17 de Marzo de 2008
Hola a todos¡Volvimos! Antes que nada, queremos disculparnos por todo lo que tardamos en actualizar, pero unos días después de subir el Capítulo V nos fuimos ambas de vacaciones (la pasamos muy bien, por cierto) y sólo lo habíamos seguido un par de hojas. En el lugar dónde estábamos, no pudimos seguir el capítulo debido a varias cosas; no teníamos hojas,no teníamos ni computadora ni Internet (sólo había en el centro, pero la hora del tan preciadoInternetera carísima) y además nos fuimos en el tiempo que salió Harry Potter y las Reliquias de la Muerte en nuestro país, cosa que también nos retrasó un poco.El libro yo (harryherms) lo leí dos veces: primero en Inglés, y luego en su versión al español. Si se preguntan, este fic fue pensado antes de que saliera el séptimo libro, pero no tiene SPÓILERS ni nada parecido.Quizá que hayan cosas parecidas, pero no es ni un Post- Deathly o un fic spóiler o como quieran llamarle. Además, Flor todavía noterminó el libro todavía (va por el capítulo 16, mi favorito sin duda;-)) así queeso también influye ya que yo no le conté nada todavía.
Pero lo que importaes que ya estamos acá y con el Capítulo VI.
Antes de dejarlos leer, me gustaría aclararles algunas cosas que nos preguntaron en sus reviews (que los agradecemos un montón): Kathleen pertenece a la casa de Hufflepuff, la misma que Cedric Diggory, y no a Ravenclaw. También nos preguntaron si Kathleen gusta de Ron o Ron de Kathleen... y buenoo... lo que podemos decirles es que entre ellos hay como una "confusión adolescente". Son los típicos amigos que pueden llegar a confundir 'amistad' con 'amor'. ¿Pero si va a pasar algo entre ellos? Ya se van a enterar...
Sobre este capítulo,nos gustaríaaclarar algunas cosas: El sueñoy la visiónen el partido de Quidditch, la ven Harry y Kathleen al mismo tiempo. Ambos veny están en el mismo lugar.Ambos se desmayan en el partidoy cuando se despiertan se dicen lo que se dicen. Ya lo van a leer ;-)
Además, este eshasta ahora, el capítulo MÁS largo de la historia. Relatamoslo mejor que pudimos todos los detalles y tratamos de que se entienda lo mejor posible, así queustedes dirán.
Notas:lo que dice Neville sobre Luna es MUY importante. Neville va a jugar un papelmás que significativoen la historia, y todo lo que piensa en esos momentos es de suma importancia.A medida que avance la trama, se darán cuenta el por qué. Además, el sueño y la visión son cosas que hay que tener muy presentes,ya que piensen esto: siempre que Harry tiene visiones en los libros de Rowling, casi nunca se confunde¿verdad?. Si exceptuamos lo de Sirius,lamayoría de las veces que soñaba o pensaba algo, se hacía realidad o era lo que ya había pasado, o simplemente eran pistas, etcétera. ¿Me explico?Resumiendo,los sentimientosde Nevillehacia Luna y el sueño yla visión quetuvieron Harry y Kathleen son muy importantes.
Bueno, basta de tanta escritura. Los dejo leer.
Pero antes,los personajes son propiedad de la señora Rowling (excepto Kathleen.). Créanme que si fueran míos yaexistiríanunos hermosos niños de ojos verdes y cabellos castaños.
Y como siempre, abajo unas pequeñas notas de lasautoras.
Capítulo VI
Ni bien llegó a su dormitorio, se acostó en su cama tal y como estaba.
No se sacó los zapatos, no se cambió, nada. No le importaba nada.
Pensó en Cedric y se reprendió por si misma tras haber hecho lo que había hecho, dejando caer otras cuántas lágrimas.
"Soy idiota por haber ido a verle… aunque más aún, soy idiota por quererle como le quiero."
Pensando que el sueño no la vencería, dejó que más lágrimas inundaran su rostro, aunque se quedó dormida ni bien cerró los ojos.
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Cuando Harry llegó a su habitación junto con Ron, lo primero que hizo fue acostarse en su cama, cerrar el dosel de la misma, y tras decir un audible "buenas noches, Ron" y recibir por parte de éste lo mismo, se puso a reflexionar.
Aún no entendía por qué había reaccionado de esa manera con Cedric. Aunque no se arrepentía.
"El muy imbécil debería haberle hecho algo malo para que se pusiera a llorar así, pero en todo caso, ella tendría que haber reaccionado y no yo. En fin, sólo sé que con Kath hay algo más que una simple amistad… fue como si… como si me hubiera pasado a mí, aunque obviamente a mí me importa tres cuernos lo que haga Cedric porque a mi no me gustan los hombres y no creo que me gusten jamás… pero el punto es que nos une algo más que una amistad… es… es como si fuéramos… hermanos o algo así… pero no se qué…"
Pensando y pensando, se dispuso a dormir sin cambiarse al igual que cierta pelirroja (excepto que colocó sus anteojos en la mesita de luz), durmiéndose al instante tras cerrar los ojos.
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Blanco.
Eso era todo lo que podía ver cuando abrió los ojos.
Se miró a ella misma, y estaba vestida con la misma ropa con la que se había ido a dormir.
Comenzó a caminar en busca de algo que saliera de toda aquella 'monotonía' blanca, o incluso a alguien que pudiera ayudarla a salir de ahí, pero no. Todo era blanco y más blanco.
- Seguro que estoy soñando- se dijo a si misma, aunque rápidamente se llevó una mano a la garganta. La voz no había salido a pesar de que hubiese movido los labios, sino que la había pensado y escuchado en su mente.
- Que sueño más raro… ¿Cuándo me voy a despertar?
Los pies ya comenzaban a dolerle de todo lo que había estado caminando, pero no había más que blanco, blanco y más blanco por doquier.
