Hola lectores! Muchisimas gracias por sus reviews! Me alegraron mucho! Es por eso, que he decidido adelantarles este capítulo. ¿Recuerdan el plan de ambos? ¿Cómo saldrá todo? ¡Aquí lo descubriran! ¡Por favor no se olviden de dejarme reviews! :D ¡Gracias de verdad por todo!... ¡Disfruten!

Aviso: La serie Glee y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de FOX, Ryan Murphy, Brad Falchuck e Ian Brennan. Yo solo los uso para entretenerme escribiendo :)


Rachel buscó entre su ropa, pero no encontró algo adecuado para ponerse. Esa noche Kurt, Mercedes y ella se irían a la inauguración de un club en Brooklyn. Si era honesta, no estaba de humor para pasar un fin de semana de festejos, pero sabía que tenía que hacerlo para sentirse mejor. Por otro lado, esa tarde se había decidido a terminar con Jesse.

Estaba consciente que las cosas no iban a ser fáciles, pero ya no le podía dar más vueltas al asunto. Había tomado una decisión, y ahora no iba a dejar que nadie, ni siquiera ella, volviera a arruinar su felicidad.

Al encontrarse con la ropa de Finn, sonrió con tristeza, pues sabía que en ese momento, él se encontraba desayunando con los padres de Amy. Volvió a concentrarse en buscar el atuendo perfecto, y finalmente, lo encontró: un vestido negro de cóctel, elegante y sofisticado.

Al regresar al departamento, Finn encontró una nota de Rachel que decía que tenía cosas que hacer, pero que lo vería antes de que se fuera hacia Brooklyn. A Finn le sorprendió que lo pusiera al tanto de lo que hacía, y sonrió, solo para después recordar que probablemente ella estaría en los brazos de Jesse en ese momento. Guardó la nota en su bolsillo y entró a la habitación, solo para encontrarse con un vestido negro tendido sobre la cama. Lo contempló imaginándose a Rachel en él. No cabía duda de que era hermosa con cualquier prenda que usara.

Contrólate, Hudson, pensó, Recuerda lo que prometiste. No más Rachel.

Finn suspiró y fue al armario a buscar ropa un poco más cómoda para ponerse.


-Es genial no tener función hoy, ¿no te parece?- le preguntó Jesse a Rachel, mientras ambos caminaban por las calles neoyorkinas con un café en la mano.

Rachel asintió con la vista baja.

-¿Qué te pasa?- le preguntó Jesse- Rachel, ya te dije que por mí no hay problema en que vayas a ese lugar con Kurt y Mercedes, incluso aunque yo pensaba llevarte a cenar, pero…

-Tenemos que hablar- lo interrumpió Rachel.

A Jesse eso no le gustó. Algo andaba mal. Un mes atrás Rachel lo evitaba por alguna razón, y se veía preocupada cuando estaba a su lado, después la vio triste, como si hubiera perdido algo de valor incalculable. Ahora, iba cabizbaja y muda. En conclusión, su novia no era Rachel Berry.

Más vale que Hudson no tenga nada que ver en esto, pensó.

-De acuerdo- aceptó Jesse- Hablemos. ¿Qué es lo que tienes?

-Quiero terminar contigo.

-¿Qué?- le preguntó, sin poder creerlo.

-Quiero terminar contigo- le repitió Rachel- Ya no puedo con esto.

Jesse la miró muy alterado.

-Pero Rachel… todo está bien entre nosotros. ¿Porqué terminar?

-Porque…-Rachel tragó saliva y lo miró a los ojos, esperando que las lágrimas no resbalaran por sus mejillas- porque no te amo.

Jesse se quedó petrificado y la estudió con la mirada.

-Rachel… tú necesitas a alguien como yo. ¿Por qué no soy suficiente para ti?

-Tú eres perfecto Jesse- admitió Rachel- Probablemente el hombre ideal para muchas, pero no eres…

-¿No soy Finn Hudson?- la interrumpió Jesse- ¿Es eso? ¿No has podido superarlo?

