Cap. 7 – Invitación

-¿Quién era ese, Lynn?

-Obviamente no es el tipo de quien nos hablaste.

-¿Qué estas escondiendo ahora, hermana?

Tan pronto Lynn había dado un paso dentro de la casa fue abordada por sus hermanas y bombardeada nuevamente de preguntas.

-¡Oigan! –Era Lincoln quien había gritado, pues se encontraba en su habitación y al oír el escándalo, salió de su habitación a ver qué pasaba-. ¿Qué sucede?

-Lynn de nuevo guarda secretos –agregó Lola-.

-No es verdad –replicó Lynn-. Lo que pasa es que no me han dejado hablar.

-Pues habla ya niña –dijo Luan-.

-Está bien, rayos. Él no es de quien les hablé, de hecho, acerca de eso, fue mentira –Lynn sabía que decir eso iba a provocar un exabrupto de molestia en sus hermanas-, pues de quien les hable, él, él ya tenía novia.

-¡Ahh! –se escuchó un suspiro generalizado de decepción, del que hasta Lincoln había participado-.

-¿Y cómo te sientes? –Preguntó Leni-

-De hecho, me siento bien, aliviada inclusive.

-¿Y quién era el que te acompaño hasta aquí? –Preguntó Lucy, justo después de aparecer de entre las sombras y asustando a todo mundo como de costumbre-.

-Pues él, él es solo un nuevo amigo.

-Oye Lynn, ¿qué no era…?

Lynn inmediatamente hizo la seña a Lincoln de que dejara de hablar, no tenía pensado revelarles que aquel chico era con quien había tenido aquel penoso momento de irracionalidad. Esa reacción sembró dudas en las hermanas, quienes no hicieron más preguntas y optaron por alejarse, aun sospechando, con la certeza de que llegarían a saber la verdad en cualquier momento.

-Uff, eso estuvo cerca, Linc. Gracias por acatar –levanto el puño en señal de querer lanzar un golpe a Lincoln, al cual obviamente se quiso defender-. Dos por moverte, je jeje jeje.

El resto de la tarde pasó como cualquier otra, con cada una de las chicas regresando a sus cotidianas actividades: Lori con su teléfono; Leni leyendo una revista; Luna con su música; Luan con su comedia; Lucy y sus novelas; Lola teniendo una fiesta de té; Lana en el patio jugando con lodo; Lisa con su investigación; y Lili durmiendo. Lincoln de nuevo se centraría en su comic, y Lynn, bueno, con ella todo volvía a la normalidad, aparentemente, pues se había dispuesto a seguir con sus otras actividades deportivas.

Habían transcurrido la noche y el día de escuela siguiente, otra vez era cerca de las 4.00 de la tarde, cuando sonó el timbre de la casa Loud, seguido de un grito masculino. Al a puerta atendió Lincoln, quien se sorprendió al ver que quien se recuperaba de aquel choque eléctrico que le había provocado el timbrar, era el mismísimo "John Cena" (suena la característica música)… nah, ya en serio, era Michael. Lincoln no esperaba ver al chico de nuevo, o al menos no tan pronto en las inmediaciones de la casa Loud, pues aunque sabía que era el nuevo amigo de su hermana, pocos de los amigos de cada uno de los chicos se atreven a ir a la casa Loud a enfrentar el caos de todos los días.

-Hola, eh, Lincoln, ¿cierto? ¿Esta Lynn?

-Oh, hola, pues veras, ella no está, aunque no debe tardar en regresar. ¿Te gustaría esperarla?

-¿Está bien si lo hago?

-Claro, pasa, amigo. Toma asiento –señaló el sofá de la sala-. ¿Te gustaría algo de tomar, agua, leche, un refresco?

-Estoy bien, gracias.

-Como quieras. Oye, ¿te puedo preguntar algo?

-Claro –menciono con soltura-.

-¿Por qué buscas a mi hermana? –Soltó aquellas palabras con un tono de protección-.

-Supuse que harías esa pregunta, pero no la esperaba tan pronto. Bien, busco a tu hermana por que la quiero en mi equipo.

