Ultimos momentos durante el Epilogo

Los ultimos momentos de este fanfiction, los tenia escrito hace ya un tiempo pero recien tuve tiempo de subir. Muchas gracias por leerme.


En la madruga de la casa Malfoy. Draco abrió los ojos un minuto antes del primer gemido de uno de sus mellizos, ya estaba acostumbrado a las levantadas nocturnas, seis meses no pasaban en vano, además que tenía un sexto sentido para despertarse antes de que los bebes lloraran, algo que Ginny usaba como broma, ya que no se cansaba de decir que era el premio mayor que gano por romper la maldición del único hijo primogénito varón Malfoy.

Se encargó el solo de cambiar el pañal a su pequeña Emma de la manera muggle que a Hermione le gustaba, y reviso el de Ethan, y le dejo los biberones mágicamente a sus bebés, tal cual su primera esposa Astoria hacía con Scorpius de bebé. Al comienzo Hermione se opuso al ingenio de los ancestros Greengrass, quejándose de que era muy cómodo y nada maternal, pero a la semana de tener que dar de comer no sólo a uno sino a dos bebes rubios hambrientos a las cuatro de la madrugada, accedió a usar la varita y lo más importante permitirle a su esposo hacerlo. Se quedo observando a sus bebés, orgulloso de los genes Malfoy, ahora estaba seguro que hasta sus tataranietos tendrían el rubio platinado y ojos grises que los caracterizaba. Aunque recordó que los genes Malfoy tenían una última batalla, la prueba de fuego,si su hijo Scorpius se casaba con Lily Potter, algo que era casi seguro por lo tan enamorados que estaban, tendrían que esperar a ver a los hijos de ellos para confirmar la fuerza de los genes Malfoy en pelea con lo rojos Weasley

- Una vez más lo hiciste solo. - se quejó una voz al momento que el rubio cerraba la puerta del cuarto. - Me siento mala madre cada vez que tú regresas acostarte despues de atender a nuestros bebés.

- No quería levantarte Hermione, mañana te tienes que ir a ese viaje de trabajo.- se sento junto a su esposa.

"- Más mala madre me siento con lo que acabas de decir.- dijo dolida y con lágrimas en los ojos.- Yo trabajando y tu solo cuidando a nuestros hijos.

- No me quedo solo, Scorpius y Rosie están aquí y son expertos cuidando a los pequeños,Ginny y Harry vendrán a vernos también.- le tomó la mano y le dio un beso.-Además solo será el fin de semana. - se quedó pensando un poco, era primera vez que Hermione desde que estaban juntos tenía que viajar por trabajo, el trabajo que el mismo le pidió que renuncie cuando al fin recibieron la noticia del embarazo pero que ella se negó sin recibir reclamo alguno por parte del Malfoy. Pero esa noche su Hermione estaba llorando por el dolor de tener que dejarlos por primera vez por tanto tiempo.

- Voy a renunciar, no soporto más, cada mañana tener que irme contigo a ministerio y dejar a Emma llorando, por nuestra partida, y ahora este viaje inútil y sin sentido que me aparta de ellos y de ti por dos días. - alzo un poco la voz molesta.-No voy a permitir que me aparten de mis hijos ni un día más, iré a este viaje por qué imposible cancelarlo y al regreso no volveré a la oficina.

- Por fin!. - la beso románticamente apoyando la decisión. - Ahora vamos a darle un poco de sentido a tu viaje. - sonrío seductivamente solo como Draco Malfoy podía hacerlo y comenzó a repartir besos por el cuello. - Italia con tu esposo, hace mucho tiempo que no viajamos juntos. - comenzó con las manos a recorrer el cuerpo de su esposa. - Cena a la luz de las estrellas con la mejor botella de vino que encontremos.- sugería mientras le sacaba la pijama. - O tal vez dos botellas. - volvió a los labios - Y muchos muchos besos. - lo dijo entre besos muy apasionados. - Besos que haran ver a estos besos como los peores...

- mellizos? - logró Hermione articular la pregunta entre los besos de su esposo. Draco la conocía perfectamente para llevarla tan rápido a ese estado de amor y locura.

- Estarán bien con Rosie y Scorpius.- ella se lanzó a él y comenzó a besarlo, aceptando cada una de sus palabras, y despues de este viaje no tan de negocio. Hermione Malfoy podria encargarse de sus bebes a tiempo completo.


-Gracias por seguir con nosotros en sintonía pero lamentablemente ya son las seis y llegamos al final del programa, recuerden que el partido más difícil que se juega es la vida misma.- un hombre con barba espesa, peinado con un medio moño estaba transmitiendo la despedida del programa de quidditch de Westin Hyat, un jugador famoso de quidditch que actualmente tenía 110 años, jugador al cual Rosie Weasley tenía que hacer una entrevista deportiva,pero por primera vez no pudo concentrarse en su trabajo ya que toda su atención estaba en el hombre de la barba tras el micrófono de la cabina, muchas cosas llamaron la atención de la chica, primero como analizó un partido polémico de quidditch de la forma más integra y neutral, comentarios de quidditch histórico perfectos para sus oídos ya que esa era su rama preferida dentro del deporte de los magos, y sin duda lo físico también le llamó mucho la atención, el hombre al que le decían K, estaba con una camisa a cuadros roja y de alguna forma ese color combinaba perfecto con el tono negro de su cabello y barba y mirada profunda, barba y pelo largo, especie de dios nórdico y quidditch. Además de sus buenos comentarios deportivos citó varias notas del escritor deportivo R.W del profeta de Londres, y ella tuvo que sonreír de la felicidad al saber qué indirectamente él ya la conocía aunque como muchos en el mundo también creía que R.W era hombre.

La entrevista con Westin fueron preguntas básicas con respuestas no complicadas, pero su atención estaba en la transmisión, y por ahí unos cuantos intercambios de miradas y seriedad del comentarista mientras escuchaba las opiniones de los oyentes y su forma de contestarlas, como el negro de sus ojos brillaban , Rosie Weasley Granger por primera vez en su vida podía decir que estaba flechada por alguien, estaba encantada, siempre se había sentido atraída por las barbas y los hombres musculosos con cabello largo y rebelde, aunque el medio moño como tenía agarrado el cabello también le impactó, todo sobre K la dejo boba

- Me despido también de parte de Wes, que como les conté al inicio estaría dando una entrevista. - sonrío hacia dónde estaba Westin con Rosie pero con la mirada fija solo en ella . - Lo que no les dije fue lo afortunado que es, esta noche a tenido el placer de hablar durante todo el programa con la chica más hermosa que he visto en mi vida, y ustedes saben que nunca exagero.- le dirigió una media sonrisa a Rosie quien estaba sonrojada por el comentario. - disculpen por la salida del tema, que tengan buenas noches y disfruten de la última ronda de canciones clásicas, nos escucharemos pronto.

- Bueno hijita,como pudiste escuchar no tengo problemas con el programa por qué tengo a Marko Krum. - le dio un golpecito en la espalda al joven que acababa de salir de la cabina. - Yo me retiro tal vez puedas también hacerle algunas preguntas, y no te preocupes que no me enojo ni pongo celoso si no hablan de mí. - bromeo el viejito poniendo nervioso a los dos chicos, en sus 110 años sabía muy bien cuando había química, y estos dos jóvenes se comieron con las miradas por más de una hora. - Me voy a mi casa, un gusto Rose. - le dio un beso en la mano a la aún sonrojada Weasley.-K te encargas de cerrar todo.- mágicamente le pasó una llave y desapareció.

- Marko Krum. - se presentó formalmente el barbudo y Rosie no perdió la oportunidad de ver a través de esos ojos negros por primera vez tan de cerca. -lo siento por el comentario final, fue algo atrevido de mi parte.

- No te preocupes al contrario muchas gracias no sólo por ese comentario.- le sonrió dejándolo desconcertado.-Rose Weasly del profeta de Londres.- se rió revelando su identidad y el por qué su agradecimiento.

- Por merlin!- dijo con asombro y al mismo tiempo con verguenza, viviendo una sensacion de tragame tierra.-Tengo que ofrecerte otra disculpa, nunca pensé que eras..

- Una chica, no te preocupes no eres el único que lo piensa. - lo interrumpió sonriendo, nunca le había molestado, hasta por eso firmaba con iniciales para no perder seguidores por machismo, ya que era una mujer que sabía mucho de quidditch, y en realidad no habían muchas como ella en el mundo . - Además tengo que admitir que citaste todo a pie de la letra, no te llegara ningún reclamo formal por parte del profeta. - bromeo.

- Siempre leo tus artículos. Me encanta cuando escribes comparando partidos importantes de hace años con algún nuevo, tus notas del día son perfectas como tú. - fue directo de nuevo. - Nuevamente discúlpame por mi comentario de más, pero en verdad nunca he conocido a una chica como tú, bueno solo en mis sueños. - esas últimas palabras la llevaron a Rosie a sonrojarse y recordar una historia de su madre y un primer amor, Viktor.

- Krum, que eres para el ex buscador Viktor Krum?

- Hermano, bueno medio hermano, una historia algo larga pero por parte interesante. - Se sonrió al ver el interés de la chica - Y si me escuchas lo suficiente tendrás historias vergonzosas de mi hermano con autorización para publicar. - ambos se rieron de la broma. - Pero para esto, Aceptarías ir a cenar conmigo?.