Hasta que divisó algo a lo lejos y lo vio.
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¿Por qué todo tenía que ser tan blanco?
Ni bien había abierto sus ojos verdes como las esmeraldas, el blanco del lugar lo había cegado.
Se miró a si mismo y estaba igual que cuando se había ido a dormir. Se alegró de que su ropa por lo menos no fuera blanca.
Quiso quitarse las gafas para ver si estaban sucias con algo blanco y a pesar de que le pareció una idea terriblemente estúpida, lo intentó.
Se sorprendió bastante al darse cuentade que no las llevaba puestas, aunque después se acordó de que todas las noches se las sacaba para dormir y esa no había sido la excepción, aunque se sorprendió más aún al percatarse de que podía ver perfectamente sin tenerlas puestas.
Dejando esa idea de lado, comenzó a caminar para ver si había algo que no fuese blanco.
Tan sólo había dado dos pasos, que sintió una voz en su cabeza que le gritó "¡Harry!". Se dio vuelta para ver de dónde provenía el sonido y ni bien se había girado una mata de pelo rojo le nubló la visión.
Era Kathleen. Podría reconocerla en cualquier lado. Su pelo, su aroma, la calidez de sus manos… sin duda era ella. Además, era tan parecida a Lily…
Tras recobrar un poco la compostura luego del impacto de ese abrazo que la pelirroja le estaba dando que casi lo derriba, pudo corresponderle el abrazo.
- ¡Oh, Harry!- escuchó la voz de Kathleen en su cabeza y se preguntó si la pelirroja también se había dado cuenta de que no estaba hablando, porque no se escuchaba su voz como si estuvieran hablando normalmente, sino se escuchaba en su cabeza, como un pensamiento.
- Kathleen… ¿por qué cuando hablas te escucho en mi cabeza?- ahora se separó un poco para mirarla a los ojos y sin necesitar respuesta se dio cuenta de que estaba tan confundida como él. Si tan sólo estuviera Hermione allí… seguro tendría una respuesta.- ¿Qué clase de sueño es éste?
- No tengo la menor idea de por qué te escucho en mi cabeza, Harry, y aún menos que clase de sueño es éste, ya que nunca había soñado algo así en mi vida. Pero¿qué haces tú en MI sueño?
Eso sí que lo había dejado aún más sorprendido que antes. Kathleen tenía razón… ¿qué hacía él en SU sueño? Eso nunca le había pasado antes. No había soñado así ni con Hermione ni con Ron.
Todavía la tenía entre sus brazos mientras ella lo inspeccionaba con sus verdes ojos esmeraldas que eran iguales a los suyos.
La calidez que sentía era indescriptible… era como una parte de sí que lo hacía sentirse completo. Definitivamente, Kathleen no era una 'simple' amiga. Era algo mucho más que eso…
Pero ahora, importaba más el por qué de su presencia en el sueño, aunque rápidamente se le vino otra idea a la cabeza que no tardó en preguntar.
- No lo sé, Kath. Pero en todo caso¿qué haces TÚ en MI sueño?
- Nno… nno lo sé, Hharry.- Ella también se había quedado sin palabras. Y tampoco tenía respuestas para eso. Vio como Harry alzaba una ceja y le sonreía divertido. Entonces, y aún es sus brazos, se rió nerviosamente. A Harry no le importaba ya el asunto del por qué estaban ahí sólo ellos dos, porque bien podría estar ahí Cedric o Hermione o Ron o Luna y sin embargo estaban ellos, así que sabiendo que lo escucharía dijo "Gracias" a lo que el moreno le volvió a sonreír y se separó de ella para tenderle una mano que la pelirroja aceptó gustosa.
Sin necesidad de hablar, sin necesidad de palabras, tan sólo con una mirada y un par de sonrisas, comenzaron a caminar juntos. En silencio. Buscando alguna manera para salir de aquél lugar en dónde el blanco parecía reinar.
Kathleen pensó que estar con Harry se sentía malditamente bien. Cálido. La llenaba de una paz inverosímilmente hermosa. La seguridad que le brindaba caminar de su mano era increíble y también la facilidad con la que se entendían sin necesidad de palabras. Era algo indescriptible. Pero al mismo tiempo era cómo algo que supiera de toda la vida y que fuese lo más fácil del mundo.
Harry levantó la mirada de sus pies y la observó. Ella le devolvió la mirada y le sonrió. Con una sonrisa que le transmitió todo el apoyo que le brindaba, toda la calidez de su persona, todo lo que era ella, todo. Ya no importaban el día, ni las horas ni segundos, ni si el sueño era verdad o no, si ellos eran reales o tan sólo una ilusión, no importaba nada. Con ella se sentía más que bien, con una paz que solamente sentía cuando estaba con alguien que lo comprendía, como con Sirius o con Hermione, aunque era totalmente diferente: era cómo su igual. Cómo si estuviera con una madre, con SU madre, con Lily.
Juntos siguieron caminando durante Merlín sabe cuánto tiempo, aunque uno muy cómodo y pacífico, en dónde no existían más problemas ni profecías, ni exámenes ni sentimientos, nada más que ellos dos.
Y entonces cuando ya empezaban a rendirse de todo lo que habían estado caminando, llegaron a un rincón dónde había una luz blanca aún más que el color del lugar. Era una luz hermosa, brillante, que los tentaba a alcanzarla.
Sus verdes miradas se conectaron por un instante en el cuál se comunicaron lo que estaban pensando y lo que harían.
Cuando Harry asintió levemente, él y Kathleen comenzaron a caminar hacia la cegadora luz blanca. Debido a su intensidad, tenían que entrecerrar los ojos hasta el punto de cerrarlos por completo, aunque no por eso se detuvieron, sino que aún agarrados de la mano siguieron caminando.
