Los accidentes no existen
Capítulo 7: ¿Qué va a suceder ahora?
Y así llegamos a él día de hoy, donde seguían sin hablarse nuestros guerreros favoritos, Tigresa se sentía fatal por cómo había estado actuando, con todo el desorden ocasionado no le dio el tiempo de chalar como tanto lo necesita con su padre y maestro, fuera de eso no quería estar cerca del guerrero dragón, seguía sumamente enfadada por lo ocurrido con Song, la cual seguía en uno de los calabozos por decisión propia:
-Oye Vi esos dos traen algo, ¿No te parece? – comento Grulla hablando de manera muy baja para que sus amigos no los oyeran ya que los tenían atrás de ellos.
-La verdad pienso lo mismo, después de que se fueran Song y Po, las cosas se pusieron densas, necesito charlar con los tres, creo que todo es un gran malentendido- respondió la peli verde optando la posición que Shifu les había ordenado previamente (que en realidad era la pose de la grulla, curiosamente).
A la entrada del patio de entrenamiento se ve entrar muy cautelosamente a la peli gris que seguía un poco asustada, no paso desapercibido ni por el mismísimo Shifu, ya que, de un salto mortal hacia adelante, calló enfrente de Song – Buenos días maestra Song ¿Cómo se siente el día de hoy? – cuestiono de manera un tanto animada para que no sintiera hostilidad de parte de nadie.
-Creo que un poco mejor maestro… ¿Tigresa sigue molesta conmigo? – pregunto eso ultimo con voz un poco apagada, ya que sus intenciones eran otras, ella apoyaba la relación a un 100%, a pesar de las circunstancias, seguía enamorada de Po, pero estaba muy consciente de que el corazón de su mejor amigo nunca le pertenecería a nadie más que a la líder de los 5 furiosos, en aquella salida el guerrero no paraba de hablar de lo bárbara que era su maestra favorita, de lo hermoso que se refleja el sol en sus ojos ámbar y lo perfecto que se le hacia su cabello de tono naranja, el pobre sin darse cuenta desde hace muchos años ya estaba enamorado.
-Me temo que si jovencita, creo que bajo estas circunstancias no es muy conveniente que se acerque a ella usted sola por el momento- respondió un poco decepcionado, ella siempre se comportó de esa forma en algunas circunstancias, de hecho las veces que su amor Mei Ling estaba cerca o llegaba a hablar de ella en frente de Tigresa, se ponía agresiva o evasiva, jamás comprendió esa forma de ser de su hija, hasta que el maestro Oogway le explico que ella estaba "enamorada" de su forma de ser como maestro, pero el considero que en realidad solo era admiración lo que ella sentía, pero no sabia como interpretarlo en aquellos años- Ella esta…
- Enamorada de Po maestro- completo Song- Ni siquiera ella sabe que lo está, Po lleva años enamorado de ella, jamás le ha dicho nada, espero que este malentendido se aclare, no quiero que por mi culpa su noviazgo acabe antes de empezar- soltó todo eso sin ponerse a pensar en la reacción que tendría Shifu, la verdad no le interesaba, Song sabía que iba a ser complicada su relación, no solo por ser hija del maestro, ellos para ser felices tendrían que renunciar a sus títulos como maestros, dejar sus vidas del palacio de jade para dedicarse plenamente a su noviazgo, esa relación era mucho más que complicada.
-Lo comprendo, pero esta situación tiene que fluir como el rio, sin intervenciones de ningún tipo, ellos tienen que conversar de lo que sienten, solo espero que ninguno salga herido- dijo esto más para su hija que para el guerrero dragón, simplemente sabe que Tigresa no está familiarizada con esa clase de emociones, pero muy en el fondo sabe que en cuanto alguno de los dos decida hablar, ese amor será inevitable.
