Capítulo 7: ¿Clandestinidad?
La residencia de Sasuke Uchiha y de Sakura Haruno se había convertido en estos momentos un campo de batalla, quizás no de forma literal, sino en cuestión de una batalla de sentimientos y de emociones encontradas en ellos. Por un lado estaba Naruto Uzumaki, Séptimo Hokage de Konoha y actualmente casado con Hinata Hyuga y con dos hijos, del otro lado se encontraba Sakura Haruno, esposa del último de los Uchiha y con una hija. ¿Qué estaba pasando? Ambos se entregaron con un beso inesperado e inoportuno pero a la vez los hacía sentir en el cielo, habían dejado de sentir ese calor tan humano hace años, el rubio prácticamente quería devorarse a la kunoichi a besos y la ojiverde solo se dejaba, los besos la estaban llevando a un lugar en donde no habría regreso, sin embargo la puerta sonó con fuerza.
-¡¿Sakura?! ¿Estás bien? ¡Sakura!- La realidad les llego a los dos shinobis quienes de inmediato se separaron aun con la cara ardiendo y con una Sakura tomando bocazas de aire, detrás de la puerta estaba Ino con su esposo Sai tratando de auxiliar a la ojiverde, Naruto solo se maldecía por dentro.
-Demonios, debieron haberme visto cuando estaba en camino y pensar que nadie me veía ¿En que estuve pensando?- Naruto sacó su frustración con enojo, un buen shinobi actúa en la sombras, algunas mañas aun se conservan mientras que Sakura trato de cubrirse con una bata rosa para evitar que la vieran con su ropa desgarrada, Sai del otro lado forzó la puerta y ambos entraron mirando el lugar casi destruido, además de ver a una Sakura tranquila y a Naruto "buscando" en el lugar. Ino de inmediato fue con su amiga abrazándola muy angustiada siendo correspondido por la ojiverde.
-¡Sakura! ¿Estás bien? ¿No te pasó nada?- Pregunto con desesperación la heredera del clan Yamanaka mientras Sakura trato de calmarla.
-¿Ino? Estoy bien ¿Pero porque viniste?- Sakura trato de hacerse la ingenua con respecto a la situación pero eso no le serviría como excusa a la rubia.
-¿Dónde está? ¿Dónde está ese bastardo poco hombre? ¡Donde estas Sasuke! – Ino grito con enojo justificado al ver el desastre en la casa, la ojiverde trato de calmarla antes de que pasara otra cosa.
-No está Ino…se fue, Sarada está durmiendo y no quiero despertarla, ha sido un día muy difícil.- Sakura entristeció su mirada y aun teniendo en su mente como Sasuke estuvo a punto de violarla con tal de revivir el clan, ella se sentía usada y una verdadera estúpida en creer que la amaba, fijo su mirada de forma discreta en Naruto, nuevamente con esa mirada seria y distante pero que hace unos instantes se había transformado en aquel Naruto que tanto quiso y del cual se enamoro…¿Qué pasaría ahora? Mientras el unificador de la Raíz estaba con el rubio quien inspeccionaba el área.
-No fue una pelea como tal, sino fue un conflicto marital y por lo que puedo ver…no termino bien- Decía Sai con su voz tan característica sin emoción alguna mientras miraba afuera del lugar viendo que había grietas en la pared y algo de sangre en el pasto del jardín mientras el rubio destruía con su mano un pedazo de madera de la ira que tenía ¿Acaso esta era la vida que Sakura tuvo que adaptarse? ¿Una vida llena de abusos y maltratos? ¿Qué clase de vida era esto? Él quería saberlo.
-Sasuke… ¿Por qué sigues comportándote así? ¿Acaso no vez que estas lastimando a Sakura-Chan? ¿Por qué?- Naruto musito para no ser escuchado por los demás en especial del indiscreto de Sai y Sakura solo pensando en la decisión que había tomado: una vida de mísera que solo por ese beso tan…mágico le devolvió, ambos tendrían que hablar. Ino solo se quedo observando a su amiga peli rosa y supo que viejas costumbres no cambiaban, la niña caprichosa de Sakura había tomado el lugar de la madura Sakura en estos años, viviendo un cuento de hadas, uno de los peores que ha visto y supo que no podía quedarse así y abrirle los ojos a su amiga.
