Holis! Disculpen la tardanza! Aquí les dejo el siguiente capítulo de este fic.
Capítulo 7:
-¿Seguros que se sienten bien?- preguntaba Karla, consternada. Travis y Robertinho asintieron con una mueca que más bien decía todo lo contrario.
Se encontraban caminando hacia la casa del brasileño, con las bolsas de hielo aún sobre sus cabezas, y una expresión tremenda de mártires.
-¿Podrán trabajar en ese estado?- les dijo Laura, preocupada. ¿Cómo iban a hacer el trabajo si ellos a duras penas podían caminar en línea recta? Pero los dos le contestaron un muy adolorido "Sí"
-Al menos tenemos más suerte que Tori- dijo Travis, riéndose ligeramente.
-¿Huh? ¿Por qué lo dices?- preguntaron las chicas al unísono.
-Porque Juanita no lo va a tratar ni con la mitad de dulzura ni consideración que ustedes nos tratan- dijo Robertinho, tras una risotada- Más bien lo va a poner a trabajar más de la cuenta…
-Entre reclamaciones de que es un idiota- los dos varones se echaron a reír. Laura y Karla se rieron, algo avergonzadas, con una gotita en la cabeza.
-¿Cómo están tan seguros?
-Pues porque cuando nos fuimos ya había empezado- dijo Robertinho- creo que fue el récord de cuantas veces puedes decir "idiota" y todos sus derivados en una oración...
-Van a terminar por casarse, se los aseguro…- dijo Travis.
La casa de Robertinho al fin asomaba al final de la calle. Cuando se acercaron, pudieron oír algunos ladridos. Pico ya se había enterado de su llegada.
Bianca los recibió con mucha amabilidad de nuevo, aunque no pudo contener la risa cuando se enteró del por qué de las bolsas de hielo.
-¡Deberían tener más cuidado! Creo que deberían de comer antes de empezar a trabajar, eso les repondrá energías- dijo ella, aún riéndose y encaminándose hacia la cocina.
-¿Quiere que le ayudemos, señora?- se ofreció Laura
-No, no se preocupen. Vengan, pasen al comedor. Hijo, enséñales donde está, si es que ese golpe no te lo borró de la memoria- los otros tres se rieron disimuladamente y siguieron al muchacho. Abrió la puerta de madera oscura e indicó: "Pasen, por favor". Por supuesto, como el resto de la casa, era un cuarto hermoso, muy luminoso, ya que estaba pintado de amarillo ocre, y con una amplia mesa rectangular que parecía hecha con la misma madera con la que estaban confeccionadas las puertas. Cada uno ocupó un asiento, y los tres japoneses miraban deslumbrados todo el lugar.
-Tu casa me sigue sorprendiendo, Robertinho- dijo Karla
-Así es, ¡es hermosa!- agregó Laura, emocionada. El chico se sonrojó, pero irguió la cabeza con orgullo. Era una suerte que Travis no se hubiera fijado en los cubiertos, ya que en ese momento, el cuchillo hubiera sido muy tentador…
-¡Gracias por la comida!
-Estuvo delicioso, señora, en serio…
-Muchas gracias… Lástima que no les tengo postre…- Travis dio un respingo.
-¡Casi se me olvida! Permítanme un momento, por favor…- el chico salió corriendo de la habitación dejando perplejos a los demás. Regresó muy pronto, con un platón cubierto entre las manos.
-Le traje esto, señora, por ser tan amable con nosotros- dijo, posando el plato sobre la mesa- Espero les agrade, ya que no es mucho…- destapó el platón, revelando un enorme pastel de tres chocolates con nueces que, francamente, se veía delicioso. Un "OH!" general se presentó en todas las caras.
-¡Eres muy amable, Travis, gracias! Se ve delicioso, y ¡ya tenemos postre! Voy por platos y por tenedores- antes de salir, como si se le hubiera olvidado, le hizo una pequeña reverencia y salió de nuevo rumbo a la cocina.
-¿Tú lo hiciste?- preguntó Laura
-Sí, lo hice ayer, y pensé en traerlo como agradecimiento por las atenciones…
-Pues si sabe como se ve, va a estar sensacional…
Bianca volvió con lo dicho. Cortó generosas porciones de pastel y le sirvió a cada quién. Robertinho miró el suyo con detenimiento antes de empezar a comérselo, con una ligera sospecha de que quizá estaba envenenado. Pero al ver como los demás, incluido el repostero, empezaban con singular alegría, el también se dedicó a atacar el pastel. Pero después de un momento, al ver las reacciones de sus compañeras e incluso de su madre, le vino la muy desagradable idea de que tal vez no era veneno, sino toloache. Después de sacudir la cabeza para alejar esas escalofriantes ideas (después de todo él había comido también y… ¡no quería ni pensarlo! ) recordó algo: "No sólo los hombres se enamoran por el estómago…" Esta sencilla idea lo hizo terminarse su porción con furia, después de realizar una especie de "masacre" hacia el pastel con su tenedor. Fue una suerte que los demás estuvieran muy enfrascados en su propia ración, o si no hubieran pensado que el golpe sí le había causado repercusiones cerebrales.
