Los personajes no son míos... u.U
~Sueños Rotos
Capitulo 7- Deseos incontrolables
Desperté de buen humor y baje a desayunar.
Edward era el único ahí.
Alice debía estar exhausta. Todos lo estarían. Yo también, pero mi impulso por madrugar era mayor.
–Hola –salude.
–Isabella –dijo Edward, con una voz tan fría que me hizo estremecer.
Tome sin pensar comida en un plato y me senté. No puse atención a lo que comí, estaba sumida en mis pensamientos.
– ¿Y Emmett? –dijo al sentarse frente a mi, y no a dos sillas de distancia.
–Es tu amigo, no el mío.
–Pero son pareja, ¿Qué tal todo?
Me reí.
– ¿Pareja? –soné incrédula.
–Están mucho tiempo juntos –se explico.
–Estoy mucho tiempo con Alice también.
–Pero Emmett es chico.
–Tú también.
Comió un bocado.
–O no– susurre para mí.
Comió sin decir nada. La frente se le arrugo, pensaba…
– ¿Y Rosalie?
El abrió esa puerta y yo debia soportar decir su nombre sin alterarme.
–Bien, supongo que va a estar mucho por aquí.
– ¿Novios?
–Amigos mas que nada, me hizo ver unas cosas que me preocupaban y… –me miro intensamente.
– ¿Y?
–Si, es mi novia.
Estuve a punto de gritar...
–Oh.
Pero no lo hice. Eso era lo mejor, Rosalie y Edward
–Ella es de mi edad, como dijiste.
–Emmett me queda un poco grande.
–Supongo.
Me levante y puse el plato en el lavabo.
– ¿No tienes hambre? –dijo preocupado.
–Se me fue.
–Pero solo comiste como tres bocados –señalo el plato.
–Que eso le preocupe a Emmett.
Me salí de la cocina y camine por el bosque, no tenia ánimos de nada. Me sentía mal, quería llorar, me sentía mal de que Rosalie me hubiera vencido, ¿Vencerte en que? Ni siquiera fuiste competencia.
Después de ese día, mi relación con Edward y mi estado de ánimo empeoraron. Edward se pasaba el día entero con Rosalie. Alice con Jasper. Y Emmett me intentaba hacer sonreír. Era un buen amigo pero no le podía contar todo lo que me pasaba si era también el mejor amigo de Edward.
Cada que me topaba con Rosalie, me mostraba lo odiosa que podía ser. Y Edward, comenzó a odiarme sin razón. Me sentía pésimo. En algún momento me iba a pegar un tiro.
Entonces decidí ignorar a Edward. Si el lo hacia conmigo yo no tenia porque rogarle. Pasaron semanas ignorando a Edward. Lo intente con el alma, ni una palabra, ni una mirada. Nada. Un fantasma para mí.
–Bella –dijo Alice– te ves mal. Lo lamento, he estado todo el tiempo con Jasper y te he abandonado con Emmett, y te ves deprimida, triste. ¿Que pasa?
Alice era mi mejor amiga y debía saber a la perfección mis expresiones como para analizarlas y entenderlas.
–No es nada Alice.
Me miro y hablo con un tono excesivamente calculador.
–Esto pasa desde el día de la fiesta…
Frunció el ceño.
–Desde que Rosalie comenzó a venir…
Estaba cerca. Me mordí el labio.
– ¿Me dirás que pasa o quieres que lo deduzca?
–No te lo puedo decir ahora, Alice, ¿Me das tiempo para poder decírtelo?
– ¿Mañana?
Era poco tiempo pero Alice era mi amiga, si Edward fuera otro chico se lo diría, pero esto era más delicado. Era su hermano.
–Seguro –susurre.
Alice salio de mi cuarto y me levante.
De pronto entro de nuevo.
–Bella, no olvides ir a la piscina hoy, me prometiste que irías, ¿Recuerdas?
–Claro, yo voy –dije con todo el entusiasmo que pude fingir sin ser descubierta.
Alice sonrió y salio corriendo.
Me puse el traje de baño que Alice me presto y sobre el me puse un vestido ligero.
Salí de mi cuarto y baje las escaleras, mirando al piso todo el tiempo, puse la mano en la perilla y suspire. Todo estaba mal, fuera de control. Y eso me hacia sentir horrible.
Decidí irme a mi habitación, no podía fingir felicidad. Con otro suspiro, me di la vuelta. Vi a alguien delante de mí y me sobresalte.
Me puso una mano en la boca.
–Shh, soy yo –dijo Edward.
Le quite la mano con un golpe. Estaba muy cerca de mí.
–Perdón por asustarte.
Cruce los brazos y mire los botones de su camisa.
– ¿Bella?
Suspire y lo mire a la cara, sus labios carnosos, sus ojos dorados, su nariz perfecta, su cabello despeinado, su sonrisa torcida... No soporte la presión y mire hacia abajo.
– ¿Qué? –le espete con dureza.
Con un dedo me levanto el rostro y me obligo a verlo a la cara.
– ¿Qué te pasa?