Sentían a través de sus ojos cerrados la intensidad y el brillo de la hermosa luz. Parecía inalcanzable, infinita. Hasta que por fin, el brillo desapareció y ambos abrieron los ojos.
Kathleen tuvo que llevarse una mano a la boca para reprimir un grito ahogado y Harry no pudo evitar abrir los ojos como platos.
Ya no había más blanco. Ahora era una imagen de un bosque que Harry reconoció de inmediato. Era el bosque prohibido sin lugar a duda, había vivido tantas aventuras en él que le era facilísimo reconocerlo hasta con los ojos cerrados. Pero esa vez tenía una escena que con tan sólo verla se le estrujó el corazón.
Kathleen le había soltado la mano para llevársela a la boca, donde ya estaba su otra mano, para reprimir otros de los tantos sollozos que la escena que estaba ante sus ojos le había provocado. Era tan angustiante lo que estaba viendo que no pudo evitar que unas lágrimas rondaran por su mejilla hasta caer al frío césped. Tan frío como la mirada de odio de aquél mounstro, que sonreía maquiavélicamente a los jóvenes que estaban en el suelo.
Harry no pudo evitar sorprenderse aún más al darse cuenta de que quiénes estaban tirados en el suelo eran ellos dos. Pero no estaban solos. Había otros dos cuerpos que yacían inconscientes en el césped del bosque prohibido.
Eran Hermione y Cedric.
La Kathleen de la escena estaba con varios cortes y sangre en sus ropas, tenía sobre su regazo el cuerpo inerte de Cedric mientras lloraba sobre éste acariciándole el rostro con sus manos. Un rostro que estaba pálido, sin vida. Repetía una y otra vez "Por favor… ¡no te mueras¡No tú! Yo… ¡yo te amo¡Respóndeme¡Por favor!" pero el Hufflepuff parecía no responder a sus súplicas. Harry estaba seguro de que Voldemort le había aplicado el Avada Kedabra.
Kathleen tras varios minutos intentando y repitiendo lo mismo, lo besó tan suavemente en los labios que un algodón hubiera sido más brusco, y sin soltar el cuerpo de Cedric, dejó salir un grito de angustia, impotencia… dolor. Era más que el dolor en si. Era lo que se siente cuando uno pierde a la persona que ama.
La Kathleen que no estaba junto a Cedric observaba esta escena sin poder dejar de llorar, pero ahora tenía una mano en el corazón.
En cambio Harry, tenía la mirada fija en dónde estaban el Harry y la Hermione del bosque.
Él lloraba sobre su cuerpo inerte al cuál abrazaba fuertemente, como si nunca lo quisiera soltar. Pero ella tenía el mismo gesto que Cedric. Sin vida. Aquél brillo que tenían sus ojos marrones se había borrado dejándolos vacíos, infelices.
El Harry de la escena seguía llorando en el pecho de Hermione. Su llanto era más o igual de lastimero que el de Kathleen. Era el dolor expresado en lágrimas. Era más que eso. Era impotencia, angustia. Era algo que hacía que el corazón de cualquiera se quebrara.
Sin dejar de llorar, se separó de ella y con tanto cuidado como puede hacer una persona impotente, le besó la frente. No una, sino varias veces. Y tras creer que su despedida había sido suficiente, le dio un breve beso en los labios y le dijo "Te amo Hermione y siempre te amaré."
Apoyó su frente en la de ella y siguió llorando tan impotentemente que era imposible no compadecerse de esa escena.
-No.- dijo ahora el Harry que miraba la escena, anonadado.- Yo no puedo perderla. No a ella.
-Hharry…-dijo Kathleen tratando de hablar correctamente mirándolo por primera vez desde que había abierto los ojos- ¿qqué vas a hacer?… no…
Pero ya era demasiado tarde.
Harry estaba corriendo en dirección a dónde estaban los jóvenes y Voldemort, quiénes aún parecían no haberse dado cuenta de su presencia.
La ira y la rabia comenzaron a crecer en él.No podía perderla. No a ella. Su mejor amiga. La única mujer que le había enseñado el significado de la amistad y que con tan sólo simples muestras de afecto, palabras, sonrisas, le había enseñado el significado de la palabra querer. Voldemort no se la sacaría. No, él no lo haría.
Al ver que el Harry de la escena tras decirle aquellas palabras a Hermione que lo habían dejado más confundido de lo que estaba y ver cómo se paraba para ir a enfrentar a Voldemort dejándola a un lado a su mejor amiga, lo habían hecho enojar más de lo que estaba.
-¡NOOOOOOOO! – había gritado sin dejar de correr. Podía escuchar en su cabeza la voz de Kathleen suplicándole que regresara, pero no le importaba en lo más mínimo. Tenía la vista fija en su otro yo que ahora miraba con puro odio a Voldemort, que estaba sonriendo maléficamente tras ver su triunfo en las muertes de Hermione y Cedric.
Eso sí que no se lo iba a permitir.
Tan sólo le faltaban pasos para llegar a ellos, quienes aún no parecían darse cuenta de que él estaba corriendo mientras que Kathleen le seguía el paso gritándole que se detuviera, cuando se chocó contra un muro transparente. Volvió a caminar pero esa pared invisible le impedía el paso. Intentó e intentó otra vez, pero no. No podía pasar.
Intentó buscar su varita pero no la tenía. Gritó otra vez con aún más impotencia mientras con los puños cerrados golpeaba el muro invisible.
-¿Qué demonios…?- pronunció la pelirroja tras ver como Harry golpeaba el aire mientras gritaba de impotencia. En el bosque, su otro yo tras decir otro audible "Te amo Cedric, y siempre lo haré" se había parado situándose al lado de Harry, aunque no por eso había dejado de llorar. En sus verdes ojos no había más que odio, al igual que en los de Harry. Y Voldemort los seguía mirando sonriente, orgulloso, triunfante.