Rachel cerró los ojos fuertemente, pero ni así logró evitar que las lágrimas se escaparan.

-Voy a ser honesta contigo- le dijo, y eso era algo malo en ese momento, ya que, la mayoría de las veces, sino es que casi siempre, Rachel decía la verdad, buena o mala, y eso desde que era una adolescente- Hay algo que tú no sabes y que…

-¿Qué me has ocultado?- le preguntó Jesse con el ceño fruncido, interrumpiéndola de nuevo.

Rachel respiró profundo, se maldijo a sí misma, y solo espero que todo saliera bien.

-Finn… Finn y yo tuvimos una aventura- confesó.

Jesse la miró realmente sorprendido.

-¿Una…?

Rachel asintió y comenzó sollozar.

-Sí, sí, ya lo sé… estuvo mal-admitió- Por eso no puedo seguir contigo.

-¿Y lo vas a escoger a él en lugar de mí?- preguntó Jesse, que más que el corazón, tenía el orgullo herido.

Maldita sea, pensó Rachel.

-Jesse…Finn siempre ha estado antes que tú.

Aquello él no lo pudo soportar.

-Eso cambia las cosas- dijo.

-Jesse, eres un gran amigo, tenemos muchas cosas en común, y te quiero… pero no te amo.

Jesse suspiró, tratando de calmar su ira.

-Pues espero que logres ser feliz- dijo- porque tú y yo ya no podremos ser amigos.

La miró por última vez, decepcionado, y se alejó.

Rachel se quería morir, aunque sabía que Jesse tenía razón. Durante años, habían logrado llevar una buena amistad, y ahora con eso, era obvio que no podía seguir de la misma manera. Una vez más Rachel se dio cuenta del gran error que había cometido al permitirse otra oportunidad con él.


Finn se sorprendió cuando Rachel llego al departamento como un fantasma. Tenía el rímel corrido, y estaba algo despeinada. Supuso que probablemente ebria, el motivo, no lo conocía, pero no quiso preguntarle nada, de hecho, ella lo ignoró.

Kurt y Mercedes llegaron al departamento de Finn y Rachel con el automóvil convertible recién adquirido de Kurt para irse al evento de aquella noche.

Rachel pensó que era una estupidez irse en aquel auto tan lujoso, pero Kurt le recordó que eran importantes, y por nada del mundo quiso llegar al lugar en un taxi.

Rachel salió de la habitación y se encontró con una nota de Finn.

Rach:

Te noté algo ocupada y no quise molestarte. Estaré con Puck y Sam, pero no tardaré. ¡Que te diviertas con Kurt y Mercedes esta noche!

Finn.

-Su caligrafía ha mejorado- observó Kurt.

-¡Qué lindo detalle!- exclamó Mercedes

-Es solo una nota- le recordó Rachel, de mal humor.

-Ehh… chicas, creo que es mejor irnos de aquí.

-Por favor- pidió Rachel.


Hicieron unos veinte minutos del departamento al club, y Rachel, por más que lo intentó, no pudo hacer nada para sentirse mejor. La culpa la estaba matando, pero si era sincera consigo misma, estaba más preocupada por Finn.

Ella ya estaba libre, pero él no, y aunque les aseguró a sus amigos que iba a hacer todo lo posible para recuperarlo, tenía miedo de fracasar.

-Así que terminaste con Jesse…-comenzó Kurt.

-Sí, y nunca me he sentido peor en mi vida- admitió Rachel.

-¿Ni cuando terminaste con Finn?- le preguntó Mercedes.

Entonces Rachel estalló.

-¿Entienden lo que les digo?-pregunto.- Termino con uno, comienzo con él otro, tengo sexo con el primero, se lo confieso al segundo…Soy una zorra.

-No, no lo eres.

-Sí lo soy. ¿Sabes cuantas veces lo hacíamos Finn y yo y cuanto duró mi relación con Jesse? Soy toda una zorra…

Kurt y Mercedes soltaron una carcajada.

