gracias a todas por sus mensajes, ya pronto les respondo, besos a todas y disfruten


Capitulo 6

Después de una noche de sueño reparador, al lado de un magnifico espécimen masculino, me di una ducha y busque algo de ropa, hoy era la despedida de soltera de Rose y nos iríamos al bar de la ciudad, el tema de su fiesta era el golf, asi que nos teníamos que vestir como golfistas, ya tenia mi disfraz listo, había conseguido una falda de cuadros bastante corta, unas medias de rombos hasta las rodillas, un chaleco tejido, una chemisse y un pañuelo, mi disfraz era ridículo, pero perfecto para la ocasión.

Despues de almorzar con la familia y pasar un dia tranquilo, subi a la habitación a cambiarme, los chicos llevarían a Emmett a casa de Jacob para su despedida de soltero, Edward iba a ir con ellos, solo esperaba que le fuera bien. Al salir del baño encontré a Edward afuera ya listo para salir.

-Te ves muy bien – Dijo aguantando un poco la risa

-Si, es ridículo, pero pues es el tema de la noche

-De verdad te ves bien, y espero te diviertas mucho esta noche

-Espero te vaya bien también, estarás en la boca del lobo y solo

-No te preocupes por mi, ya he aprendido a tratarlos y no se darán cuenta de nuestro trato

-Bueno, ya estoy lista para irme

-Quieres que te lleve?

-Si no te molesta – sonreí

-Para nada, vamos

Tomo mi mano y salimos de casa para subir al auto, en el camino veníamos hablando de muchas cosas, nos conocimos mejor, me hablo de su familia, de las cosas que le gustan, las que no y un montón de cosas que me hizo ver lo mucho que tenemos en común, a pesar de la línea de trabajo que lleva es una persona sencilla que disfruta las cosas simples de la vida.

Minutos después llegamos al bar, se bajo del auto y abrió la puerta de mi lado ayudándome a bajar.

-Me siento ridícula

-Por que dices eso? Te ves muy bien

-No me mientas – Reí – Mira lo que llevo puesto, es ridículo

-Será ridículo pero te ves muy bien, además, piensa que es divertido lo que estas haciendo.

-Espero no encontrar al amor de mi vida vestida así o se ira corriendo en sentido contrario – Reí.

Lo sentí acercarse lentamente a mi haciendo que me recostara del auto mientras me miraba fijamente, sus ojos mas verdes de lo que había notado antes haciendo que me pusiera nerviosa.

-Hay algo que debes recordar el resto de tu vida, Bella, eres una mujer hermosa, independiente, segura de si misma y que va por lo que quiere.

Se acerco mas a mi susurrando sobre mis labios haciendo que todo mi cuerpo reaccionara de una manera que no lo hacia en años.

-Puedes tener al hombre que desees a tus pies, Jacob se lo perdió y es tu momento de divertirte y encontrar al verdadero hombre de tus sueños.

Paso sus labios por mi cuello suavemente mientras mi respiración se trancaba, sentía que estaba a punto de hiperventilar cando empezó a hablarme de nuevo.

-Tienes un cuerpo encantador, se que te sientes insegura por tu delgadez, pero las curvas de tu cuerpo denotan otra cosa, tus pechos tienen la medida perfecta para ser acunados en las manos de un hombre de verdad, tu cabello siempre huele a fresas y su rico color chocolate hace que los hombres volteemos a verte, recuérdalo Bella, puedes tener al hombre que desees cuando lo desees, el poder es tuyo.

Lo ultimo lo susurro sobre mis labios dejando un suave beso haciendo que todas mis terminación nerviosas reaccionaran, mi entrepierna se humedeciera y mi capacidad de reacción se quedara completamente paralizada sin permitirme reaccionar de cualquier manera, abri los ojos y allí estaba, cerquita de mi en todo su esplendor con un brillo delicado en sus ojos que hizo que mi corazón saltara, por dios Bella, respira, ya estas desvariando y viendo cosas que no son.

