Cuartel General de la Legión de Reconocimiento

La lluvia no cesaba, y cada vez aumentaba más la intensidad de la misma, varios relámpagos aparecían en el cielo, dándole un aspecto aterrador a la noche, que además a cada momento se volvía más fría. Sin embargo para dos personas que se encontraban en lo más alto del castillo todo esto tenía poca importancia.

Como si se tratara de algún tipo de magnetismo o de algo mágico, Mikasa no podía parar de mirar los ojos color verde oliva de Levi, ni él podía dejar de mirar los carnosos y rosados labios de la chica, no sabía cómo habían llegado a ese momento, no sabían que era lo que estaban haciendo o a punto de hacer, simplemente no querían separarse el uno del otro.

Mikasa se sentía segura al lado de aquel hombre tan frío, tan inexpresivo, había llorado en su pecho y eso de alguna manera le ayudó a calmar su alma, pero en cuanto levantó la mirada, y vio aquellos ojos, no pudo negar más algo que había estado escondido dentro suyo, algo que sentía cada vez que miraba a su capitán, cada vez que miraba a ese hombre tan atractivo. Le atraía y mucho, le gustaba, despertaba en ella unos deseos que jamás había sentido con ningún otro hombre, ni siquiera con Eren, era pasión... ese deseo que nos hace perder la cabeza a cualquiera...

El capitán se sentía muy atraído hacia la chica de pelo azabache, sabía de sobra que lo excitaba, que le gustaba, en más de una ocasión había soñado con ella, y en sus sueños había hecho de todo con Mikasa. A Levi no le gustaban los besos, se los habían dado, pero para él simplemente, estas muestras de afecto, no eran necesarias. Siempre que había estado íntimamente con alguna mujer, iba a desahogarse y nada más, los besos le parecían innecesarios, o eso es lo que pensaba hasta el momento.

Mikasa nunca había besado, esta sería su primera vez, estaba nerviosa, pero sabía de sobra que era lo que ella quería, lo que ella deseaba, deseaba sentir en su boca los labios de Levi. Poco a poco fue cerrando los ojos y entreabriendo la boca, acercando su rostro cada vez más al del capitán. Levi por su parte no paraba de mirarla, y en su cabeza una pequeña vocecita comenzó a hablarle, era su consciencia. Por un lado sabía que no debía hacerlo, mucho menos con una recluta, estaba muy mal visto, eso sin añadir que él seguramente le doblaba la edad. Además de que estaba convencido, que el beso podría desencadenar en algo más...Pero por otro lado ver ahí a Mikasa, tan atractiva, con la boca entreabierta, tan dispuesta, acercándose cada vez más a él, provocándolo y ver esos deliciosos labios carnosos... hizo que actuara como lo haría cualquier hombre.

No le importó la lluvia, ni lo que estaba correcto o no, simplemente accedió a los deseos de la chica, le agarró de la cintura y le atrajo hacia a él. Mikasa por su parte ya había subido las manos a su cuello. Levi acercó el rostro de la chica al suyo, y sin pensarlo dos veces la besó. El beso fue al principio lento, pausado, Mikasa era una inexperta, por lo que se dejó llevar por su superior, dejó que él la guiara...Comenzaron besándose, sintiéndose el uno con el otro, probando los labios de su compañero. Mikasa le daba pequeños mordiscos a los labios de Levi, que a él de alguna forma le gustaba, el beso fue cogiendo cada vez más intensidad, Mikasa quiso probar algo que había visto varias veces, quería saber que se siente al besar con lengua. Así que tímidamente metió la lengua en la boca de su capitán, este se quedó asombrado por el atrevimiento de la chica, sin embargo le gustó y mucho, dejó que su lengua explorara libremente su boca, y correspondiéndole hizo lo mismo, nunca lo había hecho, pero era una sensación excitante, placentera... deliciosa...

Levi estaba cada vez más excitado, lo notaba, ya que un bulto en su pantalón se hacía cada vez más latente, deseaba a esa mujer, nunca antes había besado de esa manera, Mikasa lo estaba excitando y mucho, no le importaba que se estuviera empapando, que tal vez mañana tuviera un resfriado, que tal vez mañana se arrepintiera de lo que estaba haciendo, necesitaba a la chica, con todas sus fuerzas. El beso era cada vez más y más intenso, Levi había comenzado a besar con más fuerza a la chica, metiendo la lengua hasta el fondo de su boca, mordiendo sus labios, mientras que con la otra mano comenzó a acariciar sus hombros, su cuello...su espalda.