-Supongo que tengo que irme, no he causado mas que problemas con mi llegada…
-No hay la necesidad de hacer eso, ¡MAESTRA TIGRESA! – grito Shifu a la guerrera que aún seguía en la posición de la grulla, desconcertada alzo la vista hacia su maestro, pero con unos ojos de furia absoluta se quedó observando a la dama de la sombra que estaba aun lado de el- Venga aquí por favor…- observaron todos a su líder, puesto que pensaban que ella actuaria impulsivamente, atacando al nuevo huésped.
- Pero… maestro…-respondió tartamudeando un poco.
-ES UNA ORDEN- y sin cuestionar, Tigresa hizo una reverencia y fue corriendo hacia él.
- Dígame maestro- respondió la peli naranja sin saber lo que su maestro le pediría a continuación.
- Maestra Tigresa, quisiera que se disculpara con esta jovencita, parte de la culpa fue suya, sé que es complicado, pero es parte de su castigo- esta vez no tenia escapatoria, tenia de dos, seguía con su orgullo intacto, pero con el riesgo de que le toque un castigo peor, o perder su orgullo y dignidad y dar por concluido ese asunto al menos con el maestro Shifu
-No creo que tenga muchas opciones maestro…
-No quiero sus disculpas… - interrumpió Song- No si tienen que ser obligatorias maestra Tigresa- respondió rápidamente sin darle oportunidad de nada a la furiosa, y en parte es comprensible, habían empezado con el pie izquierdo desde un principio, pero quería una buena amistad con la guerrera, a pesar de la situación, Song la apreciaba mucho no quería que las cosas se salieran más de control.
-Bueno no requiere la disculpa, si me lo permite me retiro…- dijo Tigresa con una reverencia apunto de dar media vuelta cuando fue detenida por su padre:
-No le he dicho que se puede retirar maestra Tigresa- exclamo Shifu sin darle la oportunidad de retirarse de aquel lugar- Bueno, dadas las circunstancias, tendré que darle una tarea nueva, después de este entrenamiento, tiene estrictamente prohibido acudir a entrenar por el resto de la semana maestra- esas palabras la dejaron pasmada, ese tipo de castigo estaban al nivel de Po y que ella los estuviera recibiendo no era una buena señal- ¿Quedo claro Tigresa?- volvió a cuestionarla.
-Como el agua, maestro Shifu- Tigresa se dio media vuelta y regreso a su lugar en la misma posición de antes, dándole un codazo al guerrero dragón pasando a un lado de él, con la mirada de todos puestos en ella. No tardo mucho para que Víbora dijera algo:
- Cariño, ¿Te encuentras bien? – dijo con la mirada al frente por la posición en la que se encontraban- Sabes que puedes hablar conmigo cuando sea.
- Luego te explico- sentencio la joven guerrera a su amiga, no quería tocar el tema hasta más tarde, cuando se encontraran a solas en la confidencialidad de su habitación.
-Bien maestros, pueden retirarse, a excepción de ti gurrero dragón, quisiera conversar contigo- expreso el anciano maestro para que el joven no diera un paso más.
Todos se retiraron a sus respectivas habitaciones para poder dormir un poco, puesto que el entrenamiento había durado más de 14 horas, en cuanto se presento la oportunidad y antes de que Tigresa entrara a su habitación Víbora la tomo del brazo y la empujo hacia los pies de su cama cerrando la puerta detrás de ella; la miro fijamente con ojos retadores:
- Bien, ahora explícame ¿Qué te pasa? Has actuado muy extraño en estos días y no me digas que es por tu periodo porque acabas de terminar hace una semana- dijo sin contemplaciones la bailarina que la guerrera tenia frente a ella, la miró por breves segundos con sorpresa ya que nunca le había hablado así y solo agacho la mirada y pronuncio:
-De eso quería hablarte… no se lo que tengo… me he vuelto…
-Salvaje, lo sé -completo Víbora- pero llevas así por muchísimo tiempo, tu agresividad subió y tu tolerancia ha bajado mucho… Tigresa por buda, casi matas a Po hace meses.