Ése era el tipo que la había atormentado por años en sus sueños y ahí lo tenía. Del otro lado del muro invisible. Ése era el mounstro con quien soñaba la mayoría de las noches de su viday con ese mounstro tenía visiones cuando su cicatriz ardía a más no poder.
Entonces, se unió a los vanos intentos de Harry en atravesar aquél muro invisible, mientras veía como Voldemort pronunciaba lenta y asquerosamente "Vieron ¿Potters? Yo les dije que perderían lo que más quieren. Y he cumplido con mi palabra¿a que no?"
El Harry del bosque tomó a la pelirroja que estaba a su lado de la mano y sin despegar la vista de Voldemort dijo con la voz más fría y llena de ira "Te odio."
Los Harry y Kathleen que estaban del otro lado de la escena ahora se dedicaban en escuchar lo que aquél mounstro les decía a sus otros yo, a pesar de que no habían cesado en sus intentos golpeando aquél muro.
Voldemort miró a los jóvenes del bosque con aquella mirada cargada de odio y sólo atinó a sonreír para luego decir "Ahora no sólo habré matado a la sangre sucia y al otro infeliz sino que…"
"No les llames así" interrumpió la pelirroja, que parecía haberle ganado a Harry ya que estaba pensando lo mismo.
Voldemort volvió a sonreír de aquella forma asquerosa que sólo él sabía utilizar y siguió "… sino que también los habré matado a ustedes."
Ahora el Harry y la Kathleen de detrás del muro comenzaron a sentir un dolor en sus cicatrices muchísimo más fuerte de lo que lo habían sentido alguna otra vez. Harry cerró los ojos por el dolor, llevándose instintivamente las manos a su cicatriz.
Kathleen por su parte se llevó sus manos a su hombro izquierdo, para intentar aliviar un poco el dolor. Ella también cerró los ojos intentando así que el dolor cesara, pero era tan malditamente doloroso… estaba segura que era peor que un Crucio.
Entonces, el dolor para ambos cesó y abrieron los ojos.
Para luego volver a cerrarlos tras ver un rayo de luz verde.
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- ¡CEDRIC¡HERMIONE¡HARRY¡NOOOO! – fue lo primero que dijo la pelirroja tras levantarse con una mano en el corazón, jadeando.
El sueño había sido tan real…lo había sentido tan vivido, que, aún con la mano en su corazón que latía a mil por hora, pegó un salto de su cama para dirigirse a la sala común de Hufflepuff importándole poco si podía despertar a sus compañeras, bajando lo más rápido que sus piernas le permitían.
Llegó allí como un alma que lleva al diablo. Tenía que asegurarse de que estaban bien. Tenía que hacerlo. La imagen de un Cedric sin vida la hizo estremecerse.
Eso no debía pasar porque a pesar de todo ella le quería…y mucho.
Pero entonces¿por qué la Kathleen de aquella escena le había besado y dicho que lo amaba?
Ella lo quería y sabía que le gustaba lo bastante como para empezar una relación, aunque ella no creía amarle. Todavía. Se recriminó a si misma por pensar eso. ¿Qué le estaba pasando?
Decidió dejarlo de lado y seguir caminando. Ella tenía que asegurarse de que estaban bien.
Pero entonces recordó algo y se paró en seco.
Había sido un sueño. Sólo eso.
Se golpeó la cabeza con la palma de su mano aunque no pudo evitar soltar un suspiro de alivio.
Miró en el reloj de pulsera quehabía olvidado de quitarse y se dio cuenta que eran las 3 de la madrugada.
Al llegar otra vez a su habitación, se recostó en su cama sacándose esta vez los zapatos pero sin cambiarse aún para poder descansar un poco, aunque sabía que no podría dormir nada.
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- ¡NO¡HERMIONEE¡NOO!
Ese sueño… no, pesadilla, había sido tan real… aún tenía en su memoria aquella visión de una Hermione inconsciente y él llorando en su pecho. No podía ser real… aquello no debía ser real…
- ¿Hermano, te encuentras bien? – le preguntó Ron desde su cama. No estaba despierto del todo, pero se le escuchaba preocupado.
- Ron… Hermione… ella…- no podía articular frase completa. Todo era una pesadilla pero si… ni siquiera podía pensarlo.
- ¿Le ha pasado algo a Hermione?- ahora su pelirrojo amigo se encontraba al lado de su cama y estaba más preocupado que antes.
- Espero… espero que no- trató de tranquilizarse con sus palabras, pero le era imposible. Él tenía que cerciorarse de que no le había pasado nada… no a ella… pero además en su pesadilla estaban Cedric y Kathleen. Ésta última también veía todo desde "el otro lado del muro". Cedric estaba sin vida, al igual que Hermione. No le agradaba tanto el hufflepuff, pero tampoco le odiaba tanto como para desearle la muerte. Así que también tenía que asegurarse de que él también estuviese bien… Tenía que ser un sueño… no podía ser verdad…- Ron, tengo que ir a verla. A ella y a Cedric.
- ¿A Cedric?-preguntó el pelirrojo tornándose enojado repentinamente y pronunciando su nombre casi con desprecio, aunque no por eso menos preocupado.
- ¡Ron, eso es lo que menos importa!. ¡Pueden estar muertos!. ¡Voldemort puede haberlos matado!. ¡Es que no entiendes?-gritó con impotencia agarrándole por los hombros, importándole muy poco que sus demás compañeros de habitación se despertaran, cosa que ya había ocurrido.
- Harry, sólo fue una pesadilla. – dijo Ron tratando de calmarlo y enfatizando en la última palabra.- ¿Recuerdas aquella vez en dónde quién-no-debe-ser-nombrado hizo creerte que tenía a Sirius cuando no era así?. ¿Y si esta pesadilla tan sólo es algo parecido?