-Ya estas lista, recuerda siempre esas palabras y ningún hombre volverá a hacerte daño

-Yo… no se ni que decir…

-No digas nada, solo ve a disfrutar de tu fiesta

-Ven conmigo

-Como voy a ir contigo a una despedida de soltera? –Rio

-Claro, la pasaras bien, además, seras el centro de atención

-No gracias, estoy bien, además, debo ir a la de Emmett, recuerdas?

-Cierto, bueno, nos vemos mañana, dudo que regrese temprano a casa

-No te esperare despierto –Rio mostrándome esa sonrisa que tanto me gustaba

-Disfruta tu fiesta

-Tu también hermosa

Me separe como pude y entre al bar, efectivamente estaban todas nuestras amigas de la infancia y otras que Rosalie había hecho durante los años que estuve fuera de Londres, vi a Alice y me acerque a ella.

-Amiga te ves hermosa –Rio

-Tu también, estamos divinas para salir por ahí a cazar hombres

-Oye, hablando de cazar, que hace tu maravillosa presa aquí?

-Como?

Voltee hacia la puerta y allí estaba, mi maravilloso espécimen en la puerta siendo atacado por todas las mujeres ebrias que habian en el lugar, reí al verlo como se divertía y trataba de quitárselas de encima muy educadamente, me miro y modulo un "salvame", eso me hizo reír mas y me metí entre la multitud para rescatarlo.

-Muy bien señoritas, ya pueden dejar a mi hombre en paz

Muchas se quejaron mientras me acercaba a el, ambos sonreíamos y me di cuenta de que llevaba mi bolso en la mano.

-Lo dejaste en el auto, pensé que lo necesitarías

-La verdad si, no se como iba a pagar todos los tragos que tengo planeado beberme esta noche

-Iba a ser un problema – me lo dio dándome un beso en la mejilla – diviértete

-Hey! Que es eso de un beso en la mejilla, dale un beso de verdad! – Grito Alice desde una esquina y sentí como se me subieron los colores.

-Esos besos son privados, no les dare nada mas que esto – Me acerque a su rostro y le di un beso corto.

-Buuuuuuu, ese beso no sirve! Vamos cuñado, muéstranos que sabes hacer – Grito mi hermana que ya estaba borracha hasta los huesos

-Esta desvariando, no…

En ese momento Edward me tomo de la cintura pegándome a su cuerpo y me planto un beso en los labios haciéndome olvidar donde y con quien estábamos, me deje llevar por sus labios y lo rodee con mis brazos profundizando el beso, sintiendo todo su sabor, su pecho pegado al mío, sus manos acariciando la piel que se descubrió de mi cintura haciendome gemir suavemente sobre sus labios, lentamente fue bajando la intensidad hasta dejar un suave toque sobre mis labios.

-Diviértete esta noche

-Creeme que lo hare - Chille

Y con esa se despidió saliendo del bar y toda la turba de mujeres me cayo encima preguntándome por el y demás, a todas las ignore, solo podia pensar en el y en el beso que me acababa de dar.

Pasamos la tarde haciendo juegos, bebiendo hasta mas no poder y haciendo estupideces, por un segundo me sente en uno de los bancos de la barra a beberme un mojito que había pedido y mi hermana se acerco.

-Bellaaaaaaaaaaaaaaaa, hermanitaaaaaaaaaaaaaaa, no sabes lo feliz que estoy de que estés aquí conmigo – dijo casi balbuceando

-Mi Rosie, no podía faltar, es tu momento especial

-Si, lo se, pero también se lo difícil que es para ti estar aquí y te lo agradezco infinitamente, por eso eres mi madrina, porque nunca me has fallado.

-Ni lo hare, sabes que te adoro y haría lo que fuera por ti

La abrace fuerte y seguimos bebiendo, esto era para divertirse y pasarla bien. Alice se acerco a nosotras y estuvimos conversando y riendo un rato mas, pedi otra ronda de tragos y al fijarme en el cantinero, me di cuenta de que lo conocía.

-Jasper? – Volteo y se me quedo viendo

-Bella?