– ¿A qué te refieres?
–Te ves… triste.
Me mordí el labio.
– ¿Y? –continuo.
–Y… ¿A ti que te importa?
–Me preocupa –sus ojos dorados flamearon.
–Preocúpate cuando Rosalie este triste.
–Siempre que hablo contigo, Rosalie sale de tema.
–Si la amas, no te hartaras de hablar de ella. Además tú y yo ya no hablamos mucho.
Me miro de forma sombría e ignoro mis últimas palabras.
–Y… ¿Si no la amo?
Me quede sin respiración.
–Díselo –susurre.
–Y… ¿Si amo a alguien mas?
–Díselo a la chica.
Se acerco.
– ¿Cómo se lo digo?
–Con un beso, siempre funciona... o eso creo
Se acerco más.
–Pero ella es muy pequeña para mí…
–No hay edad para el amor, –medite– ¿No es menor de 2 años verdad?
Se rió y puso su mano en mi hombro.
–Te extrañe –dijo.
–Y yo a ti.
Eso parecía un reencuentro. Como si me hubiera ido y volviera, y Edward me estuviera esperando.
–Edward –susurre y puse mis manos en su pecho.
–Bella –susurro y se acerco. Demasiado. ¿Que le pasaba? ¿Por qué no se detenía? Se acercaba. Me iba a besar, estaba segura. Se acercaba.
No, Bella esto esta mal, el tiene novia, y además te ha estado haciendo sufrir todos estos días, no lo dejes, no te debe influenciar de esa manera.
Mi conciencia tenia razón, el era malo conmigo, tenia novia y era hermano de mi mejor amiga. No era posible. Me di cuenta de que estaba de puntillas, me agache y mire al piso, con ganas de llorar.
– ¿Bella?
– ¿Si? –dije mirando al piso como si fuera interesante.
– ¿Qué te sucede? –me enfade por lo que había estado a punto de hacer, ¿Cómo se atrevía?
– ¿Qué te sucede a ti, Edward? ¿Tienes novia, cierto? ¿Para que juegas conmigo?
Apretó la mandíbula.
– ¿Crees que juego contigo?
–Si tratas de besarme y tienes un compromiso como una novia o lo que sea, si, eso es lo que haces.
–Pero yo no amo a Rosalie.
– ¿Y eso que? Ella es tu novia, la formal, la que todos conocen, y tú, ¿Quieres tener una amante? –oh, no, estaba a punto de llorar, calma Bella. Respire y me calme un poco.
–Yo nunca te pediría que fueras mi amante.
–Ni eso ni nada, eso es lo que más me duele.
–Bella –susurro de nuevo.
–No, déjame, lamento armarte una escenita, no tengo ningún derecho para hacerlo, me voy.
Me gire y camine, pero el me detuvo de nuevo.
–Si lo tienes.
–No, por supuesto que no lo tengo, no soy nadie aquí, soy "la amiga de Alice" vaya, puedo hacer mucho con eso.
–Entonces acepta ser algo más que eso Bella.
– ¿Qué? ¿La mejor amiga de Alice amante de su hermano? –Esas palabras me dolían en el alma– Ha ha ha, ya lo creo.
No me soltó.
–Basta Edward, es suficiente, ¿No te basta con lo que ya sufrí? No es fácil verte y saber que no puedo…
– ¿Qué no puedes que?
Quise callarme, que alguien interrumpiera, desmayarme o lo que pudiera pasar, pero no iba a dormir esta noche si no se lo decía.
–Verte y saber que todo es un sueño, que nunca pasara, que es imposible…
Las lágrimas mojaron mi rostro, Edward las seco con una mano, suspire.
–No puedo Edward, no quiero ser tu amante, me duele tenerte cerca y, lejos a la vez.
–Entonces, no me dejes alejarme.
– ¿Qué?
–No puedo Bella, me muero por besarte, no puedo más.
Se alejo de mí y golpeo la pared con el puño.
–Edward… –susurre en un sollozo.
Me miro, sus ojos dorados se volvieron oscuros y se acerco, casi corriendo hacia mi, me apretó entre el y la pared y puso su frente con la mía.
–No puedo mas, no puedo mas –se acerco a mis labios con lentitud.
No me quedo más que cerrar los ojos. Sentí su respiración y el dulce aroma. Sentí sus calidos labios contra los míos, moviéndose ambos en sincronía. Pase mis brazos por su cuello y el me abrazo por la cintura. Lo sentía en todas partes. Era maravilloso. Desde que lo conocí soñé con esto. Edward, Edward, Edward.
Suspiro y se alejo cuando noto que no respiraba. Me quede sin palabras y ambos respiramos agitados.
–Desde el primer momento en que te vi desee hacerlo. Creí que jamás pasaría.
–No debería pasar, Rosalie…
–No digas su nombre.
–Tu novia.
Cambio de tema.
–Desde que te vi soñaba con hacerlo. De hecho cuando te conocí, en la cama, te hubiera besado, si no hubieras dicho que eras la mejor amiga de Alice.