Las horas pasaron volando, comieron frente a una cancha de quidditch callejero, Marko le explicó las reglas rápidas del juego, que no había buscador y los aros eran más bajos. La cena no fue un restaurante sotisficado, fueron hamburguesas con papas en una carretilla al parecer famosa en la zona por la concurrencia, se rieron y conversaron de quidditch en su mayoría, Marko le contó su infancia y como su padre lo rescató del orfanato de la prision del Bulgaria al día siguiente que su madre fuera capturada por matar muggles a sangre fria. Rosie le contó la primera vez que jugó quidditch, hasta confesó ser hija de Hermione Granger, tema que dejó a Marko más sorprendido aún que cuando se enteró que ella era R.W.

- Son casi las tres de la mañana!- Rosie no había visto el reloj en horas

- Quieres que te acompañe a tu hotel? es muy tarde para dejar que te vayas sola. - Estaban viendo las estrellas sentados tomados de las manos en medio del campo de quidditch donde el enseñaba a volar y jugar a niños. Desde las siete de la noche que salieron de la estación se propusieron a enterarse de todo, Marko contó de su tienda de quidditch y como siempre fue malo volando, y su actual independencia económica viviendo en una suite que amobló detrás de la tienda, en cambio Rose contó su historia, su familia, divorcio de sus padres, y casamiento de su madre con Draco Malfoy y como eso cambio su vida, ahora con tres hermanos más, contando al rubio de Scorpius

- Hotel!. - Rosie se golpeó la frente como gesto de enojo con ella - Llegue con el tiempo justo para alcanzar a Westin en el programa, no tuve tiempo de ir a buscar uno y registrarme. - le soltó la mano. -cuál de estos me recomiendas ?- saco un papel de su bolso donde había una lista con cuatro hoteles conocidos.

- No se. - contestó serio y sin ver la lista, se sentía triste y a la vez estupido por la última pregunta que hizo. - Rosse no quiero que esta noche se acabe. -seguro de lo que no quería perder, Marko Krum le robo un beso al cual enseguida Rosie solo lo siguió sin problema, para un primer beso en un campo de quidditch, Rosie no necesitaba experiencia todo le salía natural, y el beso con Marko Krum fue en el momento perfecto. - No te voy a soltar.- el beso seguía mientras Marko la abrazaba.

- No lo hagas. - Rosie estaba feliz y enamorada completamente de Marko Krum, cayó rendida apenas lo vio sentado en la cabina de la radio. - y tampoco quiero que acabe Marko. - se aferró más a los brazos del búlgaro, ahora creía en el amor a primera vista y sin duda esto lo era, su corazón nunca había latido de esa forma, su cerebro mismo dejó de dar alertas sobre hora, llamar a su mama, y ahora solo quería más del búlgaro .- Dime Rosse de nuevo...- acaricio su rostro y lo beso dulcemente.

Rosse...- la levanto y le dio vueltas de la emoción. - Rosse! - gritó y cayeron juntos al campo de quidditch, Rosie encima de Marko.- te amo, y yo sé que es pronto pero es lo que siento, mi corazón está a mil latidos por segundo,si esto no es amor no tengo ni idea que será.

-Marko...- le dio un beso romántico contestando todo, ella también lo sentía y quería mucho más. - Y si me enseñas tu tienda y luego tu suite . - lo dijo con una mezcla de seducción con un poco de vergüenza, ya que nunca se imaginó que ella estaría diciéndole a un chico que recién conocía que la lleve donde vivía. - Vas a creer lo peor de mi - agacho la mirada y se apartó de Marko, pero enseguida el la detuvo y la atrajo más a él.

- Te equivocas Rosse no puedo creer nada malo, pero tengo miedo de apresurar las cosas, no quiero que te arrepientas de nada. No quiero perderte.

- Necesito más de ti, te necesito en mi vida.-el chico se quedó viéndo los ojos celestes que le demostraban seguridad a lo que pedía, la beso para enseguida aparecer en la calle de su tienda y pasar la primera de muchas mejores noches de sus vidas.


-Rosie.- Hermione entro al cuarto de su hija recién llegada de su tercer viaje a Bulgaria. - Rose?.

- Saliendo del baño. - en pijamas y con toalla en su cabello mojado Rosie Weasley se encontró con su madre sentada en la cama, como lo hacía desde cuando era una niña.- Que paso mama? Algún problema?.- se sentó junto a su madre.

- No ninguno, solo que no hemos hablado mucho por tus viajes y trabajo. - suspiro extrañaba a su hija y últimamente viajaba seguido. - Que tal Bulgaria? Como te fue en la investigación o lo que estás haciendo?. Te vas a tener que ir otra vez?

- Si mamá, al final del mes tengo que regresar. - contestó pensando en todo lo que en verdad hizo que era todo lo contrario a lo que su familia creía. - Y todo va bien, voy avanzando.- se saco la toalla de la cabeza y automáticamente se acomodó para que Hermione comience a peinarla.

- Deberías ya hablar en tu oficina.- lanzó su opinión, además de extrañarla por algún motivo sentía que las cosas no estaban igual. -Te están mandando mucho de viaje, y sin la comodidad de tener un hotel seguro desde que sales de aquí. - se quejó de la situación de no saber donde su hija dormía cuando se iba. -Emma el sábado quería escucharte y no podíamos contactarte, no sabíamos tu hotel ni nada, se durmió llorando y pidiendo por ti.

- Lo siento por eso.- de los mellizos Emma era su engreída y consentida, nunca pensó que la pequeña sufriría en su ausencia, pero al mismo tiempo no podía no ver a Marko, ya cada 15 días era un martirio . - Ya averigüe en Bulgaria para activar una línea de celular temporal, si es que llega a pasar de nuevo ya tendrán como llamarme, aunque obviamente quisiera que no pase.

- Celular.- esa respuesta no la esperaba. - las cosas se van para largo entonces...

- Rosieeee! Rosieeee! - Emma entro corriendo e interrumpiendo el momento. - Papi pedirá pizza y comeremos todos viendo una película! - saltaba de la alegría. - Yo me sentaré a lado tuyo! Y también dormiré aquí! En tu cama! - se lanzó encima de su hermana.

Terminaron el día tal como Emma lo dijo, vieron una película infantil muggle de las que ella veía con Hugo de niños, Scorpius al igual que Emma estaba emocionado por el regreso de Rosie. Al final de la película los niños ya se habían dormido, Scorpius ayudó cargando a Emma para llevarla a la cama de su hermanastra.

- Comadreja esta enana te extraña como loca cuando no estas. - comentó el rubio al dejar a su hermana pequeña en la cama y la quedo viendo detenidamente.- Desde tu primer viaje a Bulgaria has cambiado. - la quedo viendo, en verdad había algo en Rose Weasley, pero no podia darse cuenta que. - No estarás ocultando algo?

- Hurón no seas ridículo, te alocas de la nada, yo cambiar? - lo molesto tratando de que no se note la doble vergüenza. Primero por la mentira ya que ocultaba a un novio y segundo por que ya muchos le habían dicho lo mismo de diferentes formas, su padre se lo dijo después del primer viaje justo cuando la fue a recoger al aeropuerto, su prima Molly en la madriguera le dijo que su sonrisa era otra, y Lily antes de irse a Australia le dijo que la sentía perdida en las nubes pensando en quién sabe que y que habia un cambio bueno en ella, pero solo Rosie la verdad, todo ese cambio tenía un nombre, Marko Krum, y ella era una mujer perdidamente enamorada, pero no se lo podía decir a nadie, no todavía. - Creo que te afecta estar sin Lily.- se le burlo y le dio un beso en la mejilla de despedida. - Buenas noches huron presumido.

- Buenas noches comadreja. Descansen.- sonrio y cerro la puerta.

ROsie se recostó en su cama sin molestar a su hermanita que dulcemente se acomodó sobre ella como con miedo de perderla, sacó con mucho cuidado su celular y se puso el auricular para enseguida hacer una videollamada.

- Aún creo que esto es muy muggle para mi gusto. - Marko Krum apareció en la pantalla a los pocos segundos.

- No saques tu lado puro ahora ,que yo no voy a usar chimenea y polvos para verte y hablar.- se rieron.

- Le gustaron a tu mamá y padrastro las galletas búlgaras que les mande.- Marko no sabía que para toda la familia y conocidos de Rose Weasley, el no existía.

- Ethan se las devoró. - se rió recordando la escena del pequeño rubio comiendo todo el paquete y haciendo caso omiso a una parte de la pregunta de sus padres, para no caer en la mentira.- Emma en cambio ni las probó,por estar pegada a mi. - movió el celular para que la cámara enfoque a la niña rubia durmiendo.

- Tiene solo tu nariz. - ambos se rieron por la verdad, lo único que tenía igual con su hermana era la pequeña nariz, la cámara volvió a enfocar a Rose. - Te extraño mi Rosse.. Ya decídete y ven a vivir conmigo que mucha falta me haces.

- yo también te extraño mucho y ten paciencia Krum.


Hugo se levanto para enseguida ver el reloj, eran las diez de la mañana de un día miércoles, se acomodó en su almohada, hoy tampoco tenía nada programado con nadie, su hermana y Scorpius trabajando, Lily estudiando en Australia y Albus haciendo prácticas en Gringotts con el tío Bill. Él era único desempleado de la familia, sin contar a los mellizos bebes rubios, estaba desesperado sin trabajo, ya eran meses de su graduacion y no sabia que haria por su vida.