-Pero que haces aqui? Que gusto verte! - me incline sobre la barra para abrazarlo

-Eso te pregunto yo, te fuiste y no volviste ni de visita

-Bueno, tu sabes porque me fui, vine para la boda de mi hermana

-Rose se va a casar?

-Si, que te parece? Se casa con Emmett

-Oye que bien, me alegro mucho

-Bella, por que no me presentas a tu amigo? – Se acerco Alice apoyándose en mi

-Porque ya lo conoces – sonreí

-Te conozco? – le pregunto mientras lo miraba fijamente

-Ya veo que soy fácil de olvidar – bromeo mostrando esa sonrisa hermosa que lo caracterizaba

-Oh por dios, Jasper! – grito

-Por lo menos se acuerda de mi nombre – Rio a carcajadas

-Tenia muchos años sin verte, pero mirate, que bien estas!

-Lo mismo digo de ti

-Bueno par de tortolos, los dejo ponerse al día, me voy a seguir bromeando por ahí

El resto del día fue de bromas, bebidas, diversión y demás, pase un rato increíble, pero no podía sacar a Edward de mi mente, lo tenia presente todo el tiempo y solo quería correr a casa y comérmelo a besos mientras se encontraba en mi cama durmiendo, ese hombre despertaba mis mas primarios instintos y eso era un peligro para mi, porque en lo que todo esto terminara, el cuento de hadas terminaría también, el y yo no teníamos futuro, y yo no podía hacerme a la idea de que había alguna posibilidad entre nosotros, pero a pesar de todo, estaba dispuesta a todo, estaba dispuesta a aprovechar estos días que nos quedaban y dejar mi huella y que el dejara la suya en mi, aunque eso me costara el corazón después, pero como el me dijo, podía tener al hombre que quisiera y yo lo quería a el y lo iba a tener.

Un rato después nos fue a buscar una limosina, nos fuimos Alice, Rose y un par de amigas de Rose, la limo estaba llena de bebidas y de verdad ya mi cuerpo no daba mas, subimos el volumen de la radio, abrimos el quemacocos y nos asomamos por allí cantando a todo pulmon, le gritábamos a la gente que mi hermana se casaba y todos se nos quedaban viendo como si estuviéramos locas, locas no estábamos, borrachas si.

En mi cabeza seguía rondando la idea de estar con Edward, quería demostrarle que tal vez yo podría ser la mujer que lo hiciera cambiar de trabajo, que lo hiciera querer dedicarse a una sola mujer y no a varias y ahora que estaba así de ebria, era la única forma en la que encontraría el coraje para hacer lo que quería hacer.

De camino había un cajero automatico, hice que el chofer se detuviera y me baje corriendo a sacar todo el dinero que pude de todas las tarjetas que tenia, no me importaba quedarme en la ruina si es lo que necesitaba para estar con Edward.

Minutos después llegamos a casa y trate en lo posible de mantenerme en silencio pero era casi imposible, fui subiendo las escaleras como pude agarrándome de todo, hasta llegar a mi habitación, y allí estaba, durmiendo plácidamente en mi cama, se había quedado dormido leyendo un libro, se veía adorable y eso me hacia quererlo mas, deje mi cartera a un lado de la cama y me acerque a el, acaricie ese suave cabello cobrizo que siempre estaba perfecto y abrió los ojos, mirándome sin sorprenderse de que estuviera allí, extendi mi mano hacia el y echando la sabana a un lado se levanto y me acompaño fuera de la casa.

Afuera estaba el bote de papa, era el lugar perfecto para estar juntos, nadie nos molestaría, nadie entraba allí ni nos escucharían, como pude me subi tratando de ser lo mas sexy posible y me tambalee cayendo sobre mi trasero quedando con los pies al aire.

-Bella! Estas bien? – corrió a ayudarme a levantarme

-Si, estoy bien, un poco avergonzada pero bien - Me levanto

-Estas ebria - Rio bajo acunando mi rostro

-Si, pero estoy completamente segura de lo que quiero hacer ahora

Lo tome de la mano y entramos al camarote, este era mi momento y no lo iba a echar a perder.