YO DESEO…

CAPITULO 7: Yo Deseo… Mi Realidad

+-+-One Love+-+

+++-Naruto sabe que llegar a un final feliz no es fácil, y además de eso sabe que la felicidad no dura para siempre, que tan solo hay momentos felices, que también hay momentos tristes. Pero que la vida es una combinación de todo aquello, Naruto es muy consciente de ello, tan solo ignora que Sasuke lo sabe también-+++

"Quiero decírtelo… pero no puedo"

En el momento en que Naruto abrió sus ojos, la luz de la habitación opacó su vista un poco.

Se sintió más cansado de lo habitual, con un extraño sentimiento de vértigo en su interior y con un terrible dolor en su lado derecho, producto probablemente de no haber dormido adecuadamente, de seguro por las repercusiones que su costilla rota le provocaba.

En cuanto tuvo una visualización aceptable, sus ojos se toparon con la imagen de Kushina arreglando unas hermosas rojas dentro de un jarrón, las rosas amarillas, se veían verdaderamente frescas, tosió levemente con la intención de que su voz no sonara rasposa y se alegró al notar que su padre también se encontraba, sentado en el sillón.

-¿Quién las envió?

Su madre giró de inmediato con una gran sonrisa en el rostro y su padre dejo de lado la revista que hace un momento se había encontrado leyendo.

-Hijo que bueno que ya despertaste.

-Son lindas ¿Cierto?- Kushina inmediatamente se sentó cerca de sus piernas, alejando algunos mechones rubios del rostro de Naruto –Las envío un tal Kakashi, pidiendo que te recuperaras pronto.

-¿Es un amigo tuyo?

-Algo parecido…

La sonrisa que apareció en el rostro de Naruto bastó para los dos adultos, quienes con una leve sonrisa cansada debido a pasar la noche casi sin dormir, se atrevieran a abandonar la habitación por unos minutos. Tan solo para poder desayunar algo adecuado.

Apenas la puerta se hubiera cerrado, Naruto se sentó con cuidado y algo de lentitud debido a su costilla en recuperación, miró por la ventana lo azul que se encontraba el cielo y lo bien que se veía todo. Lastimosamente y desde el tiempo que estaba en el hospital, se había pasado el día drogado el ochenta por ciento del tiempo, con medicinas lo suficientemente fuertes como para que su dolor lateral no fuera tan insoportable.

-Ha estado viniendo, cada día.

Ni siquiera la voz de Kakashi logró arrancarlo de lo pacífico que se sentía en ese momento, Kakashi sentado donde hace un momento se encontraba su padre, leyendo la misma revista, lucía despreocupado, tan Kakashi como siempre. A Naruto no le tomó tiempo adivinar de quien hablaba.

Por su puesto que era de Sasuke.

Por que desde el día que había amanecido en su 'realidad' Uchiha no había pisado su habitación. Ni una sola vez, ni una maldita e ingrata vez.

-No mientas.

-No lo hago, ha venido cada día, pero no se atrevido a entrar. Así que cada día se queda mirando la puerta unos diez minutos y finalmente decide tan solo preguntarle a tus padres por tu recuperación y luego marcharse.

-Pero… ¿Por qué mis padres…?

-Por que Sasuke les hizo prometer que no dirían nada.

Todo comenzó con una sonrisa, Naruto sintió el comportamiento de Sasuke tan infantil, incluso más infantil que él. Y por supuesto el asunto terminó en una carcajada por parte del rubio, finalmente Sasuke no lo había abandonado, seguía ahí.

Naruto había recuperado a su gran amigo Uchiha Sasuke. Una vez más.

-Sasuke idiota…

"Hay ocasiones en las que no puedo ser sincero"

-¿No piensas moverte?

Itachi se apoyó levemente en el automóvil y sonrió cuando la mirada de su hermano menor lo interceptó con molestia para nada contenida. Miró a Deidara de soslayo y el rubio escribía un mensaje de texto, seguramente hablando con Sasori, odiaba esa estrecha amistad, pero ya luego solucionaría eso.

-Vete Itachi.

-Es lo mismo que te digo yo a ti, Sasuke. Vete de una vez- el mayor de los Uchiha giró levemente y suspiró elevando la mirada hacía el precioso cielo que el día de hoy les regalaban –Llevas diez minutos dentro del carro, y no terminas de salir. Resulta que Deidara y yo tenemos que irnos también, y si tu no sales mi auto tampoco. No se a donde pienses ir, pero si es a la escuela créeme que ya es muy tarde.

-Solo me terminaba de decidir.

Molesto, como la mayoría del tiempo cuando de encontraba cerca de Itachi, Sasuke encendió el auto dispuesto a salir del garaje de la residencia Uchiha, por supuesto no sin antes escuchar la voz de su adorado hermano mayor, acompañado por supuesto por el rubio escandaloso que tenía por pareja.

-¡Gracias, su majestad!

Rodó los ojos ante la trémula pantomima de esos dos y avanzo lentamente, sin prisa hacía la calle, pensando todavía en que camino tomar, desde que había aclarado su situación con Naruto y habían vuelto a ser amigos, sentía su mente un tanto confusa. Aunque no estaba muy seguro del por que. Escuchó el claxon del auto de su hermano y por inercia más que por voluntad, se detuvo y por el retrovisor vio a su hermano agitando uno de sus brazos fuera del auto.

-Hacia allá no queda el hospital, tonto hermano menor.

Dos segundos después y ya no quedaba ni rastro del idiota de su hermano, mejor, pensó por un momento, Sasuke solo suspiró y movió la palanca de cambios con un destino en marcha. No podía ser tan evidente y menos para ser burla del idiota de Itachi. Así que lo había decidido.

Si, definitivamente iría directo hacía su escuela.