Finalmente agarró con las dos manos la cintura de Mikasa, atrayéndola con fuerza a su cuerpo, no quedando espacio entre los dos.

Mikasa estaba muy excitada, nunca antes se había sentido de esa manera, era increíble lo que le hacía ese hombre, notaba una extraña sensación en su vientre y en su intimidad, notaba que vibraba cada vez que Levi la besaba, sentía un bulto cada vez más grande en la entrepierna del capitán y eso le gustaba, le gustaba saber que podía tener a un hombre excitado, y por su puesto que no se trataba de cualquier hombre, se trataba del soldado más fuerte de la humanidad.

Levi comenzó a besar el cuello de la chica, no quería parar, ya que sabía que si lo hacía toda su cordura iba a volver a él en menos de un segundo, quería disfrutar de ese momento, quería saborear el cuello de la chica como lo había hecho antes con sus labios, estaba demasiado excitado...Sin embargo, algo pasó, algo que no logró entender, de pronto, Mikasa salió corriendo sin darle ninguna explicación. No supo que hizo mal, o que es lo que había pasado en ese momento, se sentía confundido, veía como Mikasa se alejaba cada vez más, pero no la detuvo, si ella se había ido así, sin darle ninguna explicación, es porque tal vez se arrepintió de lo que estaban haciendo... se quedó parado, confundido, mientras la lluvia caía sin cesar, mirando hacia la nada, metido en sus pensamientos... y preguntándose qué es lo que había pasado, para que la chica haya salido corriendo de esa forma...

Mikasa corrió desesperadamente a su habitación, tuvo suerte de que nadie la viera, estaba muy alterada, tenía la respiración agitada, estaba nerviosa y ¿excitada?...entendía lo que había sucedido ahí arriba, todo pasó muy deprisa, había sido su primer beso, y fue mejor de lo que ella esperaba, había sido algo único, nunca pensó que besar a alguien fuera así, con esa pasión con tal intensidad que parecía que se iba a derretir en los brazos del otro, pero entonces, ¿Qué fue lo qué pasó? ¿Por qué salió corriendo? Todavía ni ella misma los sabía, tal vez por miedo a que pudiera pasar algo más, o tal vez porque se sintió más viva que nunca y eso le pareció raro, o tal vez fue la imagen de Eren que le pasó por la cabeza mientras besaba a Levi, lo único que sabía es que ella se tenía que alejar del capitán, ya que si volvían a estar en la misma situación no sabía que podía ocurrir entre ellos dos.

Varios días después...

Tanto Levi como Mikasa se evitaron en los siguientes días, por un lado, el capitán sentía que la chica había herido su orgullo "masculino", no le sentó nada bien que ella le hubiera dejado solo, y más aún después de que todo lo que pasó entre los dos, lo hubiera provocado Mikasa, ya que fue ella la que se acercó a él, fue ella quien lo abrazó, fue ella la que le incitó a que la besara... Pero en el fondo sabía que había una razón por la que Mikasa reaccionó de esa forma, sabía que de alguna forma Jaeger, podría ser la razón por la que Ackerman salió corriendo. Cada vez que pensaba más en el asunto, una sensación de enfado se apoderaba de él. Acaso ¿Estaba celoso de Eren?. No, este sentimiento no era propio de él, no lo podía aceptar, debía concentrarse en la expedición y dejar a la mocosa fuera de todo, debía dejar de pensar en ella...

Mientras que Mikasa pensaba en ese beso todos los días, era una sensación única que nunca había sentido y tal vez eso era lo que más miedo le daba, siempre había pensado que en su mundo no había sitio para la pasión y el amor, pensaba que todo se reducía a matar titanes y a ver morir a gente cercana, pero ese beso, cambió su forma de pensar, no podía negarlo más, tal vez ella estaba enamorada de Eren o eso es lo que creía, pero sentía una atracción increíble por otro hombre, ¿Era acaso una mala mujer, por amar a uno y desear estar en los brazos del otro.. ?

Los días fueron pasando y ninguno de los dos daba su brazo a torcer, ninguno de los dos hablaba del tema, simplemente se veían y hacían como si no se hubieran visto, mirando hacia otro lado... ignorándose completamente.

El día de la expedición había llegado, las cosas con Eren seguían igual, casi últimamente no lo había visto, y cuando lo veía el castaño la ignoraba. Sin embargo, Mikasa estaba tranquila dentro de lo que cabe, ya que habían llegado rumores de que Eren iba a estar todo el tiempo con el Escuadrón de Operaciones Especiales, iba a estar junto a Levi...

