Ladies and Gentlemen!
Lamento la tardanza, se supone que desde el domingo iba a subir el capítulo pero por algún problema personal, había decidido subir el capítulo ayer lunes.
Pero con lo cansada y luego enferma como ahora realmente estoy. Pues realmente no tenía ganas de subirlo. Con suerte sólo faltaba la última parte por escribir y luego para editarlo, bueno, me tarde un poco más. Pero bueno, aquí está el capítulo que faltaba y realmente espero que les guste.
It's time to read!
It's showtime!
Aclaración: Yu-Gi-Oh! VRAINS no me pertenece. Es propiedad de Kazuki Takahashi. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias.
Kusanagi miraba con extrañeza a Yusaku. Era normal que ella, al menos cuando atendía a la clientela, estuviera con una sonrisa en su rostro, sin embargo, la sonrisa que tenía ese dia no era de aquellas falsas que ella daba, era una sonrisa que podía decir, literal, deslumbraba. Incluso se sorprendía de la amabilidad de la misma y de las pequeñas risas que solía soltar cuando sus clientes le contaban sobre algo.
Valla que tenía un gran cambio desde que empezó a salir con Ryoken. Claro, él como buen adulto responsable lo sabía, Yusaku se lo había contado el día que llegó un poco tarde a la casa, su felicidad era muy notoria y para que negarlo, le rodeaba un aura rosa con muchas cosas cursis cada que se hablaba de él. ¿Como regañar a una adolescente que siempre luchaba por su felicidad? Bueno, no tenía otra palabra que decir más que la apoyaba plenamente en las decisiones que ella tomará y que el estaría ahí para ella por si sucedía algo malo.
No pudo evitar soltar una risa al ver el rostro asustado de los clientes, Ryoken les miraba de mala manera pero cuando volteaba Yusaku, fingia que hacía su tarea y sólo la saludaba cuando ella se le quedaba observando.
Hasta ese punto se sentía como el hermano mayor que siempre fue, realmente cuidaba bien de Yusaku y así sería hasta que la chica decidiera más adelante.
-¡Hey Yu! -Kusanagi le gritó para mostrarle el plato de comida.- Es hora de tu descanso
-¡Ya voy! -Grito la nombrada.
Vio a la chica caminar y quitarse el delantal en el proceso. Se acomodó su coleta alta y sólo dejo colgando en su brazo el delantal. Kusanagi no pudo evitar soltar una risa, ahora se veía más femenina que días y años pasados. Estaba bien para él, al final en cuenta, aún era una mujer que le tendría que gustar vestirse para alguien que ella quisiera.
-Dile a Ryoken que deje de estudiar y que coma un poco -Kusanagi le guiño el ojo, Yusaku se sonrojo.- Es importante comer y prestarle atención a su novia
-¡Kusanagi-san! -La chica grito sonrojada.
-Mejor vallan a comer o se enfriara
Yusaku tomó el plato de dos perritos calientes como las dos bebidas que le había ofrecido. La vio caminar a una mesa un poco alejada donde se veía a Ryoken con una laptop en la mesa. Cuando la chica llegó, lo dejo a un lado y le ayudo con las bebidas, pronto los vio a ambos sentarse y comer con una sonrisa.
-La adolescencia... -Fue lo único que susurró Kusanagi antes de que le interrumpieran con una nueva orden.
Sin duda apoyaría a "Yu-chan" en su nueva felicidad.
.o.
Yusaku no podía evitar aquel sentimiento llamado felicidad que le inundaba. Incluso se sorprendió de la amabilidad con la que trató a los clientes, siempre era amable con ellos pero hoy al parecer se excedió un poco más que varios se lo hicieron notar. Aunque era un poco raro que después los clientes la miraran un poco raro y más si se trataba lo que estaba detrás de ella. Cuando ella volteaba veía a Ryoken haciendo su tarea en la laptop y cuando sus miradas chocaban, bueno, el la saludaba. ¿Acaso había otra cosa mala detrás de ella? Olvidó aquello cuando atendía a los clientes.
