Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, son obra y creación de Masashi Kishimoto-san.

Advertencia: AU, Ooc, faltas de ortografía y posible aburrimiento para el lector

Quiero agradecer el apoyo y la paciencia de los que leen este fic.

Este cap. Se lo dedico a Asuna Mushanokouji' Nakamura

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Se sentía aturdida, desorientada y ciertamente no recordaba nada. Las últimas imágenes en su mente eran de un rubio muy risueño, con semblante relajado y de sus dorados cabellos brillando intensamente bajo los rayos de sol. Ahora que sus ojos perla se centraban, solo podían ver un techo blanco con grumos de pintura, un ventilador viejo que daba círculos sobre su propio eje. Ladeó la mirada, enfocándola en su lado izquierdo, había una cortina color marfil y detrás de esta, una sombra de un mueble bajo. Hinata supuso, que por los colores de aquella habitación y el olor a medicina y químicos, ella se encontraba en la enfermería. La pregunta era, ¿por qué? No recordaba haberse sentido mal en todo el día, es decir…

—Hinata —una voz varonil la distrajo de sus pensamientos, sus ojos buscaron el causante de la voz, hasta toparse con los ojos azules de Naruto— que bueno que despiertas 'dattebayo —susurró el rubio, sonriendo abiertamente. El corazón de la chica se detuvo al observar esos perfectos dientes blancos, esos ojos zafiros brillando, las marcas zorrunas en las mejillas de Naruto, que se arrugaban tiernamente cada vez que él sonreía.

— ¿Qué paso? —su voz sonó pastosa, cosa que la sorprendió, pero decidió restarle importancia.

—Fue mi culpa, Hinata. Lo siento —la mirada de Naruto se ensombreció y su sonrisa desapareció de sus labios—. Si no te hubiera entretenido en la azotea… pero fui egoísta. Lo siento 'dattebayo.

Hyuuga frunció las cejas, confundida. Intento hacer memoria… ella estaba en la azotea con Naruto, ambos se quedaron dormidos en lo que el receso pasaba, no tuvieron oportunidad de comer y regresaron al salón, comenzó a sentirse mareada y después nada. ¡Se había desmayado por exponerse al sol y no comer! Que débil se sentía, pero eso no era grave. Todo mundo en Konoha sabía que ella era algo delicada de salud, no era novedad. Claro que Naruto era nuevo, así que no estaba acostumbrado a sus desmayos o repentinas fiebres.

Un sentimiento de culpa se adueñó de su pecho, el pobre rubio se había martirizado por un simple desmayo. Ternurita.

— ¿Qué hora es, Naruto-kun? —preguntó después de varios minutos de silencio. El rubio seguía con la mirada baja, negándose a mirarla—. ¿Naruto-kun? —insistió Hinata, sintiéndose preocupada. No quería que su apenas existente relación de amigos se desmoronara solo por un estúpido desmayo.

—Hinata —su voz la sobresaltó, haciendo que su corazón comenzara a latir rápidamente contra sus costillas— después de clases… ¿quieres ir a comer? —alzando la mirada, sus ojos azulados se centraron en ella, como si fuese lo único en el mundo.

—C-claro —respondió débilmente, mientras que una sonrisa se dibujaba en sus labios.

Parecía que Naruto iba a agregar algo más, pero la enfermera apareció.

— ¡Oh, Hyuuga-kun! Qué bueno que hayas despertado —comento la mujer de cabello corto— sé que no es nuevo para ti, pero el director me ha pedido que te dé unas vitaminas y por mí parte, te recomiendo que realices más actividades al aire libre —comentaba mientras anotaba algunas cosas en su libreta— quizás tus recorridos en el parque deberían ser más largos —sus ojos oscuros se centraron en el rubio—. Por cierto, ¿Naruto-kun? —El blondo asintió rápidamente— fue muy amable de tu parte el traer a Hinata-kun —Shizune sonrió amablemente.

Naruto se sonrojó por el gesto de la mujer, y nerviosamente se rasco la nuca.

—Naruto-kun, voy a pedirte que salgas un momento. Le hare unos estudios a Hinata-kun.