- ¡¿Crees que no me arrepiento?!- alzo un poco la voz, pero no lo suficiente para que los demás la escucharan- desde ese día no he dejado de pensar en lo ocurrido… estoy asustada, frustrada, enojada conmigo misma, pero lo peor de todo, es que no soporto que otra chica se le acerque- dijo sin pensar la maestra Tigresa, solo dejo salir lo que en días tenía guardado.
- ¿Cómo que otra chica se le acerque? ¿Te refieres a Po? - respondió crédula la joven Víbora, puesto que esto era nuevo para las dos, Tigresa sin darse cuenta había dicho que estaba celosa de Po.
- Si, cada vez que esta hablando con una joven no puedo evitar sentirme molesta, es bastante popular entre las chiquillas del pueblo, pero no lo puede evitar… además ¿Quién las culpa? Es carismático, tierno, atento, muy caballeroso cuando se lo propone, literal es el hombre perfecto- expreso la guerrera con una leve sonrisa que apenas se dibujaba en su rostro.
-Tigresa, ¿No te has dado cuenta de lo que me estás diciendo verdad? - interrumpió la peli verde que aún seguía parada frete a la puerta con los brazos cruzados.
- Claro que se lo que te estoy diciendo- dijo la peli naranja alzando la mirada un poco molesta, ya que pensaba que la estaba tomando por tonta.
-Claro que no, ni tu misma sabes que es lo que acabas de decir, puesto que no sabes que es lo que tienes- dijo esto caminando hacia su amiga, y tomando sus hombros hizo que la mirara cara acara -Tigresa, acabas de confesarme que estás celosa de Po y no solo eso, estás enamorada de el- eso ultimo la expreso con una voz un tanto chillona, como cuando eran adolescentes y Víbora se emocionaba por un chico nuevo que llegaban a conocer en las escuelas de kung fu.
-Espera… ¿Qué?... ¿Enamorada?... no es lo mismo Víbora, tu sabes que hace años estaba enamorada de Shifu, esto no se siente igual, esto me lastima a cada momento, me sudan las manos, mi estomago se revuelve…
-Te pones nerviosa cuando lo vez ¿No es verdad? – completo con una sonrisa de oreja a oreja, sentándose aun lado de su ahora asombrada amiga.
- ¿Te ha pasado lo mismo? - pregunto inocentemente Tigresa, ya que como todos sabemos no era una experta en emociones.
-Si, pero no con Po, si no con Grulla, amiga tú estás enamorada, ese enamoramiento al no saberlo asociar con nada, ha tratado de salir con tu agresividad y celos sin sentido…
-Ahora los tienen, estaba con esa bailarina de tercera en el salón sagrado de los guerreros besándola y apunto de hacerle…bueno… ya te imaginaras- dijo con voz apagada eso ultimo ya que le dolía en el alma lo ocurrido.
-Tigresa, creo que esto es un mal entendido ¿Estas completamente segura de lo que viste? – cuestiono la joven ojiverde, que ya se estaba dando una idea de lo que ocurrió el día anterior.
-No soy tonta Víbora, él estaba encima de ella- alzo nuevamente la voz, pero esta ocasión alguien más la escucho quien no dudo en quedarse afuera de la habitación.
-Tigresa creo que Po se quedó dormido, cuando te fuiste la enfermera Ming dijo que tenia el mal del sueño, no sé si hayas leído acerca de ello- hizo que la guerrera reflexionara de lo visto previamente, haciéndola dudar.
-Si, hace algún tiempo, pero Po no están débil para sufrir de ese mal, además no ha… recibido…ningún… gol…pe… en… ¡HAAAAAAAA DEMONIOS! – grito puesto que recordó lo que Song le explico cuando la llevo al palacio ¿Como había sido tan torpe? ¿Cómo olvido aquel insignificante detalle? En definitiva, estaba distraída, pero no sabía que recibió el golpe antes de que Song se metiera en aquella pelea con los Crocs.
