Sheldon volvió a su departamento luego de un ajetreado día laboral, esperaba llegar y cenar con Amy, luego irse a la cama por que literalmente estaba destrozado.

Saco su llave y abrió la puerta, desganado.

-Amy ya llegué- Anuncio dejando a un lado su bolso.

-Bienvenido, mi caballero Jedi- Saludo Amy con voz divertida.

Como estaba de espaldas, se volteó para verla y Dios... estaba tan hermosa.

-No malinterpretes lo que voy a decir; ese disfraz de Rey te queda demasiado sensual, pero... ¿Cual es el motivo de tu vestimenta?- Pregunto admirandola.

-¿No sabes que fecha es hoy?

-No tuve tiempo para fijarme- Admitió.

-Es 4 de mayo. ¡El día de Star Wars!

-¡Es cierto! ¿Como pude olvidarlo?

-No importa, quería sorprenderte.

-Y lo hiciste, te ves increible- Confeso, se acercó a ella y la beso.

-Te prepare Spaguetti con salchicha- Dijo tomándolo de la mano para llevarlo a la mesa.

-Star Wars y Spaguetti con salchicha... alguien esta tratando de quitarme los pantalones- Dijo bromeando.

-Siempre trato de quitarle los pantalones, Dr. Cooper- Amy le siguió el juego.

-Bueno, tengo mucha suerte...- Murmuró besandola suavemente.

-Sabes- Dijo cortando el beso. -Despues de la cena, podemos ver una película de Star Wars y luego... vamos a la habitación y entras al lado oscuro- Sugirió sonriendo.

-Es una buena idea- Le sonrió a su esposa.