Parte 1: Bienvenidos a la ocupación


Lamento la tardanza, se me fueron muuucho los días. Mi mayor excusa es que no tenia inspiración, normalmente el capítulo lo escribo de golpe en una noche o dos máximo sin embargo este me tomo más de una semana encontrarme inspirado pero porfin lo logre. Sin mas preámbulos continuemos.

Capitulo 7. Huida

Pewter empezó su normalmente tranquila mañana bastante agitada, hubo explosiones y pronto los trabajadores casi esclavizados y los miembros del equipo Rocket se percataron de que algo no andaba muy bien. Varios de los Rockets se metían en sus vehículos y pronto se escuchó una alarma general en toda la ciudad, era una especie de sirena. Todos los trabajadores fueron entonces forzados a volver a sus casas. Habia gran confusión entre la población, varios intentaron huir provocando un mayor caos del que ya empezaba a reinar.

May y Dawn miraban como todo a su alrededor empezaba a complicarse, la sirena llenaba sus oídos mientras se intentaban sostener como podían en Mamoswine que corría en línea recta sin saber precisamente hacia a donde se dirigía. Pronto vieron aparecer más vehículos fuertemente acorazados empezando a seguirlas. –Dawn! Esto no se ve nada bien!- le dijo May mientras veía cada vez más cerca los vehículos. Dawn miro hacia atrás viendo 3 que las seguían muy de cerca. Trago saliva nerviosa antes de volver a mirar en frente. Habia gente corriendo entre las calles y de repente una señora cayo frente a Mamoswine. – Cuidado!- grito May al percatarse del accidente. Dawn le jalo varios pelos a Mamoswine intentando redirigirlo pero el ostentoso pokemon continuo pasando encima de la señora. May se cubrió los ojos horrorizada para darse cuenta después que la señora había salido ilesa del incidente y se encontraba en pie corriendo de nuevo. –Qué alivio- dijo May sonriendo un poco.

-May ya me harte, sube acá y dirige a Mamoswine, me encargare de esto- ambas cambiaron de puesto dejando a Dawn atrás y a May adelante. - ¡Piplup usa remolino!- le ordeno Dawn mientras varios vehículos Rocket los seguían por las calles de Pewter. May intentaba guiar a Mamoswine con dificultad, derribando varias barricadas. Piplup envió su remolino dejando fuera de combate a algunos vehículos. Un Magmar desde uno de los vehículos empezó a atacarlos con su lanzallamas desestabilizándolos. – Vamos Dawn! No estamos lejos de la salida!- grito May al divisar no muy lejos el punto de control. – Lo lograremos! Piplup rayo de hielo en el suelo!- ordeno con determinación Dawn. El pokemon asintió y empezó a congelar el asfalto. El vehículo donde el Magamar estaba se resbalo con el hielo chocando con otros y provocando un efecto domino con los otros que venían siguiéndolos. –Si!- grito Dawn emocionada. – Lamento interrumpirte pero mira al frente!- le dijo con pánico May. Una gran barrera de vehículos se había formado en frente del punto de control con los Rockets esperándolas listos para acabar con ellas. – Que haremos! – dijo Dawn. May en cuestión de segundos tomo acción impulsiva ordenándole a Mamoswine que se hiciera a la derecha. -¿Qué planeas May?! Nos estrellaremos contra esas ventanas!- dijo Dawn señalando al edificio de grandes ventanales que estaba al lado de la barrera. – Precisamente.- dijo sonriendo- Mamoswine no pierdas la dirección, Daw pronto has que Piplup use chorro de agua en frente nuestro.- Dawn Asintió mientras May volvía a llamar a Combusken. Piplup lanzo el chorro de agua y May ordeno un lanzallamas a este. Pronto el vapor emergió proporcionándoles una cobertura visual.

-Al suelo!- dijo May mientras todos se acostaban en el lomo de Mamoswine protegiéndose las cabezas. Sonó un gran estruendo cuando el gran ventanal fue destruido por la fuerza arrolladora del Pokemon que continúo corriendo en línea recta por el edificio llevándose por delante escritorios, computadoras, sillas entre muchas otras cosas. El equipo Rocket se percató del sonido de los vidrios pero desconocía lo que estaba sucediendo. No fue hasta que volvió a sonar el estruendo que se dieron cuenta. El pokemon había atravesado el edificio al lado de ellos.