¡Como no estar feliz cuando tenías a alguien con quien compartir momentos! Sólo habían pasado unos cuantos días desde aquello, desde el día en donde aquel tranquilo parque ambos empezaron a salir y realmente se sorprendió del gran cambio en su rutina. Una gran sonrisa apareció en ella cuando Ryoken la acompaño hasta su casa, por lo ya tarde que ya era en ese día, y antes de despedirse, el chico volvió a darle un beso en la frente. Se despidió con una sonrisa y aunque no quisiera, le costó separar sus manos, era como si habían sido pegadas como los imanes.
Ese día espero hasta ya no verlo por la calle para al fin meterse a la casa y contarle las buenas noticias a Kusanagi.
Sin duda eso había sido tierno. Yusaku no pudo evitar sentirse un tanto especial, hace tiempo que no sentía ese adorable hormigueo en sus mejillas ni mucho menos las mariposas revoloteando en su estómago. Le agradaba que Ryoken en ningún momento le preguntara sobre su pasado. Realmente apreciaba que el chico prefería hablar sobre alguna que otra cosa, como lo que hizo en clases, de lo que le gustaba e incluso veían y escuchaban algunas canciones.
Descubría muchas cosas de él como le estaba permitiendo que descubriera cosas de ella.
-¿Acaso eres una duelista?
Yusaku por poco y se atragantaba al escucharlo hablar sobre ello. Tuvo que dejar su perrito caliente y tomar la bebida que Ryoken le ofreció para aclarar la garganta. Después de estar tosiendo un poco y con ayuda de Ryoken, el cuál le daba unas cuántas palmadas en la espalda, lo miro.
-Era una duelista -Habló con una sonrisa nostálgica.- Hace tiempo los duelos eran mi pasión, quería convertirme como aquellos duelistas legendarios que se hablan en los libros de historia pero una tragedia me sucedió hace tiempo y los deje hasta hace unos meses -Suspiro mirando los monitores de la plaza, donde había un duelo entre duelistas carismáticos.- Decidí unirme a un grupo escolar y estoy regresando a los duelos por así decirlo, tal vez así yo pueda sentirme mejor
Ryoken se sintió culpable. Hizo una mueca de disgustó y sólo miro a Yusaku. ¿Que hubiera pasado en ese entonces si la hubiera rescatado antes o después de aquella tragedia? Tal vez hubiera sido bueno e incluso tuviera una mejor relación sin tener que estar ocultando todo lo que ambos vivieron. Para su desgracia el hubiera no existía, las cosas ya estaban hechas y el vivía con aquel tormento.
¿De otra manera hubiera conocido a Yusaku? Bueno, aún seguía la discusión sobre eso, tal vez ya fueran grandes amigos pero probablemente no sabría congeniar con eso de que apenas se enteró que era una chica, aunque ahora que lo pensaba, aún le tenía que preguntar muchas cosas relacionado a ello sin que se descubrieran sus intenciones. Realmente hubiera esperado que se conocieran de otras formas y no porque les unía un gran pecado en su pasado. No se sentia arrepentido de estar saliendo con ella, era una gran chica con muchas cosas ocultas, muy linda y curiosa pero realmente le apenaba lo que le había causado.
-Tal vez sólo así sientas que podrás recuperar tu vida y que puedas volver a vivir sin el tormento que te sigue -Habló sin pensar.
Pronto cayó en cuenta lo que había dicho y como Yusaku se le había quedado viendo con la sorpresa marcada en su rostro. Sólo se sonrojo y miro a otro lado nervioso, no quería que la chica descubriera lo que el de igual manera vivió. No quería hablar sobre ello pero sintiendo como acariciaba su mano con cariño hizo que sus ojos azules volvieran a mirar el esmeralda de ella.