"Mi corazón está lleno únicamente de palabras

De agradecimiento para ti"

La imagen de Hinata y Hannabi desde el cuadro en su habitación, le alegraba el alma.

Ambas muchachas desde pequeñas y a su manera le habían traído agradables momentos en su vida tan llena de presiones y comportamiento adecuado, ahora que no estaban, las extrañabas. Las extrañaba mucho, luego de que Hinata se marchara y aquella pequeña nota escapara de sus manos por el viento. Neji se mantuvo en constante duda. Sin atreverse a preguntarle por la nota a Hinata. Neji prefirió fingir nunca haber leído aquello.

-Tu… Amas a Hinata ¿Verdad?-

Tonto Naruto. Era la primera vez que insultaba a alguien y Neji sonrío ante la idea de que Naruto hubiera sido el elegido para aquello, no se dio cuenta de que tan ciertas podían ser esas palabras hasta después cuando Hinata en una video llamada le hubiera dicho que lo extrañaba y hubiera sonreído de esa manera que a Neji, verdaderamente lleno de alegría.

Amarla, podía no ser la palabra adecuada, pero podía acercársele.

Tomó las llaves de su auto y condujo con tranquilidad por las calles que lo conducirían hacía el instituto, la llegada no demoro tanto y aún en sus pensamientos. Neji tuvo que admitir que quizás por primera vez en su vida Naruto había resultado más astuto que él para darse cuenta de algo, que ni siquiera él mismo se había plantado.

Cuando llegó y bajó de su auto, pudo ver como Sai rodeado de varios de sus compañeros conversaba animadamente, dos segundos después, Gaara se estacionaba a su lado, y de inmediato como esperaba la mirada oscura de Sai se posó en el pelirrojo.

-Buen día, Neji.

-Buen día.

Entraron juntos, como hace mucho tiempo no lo hacían. Lo que le extrañó a Neji fue que al pasar junto a Sai, el muchacho pareció ignorar su presencia y la de Gaara y de la misma forma lo hizo Gaara, pero Neji pudo sentir a la perfección aquella mirada decepcionada en los ojos de Sai, por un momento se pregunto si Sabaku era consciente de eso.

-Últimamente estas más callado de lo habitual, Neji- Gaara sacudió unos cuantos cabellos seguramente alborotados por el casco que usaba desde hace un momento e incluso le pareció escuchar un par de suspiros entre los pasillos

-¿Te parece?

-Totalmente. Extrañas a Hinata ¿Cierto?

Y Neji en aquel momento odió, que a sus amigos justo en este preciso momento se les ocurriera la grandiosa idea de empezar a pensar.

"Superamos épocas llenas de lágrimas

Y ahora brillamos con fuerza"

-Con cuidado.

Kushina ajustó la pequeña mochila a su espalda y sonrió tiernamente al ver como Minato agarraba con cuidado a Naruto mientras este trataba de bajar los últimos escalones que lo conducirían en un par de pasos más hacía la salida del hospital.

-¡SI!- Naruto levantó su puño izquierdo victorioso y automáticamente su rostro se arrugó en uno de dolor -¡Auch!

-¡Naruto ten más cuidado!- Tsunade detrás del rubio no dudo en darle un pequeño golpe en la cabeza –Que salgas del hospital no quiere decir que estés absolutamente recuperado. Debes tener mucho cuidado con tus movimientos todavía.

-Pero es que… ¡Estoy emocionado de salir de aquí!

-Mocoso ruidoso…

-¿Qué dijiste, viejo pervertido?

-¡¿Cómo me llamaste, enano?!

Minato sonrío ante la pelea de Jiraiya y Naruto, complacido con que su hijo volviera a los mismos gritos de siempre, de algún modo cuando Naruto gritaba y hacía escándalo. Minato sentía que todo esta bien, por más ambivalente que la sola idea sonara.

-¿Eh?- Naruto visualizó a un par de metros a un muchacho vestido con una camisa de tela negra y con sus manos dentro del bolsillo de su pantalón, arrugó el entrecejo momentáneamente hasta que lo reconoció y su enojo aumento -¡Tú!- lo señaló descaradamente ante la sorpresa de todos y camino hacía él, sin importarle que su madre pronunciara su nombre con preocupación -¡¿Qué demonios haces aquí?!

-Yo… quería disculparme.

-¿Qué?- observó en los ojos del muchacho frente a él una mirada muy parecida a la timidez o el nerviosismo, Naruto no esta muy seguro de lo que aquellos ojos le demostraron.

-Hable con Kyara. Me dijo que era un completo idiota- Yu sonrió ante sus propias palabras pero aun así el rostro de Naruto se mostró serio –Que ni siquiera te conocía, pero que aún así le gustabas mucho, demasiado tal vez, que tan solo te había visto unas cuantas veces y que si termino conmigo fue por que no era justo que siguiéramos así, si ella se enamoraba con tanta facilidad de un completo desconocido como lo eres tu.

Naruto suspiró y aunque aquel acto le provocó un pequeño dolor, prefirió fingir que no fue así.

-Pero más allá de eso. Yo quería disculparme por todo lo que paso. No es como si quisiera que fuéramos amigos, pero en realidad necesitaba decirte que lo lamento y que fui un completo tonto. Mis disculpas, Uzumaki- el muchacho de cabellos castaños se inclinó levemente en señal de educación y Naruto se sintió complacido con aquello, después de todo Naruto no suele gustarle guardar rencor por nadie.

-Esta bien, no hay problema.

-Bien, creo que es todo- Yu arreglo su camisa un poco y prefirió mirar a cualquier otro lado, no muy acostumbrado a este tipo de acciones de su parte –Espero que te mejores pronto- Naruto asintió con una pequeña sonrisa en el rostro y Yu apreció la sinceridad en el rubio -…Y solo para que lo sepas, yo no quede tan ileso después de todo.