-¿Qué equipo? –era Lynn quien preguntaba-.

-Oh, Lynn, llegaste –exclamo Lincoln-. Bueno, creo que yo nada tengo que hacer aquí –se dispuso a alejarse, subió las escaleras, y en cuanto salió del campo visual de Lynn y Michael fue tragado por varios pares de brazos, uno de ellos cubriendo su boca. Claramente se trataba de sus hermanas, quienes le señalaban que guardara silencio.

-¿Qué les pasa niñas? –dijo con un volumen que apenas podían oír ellas-.

-¿Qué te dijo? –Pregunto Lori-.

-Él solo quiere invitar a Lynn a otro equipo, es todo.

-Pues yo no le creo –dijeron las gemelas-.

-Chicas, me asfixio -¡Shh! –respondieron todas al unísono, queriendo escuchar todo detalle de la conversación que se sostenía a escasos metros de distancia-.

-Con que otros deportes, ¿eh?

-Sip, hoy baseball, más tarde baloncesto, mañana kickboxing…

-Cielos, eres una chica ocupada, posiblemente ya no te interese lo que voy a decir…

-Dilo, y veré si me interesa –dijo con arrogancia-.

-Bueno, la cosa es así, hay un torneo al cual queremos entrar, quiero que te nos unas…

-Olvídalo –interrumpió al chico abruptamente-, no volveré a fingir que soy un hombre…

-¿De que estas hablando? ¿Fingir? No quiero que finjas.

-¿Ah, no?

-No, aparte de que es imposible, no es necesario, en este torneo, los equipos los pueden conformar chicos y chicas.

-Uy, se pone interesante –susurró Luan-.

-Así que equipos mixtos… dame más detalles.

-Encantado. Bien, el torneo es un evento a beneficio, lo organiza una ONG, y…

-Bla, bla, bla, háblame del juego y de las reglas.

-Está bien, está bien, vaya… el torneo es en una modalidad que se llama: "Fútbol 7", es muy popular en Latinoamérica, los encuentros duran 40 minutos aprox…

-Tan poco –interrumpió Lynn, decepcionada-.

-A eso voy. Se llama "fútbol 7" puesto que solo son 7 jugadores por bando…

-¿Qué? ¿Solo 7 en un campo?

-De nuevo, déjame terminar. El campo de juego es unas 3 veces más chico que uno de dimensiones profesionales, y las reglas varían, aunque en sí, es la misma esencia del fútbol. Así que, ¿Qué piensas?

-Antes de responder, contéstame tu algo a mí: ¿Por qué yo?

-Se necesita un número mínimo de jugadores por equipo, a nosotros nos faltaba uno…

-¿Entonces a eso viniste? –Ya con enojo-. ¿Solo quieres completar tu equipo? ¿Es eso?

-Si –respondió con suma tranquilidad-, y no –eso último hizo que Lynn quedara con cara de no entender-. Entre los originales 10 que éramos, solo uno era un definidor nato, pero en estos momentos está de vacaciones en Europa con su familia y no llegara pronto. Estábamos resignados a no entrar en ese torneo, pero luego, esa mañana, tú apareciste, y nos llenaste a todos el ojo. Después de ese "incidente", creíamos que todo se había perdido, pero ayer, fue un día glorioso, era como si el destino te pusiera frente a nosotros, y no podíamos desaprovechar esta oportunidad.

-Eso suena muy conmovedor, y patético a la vez.

-Tal vez sea patético –y lo era-, pero no has escuchado el premio para el primer lugar.

Ahí Lynn paró oído.

-El primer lugar recibe un pase de un año de hamburguesas gratis de La Hamburguesa del Eructo para cada uno de sus participantes…

En ese momento, se escuchó lo que parecía ser un pelotón marchando acercándose, bajando por las escaleras…

-¡Lynn acepta! –Gritaron todas sus hermanas y Lincoln, asustando al chico-.

-¡Ey! –Reclamo Lynn-. Me están preguntando a mí.

-Vamos Lynn, es un buen premio –dijo Lincoln-.

-Si, aparte, es literalmente una buena oportunidad para que sigas jugando, ¿no acaba de terminar la temporada tu equipo?

