Capitulo 6: Origins, Part 2
Calmar a Emily no había sido una cosa fácil, de hecho, Dayu había tenido que dormirla con un té medicinal que Mia, ella y Summer le habían obligado a tomarse ante la antenta mirada de Dekker y los demás muchachos.
Aunque la verdad era que ella quería golpear y buscar el cuerpo de Mike tanto como Emily, pero por desgracia, no podía hacerlo.
Dekker ya estaba rastreando con su mente cada punto de la casa y alrededores en busca del Nightlok que se podía haber llevado a Mike y dejado el rastro del agua sanzu tras él.
Pero no había nada, absolutamente nada y eso verdaderamente la aterraba, ¿habría encontrado Xandred una nueva manera de entrar en su casa?
Esperaba que no o todos estarían perdidos.
-Lauren...-dijo Antonio.-...tu hermano y los demás queremos hablar contigo.
Ella se giro para ver al Ranger dorado, Antonio parecía agotado y no podía culparlo, él había intentado ser fuerte por los demás y cuando por fin había conseguido disculparse con su amigo, se lo habían llevado de su lado otra vez.
-Vamos...-dijo ella.
Entro en la sala donde los RPM Rangers se sentaban en las sillas y los samurais en el suelo, menos Mia, que sostenía a Emily en dos sillones mientras la samurai amarilla dormia.
-Lo siento.-dijo a Emily al pasar a su lado.
La Ranger amarilla murmuro algo que Lauren no fue capaz de escuchar bien antes de que siguiera su camino y se sentara entre Jayden y Ji.
-Querias hablar conmigo...-dijo ella.
-Si.-dijo Jayden.-...dijiste cambio de color en mi memoria antes de salir a pelear, ¿que querías decir con eso?
Ella no pensaba que fuera una buena idea hablar de aquello, era un episodio doloroso en sus vidas y aunque después había conocido la verdad, no había tenido corazón de contarsela a Mike.
No quería verlo sufrir más...
-Creo que tenemos que pensar en recuperara el cuerpo de Mike.-dijo ella.
-No podemos hacer nada por él ahora.-dijo Kevin.-...no tenemos pistas ni nada que nos diga por donde empezar, así que hasta que lo que se llevo el cuerpo no aparezca no podemos hacer nada.
Tenía razón y por muy poco que le gustara no le quedaba más alternativa, aunque estaba empezando a cansarse de tener que ser portadora de malas memorias, pero así había sido su vida.
-Esta bien...-susurro.-...pero que sepais que os adverti.
Flashback
Solo habían pasado un par de días desde que Mike volviera con ellos, había intentado que fuera lo más comodo para él, pero sabía de sobra que él no quería estar aqui.
Él quería estar con su equipo, uno que no lo quería por error.
-Todo se arreglara.-dije.-...cuando sepan la verdad ellos reaccionaran...
-Deja de darme esperanzas.-dijo él.-...da igual que sepan la verdad, Lauren, no confiaron en mi y eso me duele más que sus palabras.
No podía discutir eso y todavía me costaba creer que Jayden y los otros hubieran dicho esas palabras, los había estado observando por meses y sabía que ellos estaban muy unidos.
Supuse que Dekker realmente no les caía bien.
-Yo puedo ir.-dijo Dekker.-...no quiero tener que deberte nada, hablare y...
-¡Da igual lo que hagais!-dijo Mike.-...no estoy enfadado, estoy dolido y aunque vayais ahora no arreglareis nada.
Dekker se quedo en silencio, nunca lo había visto en ese estado pero parece que le había dado la razón a Mike y estaba sorprendida por no ver en Dekker ninguna señal de ataque por el grito.
Estaba totalmente tranquilo.
-Se arreglara, samurai.-le dijo a Mike.-...tienen corazón y verán la verdad.
Mike simplemente asintió y comenzó a marcharse cuando Urumasa comenzó a brillar, no solía hacerlo a no ser que fuera un ataque muy poderoso o inminente y por eso parte de mi se asusto.
¿Y si era Xandred de nuevo?
-Vamos...-dijo Mike.
-¿Como?-pregunte.
Mike me miro sacando su samuraizer y sonrió un poco mientras caminaba por delante de todos.
-Estoy dolido y herido, pero todavía puedo patear unos Moogers.-dijo él.
-Pero Mike, los Rangers...-dije yo.
-Yo soy un Ranger, mi deber es proteger la ciudad, ¿vienes?
Por primera vez alguien me trataba como un compañero Ranger, no es que no apreciara la protección de Dayu y Dekker, pero siempre había estado protegida por ser quien sellara a Xandred y estaba cansada.
Quería luchar, quería ayudar...
-Vamos.-dije.
-Lauren...-murmuro Dekker.