En lo único que estaba ganando algunos galeones era haciendo las pociones para la tienda de bromas Weasley, pero como era algo familiar no le gustaba que le paguen por su pasatiempo aunque su tío George no dejaba que se vaya sin recibir su cheque, el cual no era suficiente para independizarse, y ya comenzaba a sentirse una carga para su madre y para Draco. Recién había salido al centro mágico a buscar departamentos pero todos estaban fuera de su presupuesto, aunque la realidad de su presupuesto, es que no tenía uno, los galeones se iban así como llegaban. Su padre muchas veces le ofreció una habitación en Hogsmeade, y entre ser parasito en casa de su padre, prefería quedarse donde estaba, ya que por lo menos durante sus días vagos ayudaba en persona, arreglo la biblioteca en secciones y alfabéticamente, acompañaba a su mamá hacer las compras del mes preparando una lista de pedidos especiales para cada uno de la casa, cuidaba a los mellizos cuando se necesitaba, o lo último bueno que hizo en casa Malfoy- Granger fue organizar a los elfos domésticos para actualizarle los permisos de trabajo. Una semana completa tomando fotos y hablando con todos los elfos domésticos en servicio y los jubilados que vivian en la mansion Malfoy, ya que su mamá júbilo a los más viejos apenas se caso con Draco, pero ninguno de ello se fue de la mansión y seguían viviendo ahí con todo lo que legalmente el ministerio actual pedía de requisito para los elfos domésticos, y todas las atenciones.

- Hugo, estas Despierto?.- la voz de su madre tras la puerta de la habitación.

- Ya lo estoy. - contestó para enseguida ver a su espléndida madre entrar. Cuatro hijos y aún como mujer a su edad, tenía lo suyo.

- Hugo te quedas a cargo de tus hermanos. - le pidió Hermione a su primogénito varón. - Draco acaba de llamarme del ministerio, necesita de mi ayuda, con unos papeles que yo me encargaba de resolver cuando aún trabajaba en el departamento. - explicó rápidamente la nueva señora Malfoy.

- No te preocupes mamá, no tienes que dar detalles de lo que harás, yo me encargo de los mellizos.

- A las doce en punto les toca comer el almuerzo...

- Mama!.- la detuvo Hugo riendo. - No es primera vez que lo hago y siempre dices lo mismo. - se burlo deteniendo el discurso del almuerzo, baño y actividades de los pequeños Malfoy -tranquila en verdad los bebés rubios y la casa quedan en buenas manos .- camino con ella hasta la salida de su cuarto, donde una cabeza rubia estaba parada, el pequeño Ethan estaba esperando entrar a ver a su hermano. -Tú anda a salvar al rubio mayor.

- Gracias mi amor. Scorpius y Rosie llegan a las cuatro de la tarde. - le dio un beso en la mejilla y lo peino como lo hacía desde que tenía tres años para hacer lo mismo con el niño rubio. - Por cierto, si no tienes pijamas puedo comprarte unas este fin de semana.- bromeo con toda la seriedad de una madre, por una vez más encontrar a su pelirrojo sin camiseta.

- Mama!- se quejó por la sutil retada que recibió. -tu esposo te espera de urgencia.- le dijo para enseguida verla desaparecer.

- Hugo que vamos hacer hoy?

- Enano ya vamos a ver.- se quedó pensando - Anda busca a Emma para decidir. - el niño corrió haciendo caso a su hermano mayor, mientras que con su varita se vistió rápidamente. Tenía que planear que hacer con sus hermanos hasta la hora del almuerzo y durante la tarde.


- Tía Astoria, por qué siempre estas maquillada? Tú ya eres bonita sin el.

- Oh Oh. - la mujer con vestido negro y tacones altos hablaba con una pequeña rubia en la sala. - Pobre criatura, ser hija de Hermione Granger te está dando esos malos conceptos. - le dio un beso en la cabeza a Emma. Astoria desde que conoció a los mellizos quedo encantada con Emma, era la niña Malfoy que quería tener cuando se enteró de su primer embarazo,y cada vez que venía de Francia a ver a su hijo Scorpius, aprovechaba y visitaba a los Malfoy Granger, solo para ver a su consentida. - Mira chiquita yo me maquillo, por qué las mujeres siempre deben estar más que bonitas y para eso uno usa maquillaje, así demostramos nuestro lado femenino, así como usando vestidos.

- Como el que me trajiste a regalar?- preguntó la niña de 4 años.

- Exactamente como ese. - la abrazo, para Astoria Greengrass la hija de Hermione Granger era una muñequita. - Cuando seas más grande puedes irme a visitar para llevarte a comprar vestidos a las mejores tiendas de Francia y enseñarte a maquillar.- suspiro segura que sería el ángel guardián de la belleza para esa niña

- Ja! Astoria no crees que para eso faltan muchísimos años más. - Draco Malfoy entraba a la sala de su casa de la mano de su esposa. - Y ni creas que yo le daré permiso a mi hija adolescente para que te visite. - aclaró riendo. - Mi hija mis reglas. - recalcó bromeando pero al mismo tiempo poniendo sus líneas de autoridad.

- Papi! mami!- la niña corrió a los brazos de su padre.

- Draquito te queda el papel de protector celoso. - le devolvió el saludo. - Apuesto que en unos años más te dirá para no mandarla a Hogwarts donde van tantos chicos pervertidos y sin escrúpulos. - se acercó a Hermione para saludarla.

- Escupulos.- repitió la pequeña y todos se rieron.

- Astoria no sabíamos que venias, será una gran sorpresa para Scorpius. - se sentó Hermione junto a la que fue la esposa de su Draco.

A través de los años, la relación Draco y Astoria era de amigos, muy buenos amigos, y cuando Hermione comenzó a formar parte de la vida del rubio, incluyó el tratar a la ex esposa, conociéndola mejor y no como la superficial chica malcriada del colegio.

- Si en realidad no le dije nada de mi visita. - cruzo las piernas al muy estilo Astoria. -No soporto escuchar triste a mi Bebé, esa Chica Potter creo que ni lo llama ni nada, está destrozado y vengo a ofrecerle que me acompañe a París unas semanas.- suspiro con una sonrisa, tenía unas cuantas ideas para hacer con su hijo, si su propuesta era aceptada.

- Conociéndote mínimo tienes tres chicas para presentarle a nuestro hijo. - Draco añadió las intenciones ocultas de esa madre,predecibles para cualquier persona que conozca a su ex esposa, en eso sintió como la pequeña en sus brazos se acomodaba. -Las dejo Emma se muere del sueño. - se levanto con la niña en brazos y se despidió con sonrisa.

- No le digas nada a ese rubio despreocupado Hermione, pero solo son dos chicas, muy buenas en realidad. - Madeleine su vecina era la candidata preferida. -Un poco de distracción crees que tengan oportunidad con mi hijo? Aunque sea sólo por una salida chiquita por ahí a sacarse la pena.

- Sinceramente Astoria, presentarle chicas no creo que sea una buena estrategia de distracción. - contestó sin pensar el verdadero fondo de "sacarse la pena".-Scorpius está completamente enamorado de Lily Potter, me dijo hace una semana que esperará todo el tiempo que sea necesario por ella, y que no le fallaría nunca.

- Estos Malfoy enamorados se alocan. - comentó Astoria, poniendo un poco celosa a Hermione por el comentario,ya que no se le ocurría que habría hecho Draco por ella en la época de novios.- Por tu cara creo que estas malinterpretado lo que dije.- se rió burlonamente. - Por mi, Draquito nunca hizo nada, nunca nos enamoramos.- aclaró las dudas de la nueva señora Malfoy. -Llego alocarse por ti. - le sonrió. - Sé todo lo que hizo este hombre,por ejemplo irte a buscar a tu oficina todos los días, eso es a lo que yo me refiero como una locura Malfoy por amor.

- Tu sabias?. - preguntó sorprendida, nunca había hablado ese tema con nadie, una vez tal vez con sus hijos, pero de ahí nunca tocó el tema de los meses que Draco la buscaba.

- Querida no sé si recuerdes, pero un miércoles Draco te fue a buscar, corrió desde el parqueo a tu oficina, yo estaba en el carro con él por qué se ofreció llevarme al aeropuerto muggle, pero en el segundo que vio a Potter, como loco comenzó hablar de una cena y de ti, no se despidió y salió corriendo del carro.- sonrío recordando al rubio y como dejó todo por Granger. - Ese día supe que el gran Draco Malfoy estaba enamorado. - ambas mujeres sonrieron, esa parte de la historia nunca la supo Hermione. - obviamente me quede cerca esperando para burlarme a lo que llegue, pero mi sorpresa fue mucho más grande, no sabes lo feliz que me puse al verte venir junto a él, que no me importó el estar botada en medio de los carros con una maleta, Draquito necesitaba a alguien como tú.

- Astoria! - Rosie apareció por la chimenea. -Buenas tardes, no sabía que venías.

- Rose Weasley.- devolvió el saludo muy amable, también adoraba a esa chica, irónicamente le tenía mucho cariño a las hijas de la gran y perfecta sangre sucia Granger. - Nadie lo sabía, ni yo mismo.- le dio un gran abrazo.

- El hurón no creerá en nadie cuando te vea. - saludo a su mamá rápidamente. - Me retiro tengo muchas cosas que hacer del trabajo.

- Tranquila querida. - se despidió y vio como la chica subía poco a poco las escaleras. - Wow! Poe que Nadie me había dicho que tu hija esta saliendo con alguien!.-exclamo divertida, ya era hora que esa muchacha haga algo mas que solo trabajar.

- Que cosa? - se sorprendió Hermione por el comentario. - Rosie no está con nadie Astoria, por qué lo dices?.