Quincuagésima Séptima Expedición más allá de los Muros

Todos los soldados estaban nerviosos, ya que pronto se abrirían los muros, era bastante normal que tuvieran miedo ya que no sabían si iban a regresar con vida. Mikasa estaba junto a Sasha, notaba a la chica patata nerviosa, angustiada, y era normal, era la primera vez que irían fuera de los muros, era la primera vez que iban a estar en campo abierto luchando contra los titanes. Llevaban pocos minutos desde que salieron, pero ya habían aparecido algunos titanes, muchos compañeros luchaban contra ellos, la mayoría salían victoriosos, sin embargo algunos no gozaban de la misma suerte.

Las cosas iban normales dentro en la expedición, bueno si a matar a titanes y ver morir a muchos de sus compañeros se podría decir que era normal. Se vislumbraban del lado derecho de la formación, varias bengalas negras, lo que indicaba la presencia de titanes anormales...a lo lejos estaba la entrada a un gran bosque con arboles gigantes, los líderes de escuadrón dieron instrucciones a todos de que contuvieran a los titanes, pero que no entraran dentro del bosque.

Mikasa rápidamente supo que algo no iba bien, a lo lejos vio como un titán anormal mataba uno a uno a sus compañeros, este titán era una mujer, tenía el pelo rubio, e intuyó que era inteligente, dado que no se comportaba como un titán normal, sus movimientos eran rápidos y además era capaz de contraatacar, sin lugar a dudas de trataba de un humano en el cuerpo de un titán. El titán se dirigió hasta el fondo del bosque, esto dio muy mala espina a la peli negra. Los minutos habían pasado muy deprisa, era casi ya medio día y ellos seguían esperando instrucciones, no sabían que hacían allí sin hacer nada..

Varias explosiones, que provenían del fondo del bosque, sacaron a la mayoría de los soldados de sus pensamientos, estaban desconcertados, asustados, no sabían que pensar, parecía que algo malo había pasado dentro del bosque, Mikasa lo supo de inmediato ya que escuchó un grito, un grito que ya había escuchado antes, se trataba de Eren, que se había convertido en un titán...

Sin pensarlo dos veces, se dirigió hasta el fondo del bosque, no le importó las advertencias de Sasha, tenía que ir a ver a Eren, tenía que saber que había pasado ahí dentro.

Cuando llegó vio algo que la dejó paralizada, Eren estaba siendo comido por el titán hembra, una sensación de terror inundó a la chica, sin embargo, rápidamente reaccionó, y fue tras el titán que parecía cansado después de todo el tiempo que había estado detrás de Eren, una a una iba gastando sus cuchillas, cortando la piel del titán, más todo el esfuerzo no servía para nada, ya que el titán hembra podía endurecer partes de su cuerpo a placer...

Eren no le dirigía la palabra, le había tratado mal, le había roto el corazón, sin embargo él era su amigo, su familia... no podía dejar que muriera así, no podía perder a una de las personas que significaban tanto para ella, con toda su fuerza intentaba parar al titán hembra, pero no podía, pronto saldrían del bosque y no la podría alcanzar, estaba furiosa, veía como iba perdiendo a Eren poco a poco...

Una mano sujetó la capa de la chica, no dejándola continuar con sus movimientos, intentando que se calmara, Mikasa giró la cabeza para encontrarse de frente con la persona que la estaba sujetando.

-Tranquilícese Ackerman-

-Es Eren, el titán se lo ha comido- dijo Mikasa preocupada

-¿Está muerto?- preguntó Levi

-¡Claro que no!, el titán lo introdujo con cuidado en su boca, su intención es secuestrarlo, de lo contrario se lo habría comido en el momento- dijo Mikasa

-Vamos a apostarlo todo a que está vivo, yo lo derribaré, tú distrae su atención- dijo Levi dándole ordenes a Mikasa.

Los dos Ackerman trabajaron en equipo, Mikasa por su parte distrajo al titán hembra, mientras que Levi hizo honor a su apodo, Mikasa lo miraba asombrada al ver la gran agilidad que tenía el hombre a la hora de cortar la carne del titán, sus movimientos eran muy rápidos, tan rápidos que el titán no tuvo tiempo para endurecer la piel. Podían matarla, podían acabar con ella en ese instante, o eso es lo que Mikasa ingenuamente pensó.