Naruto amplió un poco más su sonrisa cuando vio al muchacho quitarse las gafas y observar los moretones ya casi inexistentes en su rostro, moretones que de seguro también tenía por el resto de su cuerpo. No se sintió orgulloso, pero por lo menos si un poco satisfecho en saber que por lo menos le había dado pelea.

-Bien, creo que es todo. Posiblemente hasta nunca, Uzumaki-

El muchacho castaño volvió a colocarse las gafas, con la misma elegancia que por un momento le recordó mucho a Sasuke y sus estúpidas buenas costumbres, lo que hizo que su sonrisa se ampliara un poco más. Ese muchacho le recordaba a Sasuke. En especial por su inexperiencia en lo que a sentimientos se refería.

-Kiroma Yu- el muchacho que ya había empezado a girar, regresó tan solo para ver como Naruto extendía su mano hacía él, en una oferta de paz muy interesante, que a él mismo no se le había ocurrido –No se tu, pero a mi no me molestaría que algún día fueras a visitarme. Podría enseñarte a esquivar los golpes que van directo a tu rostro ¿O ves algún golpe en el mío?

Yu sonrió y casi sin dudarlo, estrecho aquella mano -…Y yo podría ayudarte a mejorar ese gancho- el contacto duro tan solo unos segundos más antes de que Naruto se despidiera con un leve movimiento de mano y Kiroma se marchara del mismo modo en que llegó.

Sasuke bajó de su auto a unos metros desde donde Yu tomaba un taxi, bajó un poco más rápido de lo previsto, tan solo para ver mejor al muchacho y aunque no lo identificó bien, Uchiha podría asegurar que lo había visto en algún lado.

-¡Sasuke!- observó en la entrada del hospital como Naruto agitaba lentamente su brazo, seguramente todavía no podía moverse con total libertad, sin embargo se sintió muy bien al percibirse bien recibido –Que bueno que llegaste, idiota.

Si, sin duda bien recibido… al estilo Naruto, por supuesto.

"Dibujamos muchas formas de felicidad que ahora se acumulan

Y se convierten en un gran amor"

-Por fin…

Sai sonrió con sinceridad mientras sus dedos se movían ágilmente sobre el teclado de su celular, por su parte las personas a su alrededor tan solo lo miraron extrañados, esperando a que el pelinegro terminara de escribir su mensaje.

-¿Quién era, Sai?

-Naruto, dice que mañana mismo está aquí- mientras Sai guardaba su celular en la maleta, todos se sintieron complacidos al ver sonreír con verdadera sinceridad otra vez al muchacho.

-Me alegro, hace tiempo que no lo veíamos.

-¿Me pregunto si estará tan bien como el dice?- murmuró bajamente Sai mientras elevaba la mirada al cielo y todos sonreían ante sus palabras, pero casi automáticamente como lo dijo, varios murmullos empezaron a rondar de un lado para otro, era la hora del almuerzo donde todos aparecían por un lado u otro, donde de seguro por algún lado aparecerían Neji, Sasuke y… Gaara.

Tal y como lo supuso. Neji y Gaara caminaban por el patio central conversando entre ellos, dentro de un mundo al que muy pocos tenían acceso, los miró por un momento, sin mostrar expresión alguna en el rostro decepcionándose un poco al volver a ver el rostro indiferente en Sabaku, lo prefería cuando sonreía de lado. Y aquel brillo en sus ojos por poco y lo alejaban de su realidad. Aquellos ojos, aquel color de ojos definitivamente no podían ser de este mundo.

-Neji… es tan guapo y elegante- una de sus compañeras suspiró casi completamente enamorada solo con aquella visión y Sai por un momento se sorprendió al no escuchar nada del pelirrojo.

-¿Y como así no mencionan nada de Sabaku?- las miradas que compartieron sus compañeros fue tan notoria que Sai no dudó en enarcar una ceja.

-Bueno… pues no queríamos incomodarte.

-¿Incomodarme?

-Si, bueno todos saben que Gaara es muy apuesto, pero todos aquí sabemos también lo de lo suyo y pues no queríamos incomodarte con eso, por lo mismo no nos hemos atrevido a preguntarte lo que todo el instituto se pregunta.

-¿De que están hablando exactamente?- Alice, una de sus compañeras mas des ínvidas dio un paso hacía adelante, tomando un poco de aire antes de hablar.

-Pues queríamos saber si es cierto o no que tú y Gaara ya no están saliendo.

-¿Saliendo?- Sai sacudió un poco su cabeza –Un momento en primer lugar como llegaron a esa conclusión.

-Pues… un día estábamos en la biblioteca y alguien…- Alice en ese momento se sonrojo levemente no sin antes desviar la mirada por unos segundos y luego carraspear levemente para no darse por descubierta -…alguien dijo que eras muy apuesto y simpático. Que le gustaría algún día invitarte a salir, pero como estábamos en la biblioteca no nos habíamos dado cuenta de que Gaara estaba en la otra mesa.

Sai se cruzó de brazos.

-El punto es que apenas… esa persona termino de hablar, Gaara cerró el libro que estaba leyendo y obviamente todos giramos hacía él, pero Gaara ya estaba guardando sus cosas así que decidimos seguir conversando, pero cuando paso a nuestro lado apenas se detuvo para hablarnos por primera vez en su vida y lo único que nos dijo fue algo como 'No pierdan su tiempo, él ya tiene pareja' y luego de eso volvimos a ser invisibles para él.

-El caso es…- otro de sus compañeros continuó con la conversación –Que luego de eso nos dimos cuenta de que ustedes dos pasaban mucho tiempo juntos y todo eso, pero de un tiempo para acá simplemente ya ni se hablan y apenas y se miran de vez en cuando.