-Veo que las cosas están bajo control, bueno, con el Séptimo aquí creo que no nos necesitas Sakura, es que estábamos preocupados por lo que habíamos escuchado y…bueno, Sasuke se fue ¿No? Hay cosas que no cambian y su ego y su "linaje" son dos de esas cosas que no cambian- Dijo Ino de brazos cruzados indignada, Sakura entendía el punto de la rubia y lo mejor en estos momentos era dormir o por lo menos descansar para lo que les espera mañana. Ino y Sai se despidieron del Hokage y de Sakura al par que iban caminando dejando a los con un pequeño pesar, el equipo siete estaba más que extinto, pero era algo que se esperaba, antes de irse Naruto llamo a los dos shinobis.
-Esperen, ya que los dos están aquí, quiero darles un mensaje.- Dijo el rubio con seriedad mientras Sai e Ino lo escuchaban con atención.
-Mañana se formaran los equipos de Gennins y los espero en mi oficina temprano, por lo que he visto hay muchos niños con muy bien entrenado.- Naruto recordaba todos los registros de los niños que pasaron con honores la academia, siendo algo nostálgico para él siendo el ultimo en pasar.
-Lo tendremos en cuenta Hokage, nos despedimos y perdone los inconvenientes provocados.- Sai solo hizo una reverencia al rubio, cosa que aun no estaba acostumbrada Naruto en su puesto de Kage, la pareja se iba alejando de él Kage mientras él buscaba regresar pero sin antes recibir una sola palabras de Ino.
Naruto…Por favor, no dejes que Sasuke vuelva a ser malo con Sakura, no te lo pido de Shinobi a Hokage, te lo pido como amiga.- Las palabras de la rubia fueron hielo total, dejando a Naruto con más pesar ¿Por qué de esta forma tenía que enterarse? Camino lentamente a donde estaba Sakura, quien estaba en la puerta recargada de la misma forma con el mismo pensamiento ¿Qué tenía que enterarse Naruto de esta forma? A lo mejor era lo predestinado, ¿Y ahora que seguía? ¿Mirarse de la misma forma que lo ha venido haciendo desde que termino la guerra? ¿O volver a retomar ese lazo perdido? Naruto volvió con Sakura pero sin entrar, un ambiente incomodo se hizo presente, era tiempo de despedirse.
-Sakura-Chan…yo…lamento lo que paso ahora…yo- Naruto trato de explicarse por ese dichoso beso pero Sakura no le dejo hablar.
-Yo lo lamento…esto no debió pasar además…Sasuke aun es mi esposo y…-Sakura se dio la media vuelta para no ver a Naruto pero eso le dolía a un más, como si una kunai atravesaba su corazón y se quedara ahí, desangrándola hasta morir, no podía hacérselo a Hinata, no así y a pesar de que solo fue un impulso, ese impulso la llevo al cielo y le hizo despertar sus más oscuras pasiones, Naruto entendía lo que pasaba y sentía lo mismo ¿Pero cómo afrontar esto sin salir perjudicados? El Séptimo se dio la vuelta y comenzó a caminar lentamente dirigiéndose a su casa dejando atrás a Sakura, la peli rosa sentía como el calor que Naruto le había dado desaparecía a cada paso que se alejaba de ella nuevamente arrastrándola al frio de la oscuridad de su vida, a su realidad y Naruto…volvía a su vida monótona, con un hijo que decía sentirse solo, una inocente niña que siempre estaba con mamá y una esposa…que no estaba con él en todo momento.
A la mañana siguiente / Oficina del Hokage
-Hoy es el día en que se dará a conocer a su equipo de Gennins, previamente los instructores hicieron los equipos y los esperaran en los puntos establecidos, recuerden que tienen que hacer una prueba antes de ser oficialmente shinobis, de reprobar sus respectivas pruebas volverán a la academia ¿Quedo claro- Naruto estaba dando las últimas indicaciones a los Jounins experimentados en lo que su mayoría eran sus amigos y cara nuevas.
-Claro Hokage-sama, no se preocupe, haremos de estos nuevos geninns sientan el poder de la juventud- Decía cierto shinobi experto en Taijutsu levantando el pulgar en señal de éxito, para vergüenza de los demás presente.