-Bien- decía Karla, poniendo una cartulina sobre la mesa del cuarto de Robertinho- entonces voy a dibujar un mapa de Japón y la frontera oriental de China… También…- y se soltó a enumerar todos los dibujos que pensaba hacer. A los otros no les pareció mala idea, pero dudaban que le diera tiempo de terminarlos todos. Laura se puso a ayudar a su amiga mientras los dos varones se pusieron a pasar en grande la información recopilada el día anterior en cuadros y resúmenes. Ellos ocuparon el escritorio y ellas ya se habían acomodado en la mesita. Estos dos sitios tenían la suficiente distancia entre sí como para no escuchar los murmullos, lo cual fue de mucha utilidad para ambas partes…
-Oye, Laura…- susurró Karla después de un momento
-¿Mmmm…?- dijo ésta, concentrada como estaba en remarcar con plumón el dibujo a lápiz que Karla ya había trazado.
-¿No notas raros a esos dos?
-¿A quién? ¿A…- bajó la voz hasta convertirlo en un murmullo parecido al de Karla- Travis y Robertinho? No mucho, ¿por?
-Pues es que han estado raros…
-Debe ser el golpe, ¿no crees?
-No, yo digo ANTES del golpe.
-OH…- Laura se empezó a poner nerviosa. Pero notó que su línea temblaba también y se concentró de nuevo. No quería estropear el trabajo- Pues… pues ellos no son lo que digas normales…
-Eso ya lo sé- dijo después de una risita- pero me refiero más extraños que de costumbre…
-No, no creo…
-Mmmm…- Karla tomó una nueva cartulina y comenzó, con una rapidez pasmosa a plasmar el otro dibujo- bien, supongo que son imaginaciones mías, pero creeme que observé muy bien el partido y vi un… "algo" muy fuera de lo común- Laura ya tenía las manos tan sudorosas que era un milagro que el plumón no saliera volando- ¿Tú no lo notaste?
-Hum… pues no… solo si te refieres a que se pusieron más bárbaros que de costumbre…
-Si…- Laura se sentía en un interrogatorio. Podía sentir la fija mirada de Karla, que se alternaba entre el trazo del dibujo y su nuca, como si su cráneo fuera transparente y pudiera ver (o tratara de ver) sus pensamientos. Y por esa misma idea hizo todo lo posible por alejar los recuerdos de la tarde anterior, mientras se despedían en el jardín de Robertinho y Travis. Pero como el cerebro es engañoso, al tratar de olvidarlo pues obviamente lo recordó, así que volvió a sonrojarse. Esta vez Karla no le dijo nada. Solo continuaba escrutándola, lo cual no lo hacía más agradable.
Los chicos ya habían terminado dos mapas e iban por el resumen. Apenas y notaron la plática de las muchachas porque las cabezas de ambas se acercaban un poco cuando hablaban. Pero no se enteraron del tema.
-Quedó bien, ¿no?
-Sí…- Robertinho bajó la voz- a propósito de hoy, Travis… lo del partido… discúlpame, no sé que me pasó…
-Si… lo mismo digo, no te preocupes- respondió el chico también en susurros-Pero bueno, el equipo ganó, ¿no? Eso es lo importante…
-Si, es verdad…- se quedaron en incómodo silencio durante un rato. La verdad es que tenían muy en claro lo que pensaban de aquello pero no sabían como decirlo (y realmente no era muy recomendable por la decencia decirlo…)
-Ajem… así que… ¿cómo van, chicas?
-¿Huh?- las dos voltearon, algo sorprendidas- pues… bien, gracias… ya casi terminamos, solo nos hace falta colorear…
-Ah…
Después de eso, el cuarto permaneció en silencio buen rato. Eso de decir lo que se piensa no es tan fácil a veces. Y menos en ciertas circunstancias.
-Bueno, bueno, ham-hams, ¡orden!- exclamó Gran Jefe, dando un golpe en la mesa con su puñito- ¿Todos tomaron notas?- el estruendoso "¡Si!" llenó toda la salita subterránea.
-Bien, ahora solo hay que procesar todas nuestras notas y ver quien tiene más pros que contras- explicó Cerebrín, tomando y ordenando las hojitas de sus amigos. La escritura consistía mayormente en garabatos y en huellas de patitas en diferente posición, pero obviamente él si entendía… al menos la mayoría…
-Em… Colitas… luego te llamo para que me traduzcas todo, ¿por favor?- la aludida se rió ligeramente avergonzada y contestó que sí. Por su parte, Gran Jefe alegó que ser trilingüe era algo admirable y que no debía avergonzarse de ello, lo cual provocó un muy emocionado "¡Ggacias, Ggan Jefe!" y por ende, un sonrojo en éste de marca mayor.
Cerebrín, Dandi y Panda se sentaron y se dividieron los papeles para hacer su cuenta. Sabían que era lo justo ayudar al mejor candidato para Laura… sin importar cuantos problemas le causaran al otro competidor…
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¡Jolas! Seh, yo sé que este capitulín es más de relleno que nada, pero discúlpenme de verdad, porque en estas vacaciones no tuve tiempo de nada, ¡estuve súper atareada! Y hasta ahorita pude ponerme al corriente. Descuiden, ¡terminaré la historia! Después de todo yo también la disfruto demasiado como para abandonarla.
¡Y qué cosas! Aparte de mi querida amiga Guaduchi, que siempre me apoyó en esta historia, ahora también cuento con el apoyo de la amiga Annie-Ham Que bien! Así que no se preocupen, ambas le van al candidato opuesto (Guaduchi-chan por Robertinho y Annie-chan por Travis) así que he pensado en un giro argumental que a amabas las tendrá entretenidas y contentas! Verán que les va a gustar! ¡Cuídense gente bonita! ¡Matta ne!