- Querida Hermione, hay cosas de la vida para la que hay que tener un ojo como el de los Greengrass. - bromeo guiñando.-Tu hija resplandece, su sonrisa cambio y tiene un nuevo brillo en los ojos, sin mencionar el cuerpo de mujer que ya tiene, no viste como le quedaba ese vestido!- Como siempre la ex esposa de Draco hablaba con algo de superficialidad. - Igual a ti, nunca fuiste una simple en el colegio siempre tuviste tus atributos. - movió el pecho delicadamente para dar a entender su comentario. -Pero en el momento que comenzaste a salir con Weasley y obviamente dejaste de ser la niña buena recatada. - se rió de su propia broma del colegio, en el ultimo año de Hogwarts Weasley y Granger eran la novedad.. - Se te veía mucho mucho mejor, tu cuerpo se transformó, y tengo que decir que la transformación del de tu hija es fabulosa, tiene un cuerpo con el que yo soñaba todos los días de mi juventud.

- Rosie saliendo con alguien. - se quedó pensativa y pensando en todas las cosas que habían pasado en esos últimos meses, en realidad sí había notado un cambio en su hija, pero de ánimo , por un momento estaba feliz y pérdida y de repente se ponía silenciosa y triste. -Creo que mi hija tiene mucha confianza conmigo para contarme sus cosas, así que algo como salir con alguien no seria la excepción más aún si está tan avanzada como dices. - se quedo dudando de sus propias palabras, pensando en todos los viajes, en las pocas veces que se despertaba de madrugada y escuchaba como si su hija estuviera hablando con alguien. Tenía que hablarlo

La chimenea una vez más boto chispas para avisar que alguien más llegaba a casa.

- Mama!


Era Miércoles y Rosie había llegado esa tarde del viaje de casi una semana a Bulgaria, con el tiempo justo para cenar con la familia, lo cual en realidad era un milagro ya que siempre llegaba un poco antes de medianoche. Después de cenar en la Mansión todos hacían alguna actividad, Draco estaba con Ethan y Scorpius viendo televisión muggle, mientras que Emma pintaba en la mesa con los crayones nuevos que su mama le había comprado en la tarde. Hugo no llegaba de la tienda de bromas y Hermione en la cocina terminando de arreglar.

- Necesitas que te ayude a limpiar?. - Rosie entró a la cocina.

- No,ya estoy terminando. - dijo moviendo la varita y lavando todo mágicamente. - Cuéntame mañana tienes libre verdad?.

- Si, siempre después del viaje tengo libre para unir toda la información. - se sirvió un vaso de jugo ya con tanta experiencia el mentir le salía perfecto. -Me pidieron un avance nuevo, si sigo entrevistando a la velocidad que voy terminare en mínimo 2 meses mas.

- 2 meses más.- repitió sin mucha importancia Hermione Malfoy. -Si no me equivoco ya llevas un año viajando.- se dijo para sí misma. -Y desde hace poco lo haces mucho más seguido que en el principio y el mínimo de días que te ausentas es de tres días. -Hermione comento seria, algo estaba enojandola, y su hija no sabía que sucedia.

- Aún no es año del primer viaje.- la quedo viendo sorprendida, ya durante la cena casi ni había hablado su madre y ahora viene con ese interrogatorio tan extraño. -que pasa mamá? Estás bien?

- El jueves antes de viajar que hiciste en el trabajo? - preguntó con tono amenazante y sin hacerle caso a la pregunta de su hija.

- Terminar los últimos detalles para la revista de este mes. - Rosie estaba pálida y nerviosa por lo que estaba pasando, nunca había visto a su mamá actuar de esa forma,además de que con tanta pregunta detallada tenía miedo en caer en su propia red de mentiras.- Ya dime que está pasando, por qué estas enojada conmigo?. Que hice?

- Llame a tu oficina, renunciaste al puesto de investigadora deportiva hace casi 2 meses!- le contestó sin verla a los ojos. - Pero como eres tan buena estas yendo a la oficina a entrevistar personas para el puesto que dejas. - lo dijo con tono sarcástico. Rosie ya entendía a qué venía todo esa escena . -Oh y eso no es todo, me enteré que solo el primer viaje a Bulgaria fue por trabajo que los otros se han descontado de tus dos meses de vacaciones que acumulabas . - por primera vez mientras hablaba la vio a su hija directo a los ojos. - En verdad me estás preguntando por qué estoy enojada?.- estaba furiosa no sólo enojada. Hermione alzó la voz lo suficiente para traer audiencia a la cocina.

- Mami..- Ethan y Emma estaban parados en la puerta de la cocina preocupados y con las caritas con lagrimas.

- Niños esto es una conversación entre su hermana y yo, no tienen por qué ponerse tristes no está pasando nada malo - Lo quedo viendo a Draco quien automáticamente entendió y tomo a los mellizos en los brazos, quienes comenzaron a llorar asustados. Scorpius se quedó viendo por un segundo a su hermanastra, y Rosie puedo leer en esos ojos grises un " te dije que cuentes", pero de una manera muy dulce y dando apoyo.- Ahora continuemos. - cerró la puerta de la cocina con el corazón partido en mil pedazos, ya todo tenía sentido, la visita de Astoria hace unas semana le saco la máscara, todo lo que dijo y como se lo dijo. Comenzó a dudar de su hija y estar pendiente y una noche de las que Rosie estaba de viaje y no habia nadie más en la casa que la delate, Hermione busco entre todos los cajones, escritorio y papeles de su hija alguna cosa o pista que le indique que estaba pasando con ella, si era verdad que estaba con alguien o que mismo hacia, pero descubrió algo que no esperaba, poca ropa guardada en el closet, tanto que ni le afectó leer una factura de la tienda de ropa interior femenina del centro, su hija ya era adulta y si estaba con alguien era normal que sea serio, pero el closet vacío la ese mismo momento tambien llamo al trabajo. Ya sabia el plan que tenía su hija entre las manos, y con toda la investigación Hermione encontró mucho mucho más de lo que esperaba, y moría lentamente por la mentira de su hija mayor y ese sentimiento empeoraba al escuchar a sus pequeños llorar asustados por los gritos. Pero tenía que seguir fuerte, estaba dolida, resentida,era el momento de sacarle también la mascara a Rose Weasley. - Ahora dime Tienes algo que quieras contarme?.

- Que quieres que te cuente si al parecer ya preguntaste todo en la oficina.- contestó de mal modo, no podía creer que su madre llamara a su trabajo, eso era falta de privacidad a sus cosas.

- Y Sigues con lo mismo Rose Weasley! Ya no mientas más! Ya no ocultes las cosas que te pasan.- alzo más la voz Hermione.- Dime por qué renunciaste? Por qué viajas tanto a Bulgaria? Por qué tienes menos ropa guardada en tu armario? Que pretendes?

- Ya no estoy para este tipo de interrogatorio. - le contestó con el mismo tono, ahora si enojada por la falta de privacidad al revisar su ropa. -Te recuerdo que no soy una niña que tiene que dar explicaciones de lo que hace o por qué lo hace.

- Si no quieres parecer una niña actúa como una adulta responsable, di la verdad de una vez por todas, habla claro y sin enredos.- la desafío.

-La verdad, renuncie a mi trabajo por que me iré a vivir a Bulgaria. - Respuesta incompleta faltaba el motivo de por qué se iría. Hermione en el momento que escucho como una vez más oculto lo del novio por dentro sintió un fuego arder, que estaría pasando, por qué no hablaba del hombre, o no sería hombre y por eso lo ocultaba?. Muchas ideas se le pasaron en la cabeza, pero ya no aguantaba ni un segundo, tenía que explotar.

-Lo que me faltaba que mi hija piense en fugarse de aquí con el tipo que la tiene estupida.- le recalcó con furia y le dio una cachetada, estaba segura que su hija no estaba actuando con sus cinco sentidos. Al mismo tiempo Rosie estaba en shock, primero por el golpe, era primera vez en su vida que su madre le alzaba la mano, y su segunda sorpresa era que su madre de alguna forma sabía de Marko, no dudó en pensar que así como llamó a la oficina y reviso su cuarto, pudo encontrar algo de el, o tal vez fue la confesión de Scorpius Malfoy ya enojado de guardar su secreto por más tiempo de lo que esperaba . -No te das cuenta que te está tratando como una mujer cualquiera!- insulto muy bajo Hermione a su primogenita. -Yendo a verlo cada 10 días sin decirle a tu familia la verdad, perdiendo tu trabajo con excusas ridículas y sin fundamentos, actuando rebeldemente, queriendo vivir con alguien que llevas conociendo menos de un año y lo peor de todo que lo tienes escondido, hija estas actuando irresponsablemente sin respetarte ni respetar a nadie de los que te quieren y se preocupan por ti, estas perdiendo todo Rosie!.

- Primero Se llama Marko Krum. - aclaró enojada y tocandose la mejilla caliente. - Y no es solo un tipo es el hombre a quien amo.- le dio énfasis al término que usó su madre para referirse a su hombre. -Pero eso sí de todas las cosas que has dicho solo tienes razón en una cosa mama. - la desafío, mientras Hermione seguía perdida en el nombre, Un Krum le estaba robando a su hija.- Si soy una estupida!- lo afirmó fuerte y claro.- Pero una estupida por no irme a vivir con él desde que me lo pidió hace 5 meses, una estupida por atrasar mi verdadera felicidad a lado del hombre que cambió mi vida por miedo de mi familia, Marko es el hombre que me enseñó que es el amor de verdad y necesito menos de año para demostrarlo, y ya que quieres sinceridad, necesito menos de un día para entregarme completamente a él. - confeso sin verguenza. -Soy una estupida por estar aquí aguantando gritos, tus insultos, tu cachetada.- Rosie Weasley lloraba por el dolor de sentirse atacada por su propia madre. - Soy una estupida por no estar en este momento junto con Marko .- dijo ya llorando, no aguantaba más. -Y si tengo que perder todo lo que tengo incluyendo a mi familia para ser feliz y poder amar al que me trata como si fuera la única mujer en el mundo!- lo dijo fuerte y claro para que su madre entienda - No como una cualquiera!. - respondió con las mismas palabras que su madre. - Lo haré, perderé todo lo que tengo por amor.