-Pues, supongo que me permitiría mantener el ritmo de juego, oh, que rayos, ¡hagamos esto!

-¡Si! –Todos festejaron, pues sabían que iban poder sacar ventaja del premio de Lynn-.

-Oh, una cosa más –al oír eso, todos callaron-… Uy, da miedo, bueno, no importa. Lo que iba a decir es que tienes las puertas abiertas para ir a entrenar con nosotros, lo hacemos todos los lunes, miércoles y viernes a las 5:00 de la tarde.

-Bueno, supongo que podría acomodar mis horarios, además tengo que aprovechar cada oportunidad para vencerte.

-Bueno, sobre eso…

-¡¿Querrían dejarnos solos?! –Grito Lynn a toda su familia, que salió inmediatamente de la sala-. Bien, ahora sí, dime que pasa.

-Yo no entrenaré a la par con ustedes estos días.

-¿Por qué? –pregunto tristemente-.

-El hermano de un amigo es entrenador, le pedí que me diera en estos días un régimen de ejercicio y alimento para llegar en buen estado físico al torneo.

-Eres el que mejor conozco de ustedes, no sé si me sentiré cómoda sin nadie que conozca.

-Al menos considéralo. Sería bueno para que te acoplaras a nuestro modo de juego.

-Sigo sin estar convencida…

-Bueno, hagamos esto…

En ese momento se abrió la puerta de entrada, los padres de Lynn habían llegado a casa.

-Hola hija, ¿Quién es él? –pregunto su padre sin mostrar mucha cortesía de su parte, como era acostumbrado-…

-¡Cariño! –reclamo la Sra. Loud-. Lo siento, soy Rita Loud, madre de Lynn, y él es su padre, Lynn Loud padre.

-Un gusto señores Loud.

-Mamá, llévatelo –susurro Lynn a su madre-.

Su madre asintió con la cabeza.

-Vamos cariño, vamos a… donde no estorbemos…

-Yo te enseñare a estorbar –se fue gruñendo el padre de Lynn-.

-Así que, es por parte de tu padre.

-Si… ¿qué me estabas diciendo?

-Oh, claro, decía que si quieres, te puedo acompañar…

-¡Nooo! No mi niña –se escuchó a lo lejos-.

-¿Qué fue eso? –Preguntó Michael-.

-No hagas caso –dijo Lynn cubriéndose la cara con la palma de su mano-.

Aquel sollozo provino del Sr. Loud, quien estaba luchando con todas sus fuerzas por liberarse de las 18 manos que lo contenían, para ir a echar de su casa al pequeño ladrón de hijas.

-Continua –dijo Lynn-.

-Bueno, ya. Mañana te llevo al entrenamiento si quieres, ¿está bien? Para que no llegues sola.

-Me parece bien.

-Correcto. Te veo mañana. Me voy antes de que haya otra sorpresa, y quizás esa no me guste.

-Bienvenido a la casa Loud.

Se marchó aquel chico, y solo hasta que estuvo fuera del alcance visual de Lynn, procedió a gritar:

-¡Ya lo pueden soltar! –y tan rápido como pronuncio esas palabras, un rayo verde bajo por las escaleras, atravesó la sala hasta la puerta de entrada para gritar:

-¡Y no vuelvas nunca, jovencito!

Hey, ¿Qué les pareció? No sé ustedes, pero a mí me divirtió escribir este capítulo. Personalmente creo que acerté en todo, desde lo entrometidas de las hermanas hasta la sobreprotección del padre. Pero ustedes tienen la última palabra. Quise meter comedia pues ya había sido mucho sentimentalismo, y también pude agregar información de algo que es muy popular aquí en México, pero no sé si en el resto de Latinoamérica. Espero que así sea o si no ya la cagué. Ustedes, los que son de por aquellos rumbos digan si es o no conocido, popular o si de plano no existe en su país. Recuerden comentar sus opiniones y comentarios acerca de cómo les está pareciendo. Recuerden, cualquier crítica que sea constructiva no terminara como papel higiénico. Me despido, hasta el siguiente cap.