-¿Acaso te pasó algo? -Pregunto Yusaku con seriedad.
-Algo así -Fue lo que respondió. Tomó su bebida y dio un sorbo.- Aún hay cosas que me duelen recordar, no puedo dormir tranquilo al sentir como mi corazón se rompe con tanto recuerdo, aún hay tanto arrepentimiento que yo...
-Perdón por hacerte hablar de más y gracias por hablarme un poco de ti -Yusaku le interrumpió poniendo uno de sus dedos en sus labios.- No tienes porque decirme cosas que aún no estas listo por decir, gracias por no presionarme a contar mi pasado y lamentó por pedirtelo -Habló sonrojada mientras quitaba su dedo.- Sólo hay una cosa más
-¿Que cosa? -Pregunto curioso Ryoken.
-Esa era mi bebida
Yusaku señaló la bebida que estaba en manos de Ryoken. Este de inmediato cayó en cuenta que su bebida había estado frente a él pero como le había pasado la bebida cuando la chica se estaba ahogando, confundió la suya y la de ella. Sólo le dio la que se supone era suya. Y tomó la que estaba frente a él. Tuvo que desviar la mirada sonrojado, sin querer había dado un beso indirecto.
Yusaku miro su bebida, miro la pajilla y después miro a Ryoken. Sus mejillas se sintieron calientes, sólo miro la pajilla por corto tiempo y posó sus labios ahí. Ese había sido un beso indirecto. Ambos miraban a otro lado sonrojados. Kusanagi soltó una risita discreta, aprovecho que nadie le molestaba para sacar su teléfono y sacar una buena foto de ellos dos.
Al menos ya sabría como molestar a Yusaku sin morir en el intento.
.o.
Yusaku conversaba con Aoi Zaizen, siendo las únicas chicas en el club de duelos, bueno, tenían que llevarse bien de alguna manera. Aunque las intenciones de Yusaku eran diferentes, quería acercarse a la chica por asuntos más personales. Su amistad había sido un poco difícil, no terminaban bien en algún tema en particular y había sido Shima quien las detenía antes de involucrar a los demás miembros.
Ahora sólo conversaban de cosas triviales y alguna tontería que habían visto. Los temas de duelos habían acordado a dejarlos para el momento de reunión del grupo, ahora sólo platicaban sobre su día. Se acompañaban a la salida como buenas amigas que eran pero usualmente su última parada era al baño.
Yusaku esperaba afuera del mismo cuando su disco de duelos empezó hablar.
-Al final en cuenta ella tampoco sabe sobre el asunto Lost-Dijo aquel ojo morado del disco de duelos.
-Ella no debe estar involucrada en esto -Suspiro la misma.- Tendremos que ir a SOL directamente para averiguarlo
-Pero su hermano mayor trabaja ahí
-Entonces hay que encontrar una manera de entrar a ese lugar...
-¿A donde vas a entrar?
Yusaku guardo silencio. Conocía aquella voz, giro lentamente para ver a Ryoken con una mirada de curiosidad. Prácticamente empezó a sudar frío. ¿Habrá escuchado todo eso? Realmente esperaba que no, no quería explicar muchas cosas y morir en el intento. ¿Cómo salir de aquel aprieto? Tendría que inventar alguna cosa más.
-Yo... -Hablo alargando la "o". Pensó en una buena idea para librarse de ello y pronto cayó en cuenta en algo. -¿Qué haces adentro de la escuela?
-Bueno yo -Ryoken no dudo en hablar al momento de alzar unas cuántas hojas.- Tú escuela y la mía van a participar en un evento en conjunto y me ofrecí para traer los requisitos para ello -Sonrió un poco.- Pero también quería verte
-Ya veo... -Tartamudeo Yusaku.
-Ya estoy lista Yu -Aoi salió con una sonrisa. Guardo silencio al ver a un chico desconocido frente a su amiga.- ¿Sucede algo?