Ron podía tener razón… Recordaba perfectamente aquella vez en la que Hermione le había dicho lo mismo pero a él no le había importado y había actuado sin detenerse a pensar correctamente. Y después… había terminando perdiendo a su padrino. A Sirius.
Quizá que el pelirrojo tuviera a razón, pero él no iba a quedarse de brazos cruzados. Él tenía que saber que ella estaba bien. Y como Potter que era, tercamente replicó:
- Pero Ron… ¡tengo que asegurarme de que Hermione esté bien porque sino…!
- ¿Sino qué?- lo interrumpió el pelirrojo con un atisbo de media sonrisa en su pecoso rostro.
- Porque… porque… - "Porque no podría seguir sin ella. No puedo perderla, no a ella." Pensó, aunque no lo dijo. Tras ver la pícara que su mejor amigo le dedicaba, tomó aire y siguió:- Porque… ¡diablos, Ron!. ¡Es nuestra mejor amiga!. ¡Tú deberías sentirte tan preocupado como yo!
- Sí, pero no.-le dijo mientras rodaba los ojos. Luego de bostezar fuertemente, volvió a hablar mientras se iba a su cama:- me voy a dormir. Mañana me dices si está bien o no. Buenas noches, Harry. ¡Ah¡Por cierto! Ten cuidado con las escaleras del cuarto de chicas- y entonces, no se escuchó nada más, salvo el ruido de cuando el pelirrojo se cubrió con el edredón.
Harry supuso que se había dormido (cosa que comprobó al escuchar un sonoro ronquido por parte de dicho pelirrojo) y cayó en la cuenta de que tenía razón: le iba a ser imposible entrar en el cuarto de las chicas.
Pero al menos tenía que comprobar que estaba allí; sacó su Mapa del Merodeador e inmediatamente buscó "Hermione Granger". El suspiro de alivio que dio fue poco comparado con la enorme felicidad que lo embriagó: el puntito que indicaba el nombre de la castaña se encontraba en la Sala Común de Gryffindor, en su habitación correspondiente.
Cada vez más feliz, buscó también el nombre de "Kathleen Neil" y también se alegró de que se encontrara en su habitación en la Sala Común de Hufflepuff. Pero lo raro de eso era que no decía "Neil", sino que era un apellido medio confuso. Le sonaba a algo como Npoteil o en un momento, un minúsculo momento, le pareció leer Npotter; pero seguramente se debía al cansancio y al hecho de que no llevaba puestos sus anteojos.
Se frotó los ojos y miró al reloj que tenía a su costado, dándose cuenta de que eran las 3 de la madrugada.
Se dispuso a dormir ya que en 7 horas tendría el partido de Gryffindor contra Hufflepuff y a pesar de que sabía que no tendría un sueño muy placentero, cerró los ojos con muchas cosas rondándole la mente; pero más que nada una persona y una frase: "Te amo, Hermione, y siempre te amaré".
¿Qué significaría eso?
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Si, ella lo sabía… tuvo razón cuando pensó en que no podría dormir nada.
La cicatriz no había dejado de latirle en ningún momento, como si quisiera salírsele del hombro.
Sólo había frenado hace instantes cuando el reloj de su habitación comenzó a sonar marcando las 7 de la mañana. En 3 horas sería el partido y ella aún no sabía si Cedric iba a jugar o no… en Cabeza de Puerco le había dicho que si pero después de lo ocurrido… ¡Bah¿Qué le importaba a ella? Sólo iría para ver a Ron y a Harry, además de que el Quidditch era su deporte mágico favorito.
Se duchó y se vistió para la ocasión. El día estaba bastante frío –como era de esperarse ya que era el 13 de febrero- por lo que se puso unos jeans y un sweater color mostaza, similar al de Hufflepuff, y arriba la túnica con el emblema de su casa, aunque para alentar a Ron y a Harry, se ató a la muñeca una cinta roja a la que con la varita le agregó un estampado de leones. Agarró su bufanda y se dirigió hacia su sala común para luego irse al Gran Comedor a desayunar.
Al bajar, se encontró con Cedric, que acababa de ingresar por el retrato que daba a la sala.
- Ah, buenos días, Kath… digo, Kathleen.- le dijo, y le sonrió. Era él; era Cedric. Estaba vivo. Tenía razón… había sido un sueño, una pesadilla. Sintió como en su interior su corazón latía de felicidad. El alivio la embargó por completo y estaba segura de que si no estuviera tan enojada lo hubiera abrazado hasta no sentir los brazos, pero así lo estaba y con la voz más fría que pudo lograr debido a la emoción le dijo:
- Buenos días para usted también, señor Diggory. Con su permiso…-y retirándole la mirada (ya que no podía seguir hipnotizándose con aquellos hermosos mares almendra), pasó rápidamente por su lado para irse lo antes posible, pero antes de que pudiera salir, él la agarró suavemente por un brazo y le dijo:
- Kath, necesito hablarte de…
- ¡Yo no quiero, hablar contigo!-le interrumpió la pelirroja separándose bruscamente de él-¡Tú y yo no tenemos nada de que hablar! Además; para ti soy Kathleen.
- ¡Pero Kath, digo Kathleen, quiero decirte que lo de Cho…-pero la pelirroja no lo escuchaba , ya se había ido, dejándolo solo. -¡nosotros no estamos juntos!- tenía que desahogarse, por lo menos hablando consigo mismo.- ¡Nunca lo estuvimos!. ¡El simple hecho de haber ido a un baile juntos no significa…! Ni siquiera sé por qué me besó o actuó como actuó… Perdón, Kath.
Y entonces, sintiéndose aún más idiota de lo que ya hacía, subió a su habitación para prepararse para el partido que tendría en dos horas y media, dónde seguramente estaría Kathleen.