Uzumaki asintió y salió de la enfermería, no sin antes, dirigirle una mirada significativa a Hinata.

—Y bien, Hyuuga-kun —empezó Shizune, sacando una jeringa del cajón de su escritorio— ¿Dónde quieres que sea, esta vez?

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Miró el reloj de la pared, faltaba una hora para que las clases terminaran, parece que su desmayo duro más de lo usual y perdió casi todo el día de clases. Suspiró derrotada.

Se encontraba en la biblioteca, escondida en la sección de historia japonesa, donde casi nadie iba. Ese era su lugar favorito en toda la escuela, por la tranquilidad. Cerro los ojos y recargo la cabeza contra uno de los tantos libreros. Paz~.

— ¿Hinata-san? —aquella voz la sobresalto. Al abrir los ojos, se topó con la mirada sin expresión de Sai.

—Sai-kun… ¿q-qué haces a-aquí? —no sabía por qué, pero siempre se ponía nerviosa con la presencia del azabache.

—Vine a buscar un libro que Kakashi-sensei me pidió, ¿y tú?

—Perdía… perdía el tiempo —respondió con voz trémula. Su corazón no se había calmado desde que Sai había aparecido. Y su mirada fija solo lograba alterarla más. Debía calmarse o volvería a colapsar.

— ¿Hinata-san? —Preguntó el chico de ojos profundos, confundido por las acciones de Hyuuga— ¿se encuentra bien? ¿Quiere que la lleve a la enfermería?

— ¡¿Eh?! ¡N-no! Acabo de salir de ahí… yo… —contuvo la respiración unos segundos y volvió a hablar— estoy bien, Sai-kun, dame un momento —pidió débilmente, cerrando los ojos y juntando las manos. Comenzó a respirar pausadamente y de cierta manera, logro controlar los latidos de su acelerado corazón. No se dio cuenta que durante todo ese tiempo, el moreno no le había quitado la mirada de encima.

—Eres curiosa, Hinata-san —susurró después de varios minutos. Hinata abrió los ojos y lo miró desconcertada— siempre has sido nerviosa, desde que te he conocido. Pero parece que te llevas bien con Uzumaki-kun, a pesar de que ambos son tan diferentes —se calló un segundo, meditando sus palabras— ¿es por eso que dicen, que los polos opuestos se atraen? —ladeo la cabeza y frunció las cejas, haciendo un mohín con los labios.

—N-Naruto-kun no… no me gusta…

—Tu lenguaje corporal no parece decir lo mismo, Hinata-san.

Se miraron fijamente, queriendo entrar en la mente del otro. Ciertamente, la oji perla estaba sumamente nerviosa, nunca había mantenido conversación con Sai, y siempre pensó que el chico era raro, ya que solo leía y siempre estaba alejado del grupo, nunca convivía.

—Hinata-san —habló Sai, rompiendo la tensión— tengo algo que pedirte…

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Definitivamente había sido el día más raro del año. Sobre todo la parte de Sai, pero al fin las clases habían terminado y ella podía irse a casa sin preocupaciones. Entonces recordó las palabras de Naruto.

"Después de clases… ¿quieres ir a comer?"

Se maldijo internamente. Tendría que buscar a Naruto y… ¿y luego qué? No se sentía de ánimos para nada, la inyección todavía le dolía y la conversación con Sai la confundió.

— ¡Hinata-chan! —La voz de Naruto resonó por todo el lugar, sobresaltándola y llamando la atención de los estudiantes que ya se dirigían a casa—. ¡Hinata-chan! —en menos de un minuto, Naruto ya se encontraba a su lado, sonriendo abiertamente. Sus rubios cabellos resplandecían por los rallos de sol y sus ojos zafiro parecían dos llamaradas de fuego, imponentes e intensas.

—Na-Hinata-kun —susurró, intentando con todas sus fuerzas ignorar el hecho de ser el centro de atención—. ¿Qué sucede? —pregunto, curiosa.

—Te dije que iríamos a comer 'dattebayo.

—Hum… s-si… es solo que… no me siento… muy bien… yo…

— ¿Aun te sienes mal? ¿Quieres que te lleve a casa?