-Si, lo suponía, debes de reflexionar antes de actuar, esto te va a afectar en tu relación con el- dijo Víbora tomando su hombro mirando hacia abajo en señal de "lo sabía"- Tienes que hablar con él, de lo que sientes…
-Es que ni yo misma se que siento por él, es mi amigo, lo aprecio mucho, me he sacrificado por el en muchas ocasiones, con Sheng, Kai, Kepa…
-Incluso con Shifu, te recuerdo que lo has salvado de varios castigos bien merecidos y lo ayudaste a recoger el desorden- completo la joven para demostrar su punto, esta conversación se había convertido en algo ya muy personal, Víbora jamás había tenido este tipo de conversaciones con Tigresa, bueno, si las hubo, pero el tema siempre se centraba en los pequeños amoríos que pasaba la ojiverde- Ti ,en realidad no has tenido un romance jamás, el único que creo que logro algo similar fue el tal Yijiro- continuo la maestra.
- Si, pero no es lo mismo, lo que siento es algo que me quema por dentro, lo que el logro solo fue distraerme por unos días, Po no solo me distrae, ha logrado que me abra mas a mis emociones y no se como lidiar con eso- tomo Tigresa su rostro como el día anterior en el árbol, solo se tumbó en la cama mirando al techo- No sé cómo procesar esto…
- ¿Y… si hablas con él? No creo que diga nada malo, él sabrá cómo manejarlo- animó Víbora a su amiga acostándose aun lado de ella mirando al mismo lugar.
- Supongo que tienes razón, pero no sabre como actuar…- miro Tigresa a su lado izquierdo, viendo la figura de acción que Po le regalo de si mismo aquella vez que se fue del palacio con la maestra Mugan- Bien, hablare con él.
-Así se habla, ve con él, está en el patio con el maestro Shifu- finalizo Víbora con un gran abrazo hacia su amiga.
Las cartas estaban sobre la mesa, no habría vuelta atrás, Tigresa salió de su habitación dejando a su amiga en su cuarto para que descanse un poco, ya se dirigía rápidamente al patio de entrenamiento, con todas la intenciones del mundo para hablar con su mejor amigo, estaba a la mitad de las escaleras, cuando vio a Po bajando por las mismas, con una cara algo desencajada, pensativo, Tigresa decidió esperarlo, cuando Po alzo su mirada vio a la maestra, quien lo estaba esperando sentada en los peldaños, bajo con una pequeña sonrisa hacia donde se encontraba ella:
- Que bueno que estas aquí, quería hablar contigo- menciono el guerrero dragón quien ya se encontraba atrás de ella.
- No eres el único, siéntate- palmeo Tigresa el hueco que tenia aun lado de ella, en señal de que tomara asiento- Hay… algo de lo que quiero discutir contigo, yo… se que he…actuado de una manera imprudente y… y… pues… haaa es algo complicado para mi decir esto…
-No te preocupes, ya me imagino lo que quieres decir- detuvo Po a la maestra- también, tengo que pedirte una disculpa, has estado cubriéndome muchos problemas que me he buscado, supongo que ya no sucederá, jeje- rio algo nervioso el joven rascando su nuca.
Eso no era lo que Tigresa tenía que decir, era complicado porque seguía sin entender si era enamoramiento o admiración.
- Bueno, no…, te seguiré cubriendo, eres mi mejor amigo, te estaré apoyando lo mas que pueda, pero de lo que quería hablar es de otro asunto- dijo esto bajando la mirada por los nervios.
-Bueno, se a lo que sea- Po se ponía de pie para ponerse frente a la furiosa, ponerse de rodillas para estar a la altura de su rostro y tomar sus hombros- estaré dispues…
-Creo que no lo entiendes, esto es más complicado de lo que…- Tigresa no termino, puesto que el Guerrero dragón se acercó a ella con rapidez y le dio un beso que sorprendió a la guerrera.