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Ni bien sonó el reloj indicando las siete de la mañana, Harry se levantó y se duchó tan rápido como pudo. A pesar de saber que Hermione se encontraba en su habitación, se había pasado toda la noche en vela pensando en su mejor amiga, en el sueño, pero sobretodo en aquella frase: "Te amo, Hermione, y siempre te amaré.". Según él sabía, no amaba a Hermione.
La quería, y mucho, y le parecía lo bastante atractiva como para decir que le gustaba, pero eso no era amor. O eso era lo que él creía.
"Por lo menos no todavía" le dijo una voz en su cabeza, que justamente tenía la voz de cierta castaña, mientras bajaba los últimos escalones que le quedaban para llegar a la Sala Común de Gryffindor, donde estaba seguro que ella estaría esperándolo, como siempre.
Entonces bajó y allí estaba sentada en el gran sofá rojo, con sus mechones castaños sobre los hombros, sonriéndole.
Sintió como todo lo de ayer se esfumaba como aire en las manos, dejando paso a una felicidad y alivio inmensos.
- Hola Harry, buenos días. ¿Dónde esta R…?- pero se interrumpió al ver al moreno parado, sin moverse desde que la había visto. Tenía una sonrisa de oreja a oreja, y eso la hizo sonreír un poco más y preguntar- ¿Estás bien? Se te nota muy contento…
- No sabes cuán feliz soy- dijo mientras trataba de que la emoción no le impidiera el habla (ni tampoco que su mejor amiga lo notara) cosa que parecía estar saliéndole muy bien.
- Hermione levantó una ceja y lo miró divertida.
- Harry¿qué ha…?
- ¿Por qué no me levantaste, Harry? – interrumpió el pelirrojo mientras bajaba las escaleras- ¡pensé que ya te habías ido! – entonces se percató de su amiga y agregó mirándola detenidamente – ah, estás bien. ¿Viste, Harry? Yo tenía razón.
- ¿Cómo que yo estoy…? –comenzó la castaña mirando a Ron con preocupación, pero este le hizo un gesto con la mano como restándole importancia al asunto.
No le faltó más que un ceño fruncido y un gesto pensativo en el rostro de su amiga para saber que luego le preguntaría, así que ya tenía que empezar a pensar en cómocontarle el sueño…
- En fin… - comenzó Ron- ¿vamos a desayunar?
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Ya se escuchaban los gritos y vítores desde los vestuarios. Harry estaba seguro de que el partido no tardaría en comenzar, así que tras dar al equipo toda la confianza y seguridad en que tenían muchas posibilidades de ganar, que si jugaban como en las prácticas podrían ganar, el equipo de Gryffindor salió al estadio.
- ¡Miren chicas! – Decía Kathleen mientras los aplausos no se hacían esperar- ¡ahí salieron los chicos, Harry y Ron!
Luna, con su exótico sombrero de león, saludaba a Ron como si nunca lo hubiese hecho en la vida, además de gritarle "¡Buena suerte, Ronnie!. ¡Enséñales a esos tejones quien manda!" mientras este en toda respuesta le sonreía tímidamente, con las orejas un poco coloradas.
Hermione le sonrió a Harry tratando de demostrar conesa sonrisatoda la suerte que le deseaba. El moreno le devolvió la sonrisa y siguió caminando junto a su escoba guiando a su equipo al centro del estadio.
Ni bien Gryffindor se elevó en los aires, apareció el equipo de Hufflepuff y la tribuna rompió en aplausos otra vez.
Kathleen no pudo evitar que sus ojos pasaran por Cedric, que se fijaran en como el mostaza de Hufflepuff hacía un contraste perfecto con los rizos castaños de él… aunque se recriminó por hacerlo, tras escuchar como la oriental Cho Chang tiraba besos imaginarios, entonces dijo mirando a Ron y a Harry "¡Buena suerte chicos! Y por cierto, Ron¡estás divino!" para luego sonrojarse y dirigirle una tímida sonrisa, que éste no tardó en responderle de la misma manera, para luego mirar a Luna que parecía no haberla escuchado, ya que seguía sonriéndole a Ron. Volvió a centrar su vista en Cedric y sonrió satisfecha al darse cuenta de la mirada que éste le dirigía a Ron, así que volvió a centrarse en saludar a los Gryffindors.
- Ojala yo pudiera ser como Ron- intervino Neville, que estaba sentado detrás de Luna y Hermione, mientras ambos equipos se preparaban antes de comenzar- la verdad que es un gran jugador.
- Y una gran persona también – agregó Luna mientras miraba maravillada a su novio.
Neville cerró los puños con fuerza y volvió a sentarse en su asiento sin dejar de observar a Luna, quien quizá para muchos era la lunática de Hogwarts, ahora la novia de Ron Weasley, pero para él, una de las personas más maravillosas que había conocido jamás. La mujer a la cuál amaba.
Todo había comenzado en las reuniones del ED, teniendo ambos 15 años de edad. Al principio pensó que era algo pasajero, pero más tarde se iba a dar cuenta de que no sólo le gustaba, sino que estaba enamorado. No supo el porqué a pesar de habérselo replanteado varias veces, quizá por la forma en la que se la quedaba viendo cuando practicaba los hechizos, o quizá porque nunca podía sacarse su hermosa sonrisa de la mente, o quizá por su espontaneidad, por el movimiento de sus rubios rizos cuando caminaba (o incluso daba saltitos por Hogwarts), en fin, no lo sabía, pero era lo que menos le importaba. Además, ambos eran tan parecidos; de alguna manera, podría decirse que eran como discriminados. Ella por su 'locura' y él por su poca capacidad para los estudios. La gente los evitaba y miraba raro, no tenían muchos amigos, y eran tan imperfectos que eso los hacía perfectos.
