Where No One Goes

Felices pascuas o Semana Santa, lo que sea que festejen jajaja Gracias por comentar! :3

Live ForEver

Disclaimer: Los personajes de "Como entrenar a tu dragón", No me pertenecen, son de Dreamworks Animation y Cressida Cowell, yo los uso simplemente para mi pequeña historia.

Capítulo 7 "Tormenta"

Astrid estaba aún intrigada, sabía que la historia de Hipo no estaba completa pero no quería atacarlo con preguntas, así que decidió solo dejarse llevar. Las preguntas serian para otro momento, aparte de que se encontraba algo incomoda con la presencia de Patán y eso era porque no la dejaba de ver.

-A ver si entendí, ¿quieres hacer un libro con las diferentes especies de dragones? – le pregunto la rubia, ignorando a Patán.

-Así es - dijo Hipo contento – Aun me falta un dragón por describir.

-¿Cuál?- le pregunto Astrid.

-La especie es Nadder Mortal- le contesto Hipo - aunque es una de las especies más comunes, no he podido acercarme mucho a ellos.

-¿Por qué?- volvió a preguntar la rubia.

-Bueno, por sus espinas venenosas y dolorosas, aparte he investigado y tiene un fuego de magnesio extremadamente caliente y puede fundir el metal o las piedras fácilmente – le dijo el castaño

-Increíble – dijo la rubia

Astrid e Hipo se dirigieron al bosque, la rubia no contenía su alegría de volver a aquel lugar y ver más dragones, era único ese escenario, aparte ni en más de sus sueños más locos, se imaginó estar investigando dragones.

-Los dragones se encuentran del otro lado del bosque, tenemos que ir en chimuelo- dijo el castaño mientras montaba a su dragón.

-¡Hola Chimuelo!- le dijo la rubia al dragón negro para después montarse en el junto con Hipo.

El viaje con Chimuelo no fue muy largo, Astrid podía tocar las nubes se estaba enamorando de Berk y de cada uno de sus detalles que lo hacían único y especial. Aparte de tener la compañía de Hipo lo hacía más especial, no había conocido un chico así.

-Llegamos- dijo Hipo bajándose para ayudar a la rubia- Astrid quiero que me hagas caso en todo, aunque son inofensivos los dragones a veces se vuelven en estado salvaje.

-Claro Hipo, no hay de qué preocuparse- le contesto la rubia – estaré quieta en lo que haces tu trabajo.

Se adentraron al corazón del bosque e Hipo le señalo a la rubia que estuviera junto con chimuelo, al parecer habían encontrado lo que buscaban o eso pensaba la rubia al ver una mancha azul a lo lejos.

-Nos vamos a acercar lentos. Chimuelo quiero que cuides a Astrid- hablo en voz baja el castaño mientras veía a su amigo dragón.

Hipo se acercó más cauteloso junto con un escudo a la mancha azul, "si es el dragón" pensó Astrid emocionada, ella junto con chimuelo se acercaron a unos metros de distancia de Hipo, no querían molestar al castaño.

-Es hermoso- dijo en voz baja la rubia mientras visualizaba mejor al dragón azul.

-Creo que es ella – le contesto hipo, volteando a ver a Astrid.

El famoso Nadder Mortal era de color azul junto con unos toques amarillos, "es como una tormenta "pensó Astrid, pero más de tener esos colores se pacería a una ave, se parata en sus patas traseras y sus alas están en sus brazos, tiene unos ojos pequeños, en la nariz del maravilloso dragón tiene un cuerno curvo y sobre su cabeza una "corona" de cuernos rectos.

-Chimuelo, no veo las espinas que me comento Hipo- le dijo la rubia al dragón y este solo emitió un rugido.

Astrid no tuvo tiempo de reaccionar pero sentía algo que andaba mal y el rugido de Chimuelo lo comprobó salió corriendo alado de hipo, soltó un rugido, cuando se escuchó el rugido de chimuelo, la cola del dragón azul saco púas.

-¡Astrid, escóndete!-grito el castaño.

La rubia se volteo y salto sobre un arbusto, sentía que iba a ver una pelea entre el dragón azul y chimuelo, no quería asomarse porque estaba ya asustada y no era por la "pela" era porque tenía otro dragón frente a ella, era enorme y rojo

-Tranquilo, quiero ser tu amiga- le dijo nerviosa la rubia.

El dragón simplemente se incendió el mismo, cubriéndose de fuego. Astrid no pudo ni siquiera gritar era mucha su impresión, eso sí era nuevo, un dragón que se prendía fuego él solo, era como de película. El dragón ya cubierto de fuego se acercaba a la rubia.

-Ayuda- dijo en voz baja la rubia y se cubrió con sus brazos.

Astrid simplemente escucho un rugido y sintió que la temperatura disminuyo, pensó que Hipo había venido a su rescate pero no fue así, era el dragón el Nadder Mortal frente a ella.

-Astrid, vamos levántate- dijo hipo mientras se acercaba a ella para ayudarla.

-Ella me salvo Hipo- le dijo al castaño mientras corrían para esconderse.

Hipo y Astrid veían como se alejaba el dragón que por poco ataca a la rubia, al parecer el Nadder Mortal lo ahuyento de su especio.

-¿Le gano? – pregunto la rubia al castaño.

-Pues eso creo- respondió Hipo dudoso- No sé porque paso eso, los dragones casi siempre son amable con ellos mismos.

-A lo mejor es porque soy la intrusa- le contesto Astrid.

-No creo, hay veces que Patapez, Patán y los gemelos me acompañan y no pasa nada de esto- volvió a hablar el castaño – algo no está bien.

Astrid dejo de escuchar a Hipo mientras veía a la dragona, al parecer los estaba observando o eso presentía ya que tenía la mirada fija al lugar donde estaba escondida ella e Hipo. La rubia dejo el miedo a un lado y salió del escondite.

-No Astrid, ¿Qué haces?- dijo alarmado Hipo mientras iba tras la rubia.

Pero al parecer era inútil porque la rubia no lo escucho, camino hacia el dragón azul. Estaba tan fascinada con la criatura que ignoro todo lo que había a su alrededor, asa como olvido las advertencias de Hipo.

-Gracias, por salvarme- dijo la rubia.

La Nadder Mortal simplemente giro su cabeza, le entendió a la rubia y esta simplemente le sonrió, la dragona simplemente agacho su cabeza.

-Astrid acércate más a ella, te está dando permiso de que la acaricies- le dijo Hipo a lo lejos.

Astrid simplemente se acercó algo temerosa a la dragona con la mano levantada, está a punto de tocarla pero tenía miedo, la poca distancia que las dividía la rompió la dragona para sentir la mano de la chica.

-Tu piel es de escamas- dijo Astrid, dicho eso simplemente alzo la otra mano para acariciarla.

-Increíble- dijo Hipo acercándose, mientras apuntaba cosas en su libreta- al parecer ya eres amiga de un Nadder Mortal.

-¿Le puedo poner un nombre?- pregunto tímida la chica.

-Si- respondió Hipo.

-Te pondré Tormenta- dijo la rubia. La dragona azul dio un brinco al parecer de emoción y se abalanzo a la rubia lambiéndola como un cachorro.

-Creo que le gusto- dijo hipo entre risas.