Los Rockets empezaron de nuevo a abordar sus vehículos inmediatamente para la persecución en el campo y posiblemente en el bosque. Mamoswine habia corrido gastando todas sus fuerzas entrando rápido al bosque y seguidamente desplomándose y resbalándose hacia adelante lanzando a las dos entrenadoras por los aires cayendo una sobre la otra contra un árbol. Piplup habia quedado sobre una rama. – Auch…- dijo May frotándose la cabeza. – ¿May podrías pararte? Necesito aire – Le dijo Dawn debajo de ella, May inmediatamente se paró dándole una risita nerviosa. Ambas se voltearon a ver a Mamoswine exhausto respirando con dificultad por la gran persecución. – Muy buen trabajo Mamoswine, en verdad mereces un gran descanso.- dijo Dawn regresando al gigante a su pokebola.

- Bueno creo que los perdimos- dijo May observando a su alrededor. El bosque era tan callado que llegaba a ser algo aterrador. – Creo que tienes razón, lo primero que quiero hacer es ponerme mi ropa- dijo Dawn observándose ya que el horrible uniforme se encontraba rasgado y sucio. May solo rio pensando en las prioridades de su amiga. Se vistieron con algo de afán y desecharon los uniformes cerca. Pero antes de que pudieran emprender la marcha empezaron a escuchar de nuevo el sonido de motores. –Oh no- dijo May al darse cuenta de lo que iba a suceder. Dawn la agarró del brazo y con Piplup al hombro empezaron a correr adentrándose más en el bosque. Los motores pararon y luego se escucharon algunos ladridos.- Houndooms- dijo Dawn mientras ambas seguían corriendo. Los ladridos se escuchaban cada vez más cerca junto con las pisadas.

Pronto ellas pararon de golpe aterrorizadas de lo que encontraron en frente. –Debes estar bromeando! Un acantilado?!- dijo frustrada May, en el centro de este había un rio bastante grande y se veía algo profundo sin mencionar rápido. Ambas miraron a los lados buscando un puente o algo que las ayudara a cruzar. No encontraron absolutamente nada. Empezó a oler a quemado y al darse la vuelta vieron como el bosque empezaba a ser consumido por las llamas. – Están quemando el bosque para hacernos salir.- concluyo Dawn. Unos rugidos se empezaron a escuchar cerca, de las sombras aparecieron 4 Houndooms junto con sus respectivos Rockets. – Bueno las encontramos, de todas formas pensábamos quemar este bosque pronto.- dijo uno de ellos al verlas. Se vieron acorraladas juntándose ambas al borde del risco. –¿Por qué no vienen con nosotros como buenas niñas?- pregunto otro Rocket. Ellas dos los miraban serias luego se miraron entre sí y con eso basto. -¡Muy bien si así lo quieren las llevaremos achicharradas, Houndoom usa lanzallamas!- y los pokemon se prepararon para su ataque y en el último momento Dawn y May se dejaron caer al acantilado. Ambas gritaron al lanzarse y mientras caian Dawn intentó sin éxito tomar la pokebola de Togekiss para poder salir de allí a un lugar seguro. Pronto son un splash indicando que ambas habían caído en el rio.

-Creo que no volverán.- dijo uno de los Rockets al mirar por el acantilado. –Tienes razón.- lo apoyo otro. – Reportémoslas como eliminadas.- dijo el siguiente. Todos asintieron y se empezaron a dirigir a Pewter mientras otros Houndooms continuaban quemando el bosque.

Unos cuantos minutos después más abajo del rio, dos pares de manos salieron de la corriente arrastrándose hasta la orilla. Las coordinadoras jadearon intensamente y tosieron agua del rio. –Creo que me trague un Magikarp.- dijo bromeando May. Dawn le sonrió mientras ambas intentaban ponerse de pie junto a Piplup. Dawn tomo del brazo a May para ayudarla notando algo. –May! Estas sangrando!- le dijo atemorizada. May se miro el brazo viendo el líquido rojo fluir afuera de ella. – Es solo una pequeña cortada- dijo intentando restarle importancia a pesar de que Dawn podía ver claramente que aunque no fuera más que unos centímetros en la superficie, era una herida profunda. Se acercaron a un árbol cercano donde May se recostó tomándose el brazo haciéndole presión. Dawn había hecho que Quilava secara con cuidado la pañoleta de May y luego de que Dawn limpiara la herida con alcohol que traía en su mochila (haciendo que May gritara por el ardor) la uso para cubrir la herida y hacerle presión.