Pero si tenía alguna esperanza de poder estar junto a ella, estas habían sido derrumbadas cuando se enteró del noviazgo entre Ron y Luna. Él sabía que ella siempre había estado enamorada secretamente del pelirrojo, pero supuso que si se acercaba más a ella, quizá con su ayuda pudiera olvidarlo, pero parecía que todo no era tan fácil como él lo había planeado. La verdad era que envidiaba a Ron, y mucho. Él tenía a una mujer extraordinaria, valiosa como el oro, y estaba seguro de que si se atreviera a lastimarla, no tardaría dos instantes en ir y romperle la cara. Él sabría que eso la lastimaría mucho, pero él estaría allí para ella, siempre a su lado. Porque el la amaba. Neville Longbottom estaba enamorado de Luna Lovegood.
Cerró los ojos unos segundos tratando de dejar de pensar en aquellas cosas. Al abrirlos, centró su mirada en Luna, percatándose como décima cuarta vez en el día de cuán hermosa le parecía.
- Y si señores- decía Collin Creevey, el locutor del partido – los equipos ya están en los aires, y cuando la señora Hooch dé el aviso, empezará el partido de Quidditch tan esperado: Gryffindor contra Hufflepuff.
Se oyó un gran "PIIIIII", luego una avalancha de aplausos, y en instantes el partido había comenzado.
- ¡Tamsin Applebel, la cazadora de Hufflepuff, agarra la quaffle, se la pasa a la otra cazadora Heidi Macaboy, ésta se la devuelve, Tamsin parece muy confiada en este partido. Se acerca al lado de los Gryffindor, lanza la quaffle pero Ron Weasley es más rápido y evita 10 puntos para Hufflepuff! Ahora Gryffindor tiene la quaffle… ¡CUIDADO KATIE¡Menos mal que estaba Seamus para enviar a esa bludger lejos! … ahora la tiene otra de las cazadoras de Gryffindor, Valerie Frobisher, quién se acerca rápidamente a los aros de Huff… pero Zacharias Smith se la arrebata de las manos da una vuelta completa, tira la quaffle y ¡EMBOCA¡10 PUNTOS PARA HUFFLEPUFF! – la tribuna de Hufflepuff rompió en aplausos – el partido continúa y parece que la snitch aún no ha aparecido. Cedric Diggory y Harry Potter, los respectivos buscadores de cada casa siguen buscando a uno y otro lado del estadio pero parece que… un momento… ¡AHORA GRYFFINDOR TIENE LA QUAFFLE¡LA PEQUEÑA GINNY WEASLEY SE ACERCA A GRAN VELOCIDAD A LOS AROS DEL EQUIPO CONTRARIO… SE PREPARA, APUNTA… TIRA… ¡Y ACIERTA¡10 PUNTOS BIEN MERECIDOS PARA GRYFFINDOR!-ahora era la tribuna de los leones la que estaba aplaudiendo- Que chica maravillosa… en fin, ahora Hufflepuff tiene la quaffle, y se acerca peligrosamente a Gryffindor… pero RON WEASLEY VUELVE A PEGARLE A LA BOLA Y A ENVIARLA AL OTRO LADO DEL ESTADIO, DÓNDE LA AGARRA VALERIE… LE PEGA Y… ¡OTROS 10 PUNTOS PARA GRYFFINDOR¡ESTE PARTIDO SE ESTÁ PONIENDO GENIAL¡SERÍAN 20 PUNTOS PARA GRYFFINDOR Y 10 PARA HUFFLEPUFF! –decía un emocionadísimo Collin mientras los Gryffindors no cesaban en sus aplausos.
Había transcurrido 1 hora y media desde que había empezado el partido y Harry aún no había visto la snitch, cosa que le preocupaba. Se la había confundido con el destello que hicieron elreflejo del sol en los anteojos de la profesora McGonagall yen elleón que Luna tenía en la cabeza, pero la pequeña bola parecía no querer aparecer. Y lo que menos quería era que Cedric la viera primero. Él tenía que ganar. Además, habían trabajado tan duro con el equipo que sería una lástima si perdieran… así que tenía que apurarse.
Y entonces la vio; estaba justo detrás de Ginny, a un poco más de 5 metros de Cedric. El marcador iba Hufflepuff 40 y Gryffindor 190. Le llevaban muchos puntos por delante, tenían una victoria asegurada; pero él tenía que agarrar la snitch.
Entonces, y para confundir a Cedric, realizó la maniobra "Amago de Wronski", fingiendo tirarse en picada hacia el suelo por debajo de Ginny.
- ¡OTROS 10 PUNTOS PARA GRYFFINDOR! YA SERÍAN 200 PUNTOS PARA LOS LEONES Y 40 PARA HUFFLEPUFF… ¿PERO QUÉ ES ESTO?. ¡HARRY POTTER VISLUMBRÓ LA SNITCH!
Podía sentir los "OHHH" de la gente y a Cedric detrás de él siguiéndole de cerca, entonces supo que era el momento y remontó vuelo acercándose lo más rápido que le permitía su escoba hacia donde estaba la pequeña pelota con alas doradas.
- ¡ERA LA FAMOSA JUGADA "AMAGO DE WRONSKI"! PERO… ¡PARECE QUE POTTER SI ENCONTRÓ A LA SNITCH, Y SÓLO LO HIZO PARA CONFUNDIR A DIGGORY!. ¡MUY BIEN HARRY!
Pero Harry ya no lo escuchaba. Estaba muy concentrado en agarrar la snitch… debía estar a unos 150 metros de altura, pero ya sólo lo separaban centímetros de la pelotita dorada… y entonces ocurrió.