Mire a Dekker, Dayu me dio un pequeño abrazo antes de que la gran mano de Dekker me diera un suave golpe en la cabeza y me hiciera mirarlo a los ojos.
Era como ver a mi padre dandome un consejo sobre la vida y ser samurai.
-No te rindas y patea esos traseros, yo estare a tu espalda.-dijo Dekker.
Sonreí y asentí antes de correr con Mike a la ciudad, donde, como él decía, patearíamos a unos cuantos Moogers.
Aunque estaba más tranquila sabiendo que Dekker estaría allí con nosotros, no podía quitarme un sentimiento raro de mi estomago.
-Ahí estan...-me susurro Mike.
Desde donde estabamos, podíamos ver a los demás Rangers e incluso a Ji peleando contra algo parecido a un robot que no me sonaba nada a ningún Nightlok que hubiera estudiado.
-No parece un Nightlok.-dije.
-Porque no lo es.-dijo Mike.-...parece un robot.
Mike salió de su escondite, listo para ayudar a sus compañeros y abrió su samuraizer listo para él combate.
-¡Adelante Samurai!-grito Mike.
Le seguí rápidamente transformandome en samurai, un traje identico al de Jayden pero con falda.
-Quedate por aqui.-dijo Mike.-...no pueden verte, ¿recuerdas?
Asentí sin ganas, pues solo podría tener Moogers para mi si venían aqui y parecían muy entretenidos con los demás Rangers y Ji.
-¿Entonces?-pregunte.
-Ve a ayudar a la gente, ponla fuera de peligro.-me sugirió él.
De la nada, varios Moogers aparecieron delante nuestra bloqueando la visión de lo que pasaba con los demás Rangers y comenzaron a atacarnos.
-Parece que al final tendré mi sesión de Moogers.-susurre.
-Rápido, tenemos que llegar.-dijo Mike.
Los golpeamos mano a mano recibiendo unos cuantos golpes en el camino pero no importaba, no si conseguía que Mike llegara hasta Jayden y los otros.
Por desgracia, los Moogers no fueron lo único que apareció...
-Que es eso...-susurro Mike.
-¡Los Rangers!-grite yo.
Mike y yo miramos como los Rangers y Ji se quedaban debajo de un gran agujero creado por el robot, un agujero oscuro que parecía querer comerselos.
-¡Jayden!-grite.
No podían verme, no era el momento, pero el miedo por mi hermano paso todas las prohibiciones, no podía perder a la única familia que me quedaba.
-¡No!-grito Mike.
Mike corrió hacia ellos antes de que pudiera detenerlo, pero ya era demasiado tarde, el robot, Ji y los Rangers habían desparecido por el agujero sin dejar rastro.
Y casi pude sentir mi corazón caer al suelo con un fuerte golpe.
Mire a Mike con lágrimas en mis ojos, había vuelto a su estado civil y estaba arrodillado justo en el lugar donde Emily había estado minutos atrás.
Sabía lo que pensaba, el dolor de su desconfianza no era nada comparado con aquel nuevo dolor.
Me acerque con la intención de arroparlo pero Dekker me detuvo y me hizo un gesto de negación con la cabeza mientras me abrazaba.
-No puedo sentirlos, Lauren.-me dijo.-...no estan en este mundo...
Yo también volví a mi forma civil, incapaz de seguir llevando el color de mi hermano y me acurruque contra Dekker, incapaz de aguantar mis propias lágrimas.
Mi hermano había desparecido de este mundo, mi única familia y Ji, que por muchos años había sido mi cuidador y los Rangers, amigos que jamás conocería...
Todos, los había perdido a todos...
-Lo siento, Lauren...-susurro Dekker.
Fije la mirada en Mike que tenía los dedos clavados en la Tierra mientras lloraba como un niño al que acabaran de separarlo de su tesoro.
Yo no era la única que había perdido, él también...
-Dejame Dekker...-susurre.
Él lo hizo y me acompaño hasta que pude arrodillarme al lado de Mike y lo abraze mientras lloraba dejando mis propias lágrimas caer sobre el suelo y su camisa.
-Libera tu rabia, Mike...-susurre en su odio.
Y lo hizo, se sepro de mi y se levanto del suelo, gritando y golpeando todo, creando una tormenta de hojas que Dekker detuvo con Urumasa y finalmente cayendo al suelo de nuevo.
-Chicos...-susurro.-...Emily...
Su sola voz rompió un poco más mi corazón, parecía tan derrotado, tan solo que tuve que abrazarlo de nuevo para poder sostenerme a mi misma.
-Lucharemos por ellos.-susurre a Mike.
-Ya no me importa luchar...-dijo él.-...solo quiero morirme...