Sai suspiró, sintiéndose verdaderamente sorprendido de que Gaara hubiera hecho algo como eso, esencialmente por que no se hablaban desde que Sai planteó la idea de que el pelirrojo se avergonzara de él o de su relación que para el caso es lo mismo. Desde ahí no se hablaban y Gaara tampoco daba señales de vida, mucho menos de querer arreglar las cosas.

Observó de reojo como Gaara se sentaba junto a Neji cerca de un árbol, conversando aparente de nada en importante, hasta que claro Gaara sonrió después de un comentario hecho por el mismo, Neji lo miro mal. Y todas las chicas casi se infartan.

-Un momento- Sai reaccionó ante las palabras de sus amigos, desviando la mirada y regresando hacia sus amigos, sin ver por supuesto como al parecer Neji contra atacaba y ahora el de la mirada agresiva era Gaara –Ustedes dijeron que apenas nos mirábamos…

-Bueno tú lo miras todo el tiempo…- todos los muchachos rieron bajamente ante el comentario de Alice y Sai tan solo sonrío un tanto avergonzado –Pero en una ocasión mientras Gaara leía un libro, en el momento en que se dispuso a beber algo levanto la mirada quizás involuntariamente, quien sabe. Solo él es consciente de eso, el punto es que te vio y no te quito la mirada de encima como en unos tres o cuatro segundos, luego de eso continuó ignorándote.

Sai sonrió nervioso esencialmente por que le asustaba lo vio informados que estaban sus compañeros con aquello, no le importaría si se trataba de alguno de sus amigos, por que Sai conocía muy bien la diferencia entre amigos y compañeros. Por lo tanto la medición exacta de su comportamiento con Gaara dejaba a relucir que habían sido la comidilla de la semana en el instituto.

-Sai.

Su cuerpo sufrió un eleve escalofrío al reconocer aquella voz, escucharlo luego de casi dos semanas sin que le hubiera dirigido palabra alguna dejó una gran mella en su interior, lo suficientemente fuerte como para que su corazón se agitara, lo suficientemente grande como para que su cuerpo se pusiera completamente rígido, y lo suficientemente doloroso como para que fingiera indiferencia.

-Bueno… nosotros nos vamos.

Sus compañeros se marcharon inmediatamente y el ver a Gaara para Sai no fue ni medianamente normal, la tensión estaba en el ambiente y a pesar de que se encontraran cerca y de que probablemente nadie los escuchara, también era cierto que se encontraban a la vista de todo el instituto casi en el centro del patio.

-Hola, Gaara.

Sabaku lucía como siempre con aquella pose tan impresionante que dejaba sin lugar a dudas el por que estaba entre los muchachos más populares del instituto, a pesar de ser todavía de cuarto, una de las manos de Gaara permanecía en uno de sus bolsillos y la otra caía relajadamente aún lado de su cuerpo.

Sai se sintió verdaderamente idiota al analizar todo aquello tan solo en unos segundos, pero es que de alguna forma había extrañado tenerlo cerca, había extrañado hablar con él. De ponerlo nervioso y desbaratar toda esa imagen de seriedad y perfección que Sabaku no Gaara cargaba constantemente sobre sus hombros.

-¿Por qué me has estado ignorando?

-¿Yo te he ignorado?- Sai se sintió indignado, sonrió de la misma forma y prefirió pasar una mano sobre su cabello para evitar golpearlo –Tú me dejaste de hablar desde el día en que te hice ver que te avergonzabas de mí- y la furia volvió a Sai, sintiéndose completamente mal. No por ser objeto de la vergüenza de Gaara, sino por lo imbécil que podía ser el de ojos claros.

-Mira que eres estúpido…- Sabaku sonrió burlonamente, Sai tan solo apretó sus puños –Como se te ocurre pensar tamaña idiotez de…- Gaara retrocedió exactamente dos pasos, alejándose de un agitado Sai que debido a su mirada no se arrepentía del golpe que acababa de darle. No se necesita describir que luego de eso, la atención de casi todos se había posado sobre los dos.

-¡No dijiste nada!- Sai volvió a enderezarse mientras veía a Gaara sobar un poco su mandíbula –Lo que te plantee aquel día en son de broma, no dijiste nada. Te fuiste sin más y el que calla otorga ¿Verdad?- Sai sintió su corazón todavía agitado, por primera vez sentía todas sus emociones reflejadas en su rostro sin restricción alguna, pero ahí también estaba Gaara, frente a él, con la misma maldita expresión de siempre.

-Idiota…

Sai retrocedió apenas un paso cuando sintió a Gaara acercarse, pero su cuerpo no se movió, quizás nunca sabrá el por que, pero para cuando se percató de lo que sucedía. Gaara ya lo tenía agarrado de la camisa y ahora lo acercaba hacía él. Plantando un beso directo a sus labios, de sus labios directo al corazón. Frente a todos. Frente a todo el mundo.

…Sin seña alguna de vergüenza.

Decir que necesitaba ese beso desde hace tiempo ¿Seria necesario? No lo creo, puesto que a Sai no le tomó mucho tiempo empezar a responder, perdió conciencia de los bufidos, aplausos y gritos de sus compañeros que ahora poco le importaban. Todos menos Gaara.

-¿Aún así piensas que me avergüenzo de ti?- la voz de Gaara sonó tan bien, que Sai esta completamente seguro de que nadie más ha tenido el privilegio de escuchar esa clase de susurros, nadie más excepto él –Aquel día tan solo me molesto que fueras tan estúpido como para pensar eso de mi.

Sai sonrió e intentó volver a besarlo, por supuesto Gaara retrocedió levemente.