– ¿Porque? Eso no tenía nada que ver…
–Alice me hubiera matado o se lo habría dicho a todos y esa historia seria una leyenda.
–Oh –mire al piso y baje mis manos de su cuello hasta su pecho.
–Me moría por hacerlo, me muero por hacerlo de nuevo –dijo eso con una voz suave, lo que significaba que estaba a punto de hacerlo.
–No puedes besarme.
Sus ojos brillaron.
– ¿Ah, no?
Se acerco.
–Edward estoy harta…
Se alejo al notar mi tono.
– ¿Harta?
–Si, harta de eso, de ti, harta de tu novia.
Apretó la mandíbula.
–Con exactitud, ¿Harta de qué? –dijo con dureza.
–De que hagas todo lo que Rosalie manda.
– ¿Qué?
–Rosalie te mete cosas en la cabeza…
– ¿Disculpa?
Bufe.
–Dime: ¿Cuándo comenzamos a llevarnos mal? –pregunte.
–En la fiesta cuando comenzaste a salir con Emmett.
Me reí.
–No veo lo gracioso –dijo.
–Yo sí. Nunca salí con Emmett.
Me miro.
– ¿Nunca?
–No –conteste como alguien que ha dicho lo mismo a muchas personas.
–Y ¿Nunca lo besaste?
–Nunca lo bese.
Me apretó los hombros.
– ¿Nunca estuviste con él?
– ¿Estar con él?
–Acostarse.
Lo mire con la boca abierta por la sorpresa.
–Nunca lo haría sin amor, Edward.
–Júramelo –dijo con ira.
– ¿No me crees?
–Júralo –ordeno.
Levante mi mano derecha.
–Nunca he besado a Emmett ni nada más que un beso en la mejilla. Nunca he besado a nadie. Solo a ti. Hoy.
Me miro.
– ¿Nunca? –repitió.
–No.
Puso sus manos en mi cuello y me beso de nuevo. Al pasar varios segundos me maree.
–Basta –dije– necesito sentarme.
Sonrió y me levanto del suelo.
–Edward…
Se sentó en el sofá de la sala y me sentó sobre el.
–No –intente levantarme.
–Bella no, no te vayas quiero que hablemos –rogó.
– ¿De qué?
–De nosotros.
–No, no hay nada entre nosotros mientras Rosa… tu novia este en medio.
–Ella no está en medio –aseguro.
– ¿Es la prioridad?
–No -dijo sin dudar.
–Pues hablare contigo de "nosotros" –hice comillas con las manos– cuando no tengas a tu novia como prioridad.
–Tú eres la prioridad.
Me estremecí.
–Mientes –dije sin aliento.
– ¿Quién es tu prioridad, Bella?
–No tengo nadie especial –le mentí y lo noto.
– ¿De verdad?
–De verdad.
–Pues si no tuvieras a alguien como prioridad, ¿Hay alguien que te interese?
–No –dije con voz cortada.
– ¿Por qué me dejas besarte? –pregunto de pronto.
–No lo sé –no lo pensé porque me iba a poner a gritar "¡Porque es lo que mas deseo en el mundo!"
– ¿Lo deseas?
–No –mentí de nuevo.
Puso sus manos en mi cuello.
–Si no fuera así, me habrías dado una cachetada.
Bajo sus manos hasta mi cintura.
–Suéltame Edward.
–No, hasta que digas la verdad
Intente darle una bofetada como el dijo. Pero tomo mi mano y la puso en su hombro.
–Bien, ¿quieres saberlo todo? –dije.
–Si, eso es lo que más quiero.
Puse ambas manos en su cuello y enrede los dedos en su cabello. Me acerque a el y puse mi boca cerca de la suya. Dispuesta a decirlo todo.
–Edward yo… –suspire y pensé en como decirlo sin besarlo.
–No… –susurro y me beso. Fue un beso intenso, liberando lo que se había estado guardando por un largo rato, su boca siempre fue dulce, pero en un momento mostró una impaciencia enorme. Yo estaba absorta, quería besarlo durante toda la vida que me quedaba.
–Te menti, te menti demasiado, dejame hablar Bella, no quiero que haya mas mentiras entre nosotros.
¿Me mintio? ¿Edward? ¿Cómo me mintio?
¿Le mintio? wiiii, si se besaron, pero no sé, porque después de este cap haran "cosas" pero me estoy arrepintiendo... amm, reo que ustedes se enojaran asi que cambiare las partes que no son aptas para menores XD
Alice POV
Sonreí, eso era genial, yo siempre acertaba con el futuro pero esto, era mejor.
Me fascinaba.
¿Qué estarían haciendo esos pervertidos?
No quería ver cosas desagradables, así que hice mucho ruido, como si fuera Bella, me tropece con un escalón de la entrada, me golpee con la puerta y no pude abrirla sin hacer un escandalo. Entre y vi algo, algo que me dejo sin aliento.
-¡Edward! –grite.
Aww, ¿Alice los descubrio? ¿Que es lo que vio? ¿Eso traumara a Alice?
~Aimee.