- Gracias Dawn.- dijo May al haber terminado Dawn la curación. Ambas se recostaron en el tronco mientras miraban el rio silenciosamente. – No crei que llegáramos a esto.- dijo Dawn después de un rato sin dejar de mirar al rio. – Lo sé, las otras veces que estuvimos contra el equipo Rocket…. No parecía que fueran capaces de llegar a algo asi. Creo que si no hubiéramos saltado ello nos habrían….- no fue capaz de terminar la oración. Luego ambas se dieron cuenta en lo que se habían metido. Ya no era como antes, no eran los viajes por Hoenn o Sinnho con Ash todos riendo recolectando medallas y listones. No esto era muy diferente, aquí podría pasar cualquier cosa, la ley la ponía el equipo Rocket. Ya nadie estaba seguro, ellos podrían fácilmente eliminar a cualquier persona o pokemon en su camino….del todo. Ambas se acercaron acurrucándose, sin decir nada sabían lo que estaba pensando la otra, la muerte podía llegar en cualquier momento ahora.


Se hacía de noche y las coordinadoras con las baterías algo recargadas tomaron de nuevo su camino hacia donde se encontrarían con el Ash y el resto. De lejos podían ver todavía llamas del bosque y el olor a quemado era perturbador. No habían cruzado muchas palabras desde su realización, nerviosas esa era la palabra, ahora más que nunca se encontraban vulnerables. Pasaron más minutos y lentamente al cruzar el bosque con más calma fueron adquiriendo confianza de nuevo. Pronto estaban hablando de sus últimos concursos felizmente aunque en un volumen prudente.

Se hizo bastante oscuro y que el cielo estuviera nublado no ayudo a que las amigas pudieran continuar la travesía. Encontraron una pequeña cueva donde acampar y pronto tenían sus bolsas de dormir acomodadas, evitaron hacer fuego para llamar la atención así que la comida seria fría. Dawn le entrego una lata de maíz y una barra energética a May. Ella miro la comida y luego a ella con duda. – Es enserio? Esto es lo que tenemos para cenar?- pregunto incrédula, Dawn se encogió de hombros y asintió. – Debemos ahorrar las provisiones, no es como que tengamos una tienda o algo así que podamos usar.- May suspiro resignada. Ambas se sentaron frente a una pequeña lámpara que May tenía en la mochila y abrieron sus latas de maíz. Comieron rápido, estaban bastante hambrientas. – Bueno con esto tendremos que aguantar- sentencio Dawn luego miro a May que estaba pensativa. - ¿Sucede algo May?- le pregunto. May salio de su trance para mirarla a los ojos. - Complejo de trabajos forzados Saffron II, CicloRuta- fue lo único que dijo May. Dawn pronto recordó lo que habían ido a buscar. –Brock esta entonces en una especie de prisión, en la CicloRuta. Quien sabe cuántos más este encerrados con el.- dijo Dawn. May saco el mapa de Kanto y ambas empezaron a analizarlo localizando la CicloRuta y cosas que podían estar cerca. May luego saco el expediente que tenia de Brock, el que había sacado de Pewter buscando alguna descripción del lugar. La encontró. Era una isla bastante pequeña que quedaba al lado de la Ciclo Ruta cerca de Celadon. Ambas quedaron satisfechas con su análisis y luego de que May se pusiera una venda en vez de su pañoleta en su herida se fueron a dormir por lo exhaustas que estaban.


Al otro día se levantaron relativamente temprano, una espesa niebla gobernaba el ambiente del bosque, al cabo de poco tiempo estaban vestidas y listas para ir al sitio donde se encontrarían con Ash y los demás.