Una hora después, Rachel volvió a mirar a los chicos. Estaba inquieta, pues durante la última media hora, se le vino a la cabeza la imagen de Finn y Amy solos en su departamento. Sí, seguramente Finn le había avisado que estaría con los chicos, pero él y Amy eran novios, no tenían porque decirle a nadie- y mucho menos a ella- lo que hacían.

-¿Qué pasa, reina del drama?- le preguntó Mercedes.

-Pasa que… ya no puedo más- confesó- Tengo algo aquí que quiero sacarlo… quiero… quiero decirle a Finn todo lo que me pasa con él, y esta vez enserio. Quiero que esta noche él lo sepa, me importa muy poco si sigue con Amy…yo… necesito hablar con él.

-Pues hazlo- la animó Kurt.

-Pero no lo llames por teléfono.- le aconsejó Mercedes- Las cosas no terminan muy bien por ese medio.

Rachel asintió.

-Kurt, ¿tienes las llaves de tu auto?

-¿Qué?

-¿Me puedes prestar tu auto?

-Oh, no, Rachel. No creo que sea buena idea…

-¡Kurt!- exclamó ella- ¡No estoy ebria! Bueno, aún no. ¡Por favor! ¡Esto es muy importante para mí! ¡Necesito recuperar a Finn!

Kurt y Mercedes se miraron, y asintieron.

Kurt le entregó las llaves con delicadeza, y Rachel simplemente se las arrebató.

-No excedas la velocidad- le dijo.

-¡Hasta luego, chicos!- gritó ella, y salió feliz del club, sin importarle que todos se le quedaran viendo.


Rachel se fue del club y trató de obedecer a Kurt en cuanto a lo de la velocidad, pero ya no podía esperar más, estaba ansiosa. Claro, pensó que probablemente cuando tuviera a Finn frente a ella le iba a costar articular palabra, pero ya no se iba a hacer para atrás. Iba por Finn, y estaba segura de que lo iba a conseguir.

Finalmente, llegó al departamento que ambos compartían en Manhattan, y antes de salir del auto, respiró profundamente, y aunque no era una gran practicante, se persignó.

Quitó las llaves del auto, tomó su bolso, y abrió la puerta, lista para recuperar la vida a la que pertenecía, y subió hasta su piso.

Y al entrar al departamento, ahí estaba él, como lo había esperado. Estaba jugando Call Of Duty, y Rachel no pudo evitar reir.

-Oh, Rachel-dijo Finn- ¿Qué haces aquí?¿Porqué no estás con los chicos?

-Necesito hablar contigo-dijo ella, acercándose a él.

-¿Qué pasa?- preguntó, poniéndole pausa al juego.

Rachel suspiró y lo miró directamente a los ojos.

-Terminé con Jesse- le dijo.

-¿Qué?- Finn estaba muy sorprendido. Por dentro una parte de él daba volteretas en el aire.

Rachel asintió.

-No pude más con eso- admitió- Era una farsa.

-Wow- fue todo lo que Finn logró decir.

-Me siento mal con él, ¿sabes?

-¿Por… nuestra aventura?- preguntó él, confundido.

-No se me ocurre otra cosa- respondió Rachel, sonriendo- Desde luego que no me acosté con otros hombres, no soy tan zorra.

-Oh, de acuerdo, ya entendí- le dijo Finn.- La verdad lo siento mucho, Rachel. Espero que algún día encuentres a la persona indicada.

Rachel lo miró fijamente, y él tuvo que bajar la vista.

Aquí vamos de nuevo, pensó Finn, no, ya no. ¡Madura, Hudson!.

-Esa persona…- comenzó Rachel- ¿Podrías ser tú?

Finn la miró desconcertado, y confundido. Definitivamente, no se esperaba aquello y no era cómoda la situación.

