Capítulo 7
Advertencia: Contiene un poco de lemon.
Al día siguiente por la tarde, Shinichi y Conan volviron al rancho de Paolo mientras que Kogoro y Eri se quedaban en la casa cuidando de Ran. Nada más llegar, Conan se dirigió a la cuadra de Trébol, que le recibió soltando relinchos de alegría.
Conan: Hola, Trébol. ¿Cómo estás?
El semental agachó las orejas en señal de tristeza y Conan no tardó en pensar que algo no iba bien. De repente, apareció Rose.
Rose: Buenas tardes, Conan. ¿qué haces aquí?
Conan: Vine con mi papá a investigar.
Rose: Entiendo. Oye, ¿sabías que Trébol te echaba de menos?
Conan: ¿De verdad?
Rose: Sí, me parece que tienes el don.
Conan: ¿Qué don?
Rose: El de escuchar a los animales, me di cuenta cuando vi lo bien que te llevabas con el caballo.
En ese momento, la chica recordó un triste momento de su infancia.
Flash back
Una niña de pelo castaño estaba sentada en uno de los asientos de la comisaría de policía. De repente, un hombre elegante salió de la ala de interrogatorios y se acercó a la pequeña.
Paolo: Lo siento, Rose. Seguimos sin tener noticias de tu padre.
Rose(llorando): Pero debemos seguir buscando, papá no desaparecería así como así.
Paolo: Bueno, mientras que tu padre no aparezca, yo cuidaré de ti.
Fin del flash back
Rose(pensando): Aún sigo sin saber nada de mi padre. Él también tenía el don, me pregunto dónde estará.
Shinichi paseaba por el rancho buscando algo que le resultara sospechoso, pero no había nada.
Shinichi(pensando): Hay tantos lugares donde esconder un arma, ¿pero por dónde empiezo?
De repente, vio una puerta entre abierta de la que salía un extraño hombre vestido de negro.
Shinichi: ¿Trabajas aquí?
¿?: Ehhhh, sí.
Shinichi: ¿Qué cuarto es del que acabas de salir?
¿?: El cuarto de los trastos, ahí se guardan las cosas que ya no sirven. Bueno, adiós.
Shinichi(pensando): Este tipo no trabaja aquí, al menos como mozo. Va demasiado elegante, y además, ¿qué hacía en el cuarto de los trastos si ahí no hay nada importante? O quizá sí...
El chico entró en la habitación, allí había montones de arreos rotos y muebles desgastados. Shinichi rebuscó entre los objetos, pero encontró nada.
Shinichi(pensando): ¿Qué será lo suficientemente importante como para esconderlo aquí? Un lugar así es perfecto para ocultar una prueba, pero si no hay nada, ¿qué hacía ese hombre en este cuarto?
Mientras, Paolo estaba sentado en su escritorio fumando un puro. Al cabo de un rato miró por la ventana y vio a Rose sacando a pastar a Trébol, seguida por Conan. El italiano miró con odio a ambos, sobre todo a Rose, cuyo padre, William Tawny, estuvo a punto de estropear sus planes, pero resultó no ser más que un pequeño bache que fue fácil de eliminar. En ese momento, alguien tocó a la puerta.
Paolo: Pase.
Shinichi: Con su permiso, señor.
Paolo: ¿Qué quiere ahora, Sr. Kudo?
Shinichi: Mire, acabo de ver a un hombre vestido con traje elegante en el cuarto de los trastos, ¿no le parece sospechoso?
Paolo: No, ese hombre es mi socio. Ayer le dije que dejase una silla de montar desgastada en ese cuarto.
Shinichi: ¿Entonces por qué me dijo que trabaja aquí?
Paolo: ¿Dijo eso?
Shinichi: Sí.
Paolo: Eh… eso es porque viene tantas veces que le parece que trabaja en el rancho.
Shinichi: Ya veo.
Paolo: Bueno, creo que debería irse ya.
Shinichi: De acuerdo. Hasta la vista.
Cuando el detective salió del despacho cerrando la puerta tras de sí, Paolo apagó el puro mientras esperaba noticias de su superior, Walter. De repente, su móvil sonó.
Paolo: ¿Dígame?
Walter: No ha sido fácil, pero ya nos deshicimos de la brocha, puedes estar tranquilo.
Paolo: Muchas gracias.
Walter: Recuerda lo del concurso. No olvides darle la droga al caballo.
Paolo: Sí, señor.
El italiano colgó el teléfono y pensó en cuál sería el caballo elegido para la competición de Osaka que se celebraría en pocos días.
Al llegar a la cabaña, Shinichi les dio las gracias a sus suegros por cuidar de Ran.
Kogoro: No ha sido nada, pero como no la cuides bien te mataré, ¿entendido?
Shinichi: S… sí, señor.
Por la noche, el matrimonio Mouri se marchó y Ran mandó a Conan que se fuese a la cama. Al cabo de una hora, Shinichi fue a ver si el niño estaba dormido y después se fueron a su habitación.
Shinichi: ¿Estás segura, cariño? No quiero hacerle daño al bebé.
Ran: Cuando estaba embarazada de Conan dijiste lo mismo y no ocurrió nada.
Shinichi: Como quieras, pequeña fiera.
El chico se acercó a su mujer y la besó apasionadamente, a lo que ella respondió. Shinichi la fue empujando suavemente hacia la cama mientras la seguía besando, poco después sus cuerpos comenzaron a sudar debido a la pasión y se quitaron la ropa. Su sangre se iba desbocando minuto a minuto, y al final, cuidando de no lastimar el vientre de Ran, Shinichi entró en ella. Durante todo ese tiempo, el deseo y el amor llenaron sus mentes, haciéndoles olvidarse del terrible caso que se estaba investigando hasta que el placer de ambos se consumió. La pareja se relajó en la cama, respirando entrecortadamente y empapados en sudor. Mientras, Conan dormía tranquilamente, soñando que sus padres habían comprado una casa rural y que Trébol vivía con ellos. El pequeño también soñó que jugaba con una niña que tenía el peinado de su madre y el pelo negro, como el de su padre. ¿Tal vez estaría soñando el futuro?
Nota: Las mujeres embarazadas pueden tener relaciones sexuales hasta el séptimo mes de gestación.