-No te aproveches de tu suerte, Sai- el pelinegro tan solo suspiro –Sabes que no me gustan las demostraciones publicas de ningún tipo.

-Eres muy aburrido, Gaa-chan.

-No me digas así.

-Ven- Gaara movió ligeramente su cabeza dejándole ver que quería que lo siguiera y por un momento Sai se sintió inseguro de esa reacción por parte de Gaara –Vamos a un lugar más… menos publico- terminó de decir el pelirrojo y antes de que Sai pudiera siquiera reaccionar, sintió como la mano de Gaara apresaba la suya con fuerza empezándolo a jalar a quien sabe donde.

Realmente a Sai no le importaba a donde irían. Tan solo se dejaba guiar.

Solo le importaba el cálido contacto de sus manos unidas ese día.

"Quien me apoya en cualquier momento

Con quien comparto risas y lágrimas"

-De acuerdo, entonces nosotros estaremos abajo.

Minato fue el último en salir, luego de que se cerrara la puerta y Naruto se quedara dentro de su habitación junto a Sasuke el silencio fue lo único que los acompaño, Naruto sentado en la cama y Sasuke aparentemente mirando las fotos que habían en las repisas.

-Naruto.

-Sasuke.

Las palabras dichas al unísono los aventuro a una sonrisa que aparentemente rompió la tensión y que empujó a Sasuke a sentarse en una silla junto a la cama de Naruto, desde ese lugar Sasuke podía ver a la perfección la misma foto que él también tenía en su habitación, de cuando apenas eran unos niños. Y eran… los mejores amigos.

-Me alegra que hayamos vuelto a ser amigos, Sasuke.

-Si… a mi también.

Naruto percibió un sentimiento de déjavú en cuanto escucho la respuesta del azabache, puesto que en su deseo anterior habían quedado en que Naruto diría el tan costoso 'Te quiero' y Sasuke tan solo respondería con un 'Yo también' de su deseo anterior, más que nada, extrañaba eso.

Para cuando levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los de Sasuke a Naruto se le borraron las palabras como seguramente también le pasaba a Sasuke, sin embargo el momento no fue incómodo, no fue tenso, fue tan solo un momento más que Naruto deseaba no pasara. Incluso cuando retomaron la conversación ninguno despejo los ojos del otro, momento que para cualquier otro pudiera haber sido incómodo.

-Tú… ¿Sigues queriendo a Neji?

-¿Lo sabías?

-Bueno… no es como si. Si lo sabía.

-De todas formas… ya no. No de la misma forma.

-Ya veo…

Y las miradas volvieron, Naruto quiso acercarse, de alguna forma extraño la confianza que tenía con Sasuke en su deseo anterior y si no estaba mal ubicado, volviendo a su realidad Sasuke y él se habían quedado en el momento preciso en el que habían vuelto a ser amigos, así que decidiendo mandar todo al demonio, Naruto empezó a acercarse de forma lenta, pero seguro de lo que hacía.

-Hijo ¿Quieren algo de beber?

Para cuando Kushina abrió la puerta, Naruto ya se encontraba pegado al respaldar de la cama y Sasuke tosía para nada discretamente intentando que su cuerpo no lo traicionara y un sonrojo apareciera en sus mejillas. El beso no había llegado.

-Ma… ¡Mamá!

-¿Qué sucede?-

-Nada…

Naruto solo suspiró.

-Creo que ya es un poco tarde y quiero pasar por la casa de Neji o Gaara antes de ir a la mía por lo de las tareas y todo eso.

-¿Eh? ¿Ya es tan tarde?- Naruto tan solo se levantó un poco buscando el reloj de su habitación y se sorprendió que pronto serían las cinco de la tarde.

-¡Naruto!

Sai entro ágilmente a la habitación y sin dudar ni un solo paso, se lanzó sobre un adolorido Naruto que apenas emitió un gemido de queja, unos pasos más atrás llegaban Gaara y Neji con una pequeña sonrisa en el rostro. Sasuke tan solo volvió a sentarse.

-¡Sai, ten más cuidado!

-Lo siento señora Kushina.

-Sai… pesas y mi costilla todavía…

-¡Oh! Lo siento…

Kushina tomo aire, en cuanto Neji comenzó a hablar sobre algo de Hinata y que necesitaba la laptop de Naruto para algo de un video llamado o algo así, no entendió mucho de lo que dijo Sai acerca de una relación formal. Y tampoco quiso escuchar lo que Sasuke le dijo a Gaara que provoco que el pelirrojo golpeara en la cabeza al azabache. Lo único que hiso fue salir de la habitación y desde el primer piso lanzar un pequeño grito.

-¡Querido, aumenta los ingredientes para la cena!

"Créeme, tan sólo créeme

Eres la persona con la que comparto el mismo tiempo"

-¡Hannabi, apresúrate. Necesito ocupar la computadora!

Hinata desde su lugar miraba con desesperación como parecía que su hermana no tenía la menor intención de levantarse, miró la hora en su reloj y arrugo el entrecejo empezando a molestarse. Quería chatear con los muchachos, quería ver como se encontraba Naruto. Quería ver a sus amigos y Hannabi no desocupaba la computadora. Estaba decidido le pediría una laptop a su padre.

-Ya está… Ya está…

-Por fin- Hannabi no terminó de levantarse cuando la mayor se sentó inmediatamente para poder cerrar la cuenta de su hermana y cambiarla por la suya

-Si tanto te urge hablar con Neji, tan solo lo hubieras dicho.

-No… No es eso- Hinata giró lo suficientemente rápido como para que su hermana menor se percatara del sonrojo en sus mejillas -¡No digas tonterías! Yo… yo solo quiero hablar con todos mis amigos- el sonido que indicaba un mensaje por parte de Neji sonó y Hannabi casi estalla en risas cuando el cuerpo de Hinata casi se queda atrás cuando su cabeza giró tan rápido.