- Rosie...-trato de decir algo pero seguía petrificada por las respuestas de su hija, en este momento Hermione estaba arrepentida por el giro que tomó la conversación, perdía a su pequeña por sus propias palabras, tenía miedo.

- No mamá, ya es mi turno de hablar, tú ya dijiste todo lo que pensabas, ya me insultaste suficiente. - Rosie Weasley estaba roja, pero hablando con un tono más tranquilo. - Y lo siento mucho y aclaró que mis disculpas son solo por no contarles sobre Marko antes, pero en este momento no estás en posición de pedir explicaciones del por qué no dije nada, en realidad nadie aquí tiene el derecho de preguntar por el, no sabran nada sobre Marko ni tampoco sobre mi, tu hija la cualquiera.- seguian saliendo lagrimas de los ojos celestes de Rose Weasley. - Me voy de aquí.. - salió de la cocina y se encontró con Hugo parado frente a la puerta , al igual que su madre y ella tenía lágrimas en los ojos.

- Hermana..

- No, no quiero saber nada. - de un solo movimiento de varita hizo aparecer la misma maleta con la que llegó hoy a la casa y se desapareció junto a ella. Sin ni siquiera decir un adios de despedida a su hermano y madre quienes se abrazaban tristes por lo que sucedia.


- Papi, papi.- Ethan llegó al estudio de Dracon con una escoba de juguete en la mano. - Mi mami y Emma están llorando de nuevo. - dos semanas habían pasado desde que Rose Weasley Granger se fue de la casa y desapareció del mapa junto con el búlgaro Krum, dejando a todos en blanco. Hasta Scorpius que era el único que sabía un poco más del tema Marko no tenía ni idea que sucedía o donde estaban, y extrañaba a Rosie como nunca, ahora estaba solo con Hugo y eso que no se llevaban muy bien, todo por que Lily le termino al irse a estudiar a otro continente, el habia decidido por su propio bien alejarse un poco de los Potter, y eso incluia a su mejor amigo Albus. - Por qué Rosie no regresa ?

- No lo sé hijo, vamos a ver a tu mamá y hermana, logremos sacarle una sonrisa. -cargo a su pequeño y camino a buscar a sus dos mujeres. - Hola..- entro a su habitación donde estaban las dos ya sin lagrimas en la cama. - Emma mi amor, sabías hay helado y en este momento Hugo esta comiendo

- Helado?- preguntó la niña por su comida preferida.

- De chocolate y chispas, anda baja con Ethan y pídele a tu hermano o algún elfo doméstico que les den.- la niña atraída por otra cosa se levanto le dio un beso su mamá y corrió hacia la cocina con su mellizo.- Ahora que vamos hacer contigo.

- donde está mi hija Draco?- pregunto una vez más la mujer mientras su esposo se sentaba junto a ella en la cama.

- No lo sabemos. Harry y Ronald siguen en Bulgaria hoy fueron de nuevo a la casa de Viktor Krum, y como te dijeron por teléfono él tampoco no sabe nada y está muy preocupado también por su hermano y por Rosie. - Draco tomó la mano de su esposa tenía una mala noticia tambien sobre la busqueda de su hijastra en Bulgaria. - Hoy fueron a la tienda de quidditch y preguntaron por los alrededores, esta cerrada y abandonada la misma cantidad de días que Rosie se fue de la casa.

- Ese hombre la secuestro, no le habrá hecho un imperio? O alguna cosa de magia negra de esa zona?.- Hermione tenia ideas ocurridas desde que se enteró quién era Marko Krum y sobre la madre de este.

- Amor, tu hija no está secuestrada, ni tiene una maldición imperdonable. - esta vez fue un poco más serio, el tema magia negra no le gustaba tocarlo. - Solo Esta enamorada.

- Lo que está es loca! - un grado de decepción sentía por su hija y sus decisiones precipitadas, trabajo, familia, todo abandonado por un hombre que vivía en un cuarto detrás de una tienda. -Ya Harry llamó hoy, te dijo si Lograron Revisar la dichosa tienda?

- Si al fin pudieron entrar con autorización de la policía mágica de allá, revisaron tienda y la pequeña suite de atrás. Pero hubieron unos cuantos problema.- Hermione ya estaba más tranquila y sin lagrimas, pero muy atentas de saber qué pasó. -La policía se enojo con Ronald, quien casi pierde la cordura a ver ropa y cosas de Rosie por todo el lugar, según lo que parece estuvieron en ese lugar antes de desaparecer.- explicó sin mucho detalles. -Tuvieron que sacarlo arrastrando.- Harry le contó más detallado el problema involucraba ropa interior tirada por la sala demostrando cual fue la última actividad, ropa femenina en el armario y fotos mágicas de Rosie y el muchacho decorando todo el lugar. - Al final la policía dictó que Rose ya vivía ahí, y que por ser mayor de edad iban a dejar la investigación.

- Y el hombre ese? Tiene cargos ocultos? Algun antecedente negativo? Alguna cosa que pueda usar Harry para poder meter a los Aurores de nuestro ministerio a trabajar en el caso?

- Amor, los unicos antecedentes Marko Krum Premio al vecino del año dos veces consecutivas, querido por padres de familias de la escuela de quidditch donde trabaja, voluntario de mingas en un campo de quidditch, ayudar en una fundacion de niños huerfanos jugando quidditch infantil con ellos. - nombro unas de las cosas que habían descubierto. -"Búlgaro ejemplar". - repitió las palabras de Harry Potter. - Mi Hermione, tu hija no eligió mal a la persona de quien se enamoro, solo que por algun motivo que solo ella sabe escondió la verdad. - le dio un beso rápido. - Quiero que entiendas, que se escaparon juntos, nadie tampoco sabe de él.

- Mi hija perdió completamente la cabeza.

- Y yo no quiero que tú pierdas la tuya con esto.-la levanto y respiro profundo, iba hablar claro y serio con su esposa. - Primero no te prohíbo llorar por qué no puedo ser tan desconsiderado, Llora todo lo que quieras pero no cerca de los mellizos.- dio su primera prohibicion. - Emma está sufriendo por tema Rosie y tu aumentas ese sufrimiento a lo que te ve llorar. - respiro profundo estaba siendo serio. -Segundo nos vamos de viaje y no aceptaré un no por respuesta, llevaremos a los niños a ese parque muggle que hay en París, son solo niños hay que sacarlos de esta casa, hay que sacarte a ti. Ya hable con Hugo y con Scorpius, están de acuerdo también de viajar con nosotros. Astoria y su esposo se estan encargando en tener lista la casa de campo Greengrass, estaremos una semana alla, todos tenemos permisos en nuestros trabajos. - Ya estaba todo arreglado para el viaje.

- Draco...

-Repito querida señora Malfoy, no acepto un "no" por respuesta, maletas ya están listas, salimos esta noche y quiero que disfrutes con tus hijos y conmigo. - le acarició el rostro. -No te pido que olvides a Rosie, solo pido que superes esta etapa, no hacemos nada sufriendo ni llorando, tienes hijos que quieren verte como la mamá de siempre, tienes una familia que te ama y un esposo que muere por ti.

-Lo siento Draco por todo. - respiro aún no segura si el viaje es lo mejor, pero eran sus pequeños y esposo, y la necesitaban. -Iremos a París, pero solo dime algo seguirán investigando y buscando a mi hija?

- Claro que si seguiremos además como dicen cada escapada romántica llega a su fin, y esta lo hará, así que estaremos esperando y Apenas sepamos de Rosie, iremos a buscarla y se arreglara esto.- Hermione le agradeció sus palabras con un beso.- Vamos mi querida esposa, estare contigo siempre en las buenas y en las malas, te amo y saldremos de esta y como una gran familia superaremos esto.


- Espera espera, por qué tú tienes que venir también? Yo soy el padre!

- Yo soy el padrastro! Y no me puedes quitar el derecho de ir a buscarla tambien.- una nueva discusion Weasley vs Malfoy se acercaba.

- Hey!- la detuvo Hugo con un solo grito. - Yo no sé qué hacen los dos aquí, Rosie no los llamo a ustedes, llamo al hurón y le dijo específicamente que quería hablar con él y conmigo.

- Me da pena decirlo, pero Hugo tiene razón, no pueden venir con nosotros. - Scorpius comentó serio.- Papá tienes que quedarte con Hermione, ella no puede saber que Rosie se comunicó al fin después de que la tierra se la trago por completo. No quiero que tenga falsas esperanzas. No sabemos cuál es la posición de Weasley en este momento.

- Y tu papá, no puedes venir por el solo hecho que vas explotar frente a Rose y podrías matar al tal Krum solo con la mirada. Yo sé que tienes derecho pero sientete feliz de que fuiste al unico que mi hermana escribió una carta de despedida, y muy claro puso que cuando sea el momento indicado ella te buscaría. Qué por favor entiendas que no quería saber nada de nadie.

- Recuerden que ya viajamos a Bulgaria, hasta con Harry y Albus, y no encontramos a Rosie ni tampoco a Marko Krum,la tienda estaba cerrada ya de días sin ninguna nota ni nada,hasta el mismo Viktor Krum les dijo con lágrimas en los ojos que no sabía nada de su hermanito y que estaba preocupado por el y por la comadreja.- relato Scorpius el viaje " regresa a casa Rosie" sin tener nada de éxito. - Y bueno ahora después de casi dos meses tenemos noticias sobre ella, qué pasaría si Rosie los ve llegar también a ustedes y no se aparece en el punto de encuentro? Cuánto tiempo desaparecerá esta vez? - Ron Weasley solo agacho la cabeza aceptando en silencio.

