- ¡monstruo!
La pequeña Wayne levanto la vista, no le gritaban a ella, si no a un chico de cabello rojizo, pecas y ojos oscuros que se cubrió la cabeza esperando recibir el golpe. Decían que había detenido un vaso en el aire, que era brujería o que estaba endemoniado, a pesar de que la manera más concreta era decir que era meta humano. La niña se levantó y se apresuró, se puso delante y detuvo a un chico 4 años mayor que ella, él tenía 16 y ella 12, con un hábil movimiento lo dejo en el suelo y le miro con los brazos cruzados
-hazte a un lado Wayne, esta es una pelea de caballeros
-no veo a ningún caballero aquí aparte de McGowan… aléjense ahora
-tu papi no nos da miedo Wayne-la empuja-no eres nadie aquí, solo eres la hija bastarda de la familia Wayne
-cállate-le sujeta de la camisa- valgo mucho más que tú, Wood-le empuja de vuelta-ahora aléjate con tus y saldrás entero
La niña esperaba en el pasillo, esperando que llegara Alfred o su padre para que hablara con director de cómo y por qué había dejado a 3 chicos mayores en el suelo, uno incluso sangrando de la nariz, una que otra contusión, pero nada grave. Mientras que ella tenía varios rasguños, nada en especial, y junto a ella aguardaba el niño que había salvado, que también se había ganado unos rasguños más un labio cortado
-gracias-susurro
-no me agradezcas-frunce el ceño- no hizo nada por ti, mírate tienes heridas de todas maneras
-pero… tu hiciste algo, gracias Wayne
-llámame por mi nombre, Liam
-hay otra Elizabeth y no quisiera llamarte con ese nombre detestable que dicen todos…
-mi segundo nombre es Alexandrina
- ¿qué tal… Drina?
- ¿Drina? -dijo riendo- esa bien
-pensé que no reías… eres un poco…
- ¿solitaria? -el asiente-bueno tú también…
Pero no dijo nada más porque vio a su madre aparecer por la puerta con el ceño fruncido, lo notaba desde lejos, ese no sería cualquier regaño, venia un castigo enorme para ella lo sabía. Solo se quedó sentada ahí con la mirada baja, sintió a su madre detenerse a su lado y le extendió la mano para que se levantara, la apretó levemente y caminaron juntas hasta la oficina del director
-pensé que si la academia tenía ese prestigio y con el precio que cuesta lo mínimo que podían hacer era asegurar la seguridad de mi hija-dijo indignada- no creo que se vea para nada bien que una Wayne no venga a esta escuela ¿o sí?
-señora Watson su hija fue quien es acusada de la pelea
- ¿¡cómo se atreve!? - frunce el ceño- acaso cree que mi pobre niña puede vencer a 3 chicos mayores que ella
-p-pues lo hizo
-solo porque insistimos en que supiera defenderse, pero seguro su maestro podrá asegurar que mi niña solo lo haría para defenderse ¿acaso no tiene cámaras aquí? Sería una pena que esto se hiciera publico
-no volverá a ocurrir, señora Watson… pero está el otro tema, el niño McGowan
- ¿Qué niño? -mira a su pequeña
-mamá él estaba siendo atacado por los… ellos, yo solo les dije que se detuvieran, pero antes de que pudiera decirle a alguien ellos ya me estaban golpeando
- ¿¡acaso fueron dos niños golpeados mientras usted estaba aquí!?
- n-no volverá a pasar, y le prometo que el expediente de su hija no tendrá ninguna mancha, sabemos que es una alumna especial
-es especial porque tiene las mejores notas incluso que su abuelo en esta academia, no por su apellido… ella ira a Oxford…
-MIT -corrigió ella
-claro… mi hija ira al MIT… no quiero volver a venir que la seguridad de mi hija fue expuesta
Se levantó molesta y tiro de la mano de la niña hasta afuera de la oficina cerrando con un fuerte portazo, se detuvo solo para mirar los ojos de su hija, que se quedó helada con la expresión de esta, seguro no diría nada más por su bien. Pero antes de irse miro al niño sentado aun con el ojo morado y un poco de sangre en el labio, busco en su cartera y le dio el pañuelo para que se limpiara
- ¿estás bien?