Frente a ella, Hinata no podía disimular.

"Nos extrañamos aquella noche cuando nos herimos

Aun así llegamos hasta aquí"

Naruto no terminaba de abrochar la camisa de su uniforme, cuando pudo percibir la presencia de Kakashi sobre el umbral de su ventana, sonrió levemente y buscó sus zapatos lo más rápido que pudo mientras el hombre parecía leer un libro en sus manos.

-¿Ya lo has decidido?

-¿El que?

-Tu último deseo.

Naruto sonrió al recordar aquello y vio como el collar ahora de una sola pieza colgaba fuera de su camisa, no lo había pensado. Hasta ahora ni siquiera se había tomado la molestia de recordar aquello. Tan solo pensaba en como acercarse a Sasuke otra vez sin ser interrumpidos como la última vez.

-Pues no lo se, quizás más adelante lo decida.

-De acuerdo, cuídate mucho.

-¿No nos volveremos a ver?

-¿Quién sabe? Cuídate mucho, Naruto.

Y como solía aparecer, Kakashi desapareció. Creando en Naruto un sentimiento de nostalgia muy grande, de alguna forma sentía que extrañaría al peliplateado.

-¡Naruto, ya se hace tarde!

-¡Ya bajo!

"Seamos como seamos cada uno es especial

Si estas a mi lado no necesito nada más"

El día había sido más cansado de lo que esperaba.

No podía moverse con facilidad, no podía caminar con total tranquilidad, no podía recibir los saludos efusivos de sus compañeros, no podía comer lo que quería, no podía hacer prácticamente nada. Y es por eso que se encontraba ahora en el salón de clases completamente aburrido, mientras el resto se encontraba nadando en la piscina durante la clase de Deportes.

-Para esto me hubiera quedado en mi casa…

Se apoyó sobre sus brazos y recostó su cuerpo sobre la banca, de seguro si él estuviera completamente bien, entonces estaría lanzándose de una las rampas más altas, disfrutando del agua, y peleando con Sai por quien nadaba más rápido.

-Sabía que estarías aquí.

-Neji…

El castaño vestido todavía con su ropa deportiva entró al salón, sin olvidar cerrar la puerta, le sonrío un poco y Naruto sintió un perfecto recuerdo atravesar por su mente. Le agradaba Neji, le agradaba su personalidad, le agradaba como su mirada podía ser a veces tan calidad. Que no sintiera lo mismo, no afectaba lo que Neji era en realidad.

-Uno de los muchachos se tropezó y al parecer se torció el tobillo, así que el profesor lo acompañó a la enfermería y pues nos dejó inadecuadamente solos- Naruto sonrío ante aquello mientras Hyuuga se sentaba casi a su lado, apoyando el codo sobre el pupitre y colocando la quijada sobre su mano –Te ves cansado ¿Tienes sueño?

-Un poco.

Naruto bostezó y volvió a recostarse sobre la banca, cerró los ojos y no le preocupó nada más. Sintió apenas la mano de Neji sobre su cabeza y la manera tan agradable en que peinaba sus cabellos, una sonrisa fue imposible de evitar, cómodo. Aquello lo hacía sentir realmente cómodo.

-Oye, Nar…

Sasuke se detuvo, con la puerta todavía semi abierta y un Neji que con apenas una seña le indicaba que guardara silencio, Sasuke asintió con tranquilidad. No terminó de abrir la puerta cuando salió una vez más, dejando la puerta cerrada y con aquella visión de Naruto sonriendo ante una caricia proporcionada por Neji, muy guardada en su cabeza.

El sentimiento que le provocó ver aquello cambió toda idea que pudiera tener con respecto al día anterior, al día anterior cuando Naruto pareció acercarse, al día anterior cuando Naruto lo miró y le dijo que ya no sentía lo mismo por Neji, al día anterior cuando todo hubiera parecido ir bien.

"En este mundo eres la única persona para mí

Por eso te elijo a ti"

Le dio vueltas al collar en sus manos mientras caminaba por la azotea de su instituto, castigo general por hacer demasiado escándalo, Naruto sonrió, eso era lo bueno de tener una excusa en base a su salud. Todos incluyendo sus amigos quienes de seguro no habían hecho escándalo se encontraban en el patio a cunclillas, aguantando sol. Y él no había querido pasar tiempo en el salón, así que sin supervisión, Naruto salió.

La pequeña siesta que tomó durante la clase de deportes fue maravillosa, lo tenía completamente relajado, pero Sasuke no le hablaba o mejor dicho lo ignoraba y aquello de alguna manera lo afectaba. Pero en este momento el collar en sus manos le preocupaba.

-Yo deseo… yo deseo…

Susurró bajamente con la única intención de que alguna idea se le pasara por la mente, inevitablemente la imagen de Neji se posó en su mente y la imagen de una sonriente Hinata también. Por un momento le dieron unas enormes ganas de abrazar a su amiga y pensó en lo mucho que la extrañaba y lo fácil que sería traerla de vuelta, pero también pensó en lo mucho que Hannabi podría necesitar a su hermana.

Era sencillamente mucho más fácil, hacer feliz a Neji.

A Neji y Hinata con un solo deseo.

-Yo deseo…- cerró los ojos concentrándose en sus palabras y apretando con fuerza el hermoso collar en sus manos -…Que Neji esté donde en serio desea estar…- pudo percibir una fuerte ráfaga de viento a su alrededor y como el viento empezó a agitar cada uno de sus cabellos, sacudiendo incluso su propia ropa –No deseo nada más- y de la misma forma, el clima un tanto agitado. Se detuvo.