- Tienen razón. - Draco Malfoy tambien aceptó lo que sucedía y abrazo a su hijo. - Por favor no te olvides de ofrecerle dinero, o averiguar si tienen algún problema o lo que sea necesario. - le dijo en voz baja para que Ron Weasley no escuche, la parte económica que el como padrastro le daba a los Weasley Granger siempre causaba polémica con el pelirrojo.

- Tu sabes que no va aceptar aunque este sin ningún centavo.

- De parte mía no por qué Sabe que es regalo, pero de ti podría parecer un préstamo. - explicó rápidamente el rubio. - O si le llega ayuda de la nada tampoco sabria de donde.

- Cuídense mucho chicos, y cualquier cosa avisan. - se despidió Ron antes de que los chicos se suban al tren muggle que los llevaría a tomar el barco mágico a Bulgaria.

Un viaje tranquilo y rápido en tren para luego cambiar al barco mágico, aproximado cinco horas se habían demorado en llegar, una vez Rosie le había explicado a Scorpius que salía mejor viajar en tren muggle y luego en barco, por qué por avion el precio era alto además de que se llega a un aeropuerto muggle, a dos horas en bus al primer lugar con autorización para usar magia. Esa parte de Europa tenían reglas muy complicadas sobre la magia.

- Y si no está esperando como te dijo,que hacemos?. - Hugo pregunto preocupado al desembarcar del barco y ver el puerto repleto de personas.

- Ir a krudditch, pero no pienses en eso, tú hermana nunca nos dejaría plantados. - vio a la multitud de magos esperando a su familiares, y una cabeza roja con rizos que se movía de un lado al otro buscando a recién llegados, le confirmo lo que pensaba, ella nunca les fallaría.

Rosie los encontró con la mirada y alzó un letrerito con " Bienvenidos" escrito y una gran sonrisa. Era otra, irradiaba alegría, con su cabello suelto un poco mas corto y un vestido claro.

-Hugo!- se lanzó primero abrazar a su hermanito. -Hurón!- la misma intensidad del abrazo. - Que alegría verlos.

Que alegría para nosotros ver que apareciste comadreja. - se sintió aliviado al escucharla después de tanto tiempo -tenemos mucho que hablar y actualizarnos.

- Por eso mismo les dije que vengan, tenemos que hablar de muchas cosas, pero primero vamos a la casa que prepare el postre favorito de mi hermanito y también tengo té para el sotisficado Malfoy. - todos se rieron y salieron del muelle. Rosie hablaba búlgaro como nativa después de tantos viajes y estadías era lo menos que podía pasar, aunque por una extraña razón la mayoría hablaban en inglés, Rosie en el metro les explicó que esa colonia era inglesa y por eso con inglés se sobrevivía en esa parte de Bulgaria, pero que le gustaba hablar en búlgaro para pasar como una más. Se bajaron en la parada número ocho, y Scorpius reconoció la calle de las tiendas donde la buscaron apenas se fue de casa.

- Tendrán que disculparnos, en realidad nuestro departamento lo entregan en aproximadamente un mes más, pero Marko organizó todo para que estén cómodos los días que ustedes crean necesario quedarse. El se irá a donde Viktor a pasar las noches.

- Hermana no pienso ponerme cómodo ni nada hasta hablar con este tal Marko Krum.- dijo serio Hugo. - y te advierto que si no me parece algo correcto no dudes en que lograre con la ayuda de Scorpius llevarte de regreso, aunque sea contra tu voluntad.

- Lo sé Hugo, y Marko también está desesperado en hablar a solas contigo. - abrió la puerta trasera del local de quidditch. -Puedes pasar, yo me adelantaré con el hurón al departamento para mostrárselo, ahí los esperaremos. - le dio un abrazo a su hermanito. - Por favor recuerda que amo con toda mi vida al hombre que está ahí adentro, no hagas que me arrepienta de aceptar la petición de Marko en traerlos.- Rosie Weasley confesó el verdadero motivo por qué estaban ahí. Hugo se quedó parado viendo la pequeña suite ordenada desde afuera, y entro cerrando la puerta tras de él.

- Comadreja tengo unas cuantas preguntas y dudas en mi cabeza. - el rubio hablo al cruzar a la calle del frente. - Por qué si tanto se muere por hablar se demoró dos meses? Y Por qué será con Hugo y no con Ron o tu mamá?

- Contestando la segunda, no sólo será con Hugo, tú también hablaras con Marko. - contestó sencillamente con una sonrisa sabiendo que no era suficiente - Sé que no es lo que querías escuchar pero ustedes dos son los más sensatos de todos, mi padre tiene demasiados motivos para querer matar a Marko, comenzando por qué es el hombre con el que duerme su pequeña todas las noches desde hace dos meses. - ambos se rieron, las calles por las que caminaban iban mejorando de lugar comercial a ser más residencial, la zona en la que entraron era tranquila con jardines por todos lados.- Y mi mamá es un tema complicado, quisiera yo hablar con ella antes.- llegaron a una calle de casitas duplex muy acogedoras, Rosie sacó un llavero de su cartera y entraron a la planta baja de la primera casita de color crema,el lugar era pequeño pero mucho más cómodo que la suite de atrás de la tienda, con dos habitaciones, sala, comedor y cocina decorada con todo de Madera clásico. - Que te parece?.

- Muy tuya. - no tenía más palabras para decir, en ese momento Scorpius Malfoy deseo tener algo también de el, que reflejen los gustos de Lily Potter.- Sí ya está lista por qué no viven aquí todavía?

- En realidad nos quedamos cortos de dinero, la tienda va muy bien pero la inversion del departamento fue más alta de lo teníamos presupuestado, Estamos esperando pagar la últimas cuotas de la tienda para que nos puedan entregar la casa legalmente. Ya con los papeles podemos vivir aquí.

- Entonces es un problema con abogado y títulos de propiedad y ese tipo de cosas. - Rosie asintió la cabeza, mientras Scorpius hizo recordatorio mental, esto era lo que su padre se refería con " lo que sea que necesiten"- Y mi última pregunta sobre los dos meses perdida? Que tienes que decir comadreja.?. - la pregunta le daba vuelta en la cabeza desde que la vio en el puerto.

- Llegue en la madrugada a la tienda llorando por lo que paso con mi mamá, Marko se enteró de toda la verdad, que nunca le dije a nadie sobre él y lo nuestro. En ese mismo momento quiso correr a Londres para aclarar todo con mi mamá, dijo mil veces que se moría de la vergüenza, que no quería quedar como secuestrador y ni recuerdo las demás tonterías que dijo.

- Y?- Scorpius preguntó, una acción así por parte del búlgaro y todo se resolvía en menos de dos días. - Por qué no lo hizo!?

- Yo no lo deje. - sonrío pícaramente Rose Weasley. -Use mis armas femeninas y lo siguiente permitido para que escuches, es que estábamos desnudos en la alfombra de la suite, felices de que al fin yo me mudaría. Y entre besos,caricias y demás. - se sonrojó solo al recordar esa noche. - Lo convencí para primero regalarnos un tiempo solo para nosotros, ganar todas las noches pérdidas en las que nos separaba la distancia, una escapada romántica.- explicó con mucha normalidad. -Claro que antes de guardar la carpa y escapar de todo, me hizo prometer que apenas regresemos a la realidad haríamos contacto con mi familia, pero nunca especificamos con quien. - recalcó la última parte con el tono Rosie Weasley que el tanto conocía, el tono de Victoria de "gane esta vez". Hugo y él eran el contacto con la familia, promesa cumplida para Rose Weasley.

- Confundido nivel elfo doméstico trabajando para tu madre. - bromeo Scorpius. - Tu tienes armas femeninas?! Alfombra?! Y que hicieron dos meses en una carpa!?

- La pregunta debería ser que no hicimos, por qué hicimos de todo!.- Rose Weasley hizo su primera broma sexual con su hermanastro. -Estuvimos en la playa, en un lago, en un campo de quidditch abandonado, hasta en la nieve. - se estremeció solo al recordar la sensación de calor que ellos producían con los besos y las caricias sobre el frío del suelo. -No sé cuántos días en cada lugar, solo sé que el tiempo no pasaba y que la ropa era innecesaria.- se rió al ver la cara de sorpresa Scorpius Malfoy.

- Por Merlin! quién eres tú y que hiciste con Rose la puritana Weasley!

- horas después -

- Y? No has dicho nada. - Rosie se sentó junto a su hermanito en el único mueble que tenían en la suite. Después de terminar de hablar Marko llegó a su futuro hogar, acompañado de Hugo y un derechazo en la cara y lastimado el labio. Scorpius solo se rió al ver que el hijo de Ron Weasley hizo respetar su gené a la suite, donde se quedarían a dormir, para mañana programar un tour por la ciudad. El momento del hermanastro Malfoy llegó cuando Rosie sugirió que acompañe a Marko a comprar comida para la cena. Dejando a los hijos de Hermione solos para conversar.

- Que puedo decir?.- sonrío melancólicamente el pelirrojo. -Te vas a quedar aquí es más que seguro, y no me molesta ya tanto por qué Krum es decente y te ama demasiado. - suspiro consiente de la verdad - Te esta dándo la vida que mereces Rosie, y no puedo oponerme a nada.- confesó, el departamento, las muestras de cariño,el respeto y sobre todo la felicidad de su hermana eran cosas que no podía dejar a un lado.- Lo que sí me siento es un traidor, mi papá y sobretodo mi mamá necesitan saber de ti también, te prometo que entenderán los motivos, van adorar a Marko. - tomo la mano de su hermana mayor. - Rosie más te demores será peor para su relación y se pondrá más difícil arreglar todo.