-Rachel…yo…

-¡De acuerdo, Finn!- lo interrumpió ella- Si lo que quieres saber es sí estoy enamorada de ti, sí lo estoy. Muy, muy, muy enamorada. De hecho, nunca dejé de estarlo, solo me engañé a mí misma.

-¿Y ahora terminas con Jesse y vienes a mí?- le preguntó él con tristeza.

Rachel comenzó a sollozar en desesperación.

-Cometí un error- admitió- Y estoy tratando de corregirlo. ¿Es muy malo para ti?

Finn suspiró, y la tomó de la mano.

-Sí es malo-dijo- porque yo no me puedo permitir volver a lo mismo. Créeme que yo también hubiera hecho lo que fuera para arreglar las cosas, pero no tuve oportunidad. Ahora, estoy con Amy, y no tengo problemas, estoy haciendo lo correcto.

-¿Piensas seguir el plan?- le preguntó Rachel, dolida.

-En eso acordamos- respondió él, fríamente.

-Finn… quiero estar contigo, y yo sé…yo sé que tú también. ¿Porqué no podemos intentarlo de nuevo?

-Porque no voy a lastimar a Amy- dijo- Y si no me equivoco, en el fondo, sé que tú tampoco quieres hacerlo. Amy me ayudó mucho a recuperarme de nuestra ruptura, Rachel, y cada día hace algo nuevo por mí, y siempre quedo en deuda con ella. Ella… ella es la persona que yo elegí, y no me perdonaría si le hago más daño, ya que, como sabes, tú y yo tuvimos una aventura. Yo también quiero corregir mis errores, y primero debo de comenzar con lo más cercano.

-¿Así que ya no tengo ninguna esperanza?- preguntó Rachel, con el corazón roto.

Finn atrapó la lágrima que resbaló por su mejilla.

-Perdóname, Rachel- le dijo con un hilo de voz- No puedo hacer esto.

Y justo en ese momento, tocaron el timbre. Rachel se secó las lágrimas, aunque no hizo nada por mejorar su aspecto, de cualquier forma, estaba más destrozada por dentro que por fuera.

Ambos se acercaron a la entrada, y Rachel tomó sus cosas para irse.

Cuando la puerta se abrió, Amy brincó a los brazos de Finn, y le dio un pequeño beso en los labios.

Rachel no pudo más que mirarlos con dolor.

-Oh, hola, Rachel- la saludó Amy- No esperé que estuvieras aquí. Pensé que tenías un evento, pero, sería genial que nos acompañaras a ver las películas que renté.

-Oh, no, gracias, Amy- respondió- De hecho, ya me voy. Voy a regresar. Vine en el auto de Kurt y lo más seguro es que ya lo quiera de regreso.

-Oh, bueno- aceptó Amy- Será en otra ocasión entonces. Por cierto, Rachel, ¿te pasa algo?

Amy se acercó a ella, y le tomó la mano, preocupada.

Rachel negó lentamente con la cabeza.

-¿Estás bien?

-Sí…sí Amy, muy bien- miró a Finn, y después le susurró a Amy al oído- Lo que sucede es que estoy en mi periodo, y tú sabes cómo son estas cosas…

-Oh, ya entiendo- la interrumpió Amy- Bueno, espero que te recuperes, Rachel. ¿Ya tomaste algo?

Rachel asintió.

-Todo está bien. Y bueno, ahora, discúlpenme por no quedarme, pero de verdad debo regresar. Hasta luego, chicos.

Y salió del departamento. Finn no pudo dejar de mirarla hasta que la puerta se cerró.


Apenas entró de nuevo al auto, Rachel se puso a llorar como nunca lo había hecho. Cuando se pudo controlar un poco, se detuvo en una farmacia cerca del edificio.

Buscó en la sección de golosinas, y tomó un paquete de bolitas de chocolate vegetariano, uno de Sour Patch Kids- los cuales eran los favoritos de Finn, para el caso-, tres galletas de avena, y un pequeño bote de helado de soya.

Mientras le cobraban las cosas, la cajera- una mujer regordeta y rubia- la miró preocupada.

