y bailas de alegría…- víbora sol agacho la cabeza, algo apenada -…ahora me entero que también tienes vómitos, mareos y también antoj…- grulla se callo unos segundos… de repente, se dio cuenta de algo.
-¿grulla?- lo llamo víbora al ver que no reaccionaba. Pero el ave solo volteo a verla con una sonrisa tonta en la cara -… grulla me estas asustando-.
-víbora…- dijo en un susurro ante la mirada confusa de la reptil -¡estas embarazada!- exclamo el ave. Intento poner un ala sobre el vientre de la reptil, pero ella lo aparto con un latigazo en el ala.
-no digas tonterías… es imposible- dijo algo enfadada víbora.
-claro que no son tonterías…- se defendió el ave.
-grulla… o te bajas de las nubes y vuelves a la realidad o…- amenazo la serpiente.
-pero… ¡vamos a ser padres!- exclamo grulla contento, pero a víbora no le hacia gracia, para ella era algo imposible entre ambos. Grulla la seguía mirando con cara de "feliz cumpleaños" por lo que…
DIEZ SEGUNDOS DESPUES...
Tai lung y po se alertaron al escuchar la puerta abrirse... se reincorporaron un poco, solo para reír a carcajadas al ver a grulla con una marca de un golpe de víbora en plena cara.
-¿que te paso?- pregunto tai lung, que ya lloraba de tanto reír.
-al parecer hablo estupideces- respondió grulla mientras se dejaba caer en la cama.
-¿que le dijiste?- pregunto po con una ceja alzada.
-que yo tengo razón y ella no lo quiere aceptar - ninguno respondió a las palabras de grulla, ya se burlarían al día siguiente.
EN EL BOSQUE DE LA CIUDAD IMPERIAL, CON TIGRESA...
Yuan entro a la habitación y cerro la puerta, sin hacer el más mínimo ruido. Tigresa se encontraba dormida en su cama, tenia una remera que parecía vestido de largo, un short debajo de esta y estaba abrazaba a una almohada. El leopardo se esforzó para contener una carcajada al notar lo infantil que se veía. Con cuidado de no despertarla, la tomo en brazos y la deposito en la cama de ella, pero cuando dio media vuelta una pata lo tomo de la muñeca.
-juro que no vi nada- se excuso yuan mientras daba media vuelta, pero tigresa lo miraba con burla.
-no te pensaba decir eso, confió en ti…- dijo con una sonrisa burlona.
-¿entonces?- pregunto yuan con un suspiro de alivio.
Tigresa se hizo a un lado y le indico a yuan que se sentara a la par de ella. El leopardo la miro algo desconfiado, pero termino por ceder, aunque a una distancia prudente.
-tonto… solo quiero hablar con voz- se burlo tigresa.
-¿charlas nocturnas?- pregunto el leopardo con una ceja alzada.
-no… solo te quería preguntar algo- la expresión de tigresa, cambio de ser burlona a una te tristeza, cosa que no paso desapercibida para yuan.
-¿Qué paso tigresa?- pregunto yuan algo preocupado.
-es…- tigresa dudo si decirlo o no, le parecía algo tonto y sin sentido… seguramente era solo una pesadilla de cuando era pequeña.
-¿tigresa que pasa?- pregunto algo insistente yuan, al ver que no contestaba.
-es… tuve como una especie de recuerdo hoy… y… - intentaba explicarse tigresa, pero no encontraba palabras. Yuan la miro sorprendido… ¿será acaso que ella…?
-¿Qué recuerdo?- pregunto algo insistente, mientras la tomaba de los hombros.
-yuan… suéltame- le exigió tigresa.
-ups… perdón- se disculpo el leopardo. Le soltó los hombros, pero la rodeo con su brazo de forma… protectora.
-era… era de noche… llovía y era como si escapara de algo…- explico tigresa, algo extrañada por el comportamiento de yuan.
-¿eso es todo?- pregunto yuan. Tigresa solo asintió –es algo…- dijo en un susurro, sin darse cuenta que tigresa lo escucho.
-yuan… ¿tu sabes algo?- tigresa se reincorporo en la cama y lo miro a los ojos.
-claro que no… ¿hay algo mas que me quieras contar?- pregunto para evitar las preguntas de tigresa.
-tengo miedo…- dijo en un susurro sin siquiera pensarlo.
-¿miedo de que?- pregunto yuan algo extrañado.
-no lo se… en el recuerdo…yo estaba muy asustada- contesto.
Después de eso se quedaron el silencio un rato. Yuan estaba pensativo y preocupado y tigresa simplemente no quería seguir hablando. Al rato, cada quien se acostó en su cama, dispuestos a dormir. Pero tigresa por mas que daba vueltas en la cama no podía, tenia una especie de nudo en el pecho, esa sensación de miedo no se iba... pasaron unas horas, no podía creer como yuan dormía tan placidamente y ¡roncando!… cansada de tratar de dormir, sin mucho éxito, se levanto y se dirigió al armario al abrirlo encontró un pequeño mapa. Lo abrió, con una pequeña sonrisa, y repaso con atención hasta memorizarlo. Sin perder más tiempo saco un traje negro del armario (estilo ninja), se vistió y tomo su espada y mascara. Estaba por saltar por la ventana, pero una voz algo adormilada la detuvo…
-¿adonde crees que vas?- pregunto yuan algo adormilado pero serio. "genial… despertó el cuida" pensó con burla tigresa.
-vístete y acompáñame… si quieres- dijo simplemente tigresa para luego salir por la ventana.
Yuan se quedo anonado unos segundos, para después reaccionar "¿Qué rayos planea?... mejor la acompaño… la ultima vez que salio sola de noche… mejor no recordar" pensaba yuan… rápidamente se levanto, vistió, tomo una daga y siguió a tigresa...
CONTINUARA...
bueno... asta aqui todo... pobre grulla... ¿no creen?... ¿que creen que pase con tigresa?... ¿vibora le hara caso a grulla?... jeje...
franco: bueno... ya no los aburras...
yo:... bueno es todo... nos leemos luego. ya saben... dejen review...