- Lo sé, pero ya llegará el día para eso. - se acordó de su madre y su discusión, en ese momento su mayor miedo no era por Marko, tenía miedo que su mamá no quiera saber de ella, que no la perdone por lo que hizo. -por el momento estoy feliz de que estés aquí, que hayas hablado con Marko y no estoy molesta por la marca que le dejaste en el rostro. - se rio el pelirrojo, pero no pudo contenerse ni bien vio de frente al hombre barbudo que tenía presa a su hermana le dio el mejor golpe muggle que pudo, y luego de eso dejo que el barbudo hablara y explique todo lo que tenía que decir. - Gracias por entender mi posición hermanito,pero ya mucho sobre mi, hablemos de de ti ahora, que estás haciendo de tu vida?

- Sigo en las mismas desempleado, algunas entrevistas en oficinas pero nada concreto, y sin trabajo no hay dinero y sin eso no puedo cambiar mucho mi vida.- suspiro, el dilema de ser mantenido de su madre y padre. - La próxima semana tengo una entrevista en el ministerio, espero que mi suerte cambie. Y eso es solo lo mal que me va con trabajos, de ahí ni contarte el fiasco en una cita doble que me organizo Albus.

- Hugo Weasley,estás buscando mal!- lo regaño al estilo hermana mayor. - Tienes que enfocarte en lo que haces mejor y eso son las pociones y todo lo relacionado a ellas. - lo peino hacia atrás. - Entrar al ministerio a la sección que sea seria opacarte por galeones y libertad. - Hugo escuchaba a su hermana, quien siempre fue madura pero ahora la independencia le había dado experiencia. -Debes aplicar para ser profesor de un colegio Hugo, al puesto de pociones o de herbologia cualquiera de esas dos son tu especialidad. - se rió al recordar a su hermano de seis años jugando en el jardín de la abuela Molly. -Hogwarts necesita renovar personal y si deseas le digo a Viktor para que pregunte en el colegio de aquí también. - le dio dos opciones rápidas. -Inténtalo hermanito, promételo. Promete que harás lo posible para buscar lo que es para

- Lo haré Rosie, te lo prometo.


-Mi Hermione. - Draco entro al estudio a buscar a su esposa desaparecida, habían pasado diez minutos desde que subió a buscar algo para los mellizos y nunca más bajo.. - Que te pasa? Por qué estás escondida en la oficina?

- Estoy solo viendo fotos Draco, no estoy escondida ni haciendo nada malo.- Abierto en el escritorio un álbum de fotos de los primeros años de Rose y Hugo.

- Déjame adivinar mi Hermione, esto es por Rosie?. - Draco suspiro, esta vez su esposa se había demorado mucho más en estar así por su hija, casi tres semanas desde la última ocasión que la encontró en el cuarto de Rosie, justo la noche en que se enteró que Hugo y Scorpius estaban con ella en Bulgaria.-Ahora cuéntame Que paso?

- No es nada malo Draco, solo que Ver a la recién llegada Lily hoy aquí en la casa junto a Scorpius, las risas de Albus, ocurrencias de mi Hugo, hasta la seriedad de James acompañado de esa dulce chica con la que está saliendo. Enumeró a los visitantes de su casa. -Me recordaron los días cuando mi Rosie también estaba entre ellos, todos los chicos felices conversando, alistando partidos de quidditch, disfrutando del momento.- Suspiro. - Te juro Draco que hasta sentí las risas de mi hija en esa sala.- reventó la bomba de lágrimas y el rubio se lleno de valor para poder controlar este nuevo berrinche de su esposa. - Esta terrible esto Draco,ya no puedo más extraño mucho a mi hija- confesó entre las lágrimas. -A veces pienso que la culpa es mía, por meterme en su vida como lo hice, por revisar en sus cosas, por comenzar esa discusión que fue el motivo principal por el que se fue. - explicó con más lágrimas. -Pero al mismo tiempo pienso en ella y como soluciono segun ella las cosas. - Hermione hablaba muy segura de lo que pensaba . - Ese comportamiento tan radical, tan infantil, tan no de la hija que crié. además que sigo sorprendida, Rosie me conoce muy bien y sabe que para mí la mentira es lo peor que hay, y ella vivió mintiendo por casi un año.- hablo con el segundo punto de vista. - Esto me lleva al dilema que tengo siempre en mi cabeza, no saber de quién es la culpa de todo esto.

- Mi Hermione aquí ya no deben existir culpables, solo tienen que existir soluciones. - la dio un beso en la mano. - Y estamos ya avanzados,por una parte Tú ya estás decidida a escuchar y hablar con ella. Y por el lado de Rosie, Scorpius y Hugo nos confirmaron que este tal Krum esta de nuestro lado, quiere que todo esto se arregle. Así que Esperemos.

- Estoy en eso, pero dime mi amor Hasta cuando tengo que esperar? Ya casi un mes desde que apareció, y aún no nos busca, ni una carta ni nada. Cuanto más tengo esperar?

- Lo que sea necesario para que tu mini clon acepte, tú me tuviste cinco meses esperando para que aceptes una simple cita, ahora deja que ella también lo medite y piense que quiere, que de seguro será verte y arreglar todo esto.

- Te juro Draco que en estos momentos mi mayor deseo es abrazar a mi hija.

- Lo harás, Rosie vendrá y se abrazaran por minutos que se harán una eternidad, y por fin se acabará todo este drama. - le dio fuerzas a su esposa. - Además ya deberías estar mucho más tranquila, ya sabemos dónde está viviendo,que está muy bien y feliz, con departamento propio sin ningún problema legal gracias a la intervención del abogado que contrate para que investigue el problema que Scorpius me contó, hasta ya sabes el color de la pintura de esa casa y muchas cosas más que le preguntaste a los chicos. - le tomó la mano. - Mi Hermione ya no hay de qué preocuparse.- le saco las lágrimas a su esposa. - Espera un poco más, no te impacientes. Aprende de mi, nunca perdí las esperanzas de salir contigo.

- Gracias Amor, por todo lo que has hecho, por lo que me dices, pero sobre todo gracias por esperarme. - le dio un beso con todo el amor del mundo. - Te amo y si no fuera por ti ya la tristeza me hubiera consumido. - continuó el beso.

- Te amo te amo te amo Granger. - continuó el beso de la forma más romántica provocando a su esposa.

- Rubio si sigues besándome así nunca saldremos de este estudio y te recuerdo que tenemos invitados en casa. - termino el beso sin en verdad quererlo. - Vamos bajemos tengo planeado preparar algo de comida para todos.

- Ire a comprar las tortillas esas muggles para tacos, por qué de seguro los chicos pedirán tu especialidad.


- Scorpius! Despierta!- se escucho mientras era atacado el hijo de Draco Malfoy con una almohada rosada, la chica sintió como abrían una puerta.. - Nos quedamos dormidos!- Lily Potter sonaba desesperada mientras trataba de despertar a la roca de novio que tenía. El plan había salido casi perfecto, sus padres de viaje por trabajo,James en una reunión de la familia de su novia en una casa de campo donde se quedaría todo el fin de semana, y Albus se había despedido antes de irse temprano a la Madriguera para ayudar a la nana Molly con la electricidad de la casa y llegaría tarde, por lo que la única hija de Harry Potter no se le ocurrió nada más en llamar a su novio para invitarlo a pasar el día y comer algo, pero lo único de lo que ella tenía hambre era de los besos del rubio, con tanto tiempo separados por los estudios de la pelirroja, la joven pareja aún no habían tenido tiempo para reencontrarse apasionadamente. -Scorpius levántate...- y con un solo movimiento de el, Lily quedó debajo.

- Otra vez?- bostezo el rubio coquetamente, mal entendiendo el motivo por el cual lo despertaban, pero las ganas de más Lily eran todo lo que su cerebro y cuerpo entendían en ese momento. - Australia despertó tu lado salvaje. - sonrío y comenzó a besar el cuerpo de su novia sin dejar que hablara.

- Puert...- Lily se olvido hasta de cómo hablar en el momento que su perfecto novio beso un poco más abajo del ombligo, llenando su cuerpo de electricidad. Desde el medio día que Scorpius Malfoy llegó a la casa Potter, y ella lo recibió como Dios la mando al mundo, no habían parado ni para comer.

- Tus deseos son órdenes...- La alzó de la cama para llevarla contra la puerta, eran tan perfectos juntos, que acostados, sentados, en la ducha o bañera, hasta contra la puerta no eran problemas, y en menos de dos segundos estaban cómodos y en posición, Lily con las piernas cruzando la cintura de su rubio para no desperdiciar milímetros, una vez más en ese día de locura, amor y pasión Scorpius Malfoy la hizo suya, esta vez contra la puerta de la habitación, los sonidos y gemidos de placer llenaron todo el lugar, y Lily Potter se dejó llevar del fuego de la pasión olvidándose de todo lo de su alrededor.

- Malfoy! Suelta a mi hermana en este momento!- Albus Potter golpeaba la misma puerta en donde sucedía todo, trayendo a la realidad a la pareja. - Salgan ustedes dos de ahí o ya verán de lo que soy capaz. - amenazo alejándose de la puerta para ver salir a su hermanita, que aunque estaba vestida, su mirada y en sí todo indicaba que había tenido un día muy movido con el hurón.

- Hermanito.. - la pelirroja le sonrió a su hermano mayor sin recibir respuesta. - Llegaste más temprano de lo que dijiste.- la cara del segundo hijo de Harry Potter no cambiaba de expresión estaba enojado, ahora más al ver el cinismo de su hermana.