-Tranquila, linda- le dijo- Todos los hombres son iguales, no vale la pena.

Terminó de cobrar todas las cosas, y Rachel pagó. Cuando la cajera le dio la bolsa con las compras, Rachel la miró conteniendo las lágrimas.

-Gracias- le dijo, con los ojos rojos, y el rímel corrido.

Cuando entró de nuevo al auto, buscó su iPod en su bolso y lo conectó al estéreo. Escogió una canción, y comenzó por abrir la bolsa de chocolates.

Estaba tan metida en su sufrimiento, que fue un milagro que no tuviera ningún accidente mientras conducía.

-¡I can´t liveeeeeeeeeeeeee, if living is without youuuuuuuu, I can´t liveeeeeeeeee, I can´t give anymoreeeeeeeeeee!.¡Can´t liveeeeeeeeee if living is without youuuuuuuu, can't giveeeeeeeeee, I can't give anymoreeeeeee!- cantaba.

En ese momentó, el teléfono de Rachel sonó, y tuvo que bajar un poco el volumen de la música. Buscó en su bolso, y contestó sin mirar quien era.

-¿Hola?- preguntó, con la boca llena.

-¿Rachel?- Era Mercedes.

-¿Qué pasa?- preguntó ella.

-¿Cómo te fue?

Rachel dejó los chocolates a un lado, y volvió a derramar lágrimas.

-Lo perdí, Mercedes.-le dijo, llorando- Lo perdí para siempre.

Mercedes, del otro lado de la línea pudo sentir el dolor de su amiga.

-Fui una idiota al pensar que sí dejaba a Jesse, él iba a dejar a Amy-continuó ella.

-Y no fue así…- supuso Mercedes.

-¿Me puedo quedar hoy contigo?- le preguntó Rachel.

-Desde luego, Rachel. Solo que sería bueno que nos vinieras a buscar a Kurt y a mí.

-Voy para allá- le anunció con tristeza.

-De acuerdo- dijo Mercedes- Y Rachel…¡ánimo!

Rachel sonrió sin ganas, y al terminar la llamada, volvió a su estado de depresión-por-corazón-roto.


Cuando llegó de nuevo al club, Mercedes y Kurt ya la estaban esperando en la salida. Ambos se quedaron pasmados cuando la miraron. No solo tenía los ojos hinchados de tanto llorar, y el rímel derramado, también tenía chocolate alrededor de la boca.

-Rachel… ¿qué te pasó?- le preguntó Kurt.

La expresión de Rachel amenazaba con que se iba a poner a llorar de nuevo, y antes de que eso sucediera, Mercedes llegó a abrazarla.

-Vámonos de aquí, Kurt.

Al llegar al lugar de Mercedes, Rachel terminó de comer todas sus golosinas mientras veía una película triste y lloraba descontroladamente. A los chicos no les gustaba verla así, pero esperaron que después de aquella noche, ella volviera a ser la de antes.

Se acurrucaron con ella en el sofá y la dejaron lamentarse, esperando que su sufrimiento pronto se convirtiera en felicidad.

En cambio, Finn en el departamento, nunca pudo concentrarse en las películas que él y Amy veían. En su mente estaba la imagen de Rachel, su mejor amiga, y a quién había dejado ir para siempre.


¿Y? ¿Qué les pareció el capítulo? Ya sé, mucho angst y desencuentro... ¡pero tengan paciencia! ¡Todo a su tiempo! ¿Qué piensan de la ruptura con Jesse? ¿El rechazo de Finn? ¿El estado depresivo de Rachel? ¿Qué creen que pasará ahora? Jajajaja ¡Haganmelo saber!

El fragmento que canta Rachel es de la canción I Can´t Live, de Mariah Carey.

Por cierto, no les puedo adelantar mucho, pero les puedo decir que en el siguiente capítulo Finn y Kurt tendrán una plática muy importante. :)

¡Por favor dejen reviews! ¡Quiero saber lo que piensan! Nos seguimos leyendo...