Sin obedecer a los consejos que le había dicho Levi, Mikasa se lanzó directamente al cuello del titán, sin embargo este ya sabía de las intenciones de la chica, estaba esperando a que le atacara, para aplastarla con su puño, en cuanto ella se acercara lo suficiente. Levi leyó perfectamente las intensiones del titán. Por lo que cogió a Mikasa de la capa para evitar que se arriesgara a una muerte segura. Aunque consiguió frenar en seco a la chica, no pudo evitar apoyar el pie de mala manera. Por lo que su tobillo se lastimó, doblándose en el acto, hizo un gesto de dolor, pero se concentró en su objetivo: rescatar a Eren Jaeger.

Con un ágil movimiento cortó encima de la mandíbula del titán, haciendo que este en el momento abriera la boca. Dejando a su rehén a la vista, agarró al joven y se fue de ahí con un rápido movimiento. Hizo que Mikasa le siguiera y poco a poco fueron perdiendo de vista al titán hembra que se había quedado sentada, cansada de todo el esfuerzo, y con unas lágrimas cayendo de sus ojos.

Fin de la expedición

Levi estaba destrozado, había muerto todo su escuadrón, y centenares de soldados, en medio día, ya que habían salido por la mañana y al atardecer ya estaban regresando con muchas bajas...El dolor en su tobillo era cada vez más intenso, le dolía mucho, pero aún más le dolió, ver como la gente se acercaba a preguntar por sus familiares, por sus parejas, amigos e incluso por sus hijos, que les podías decir a toda esa gente que había muerto fuera de aquel lugar, ni siquiera tenían sus cuerpos, no había ninguna forma de calmar el dolor que sentían, se sentía tan impotente, tan solo...

Cuartel General de la Legión de Reconocimiento

Habían pasado varios días desde que perdió a su escuadrón, la fractura de su tobillo no habían hecho más que empeorar y pronto deberían ir a otra expedición, sin embargo Levi no podía ya que no se había recuperado del todo. Hanji le había dicho que no que caminara, que guardara reposo, le había dado varios medicamentos para el dolor, le había dicho también que era bueno que se diera masajes para mejorar la circulación. Todo esto lo hacía, sin embargo, no notaba mejoría.

Eren Jaeger se había salvado, y como siempre su fiel "amiga", no se había separado en ningún momento de él. No le gustaba para nada la cercanía de esos dos, no quería que ella estuviera cerca de él. Pero poco podía hacer ya que a pesar de que trabajaron en equipo para rescatar al joven titán, no se habían vuelto a dirigir la palabra. Después de que habían vuelto de la capital, había evitado el contacto con todo el mundo, incluso con Hanji y con Erwin, no lo quería aceptar, pero en el fondo sabía que su corazón estaba destrozado, que se había roto en mil pedazos, sabía que recuperarse cada vez costaba más, sabía que había perdido otra vez a su "familia" a su escuadrón, a sus amigos...

Mikasa era consciente de la depresión que atravesaba su capitán, no lo había visto por los pasillos ni en el comedor, no sabía que hacer para que se mejorara, había estado muy pendiente de Eren, aunque este le seguía tratando de la misma forma. Mikasa quería de alguna manera, acercarse a Levi, agradecerle por todo lo que había hecho por ella y por Eren, brindarle unas palabras de ánimo. Y en el fondo de su ser quería verlo, quería estar cerca de él. Se dirigió a la cocina y aprovechó que nadie se encontraba en ella para cocinar algo.

"Cogió prestado" unas patatas, algunos huevos y unas hojas de té, era muy buena cocinera pero en está ocasión todo tenía que quedar perfecto, aunque era una comida sencilla, era lo mejor que tenía en ese momento. Cogió las hojas de té y las utilizó de inmediato en un agua que tenía hirviendo. Con la comida ya hecha, se dirigió a una habitación en la que ya había estado antes, caminaba despacio, no querían que nadie la viera, menos aún con comida, ya que al haber tanta escasez, el robar comida era algo que estaba penado con pasar un día de encarcelamiento en una celda.

Cuando por fin llegó a su destino, llamó a la puerta varias veces esperando alguna contestación, pero no hubo respuesta. Al no recibir contestación, Mikasa entró en la habitación, con mucha cautela. La habitación estaba oscura, apenas se veían los muebles, parecía que no había nadie dentro de la misma. La chica de pelo azabache, aprovechó para dejar lo que traía en las manos encima de la mesa. Se dispuso a salir, sin embargo escuchó una voz detrás suyo.

-¿Qué haces aquí?- dijo aquella voz fría que ya era conocida por Mikasa.

Continuará...

Muchas gracias a todos y todas por sus comentarios, espero que la historia os esté gustando, dejarme vuestros comentarios. Un saludo y hasta el próximo capítulo.