-Ya deja la amargura Albus!- salió Scorpius del cuarto solo con pantalón y media camisa por abrochar.

- Esto no es amargura, ustedes faltaron de respeto a esta casa, tú Scorpius le fallaste a mi familia, me fallaste como amigo!.- lo mato con la mirada a su compañero de casa y mejor amigo. -Y Lily nunca me imaginé esto de ti, se suponía que estabas enferma.

- Por favor Albus! Ni que fueras un santo.- le reclamó Lily mientras ayudaba a cerrar los botones finales de la camisa de su novio . - Dime que esta semana no estuviste con cualquier chica de paso y te juro que boto a Scorpius de la casa. - ambos hombres se quedaron en silencio, el rubio por la posibilidad de que lo echen y el moreno por no poder decir que no y terminar todo este mal rato. La realidad era que esa semana estuvo con 2 chicas diferentes, últimamente el menor de Harry Potter andaba de cazador, coqueteando con muchas y en fiesta en fiesta.-Lo imagine. - sonrío victoriosa. -Ahora bajare a preparar el té, y ustedes dos hablaran y serán los amigos de siempre. - le dio un beso en la mejilla a cada uno. - Recuerden que son dos de los hombres de mi vida, no quiero que discutan. - se dio media vuelta y los dejo ahí para que hablen.

- Terminaste de arreglar las conexión de electricidad mágica de la madriguera?.

- Si, tu papá llego con tía Hermione y los mellizos y me ayudó con la parte final. - respiro ya más tranquilo de saber que no fue solo sexo, algo habían hablado. -Tengo que admitir que Pensaba que esta vez su relación seria diferente, separados por tanto tiempo y no aprendiste a respetarla? .- respiro profundo - ella regresó y lo primero que hizo fue buscarte, no eran nada y aún así respeto tu relación, fue fiel a ti.- dijo serio y seguro de cada palabra. -No salió con nadie en Australia, tú en cambio si, estuviste por París conociendo modelos que te presento tu mamá.- Hugo le había contado a Albus lo que escucho de Astoria.

- Me presentó si, conocí también estando en la casa de mamá o en su trabajo, pero nunca salí con ninguna, ni a tomar café.- explicó siendo la actividad más tranquila que lo habían invitado aquella vez, mujeres elegantes y con un encanto peculiar, pero nadie como su pelirroja. - Soy un hombre de té, más si lo prepara tu hermana con el toque de miel y canela. - sonrío y saco algo diminuto de su bolsillo - Albus si no fui a buscar a tu hermana fue por qué ella termino conmigo y ese día, fatal para mí,me pidió de favor que no la busque, que la deje ese año estudiar y dedicarse a ella, que tenía mucho que pensar sobre nosotros, así que si puedo decir que respete a tu hermana.- movio la varita y lo diminuto aumento de tamaño, dejando ver un anillo delicado con una piedra que obviamente Albus no conocía el nombre, pero por el brillo sabía que no era de las económicas. - Esto lo compre justo una semana antes de ese día. En aquella época estaba preparando la mejor propuesta de todas,por qué eso y más se merece Lily. - movió la varita de nuevo y metió la miniatura al bolsillo. - Cuando se fue nunca deje de guardar el anillo en mi bolsillo, y seguí planeando en sueños esa propuesta, y mi pesadilla era enterarme que mi Lily estuviera con cualquiera por allá.- lo dijo con un tono que Albus comprendió el sufrimiento que vivió su amigo sin su hermana, desde ese momento el villano de esa historia para el segundo hijo de Harry cambió. -Hoy después de tanto tiempo, puedo decir que retome los planes y al fin esa propuesta está lista.- sonrío el rubio para el mismo -Y tienes razón en algo, en todo este tiempo sin tu hermana, aprendí que la Amo más que a mi propia vida, y que mi corazón no soportaría ni un día más sin ella. - el rubio estaba completamente enamorado. -Albus, hoy le pediré a Lily que se case conmigo.

-Me alegra escuchar eso, y no dudo que harás muy feliz a mi hermanita. - le sonrió a su amigo de Hogwarts.


- Rosie..- la voz angelical de Emma Malfoy invadió el lugar. - tu bebé será niño o niña? - la niña rubia estaba sentada junto a su hermana quien llegó de visita por tercera vez en menos de dos meses. Aparentemente Rose Krum quería ganar el tiempo perdido con su familia.

- Aún no lo sabemos Pequeña, pero aproximadamente en tres meses más lo sabremos y serás tía!. - abrazo a su hermanita mientras que el otro mellizo también se sentaba junto a su hermana mayor.

- Marko por qué no vino? - el pequeño desde que conoció al Búlgaro quedo encantando, poder jugar quidditch al fin fue el mejor regalo de Hugo y Scorpius sintieron celos del cariño que pequeño Malfoy le tenía al esposo de Rose.

- Tenía mucho trabajo. - explicó rápidamente entristeciendo a Ethan. -pero el fin de semana estará aquí, y sabes lo mejor!- El Niño se emociono solo por el tono que estaba usando Rosie.-Va a traer unos bates y bludgers nuevas para jugar contigo!

- Papi! Papi! Podré ahora ser batador como el Tío George! - gritó saltando hacia su padre.

- Bateador.- corrigió la palabra Draco Malfoy entre risas al ver la emoción de su pequeño que salió corriendo al patio. - Rosie, deberías avisarnos con tiempo que vienes de visita para poder ir a verte a la estación. - Draco Malfoy seguía avergonzado por saber que su hijastra embarazada había llegado en taxi mágico mientras el estaba en su día libre viendo vídeos de música y jugando con los niños. - Tu madre se pondrá como loca.

- Draco relájate que era una sorpresa, nadie debía saber que venía. - contestó con una sonrisa Rosie. - Claro nunca me imagine que mi mamá no estaría en casa. - observó como su pequeña hermanita se bajaba de su lado para correr detrás de Ethan y comenzar a jugar con él.

- Si tu mamá sabía que venías no se hubiera movido de aquí en estos últimos días arreglando todo para que me estés cómoda y ya estaría sirviéndote tu comida preferida. - ambos se rieron por la perfecta descripción de Hermione. - Segura que no la llamo a mentirle que algo pasó con los mellizos para que llegue antes?

- Draco Malfoy quieres quedarte viudo!? - se burlo la señora Krum del disparate de su padrastro.- En verdad ya deja de preocuparte tanto, no dejaré que mi mama te torture ni nada por no avisarle que estoy aquí. Además que por un lado aprovechare para agradecerte lo que haz hecho.

- Perdón? Agradecerme? Que hice?

- Enumerando.- comenzó Rose provocando en Draco una sensación de estar escuchando a su esposa. - Primero gracias por estar con mi mamá todo este tiempo en el cual yo tontamente me perdí, sé que pasaron muy malos ratos, sobretodo mi mami, también sé que estuviste ahí acompañándola y consolándola. Gracias por ser la fuerza de ella.

- Rosie yo amo a tu madre y soy su esposo, claro que iba a estar ahí siempre. No debes de agradecer..- fue interrumpido.

- Espera que no he terminado, segundo gracias por mandar a tu abogado arreglar con él ladrón búlgaro que estaba a cargo de los papeles de mi casa y de krudditch. - confesó dejando a Draco sorprendido al saber que no era un secreto. - Si nos esteramos de lo que hiciste, bueno no fue algo tan difícil de descubrir, al día que se regresaron Scorpius y Hugo nos llegaron los papeles listos y firmados de la casa y la tienda, todo completo, sin necesidad de pagar ni un centavo más, hasta llego un cheque devolviendo los últimos dos meses que Marko pagó y una carta del abogado explicando el error y disculpándose.

-Era una tremenda estafa, ustedes seguían pagando algo que ya era suyo meses atrás,ese abogado lo tenía engañado a Marko diciendo que todavía debía lo de la tienda, mientras que la tienda ya había recuperado el triple de la inversión en los últimos meses. Les estaba robando, y cuando lo descubrí por la información que Scorpius me mando, no podía permitirlo.

- Exacto, conseguimos a la semana el nombre del abogado que arreglo nuestro problema, y al descubrir quién era enseguida supe que era obra tuya. Como si no recordará el nombre de tu amigo abogado del ministerio que los caso.

- Me había olvidado de ese pequeño detalle. - atrapado.

-Si ves, y tuviste el descaro de preguntar que habías hecho!. - sonrió agradecida. - Y bueno sé que ofrecer el devolver el dinero no es una opción?. - preguntó dudosa, intentando probar suerte y ver si el esposo de su madre aceptaba algo.

- Tómenlo como regalo de bodas.

- Lo imagine y se lo dije a Marko pero insistió en que lo intente. - suspiró su madre se había ganado la lotería con ese hombre. -finalmente gracias Por todo lo que haz hecho por mi familia, por Hugo, por los mellizos,por mi, por mi mamá. En verdad Draco Malfoy eres un buen padre y esposo, y serás un excelente abuelo.- dijo tocandose su barriga de embarazada.

- Abuelo?! Yo?!-se emociono al escucharlo de Rosie, desde que se enteró del embarazo lo pensó y sabía que no había nada sanguíneo para pedir ese derecho, pero la idea de ser abuelo del futuro bebé Krum le encantaba, y ahora la madre le estaba dando ese honor.

- No lo dudes Draco! -se levantó abrazar al hombre que cambió la vida de su mamá. - Gracias de nuevo.

-Gracias a ti Rosie!- le devolvió el abrazo con un beso paternal en la cabeza. - Ahora Tu padre tendrá una razón más para querer matarme.-se rieron los dos.


Ahora si! oficialmente fanfiction llego a su fin.

gracias

Nanda