Y, por primera vez desde que empezara a entrenar para sellar a Xandred, me di cuenta que quizá perder no parecía tan malo después de todo.
Si ya no teniamos nada para luchar, ¿de que serviría?
Fin Flashback
-Eso fue cuando fuimos transportados a otra dimensión.-dijo Antonio.
-Lo se, pero en aquel momento pensabamos que el monstruo se había destruido a si mismo para destruiros a vosotros y bueno...-murmuro.-...no creo que tenga que explicar en que estado estabamos.
Jayden abrazo a su hermana y le dio un beso en la cabeza cerrando sus ojos, imaginandose como se habría sentido él en el lugar de ella y Mike.
Era horrible...
-Así que todo esto en parte fue mi culpa...-suspiro la Dra.K.
-¿Que?-pregunto Lauren.
-Yo cree el portal para devolver a Cogg a su mundo e intentar destruirlo con lo que quedaba de Venjix.-murmuro.
Lauren la observo largo rato, podría estar enfadada, debería estarlo porque ella era la causante del dolor más grande de Mike, pero la verdad era que no quería odiarla.
No tenía fuerzas para odiar a nadie más.
-Esta bien, no fue tu culpa...-murmuro Dayu.-...la verdad es que nosotros tenemos parte de de culpa en el dolor de Mike.
Para entonces ya estaba despierta y, aunque parecía más tranquila, Lauren podía ver la falta de vitalidad en sus ojos.
-¿Que quieres decir?-pregunto Flynn.
-Nosotros descubrimos que estabais vivos.-dijo Lauren.-...pero jamás supimos donde o si podriais volver, así que decidimos no contarselo a Mike.
-¿Porque?-pregunto Dillon.-...tenía derecho a saberlo.
-¿Y si no hubieran vuelto?-le pregunto Dekker.-...ya había pasado un año y no teniamos nada más, han pasado dos hasta que han vuelto, ¿que hubiera pasado si hubieran muerto en tu dimensión?
-Esperanzas para nada...-murmuro Summer.
-Eso es.-dijo Dayu.-...por eso guardamos silencio.
Emily se levanto lentamente del asiento y camino lejos del grupo, no quería escuchar más cosas dolorosas ni del pasado, quería un presente.
Un presente con Mike.
Salió al jardín y se dió cuenta que las plantas del Mentor habían crecido, los arboles estaban llenos de vida e incluso había un par de animales jugando alrededor de un pequeño lugar habilitado para ellos.
-Vaya...-susurro Ji detrás de ella.-...no me había fijado en esto.
Lauren salió delante de ellos, lo que para ellos era muy nuevo para ella era su hogar, su única compañia.
Era su casa, la que ahora compartía.
-Esos caballos son regalo de tus padres...-le dijo a Emily.-...las monturas y los trajes de combate son de Serena y los amuletos son de la familia de Mia, nos los enviaron por Navidad.
-¿En serio?-pregunto Mia.
-Ellos conocieron la verdad poco después de vuestra desaparición y nos apoyaron con todo lo que podían.-dijo Lauren.
-¿Técnicas de ataque?
Kevin leyó el titulo del libro que había cogido del cuarto de Mike donde habían estado antes los regalos que Dillon y Ziggy habían cogido para ellos.
-Tu padre...-comentó Lauren.-...y mi entrenador Zazu, nos envió un juego de espadas totalmente nuevas, cortesía de los mejores amigos de los Shiba en Taiwan.
-¿Todos saben lo que paso?-pregunto Jayden.
-Claro, no es normal que desparezcan cinco Rangers y su mentor, ¿sabes?
Emily se acercó a los caballos y los acarició sintiendo la calidez del animal entre sus manos, sonrió al reconocer al potrillo que ella había visto nacer cuando era niña y había prometido que iba a ser para ella.
Y su hermana, la yegua más hermosa de su granja...
-Serena siempre tuvo buen gusto.-susurro Emily.-...por no hablar de mama y papa, os dieron los mejores caballos.
-Tus padres y tu hermana dijeron lo mismo al conocer a Mike.-murmuro Lauren.
Emily sonrió un poco dandole tranquilidad a Lauren cuando el pequeño perro que Mike había comprado para ella comenzó a rodar sobre si mismo y a saltar a su alredor hasta que Emily lo cogió en brazos.
-¿Que te pasa pequeñin?-pregunto Emily.
El perro lamió su cara y ladró haciendo recordar a Lauren que todavía tenía varios regalos que dar a los Rangers.
Incluso al equipo que iba a ayudarlos.
-Volvamos dentro.-dijo ella.-...es hora de los regalos.
Y, siguiendo la sombra de una felicidad que sabía que no iba a durar mucho tiempo, decidió que, como Mike siempre decía...
Es mejor un momento de felicidad que nunca haberla conocido.