Ambos brincaron de la sorpresa. Ante ese punto Yusaku había olvidado que Aoi estaba ahí con ella. Ryoken guardo las hojas en su folder, cuando volvió a mirarla recordó lo que había visto en un reporte de esa mañana. Había investigado que duelista podría ser Playmaker pero al no encontrar registro, encontró sobre la Idol más famosa, la duelista carismática de absurdo y ridículo traje azul. Recordó la foto pero decidió guardar sus palabras.
-Nada -Respondió Yusaku con simpleza, está misma suspiro.- Aoi, él es de quien estaba hablando, su nombre es Ryoken Kogami -Yusaku señaló a Ryoken.- Ryoken ella es una amiga que conocí en el grupo de duelos, ella es Aoi Zaizen
-¡Oh valla! -Exclamó sorprendida Aoi.- Así que el es tu novio del que me has hablado -Habló con una sonrisa cómplice.- Espero que cuides muy bien a Yu-chan, aprovecha que mañana es fin de semana y no hay actividad alguna en el grupo -Antes de que Yusaku le reclamará, Aoi se despidió con una sonrisa.- Los dejo solos que tengo algunas cosas que arreglar, adiós
Y así se despidió tan rápido que Yusaku no pudo despedirse de ella ni mucho menos discutir del porque había dicho aquellas palabras. Ryoken la escucho suspirar, volvió a mirar por donde se había ido su compañera, ya tendría que arreglar algunas cosas más adelante. No era momento para ello.
-¿Le dijiste a ella? -Pregunto curioso.
-Es una chica que no me deja de molestar en el grupo, somos las únicas mujeres ahí -Habló con las mejillas infladas y mirando a otro lado.- Ella me insistió a que le contará
Ryoken sólo soltó una risita. Su mano acarició el cabello de Yusaku así provocando que ella volteara a verlo con ese adorable sonrojo. Tomó un mechón de ella para acariciar, se sentia tan suave y un aroma a cítricos le llegó.
-Bueno, no eres la única que le ha dicho a alguien -Habló con una sonrisa en su rostro.- Mis compañeros de salón se enteraron unos días después y mi padre lo averiguó casi el mismo día
-¿Tu padre? -Preguntó avergonzada Yusaku.
-Si, mi padre y dice que algún día quisiera conocerte -Habló con voz triste.- Pero eso sólo podría ser en LINK VRAINS, él esta enfermo y es la única manera en la que puedo hablar con él
Ryoken sonrió cuando vio en Yusaku una mirada triste. Acarició su mejilla para que volviera a mirarle. Sin duda, que tuviera aquella mirada de tristeza le hizo remover más su corazón, no importaba como estuviera, si estuviera molesta, si estuviera sonriendo o si estuviera triste, ella se veía linda. Pronto vio sus labios rosas, era un hombre y no podía reprimir sus instintos, era su novia ¿No? Entonces no tenía el porque temer en querer tenerlos entre sus labios.
-Estoy bien, tranquila, las cosas deben pasar de esta manera, no puedo cambiar el pasado así que estoy acostumbrado -Volvio acariciar su cabello azul.- En cambio, algún día me gustaría conocer a tus padres
-Aunque eso significaría tener que viajar, ellos no viven por aquí cerca -Dijo Yusaku con ironía.
-No me importaría -Soltó una risita Ryoken.
La mano que acariciaba el cabello de Yusaku se posó en la mejilla de la misma. Ella volteó a mirarle, los ojos azules brillaban con intensidad y podía notar un ligero rojo en sus mejillas. Iba hablar cuando vio que no la miraba a ella, miraba algo más, tragó un poco de saliva al sentir como el rostro de Ryoken se acercaba a ella, sus labios era lo que miraba con mucho detenimiento.