Caminaron por un buen rato mientras la luz del sol se iba posando como siempre radiante en el cielo. Hicieron un pequeño alto para tomar agua cerca de una gran roca. Se sentaron en el suelo y cada una tomo una botella casi llena y tomaron relajadas apreciando el silencio, sin saber que las observaban de cerca. Quedaron ahí por algo más de media hora. Cuando se estaban parando dos siluetas saltaron frente a ellas. – ¡Quienes son ustedes?!- pregunto alterada una de las personas que ahora se veían claramente sosteniendo una pokebola en la mano. May saco la pokebola de Blaziken y Piplup se puso frente a Dawn. Las chicas empezaron a detallar a los intrusos, eran mujeres una alta que tenía una minifalda azul con las rodillas tremendamente raspadas, se tapaba con lo que parecía un impermeable naranja, además tenía guantes blancos. La otra era considerablemente más pequeña tenía dos colas y estaba vestida de un predominante color amarillo además de estar tremendamente sucia y tener uno de sus brazos inmovilizado improvisadamente pareciendo tratar de sanar una herida. Pronto Dawn distinguió a la alta bajando la guardia. – ¿Oficial Jenny?- pregunto ella. Todos se relajaron un poco pero habia todavía tensión. – No somos del equipo Rocket! Estábamos huyendo de ellos en ciudad Pewter.- se apresuró a aclarar May. Jenny empezó a bajar la guardia más su acompañante se mantenía en posición hostil. – No les creo!- dijo la más pequeña. Jenny la tomo del hombro. –Calmémonos todos. En especial tu Casey- dijo mientras todas bajaban las pokebolas. – Soy May, y ella es Dawn somos coordinadoras de Hoenn y Sinnho.- las presento May aún se encontraban a la distancia.

- Esto es sospechoso, ¿Qué hacen dos coordinadoras de dos regiones diferentes aquí justo cuando Kanto está siendo ocupado?- acuso Casey. Jenny las miro pidiendo una explicación. Esta vez fue Dawn la que hablo –Sé que suena un poco reforzado pero es la verdad, vinimos después de que todo esto pasara para ayudar a Ash a encontrar a Brock y a Misty.- y con eso basto para que Casey dejara sus sospechas. –¡¿Conocen a Ash!?- dijo acercándose corriendo a lo que las dos coordinadoras retrocedieron como reflejo.

Luego de un pequeño incidente en el que Piplup empapo a Casey por haber hecho ese movimiento entablaron una amable conversación. – Asi que se encontraran con Ash cerca de aquí.- dijo Jenny – y ustedes? De dónde vienen? Que te sucedió en el brazo Casey?- pregunto impaciente May. Casey tomo su hombro con cara triste. – Bueno… en la derrota de Ciudad Cerulean una explosión me lanzo contra un edificio destrozado y una barra metálica me atravesó el hombro. Misty fue la que me salvo.- dijo esto último con un nudo en la garganta. Jenny la abrazo intentando darle consuelo. – huimos de Cerulean con más personas, hemos encontrado más que lograron salir de las diferentes ciudades y se intentaban dirigir a Jhoto. Somos el comienzo de una resistencia.- dijo lo último seria al parecer inspirada. Dawn y May se miraron entre si, el hecho de que hubieran signos de una resistencia siendo organizaba les daba esperanza de que todo podía salir bien al final.


Era el atardecer, Ash,Cilan e Iris se acercaban al punto de encuentro a paso firme a un lado del sendero. Pocas palabras se habían cruzado desde que habían partido de Cerulean. Ash se encontraba increíblemente pensativo acerca de lo que habían visto. Se habían llevado a Misty de la forma más cruel que el había visto, suspiro mientras entraban a la parte del bosque donde se encontrarían con sus compañeras. No había nadie allí. – Vaya que es tarde, donde estarán.- pregunto Iris poniéndose las manos en la cintura de manera desaprobatoria. Unos arbustos comenzaron a moverse y Piplup salió feliz hacia ellos. –Miren es Piplup!- dijo Cilan. El pingüino hizo unas señas para llamar su atención y pronto los tres fueron detrás de el. Corrieron detrás de el hasta empezar a ver un pequeño claro. Luego empezaron a divisar autos estacionados en ua especie de círculo rodeando el claro además de montones de rocas y algunos troncos que formaban una especie de muralla. - ¿Qué es esto? – pregunto Iris mientras se acercaban cada vez mas. Pronto llegaron a lo que parecía una puerta hecha con restos de tejas y otros materiales.