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Kathleen estaba maravillada con la hermosa visión de 14 escobas yendo y viniendo, viendo como los bateadores golpeaban a las bludgers para que no golpearan a los jugadores, viendo que lindo que era Ron cuando jugaba. Se notaba que estaba nervioso, pero la visión del sol del mediodía en sus cabellos rojos como el fuego era una visión perfecta… ¿Pero qué estaba pensando?También estaba Harry, que volaba con una destreza increíble… y también estaba Cedric… y aunque lo quisiese negar, el traje le quedaba hermoso. A pesar de estar enojada con él, no podía negarse a ella misma que aún seguía gustándole tanto o más que antes, y eso la enojaba. Entonces volvió a centrarse en Ron y se permitió el poner una sonrisa tonta. Se acordó de lo ocurrido en el baño de chicas y sonrió aún más. Ron la miró por un segundo y también sonrió, aunque no supo si a ella o a Luna, ya que ésta se quedó mirándolo con su conocida cara de soñadora. Y entonces se recriminó a si misma por estar pensando esas cosas… Ron era el novio de su amiga…
Pero de pronto, escuchó que Collin decía: -¡PARECE QUE POTTER SI ENCONTRÓ A LA SNITCH, Y SÓLO LO HIZO PARA CONFUNDIR A DIGGORY!. ¡MUY BIEN HARRY!
Rápidamente volvió a centrarse en Harry y también vio a la snitch. Podía oír como Hermione gritaba eufórica, como la tribuna de Gryffindor se preparaba para aplaudir estruendosamente, a Harry ya sólo le faltaban centímetros para alcanzarla… pero entonces algo ocurrió.
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Harry ya no estaba en el estadio. Estaba frente a un hombre que aparentaba ser más viejo de lo que en realidad era. Tenía sus ropas y rostro sucios y desaliñados. No parecía ser el profesor que era… nadie podría decir que aquél hombre era Remus Lupin.
Entonces Harry vio como Lord Voldemort sacaba su varita, con sus largos dedos blancos, y apuntaba al hombre lanzando maleficios.
Remus sólo se retorcía en el suelo, y trataba de disimular lo mejor que podía el dolor que sentía.
Entonces, el señor Tenebroso habló con su fría voz:
- Dime, Remus¿dónde está la niña?
- ¿Q-qué niña?
- No te burles de Lord Voldemort. La niña. Ambos sabemos perfectamente de quién estoy hablando.
- N-no sé de quién hablas.
- ¡Mientes!-gritó, y volvió a lanzarle otro maleficio.- ¡Si que lo sabes!. ¡Es tu ahijada!
- ¡No, nolo sé!. ¡Y aunque lo supiese no te lo diría!
Entonces Voldemort gritó de frustración y la visión que Harry tenía comenzó a hacerse borrosa… aunque en un momento, le pareció ver a Kathleen del otro lado de la habitación, también observándolo a él.
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Cuando Harry abrió los ojos se encontró a si mismo tirado en el suelo.
Le pesaban los párpados y la cicatriz le ardía tanto que sentía que se le iba a salir dela cabeza.
A su lado estaban Hermione, la profesora McGonagall, Ron y Luna, además de casi todo Hogwarts que aún seguía en las tribunas. Se fijó en el partido, pero ya había terminado. Seguramente, más tarde le explicarían, porque de repente se acordó de su visión y dijo:
- Voldemort tiene a Remus... al profesor Remus Lupin.
Hermione se tapó la boca ahogando un gritito, McGonagall levantó las cejas asombrada y los demás no ocultaron su miedo y sorpresa, aunque lo que más les sorprendió fue lo que dijo Kathleen, quién se agarraba el hombro izquierdo como si le hubiesen disparado:
- ¿Cómo… cómo conoces a mi padrino¿Tú también lo viste?
Notas de las Autoras: ¡CHAN¡¿Remus Lupin el padrino de Kathleen! Y nosotras les decimos que si. Ya que Harry tenía un padrino merodeador, decidimos que Kathleen Potter debería tener un padrino también merodeador, y por eso elegimos a Lupin. En el siguiente capítulo (que aún no está ni comenzado ni nada, ni siquiera hay alguna hoja escrita) va a suceder algo de lo que estamos muy ansiosas con Flor por escribir... ¡LLEGA EL BAILE DEL PROFESOR SLUGHORN! Llega el 14 de Febrero, y con él llega una castaña con un hermoso vestido verde hacia el Gran Salón, donde la espera un moreno también de ojos verdes... tenemos a una pelirroja con un vestido rojo hermoso, que aún no tiene pareja... pero que la va a encontrar, no tengan duda. Además, se van a enterar cómo Harry se salvó (ya que no puede ser que haya caído desde 150 metros de altura y estar intacto), quién es la pareja de Kathleen, cómo es la cara de Harry al ver a Hermione, que siente Cedric cuando ve a la pareja de Kathleen... en fin, vayan preparándose porque va a ser larguísimo.
Muchísimas gracias a la gente que nos dejó review, nos agregó a favoritos, nos puso en alertas...
Gracias a: ESTRELLA KALEIDO,lily potter weasley95, monse evans, nallemit, LilyRiddle86, Lily Jane Granger, Brokenheart Roa, vicky, Harrymione, Lilyan1783, mar (gracias por leer "Una Navidad Especial"), Annabell Potter, goldenyandrak, AtRaM Potter, harryyherms4ever, So-Potter, chic96.
La verdad que nos pone felices el hecho de que les esté gustando tanto esta historia y nos dan muchas ganas para escribir y actualizar :-).
Con respecto a mi otra historia... "Todo Por Una Poción", tengo que pedir infinitas disculpas. El capítulo 13 parece inalcanzable, pero este fin de semana voy a tratar de terminarlo. No les digo en esta semana porque ya empezamos las clases, Flor arrancó en la secundaria (un cambio bastante grande) y yo empecé mi tercer año en la misma. Así que sólo los fines de semana podemos continuar los fics y demás, así que el próximo fin de semana voy a tratar de terminar el 13 capítulo.
En fin, les mandamos un beso y un huevo de chocolate "Online". ¡Ojalá que pasen unas buenas Pascuas¡FELICIDADES:-)
Cuídense mucho... harryherms y Flor.