Ryoken sintió en sus manos como la chica pasaba saliva y el nerviosismo que empezaba a recorrerle. ¿Desde hace cuando el había cambiado su actitud? Desde que la conoció, veía sus ojos esmeraldas brillar, el dulce sonrojo de sus mejillas y como sus dientes mordian ligeramente sus labios, con su dedo pulgar hizo que ella dejará de morder el labio inferior haciendo que abriera un poco sus labios. Hipnotizado se acercó a ella, sentía que no podía controlar sus movimientos. Sólo unos cuántos centímetros le faltaba cuando la volvió a mirar.
Un pequeño recuerdo le llegó a la mente. Ver como el niño de ojos esmeraldas se había acercado a lo que era el vidrio de observación, él podía ver al niño pero este no a él, su mirada triste y anhelante de un pequeño ser. Un suspiro saliendo desde lo más profundo de su corazón y como sus manos las juntaba con aquel vidrio. Por inercia, Ryoken había juntado sus manos, no pudo evitar sentirse triste.
-Porfavor, salvame -Amargas lágrimas aparecieron en el niño, pegó su pequeña frente al cristal.- No se si alguien este ahí, si alguien logra escucharme pero porfavor salvame
Ryoken miro a los lados, estaba sólo en aquel cuarto de observación, el micrófono estaba cerca, no dudo, lo tomó y con valentía habló.
-Muy pronto saldrás de aquí, sólo tienes que esperar un poco más
-¿Me lo prometes? -Lo escucho susurrar.
-Te lo prometo
Una sonrisa apareció en el menor. Ryoken nunca olvidaría la hermosa sonrisa que le compartió. Ambos pegaron la frente al vidrio, ambos soltaron un suspiro, sus manos se juntaba aún sobre el vidrio y lo escucho reír.
Ryoken abrió los ojos, Yusaku había cerrado sus ojos, apretaba sus ojos con fuerza al igual que sus manos estaban hecha puños, la mirada que la chica le había ofrecido, era idéntica a la del niño en ese entonces. Se suponía que el era el mayor en la relación, no estaba ahí para comportarse como un chiquillo hormonal, a pesar de que eran tan impulsivos, de alguna forma no quería que el primer beso de Yusaku fuera por impulso, al menos pensaba en los sentimientos de ella. Suspiro, le dio un beso cerca de sus labios y la tomó de las manos.
-¿Nos vamos? -Habló con una sonrisa.
-Vamos -Yusaku tartamudeo sonrojada.
Ambos caminaron, Yusaku subió su mano a donde le había dado un beso. Sus mejillas volvieron a calentarse y una dulce sonrisa apareció en ella. Ryoken se sentia un poco avergonzado, sentía hasta sus orejas calientes, cuando volteo, la miro con una gran sonrisa mientras tocaba donde le había dado el beso. No podía negarlo, se había sentido bien pero no era lo correcto haber pensado en el pasado mientras ella había esperado un beso suyo.
Luego bajo su mirada al disco de duelos que colgaba de su brazo izquierdo. Si no mal recordaba, la había escucho hablar con su disco de duelos. Se imagino que era de aquellas chicas que tenía la peculiar IA de ayuda para los duelos o como un ayudante personal tanto en línea como en persona.
-Por cierto ¿Tienes una IA en tu disco de duelos? -Hablo Ryoken con voz calmada.
-Se podría decir que si, es un disco de duelos antiguo pero acabo de instalarle una IA de ayuda
-Nunca confíes en las IA's, sólo nos traerán desgracias
-¿Eh?
Ryoken no habló de algo más, sólo cambio de tema para invitarle a comer algo. Yusaku quedó confundida. ¿A que venía todo eso?
Tal vez en un tiempo más adelante descubriría la verdadera respuesta.
¡Muchas gracias por leer!
Realmente espero que el capítulo que viene si lo pueda subir a tiempo. ¡Pero que buen capítulo he escrito! Ya se pondrán las cosas interesantes más adelante.
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¡Nos vemos a la próxima!
Atte.: AnZuZu Dragneel
Fecha: Martes 26 de Junio de 2018