El collar desapareció y Naruto se sintió libre una vez más.

-Naruto, el profesor dice que apenas te recupere te va a castigar por haber salido del salón- Sasuke apareció de repente, como si nada, abriendo la puerta intempestivamente y mirándolo con demasiada seriedad –Apresúrate- Dispuesto a marcharse, Sasuke giró una vez más.

-¡Sasuke!-

El rubio avanzó un paso, un tanto inseguro todavía, pero cuando Sasuke lo volvió a mirar de la misma forma, Naruto volvió a tomar valor.

-¿Qué quieres?

-Solo quería decirte una sola cosa, que he estado callando y que en serio quiero que sepas- Sasuke arrugó el entrecejo y luego sonrío.

-¿Quieres confesarme que mentiste ayer cuando me dijiste que no sentías nada por Neji?- Sasuke bufó desviando la mirada –No es necesario.

Naruto perdió de vista a Sasuke demasiado rápido, el azabache tan solo giró mientras bajaba las escaleras y Uzumaki tan solo sacudió su cabeza corriendo hacia la puerta y abriéndola con fuerza. Sasuke ya casi llegaba al final de la escalera cuando en medio del silencioso pasillo Naruto se atrevió a hablar.

-¡Quería decirte que me gustas, mucho en realidad, más de lo que me gustaría admitir!- su pechó subió y bajo agitado, Sasuke desde abajo solo levantó una ceja –Te quiero y lo único que deseo es que me creas. Por que no hay nadie más importante para mí, que tú. Te quiero… de verdad.

Sasuke vaciló brevemente, con las manos en el pantalón y subiendo cada escalón con una lentitud que un azorado Naruto apenas y podía soportar. Las manos de Sasuke agarraron por la solapa de su camisa a Naruto atrayéndolo hasta el punto en que sus narices se rozaron y el aliento del otro chocó.

-Yo también, idiota.

Y luego de eso Naruto pudo sentir otra vez los labios de Sasuke, pudo sentir sus emociones bullir con fuerza, y sus sentidos despertarse uno por uno. La mano de Sasuke a través de su nuca le recordó lo bien que aquello se sentía, y en medio de los labios de Sasuke, Naruto dibujó una sonrisa. Abrazarlo fue casi gratificante.

-De acuerdo, debemos hacer algo con ese idiota que siempre pones al final de cada frase dirigida hacía mí.

Sorpresivamente. Sasuke rió.

"Te aseguro que te haré feliz

Mañana te haré la misma promesa, por que eres todo para mí"

"Quiero recordar cada momento, desde que decidí cambiar las cosas por mi mismo. Desde que cada uno de mis amigos decidió cambiar las cosas por si solo, desde el momento en que Neji tuvo la oportunidad de ser feliz y se marchó junto a Hinata. Y a pesar de que empieza un nuevo año y ya estoy en quinto. Y Neji viajó hace apenas unas horas Los extraño tanto a ambos. A Neji en especial, por que fue quien me enseñó muchas cosas, sin pretenderlo, claro"

-¡Naruto!

Sai desde la moto de Gaara agitaba su brazo mientras se bajaba y sacaba el casco con una sonrisa en el rostro, su cabello un poco más largo de lo habitual, ligeramente apenas, y Gaara. El pelirrojo seguía igual que siempre. Luego de las vacaciones, de fin de curso. Naruto no vio a ninguno de los dos, paso casi todas las vacaciones junto a Sasuke.

-Tengo que contarte como es la familia de Gaara, Temari su hermana es genial y Kankuro también. ¡Son geniales! Gaara no se les parece ni un poquito…

-¿Lo llevaste a tu casa?- Sasuke comentó aquello bajamente mientras Gaara rodaba los ojos y sacudía su cabello como usualmente era su costumbre

-¿Me vas a decir que Naruto no se la paso en tu casa y viceversa?

-Sin comentarios.

-Me parece.

-¿Saben algo?- Naruto detuvo por un momento la charla constante de Sai y sonrió ante la seriedad de los otros dos que aparentemente se mantenían al borde de la situación –Desearía que nevara.

-¿En esta época, estas loco dobe?

-No seas tan ambicioso, Naruto.

-Falta mucho para eso.

-Por cierto- Sai ajustó la mochila a su espalda –¿Ya vieron a los nuevos profesores para quinto curso?- los tres presentes miraron con algo de confusión al pelinegro –Me dijeron que eran muy interesantes, el uno daría Cálculo y el otro Literatura-

-¡Y son esos dos!

Alice apareció de la nada, colocando una mano sobre el hombro de Sai y Gaara de inmediato arrugó el entrecejo –Sus nombre son Hatake Kakashi y Umino Iruka. Transferidos directamente desde Shibuya ¿No es genial?- desde el otro lado desde donde ellos se encontraban, casi a la entrada del estacionamiento un castaño y un peliplateado venían conversando con total tranquilidad.

Naruto no evitó mostrar sorpresa. Kakashi estaba ahí.

-Oh… esta lloviendo…

La voz de Sai sorprendió a todos en especial por el hecho de que una lluvia en esta época del año no era para nada común. Los ojos azules de Naruto se elevaron hacía el cielo de inmediato, mientras veía con sorpresa como varias gotas de lluvias dispersas se perdían entre el cielo y las personas igual de asombradas que el.

La mayoría empezó a correr hacía el interior del instituto, pero Naruto prefirió mirar aquella lluvia como si fuera un verdadero regalo hacía él –Se le parece ¿Cierto?- la voz de Kakashi pasando a su lado fue lo suficientemente audible como para que solo él lo escuchara y cuando el peliplateado le guiñó un ojo. Naruto amplió su sonrisa, Kakashi si lo recordaba.

-Bueno, vamos entrando.