—Hum… —Hinata iba a decir algo, pero sus ojos perlas se encontraron con unos ónix. Su corazón se aceleró violentamente y sin pensarlo, sujeto la muñeca de Uzumaki y lo arrastro lejos de la escuela.

— ¿A dónde me llevas 'dattebayo? —preguntó Naruto, algo sorprendido por el cambio de actitud de Hinata. Pero la chica no le respondió, simplemente siguió andando.

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— ¿Dónde estamos, Hinata? —preguntó Naruto, ya que él era nuevo y no conocía nada de Konoha, y aquellos barrios parecían humildes.

— ¿Eh? —ella estaba sumergida en sus pensamientos, que se había olvidado de la compañía de Naruto, se sonrojó violentamente por su torpeza. Sus ojos perlados comenzaron a examinar lo que los rodeaba, eran los barrios bajos de Konoha, las casas más pobres, situadas a pocos metros del bosque. ¿Cómo habían llegado ahí? ¿Por cuánto tiempo habían caminado? Suspiro pesadamente, mientras negaba con la cabeza—. Lo… lo siento Naruto-kun, no sabía qué hacía… —buscó algún local decente donde poder sentarse, las piernas las sentía pesadas y comenzaba a darle hambre, después de todo, no había comido en todo el bendito día.

Entonces, antes de que ella pudiera decir algo, el rubio la jalo hacia la derecha, con una fuerza tal que ella tuvo que sostenerse del brazo del blondo, para no caerse.

— ¡Mira, Hinata! —Gritó Uzumaki, apuntando un pequeño puesto de comida— ¡Ramen! —Naruto siguió jalándola hasta adentrarse al local. Los ojos zafiros del joven parecían brillar.

—Bienvenidos —saludó una muchacha de cabello largo y castaño, sujeto en una pañoleta blanca.

Hinata se inclinó rápidamente, mientras se sonrojaba. ¡Qué guapa era!

—Ne, nee… nee-san —habló el rubio, sentándose en uno de los bancos, frente a la barra de madera— ¿Qué clase de Ramen tienes? —a pesar de que le hablaba a la muchacha, la atención del rubio estaba en Hinata, que seguía parada en la entrada, como indecisa. Uzumaki sonrió con ternura y estiró su brazo derecho, invitando a la oji perla a sentarse a su lado. Hinata se sonrojo por el gesto y torpemente se sentó.

Ayame se conmovió, esos dos hacían una linda pareja.

—Pues tenemos gran variedad, les traeré la carta —dijo amablemente, inclinando la cabeza y adentrándose a la cocina.

— ¡Wow! Pensé que el Ramen solo lo encontraría en Tokio —musitó Naruto, examinando el lugar, humilde pero acogedor—. Gracias por traerme, Hinata-chan —su mano derecha alcanzo la izquierda de Hyuuga, la apretó suavemente.

Hinata no sabía que decir, ella no lo había llevado ahí con intención, realmente no recordaba ese local, ni siquiera supo cómo habían llegado. Todo había sido producto de su distracción, pero Naruto parecía feliz, así que estaba bien, cometer errores como esos… era agradable. Sonrió levemente, sintiendo sus mejillas calientes. Las mariposas en su estómago comenzaron a revolotear emocionadas, la cercanía y calidez de Naruto, era sobrecogedora.

—Bien, aquí está el menú —dijo Ayame, sonriendo internamente al ver aquellas manos entrelazadas. ¡Ah~, el amor juvenil! Les entregó un librito y después regresó a la cocina.

Hinata leyó todo, tenía hambre, era cierto, pero no tenía ganas de caldos. Haciendo un mohín con los labios, se decidió por un Udon al curry. Ladeo la cabeza, observando con el rabillo del ojo a Naruto, que no sabía que escoger, sus ojos volvían a brillar de manera infantil.

— ¿Qué van a pedir? —regresó la mesera, con una libreta en manos.

—Yo… quiero el Udon al curry —musitó Hinata suavemente.

—Yo quiero un Ramen especial 'dattebayo.

—Bien, enseguida les traigo sus órdenes —nuevamente se internó en la cocina.