-no se preocupe señora
- ¿alguien te cuida? ¿vendrán por ti?
-si señora, mi tía, pero no está en la cuidad hoy
-pues creo que no le molestara que la llame y te vayas a comer a casa con nosotros hasta que podamos dejarte en casa ¿no?
-no quiero ser una molestia
- ¿eres tú? ... ¿al que llaman monstruo?
-sí, dicen que tiene telequinesis -respondió su hija
-entonces con mayor razón debes ir con nosotros-sonrió
Finalmente, acepto, no tardo ella en llamar y luego llevarse al niño a casa, quedó sorprendido al ver la mansión, jamás en su vida había estado en una casa tan grande, la niña le guio hasta la cocina donde Alfred se quedó curando sus heridas. Liam McGowan además de ser meta humano era un niño becado, la misma mujer había hecho esa beca para niños especiales como el, le cubría todos sus estudios en colegios como la academia entre otros además de un bono para pagar sus útiles y uniforme.
-¿Quién es?-dijo el pelinegro serio
-Dami-hablo la madre-tu hija estuvo en problemas de nuevo
-no me respondiste
-esto es más importante, tres niños de 14 años
- ¿14? -mira a su hija- ¿y tienes rasguños?
-lo siento papi, tenía que parecer real-dijo antes de tomar un bocado de espagueti
- ¿Quién es él? -volvió a preguntar ahora mirándole directamente
-Liam McGowan-dijo el presentándose, luego le extendió la mano estrechándosela- es un placer, señor Wayne, somos compañeros con Drina
- ¿Drina? -le mira-me gusta ese sobrenombre Liz, pero en la escuela
-gracias papi-sonrió- iremos a jugar luego
- ¿es de confianza?
-así lo creo, es meta humano
- ¿meta… que? -pregunto confundido
- ¿no sabes anda de tus poderes? -dijo ella curiosa, el negó con la cabeza- tenemos mucho que hablar Liam
Estuvo toda la tarde explicando en el jardín como funcionaban sus poderes, incluso le mostro los suyos ante la mirada de su padre que estaba atento a casa movimiento que daban ellos mientras que Titus permaneció quieto junto a la niña protegiéndola del pequeño niño, delgado incluso para su edad.
-se puede saber qué hace el caballero de la noche con esa mirada sobre nuestra hija
-¿Cómo dejaste que ese niño entrara a nuestra casa?
-ella lo salvo… él es bueno, puedo verlo en sus ojos, como lo vi en ti en el primer día que te conocí ¿no confías en mí?
-por supuesto que si-suspira- solo no pensé que la vería con un chico
-Damian ¿recuerdas como éramos tu y yo?
-claro que si-se sonroja- solo que no quiero imaginar a mi niña así-suspira- ¿crees que ella le cuente?
-no aun… al menos, ella es cautelosa, le dijo que ella también era para que él le contara todo de sus poderes-la abraza
- ¿Cuándo vamos a casarnos? -le mira
- ¿de verdad? -pregunto ella con una ceña alzada, el solo asintió-pero Dami
-si… digo esa ceremonia falsa que hiciste con los anillos hechos con ramas y esas cosas estuvo bien
-esas cosas-suelta una risita
-me refiero a algo en papel
-nunca entonces
-¿Por qué no?
-no soy a señora Wayne, mi hija es la señora Wayne
-eres tan orgullosa
- ¿y tú?
Mientras tanto la niña flotaba por el césped mientras que el pelirrojo mantenía hojas flotando a su alrededor, ni siquiera tenían que hablarse ya que mantenían una limpia conversación telepática casi todo el tiempo. En la escuela se mantenían juntos incluso habían logrado juntos hacer más amigos ya que con la ayuda de ella alejo a todos los bravucones de la escuela de los más indefensos.
-Robin-dijo el pelirrojo-no puedes andar volando por todos lados
-Psych…-suspira- ¿qué emoción tiene ser un vigilante si tú vas a estropearlo?
-solo concéntrate-suspira- tenemos compañía
-bueno-se estira- Qué es un patrullaje sin algunos idiotas, ¿no?