Gaara apresuró a los demás y casi de inmediato ya todos empezaban a acumularse en la entrada.

Buscando un poco de refugio ante la repentina lluvia.

Discretamente y entre la multitud, Sai sentía su mano siendo apresada por la de Gaara, sin una sola mirada de por medio, Sai era feliz.

"Un encuentro irremplazable se está conectando con un milagro

Los recuerdos se acumulan"

-¡Hinata, esto llegó para ti!

Hannabi corrió velozmente hasta lanzarse sobre la cama donde su hermana mayor empezaba a ordenar sus útiles del nuevo año escolar, le entrego prestamente el pequeño papel en sus manos y en cuanto Hinata lo abrió, leyó y luego salió corriendo quien sabe hacía donde, cuando se encontró sola en la habitación.

Hannabi sonrió con algo de ternura.

El papel que Hinata acababa de leer enmarcaba en una perfecta caligrafía un sincero 'Yo también'

Los pasos de Hinata aunque cortos se deslizaban con rapidez por los pasillos del internado, vio a varios de sus compañeros pero por ningún lado a quien buscaba, algo agitada colocó sus manos sobre las rodillas, intentando recuperar un poco del aire perdido.

Hasta que claro, sus ojos divisaron a un castaño de cabello largo apoyado en una de las paredes, jugando con un pequeño llavero, captando la mirada de varias de sus compañeras quien aminoraban el paso tan solo para verlo por más tiempo.

-¡Neji-niisan!

En el momento en que los ojos café del muchacho la interceptaron, Hinata no dudó, corrió hacía él como nunca antes y lo abrazó con tanta fuerza como jamás antes imagino, sin importarle lo que los demás dijeran o lo que en su defecto Neji le dijera. Era su momento, su momento perfecto de felicidad.

-Te extrañé tanto…- Neji correspondió al abrazo, apresando su cintura y haciéndola sentirse protegida, cerrando los ojos Hinata casi estuvo a punto de derramar una lagrima, tenía miedo de no volver a verlo, tenía miedo de no haber recibido respuesta alguna luego de haberle dado ese papel en el aeropuerto -…mi Hinata.

Neji en ese preciso momento, se sintió vivo otra vez.

"Te amaré de aquí a cien años más

La felicidad está llegando"

-Hagamos un trato.

Naruto movió su mochila de un lado a otro levemente mientras caminaban hacia su casa, en medio de las calles algo húmedas, proponerle a Sasuke caminar en vez de conducir no fue fácil, pero una vez lo había logrado, aunque Uchiha no lo admitiera, estaba disfrutando de la caminata.

-¿De que hablas?

-Te voy a ahorrar el trabajo de expresar tus sentimientos ¿Qué te parece?- Sasuke enarcó una ceja y Naruto le sonrió abiertamente, luego de un primer día relajado de clases, los ánimos se encontraban casi intactos -Solo cuando sea verdaderamente necesario. Yo diré 'Te Amo' entonces tú dirás 'Yo también' y para mi escucharte decir eso será más que suficiente.

Sasuke sonrió con aquello y continuó con su camino.

-¡Oye, Sasuke no me ignores!

Naruto golpeó levemente el hombro de Sasuke y cuando él le sonrió, Naruto le correspondió a la sonrisa y continuaron caminando con la misma tranquilidad de hace un momento. En medió de la plaza, casi abandonada por las húmedas calles. Naruto se sentía feliz.

No le importaba que el sol no brillara, no le importaba que no hubiera un parque rodeado de niños para su final feliz, no le importaba que el clima no fuera perfecto. A Naruto le importaba que ese momento fuera perfecto. Y que solo con Sasuke bastaba podía sentirse así.

-¿Sabes una cosa?- Sasuke no se detuvo a pesar de que hubiera retomado la conversa ni siquiera por que sentía la mirada de Naruto sobre él.

-¿Qué cosa?- por un momento el silencio de Sasuke fue algo extraño, pero en cuanto el azabache volvió a hablar, Naruto se calmó.

-Te amo.

Naruto se quedó estupefacto ante esas palabras, sabe que Sasuke no las volverá a repetir, pero el escucharlo ha valido la pena. Por eso es que pasa su brazo por encima de los hombros del de ojos negros y sonríe abiertamente como si nada más le importara.

-Yo también… idiota.

"Si estas a mi lado no importa como sea el futuro

Siempre será brillante"

+++-Lo Amaba, Se Amaban Y No Había Nada Mejor Que Eso, ahora no solo Sasuke lo sabía,

Naruto también lo sabía-+++

+-+-FIN-+-+

Bien, creo que me excedí un poco con el capi, pero es que no quería dejar nada de lado, me gusto mucho la manera en que me quedó el final, creo que de todos los finales (que no son muchos) este hasta ahora es el que más me ha gustado.

No lo había escrito por que sencillamente no me había llegado la inspiración, tenía la idea, pero no las palabras. Así que oficialmente me disculpo con todos por la demora, se que simple palabras no bastan. Pero les pido un poco de compresión.

En fin… gracias por su paciencia y por seguir ahí, a pesar de lo desconsiderada que soy.

Con respecto al por que Naruto aceptó la amistad de Yu, pues dude en ponerlo de esa manera o que sencillamente no se volvieran a ver, pero admitámoslo. Naruto siempre va a ser demasiado bueno. Dando segundas, terceras (casi hasta infinitas) oportunidades a los demás (prueba de ello Sasuke ¬.¬)

Gracias por haber llegado hasta aquí y apoyar a este intento de escritora.

Por cierto la canción es "One Love" de Arashi.

Gracias una vez más, y espero que lean mi One-shot Navideño (atrasadísimo) que publicare en estos días.

Hasta la próxima, Nesly.