-¿Seguiras con eso Lee?- Dijo cierta kunoichi castaña experta en armas ante la actitud "tan positiva" de su amigo. Naruto solo observaba como se desenvolvían en el ambiente pero sus pensamientos estaban fuera de sí, ¿La razón? Sakura Haruno. No había podido dormir o por lo menos cerrar los ojos tras su encuentro con la ojiverde y pensaba en las palabras que le había dicho, que la ama. Tanto fue el alejamiento de Naruto a la situación actual que alguien tuvo que llamarle a atención para que reaccionara.
-¿Hokage-Sama? ¿Hokage-Sama? ¡NARUTO!- El grito hizo que el rubio por fin regresara a la tierra para atender lo que pasaba, enfrente de ella estaba el único pariente del clan Uzumaki con cara de pocos amigos, cierta pelirroja de lentes con su traje Jounnin.
-¿Karin? ¿Qué te pasa? – Dijo Naruto con mucha molestia mientras la pelirroja observaba con una mirada cortante.
-Ah…Te ves terrible, se ve que no dormiste para nada ¿Qué estuviste haciendo?- Pregunto Karin algo intrigada por el comportamiento y ausencia espiritual de Naruto, el rubio recordó únicamente su encuentro algo violento con Sasuke y…el beso que le seguía dando calor y algo bello que recordar.
-Nada, es solo que estaba pensando en algo y no me dejo dormir es todo.- La voz de Naruto no le convenció del todo a Karin pero como ella no es su madre, decidió dejarlo así, la pelirroja después de la guerra formo parte de la aldea y ella estaba envuelta en varios rumores con respecto al Uchiha que tenía que ver con una hija, pero ella no habla de eso y solo se dedicaba a su trabajo como Jounnin.
-Como quieras, tengo que irme a ver a mi nuevo equipo.- Dijo sin mucho afán Karin dejando a Naruto con el papeleo extenso y de vigilar que Bolt no hiciera sus travesuras, pero antes.
-A propósito Naruto…Sakura está aquí.- La pelirroja salió de la oficina del Hokage dejándole un mensaje muy claro, Naruto abrió los ojos de la impresión ¿Era posible? ¿Ella venia a verlo? ¿No era un sueño o algo parecido? Las preguntas se adueñaron de Naruto hasta que la puerta se abrió y dejo verse unos cabellos rosados al interior de la oficina, ella estaba aquí pero completamente diferente, entro una Sakura que no había visto en años, llevaba la ropa de su última misión con el chaleco Jounnin y se acerco al escritorio con una mirada diferente ¿Qué estaba pasando? Naruto se hizo las preguntas necesarias y al final solo se quedaron mirando, el rubio se acerco para mirarla y veía en ella algo que parecía perdido ¿Pero porque?
-S-Sakura…
-Naruto…
Sin decir mucho, esta vez fue Sakura quien implanto sus labios en el rubio con una pasión en su ser que no parecía calmarse con nada, el rubio por alguna razón se sintió cómodo con esto y tomo las riendas delasunto tomándola de la cintura atrayéndola más a él.
-Sabes que esto está mal ¿Verdad?- Sakura hablo entre los besos del rubio, Naruto solo continuo con su "deber"
-Lo sé, está mal.- Naruto hablada con seriedad pero llevado a la pasión por tener a Sakura enfrente de él y de la nada besándose.
-¿Y porque no me detienes?- Decía Sakura dejándose querer de una forma muy rápida, incluso dejándose llevar por el juego de sus labios y los de sus lenguas, el rubio no pudo detener su impulso llevándola a una de las paredes de la oficina arrinconándola.
-Porque ya tuve suficiente de autocontrol…Sakura-Chan.- Naruto estaba guiado por ese instinto salvaje que parecía no tener fin, entrelazando las manos con Sakura, yendo no solo al cielo, sino al infierno, donde el calor los iba a consumir pero no les importo.
-Nadie se enterara de esto…- Decía el rubio dejando a Sakura respirar algo de aire, estaba nuevamente rojos y su pasión los estaba llevando por el camino equivocado, estaban casados y con hijos ¿Por qué lo hacían? ¿Acaso el tiempo los puso a prueba?
-¿No estamos haciendo esto una relación clandestina?- Dijo la peli rosa mientras jalaba el aire lo más rápido que podía mirando a Naruto con lujuria.
-¿Algún problema?- Le susurro en el oído el Séptimo Hokage, ya no podían aguantarlo y más Sakura quien se aferro a Naruto hasta no querer soltarlo…estaba cometiendo adulterio…no les importo.
-Ninguno…