Se pararon en frente y cuando Piplup hizo unos cuantos sonidos las puertas empezaron a abrirse lentamente. Puedieron ver varias ambulancias parqueadas y listas para atender pacientes, carpas y algunos contenedores de camiones. – ¡Es un refugio!- dijo emocionado Cilan. Entraron lentamente viendo a mucha gente trabajando en la muralla con sus pokemon mientras algunos cavaban y otros parecía que cocinaban. –¡Chicos aquí!- les gritaron de la distancia, los tres dirigieron la mirada a la voz que los llamaba. Era Dawn parada junto a May ella sin su gorro y May sin su pañoleta vestidas con unas camisetas simples, unas pantalonetas anchas cada una con una gran vara en su mano y con dos rayas de pintura roja en cada mejilla. – May, Dawn! Encontraron un refujio!- dijo Ash mientras los 3 se acercaban a ellas. – No Ash.- dijo May dejándolos desconcertados.

- ¡Bienvenidos a la resistencia!- gritaron ambas emocionadas blandiendo su varas en el aire.


Adelanto….

Lejos de allí, en una pequeña isla cerca de la CicloRuta se extendía un gran edificio con una gran R en frente. El edificio ocupaba casi toda la isla y tenía un patio en todo el centro con una gran torre puntiaguda. Humo salía de una de las chimeneas del edificio debido a los trabajos metalúrgicos. Dentro era lleno de pasillos largos y oscuros, tenía varios pisos bajo tierra. En el de más abajo se encontraba una habitación con una pesada puerta de metal. Dentro un pequeño foco de luz apenas alumbraba intermitente, en el suelo se encontraba un balde con agua y más de esta se encontraba derramada, a su lado una toalla sucia. Y finalmente iluminada por la poca luz que había en la pared había alguien, tenía las manos atadas alto a la pared, su cabeza agachada tenia sangre en su boca y la cabellera mojada. Tenía una mirada de dolor pero también de voluntad de resistir sin importar que. Sus ropas estaban rasgadas y tenía varios moretones en los brazos y piernas. Estaba parada en una pequeña butaca que la separaba del suelo haciendo que la gravedad no la jalara. De pronto se escuchó el rechino de las bisagras de la puerta al abrirse. La persona entro se quedó viéndola un momento sonriendo y luego tomo una silla de una esquina. La puso justo en frente de la prisionera. Se sentó. La prisionera lo miraba con odio mientras respiraba agitadamente. – ¿Lista para hablar?- dijo el sujeto. Ella levanto un poco la cabeza mirándolo a los ojos para luego escupirle en la cara su saliva ensangrentada. – Vete al demonio.- dijo ella. El se levantó de la silla y se limpió con un pañuelo que tenía. – Como quieras.- dijo el sujeto, se paró y de una patada empujo la butaca debajo de las piernas de su prisionera haciendo que esta se estirara y sus brazos la sostuvieran impidiendo que llegara al suelo. Se escuchó el grito de dolor. – Perdí la cuenta de cuantas veces eh hecho esto, pero desde un principio supe que sería difícil que me dijeras algo, Misty.- termino el sujeto. Ella lo miraba con odio apretando los dientes intentando soportar el dolor de sus brazos.

Fin de la parte 1

Buenoooo eso fue la parte 1 que intentaba darles una buena idea de lo que esta sucediendo en las ciudades y el campo de kanto, espero que les haya gustado, pro favor dejen sus reviews! Intentare actualizar el comienzo de la parte dos pronto.

AlanZotz-escorpion: Me alegra que te gustara el capitulo anterior, ojala este te guste mas! Te agradezco por seguir leyendo después de tanto tiempo

Manoloadri1: Gracias por tu aprecio, espero que te hayas sentido emocionado con esta aparición que hizo finalmente :p. Prometo mirar tu historia muy pronto (te mentiría si te digo que en todo este tiempo me habia metido a revisar bien FF) entonces te dejare mi mas sincero Review.

Nova por siempre: Jajajaa muchas gracias! Yo también hago eso con los fics que me gustan mucho y casi que no paro hasta acabarlos. Intento hacerlos lo mas parecidos a la serie que puedo,! :D

Netokastillo: muchas gracias por el halago! Surge aparecerá pronto y puede que en un futuro se cumpla tu deseo :p

Lupyta Gomez 017: Jajaja me alegra mucho que te este gustando, tienes razon como era vacaciones seria el colmo no actualizar! Entonces aquí dejo este pequeño capitulo.

Intentare actualizar el siguiente antes de entrar a la universidad, prepárense para la siguiente parte que será capítulos dependiendo de cuanto pueda sacarle. Y se llamara….

…Prisioneros de guerra….