Hinata cayó en cuenta de la calidez en su mano, miró disimuladamente. Aún seguían entrelazadas. Se sonrojó violentamente y comenzó a alterarse. ¡Dios! Parecía que Naruto estaba acostumbrado al contacto íntimo con las personas, porque no se inmutaba con eso, pero ella era otra historia.

Las palabras de Sai llegaron a su mente como un látigo mojado, azotándole las esperanzas. Quizás Naruto no estaba nervioso, porque simplemente no sentía nada, absolutamente nada por ella. No la veía atractiva como mujer.

—Aquí están sus órdenes —Ayame apareció con charola en manos, dos tazones de considerable tamaño. Los deposito suavemente en la barra, saco un par de palillos y las salsas de condimentos—. Provecho —susurró para desaparecer nuevamente.

— ¡Que aproveche~! —grito Naruto, separando los palillos y llevándose una buena porción de tallarines a la boca. Hinata lo miró divertida, por su infantil comportamiento. Ella comió lentamente, recordando siempre sus modales—. ¡One-san~! —el rubio había gritado con todas sus fuerzas, sorprendiendo a Hinata, que casi se ahoga con el pedazo de pollo.

— ¿Si? —apareció de entre las cortinas, en sus manos llevaba masa.

—Otro tazón, por favor —pidió Uzumaki, sonriendo abiertamente, provocando que las marquitas en sus mejillas se achicaran.

—A la orden —respondió la morena, contagiándose de la energía del blondo.

—Vaya Hinata, eres realmente lenta para comer —murmuro sorprendido.

—N-no creo que sea eso… pienso que tú eres demasiado rápido para comer —se defendió nerviosa. Alzó su plato, pegando sus labios a una de las orillas y sorbiendo suavemente, solo le quedaba caldo y algunos tallarines. Debía admitir, que el Ramen de ese lugar sabía muy bien.

—Hinata —susurró Naruto, con voz ronca, ella ladeo la cabeza para poder observar y se arrepintió el haberlo hecho. ¡Su rostro estaba tan cerca de Naruto! A unos míseros centímetros. Sus perlas buscaron los zafiros, pidiéndole una explicación— tienes algo… —Naruto inclino un poco la cabeza. Todo paso en cámara lenta… como la lengua de Naruto se asomaba entre esos carnosos y apetitosos labios, al rubio acercarse un poco más. Entrecerró los ojos, sintiendo esa lengua lamerle las comisuras de los labios—…aquí —exhalo aire, dándole de lleno en la cara.

— ¡Kyaaa~!

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Hem… o3o no tengo palabras x3 sólo, que me divertí escribiendo este cap. Si piensan que habrá SaiHina, pues no, o quizás si, es una sorpresita que les revelare en el próximo capítulo.

Gracias por sus favoritos y alertas, también por las que se toman su tiempo en leer y comentar. Realmente las amo y ustedes alimentan mi imaginación.

Rocio Hyuga: si, Hinata debe de sufrir un poco, Hinata necesita descansos de vez en cuando. Y quizás tengas razón con las escenas de Hinata y Sasuke, ciertamente me divertiré escribiéndolas x3 como siempre me divierto escribiendo este fic. Lilipili: el amor hace que hagamos cosas desastrosas x3 y en el caso de Hinata, es renunciar a su hora del almuerzo jeje. Asuna Mushanokouji' Nakamura: quizás suene raro pero… ¡mi primera amenaza! Ciertamente, hace mucho que no me amenazaban o.o y en vez de asustarme, siento bonito porque eso significa que te gusta el fic… ¿verdad? Bueno, pero tampoco quiero despertar tu ira así que… este cap te lo dedico a ti x3. Nahi Shite: yo también adore la escena de la azotea x3 a pesar de que no fue cursi, yo asi lo sentí x3 me alegra que te haga gustado el cap *-*. Lulyhime: claro que habrá continuación! Claro que puede que llegue tarde, pero si habrá x3. Me alegro que te haya gustado la historia, gracias por comentar x3

¿Dudas, sugerencias, amenazas?

Al lector, lo que pida~ 1313 ;)

En mi perfil tengo porno~

Wow, esta semana he estado muy activa ewe espero poder seguir con este ritmo x3