07. Ataque


Jueves 22 de octubre de 2020. 0730 horas. Bushwick, Brooklyn.


Aun era temprano para despertar pero lo cierto era que ella no podía dormir. Los primeros rayos se colaron por la ventana de su habitación impidiéndole cerrar los ojos y conseguir ese descanso que necesitaba. Aunque en realidad no tenía sueño, quizás estaba cansada por el vuelo pero sueño definitivamente no tenía. Se levanto de su cama y camino hasta la cocina para preparar el desayuno pasando por la sala donde los agentes Puckerman, Roxont y Gallagher dormían en los sofás.

-¿Me buscabas?- le pregunto la voz de Quinn desde un rincón oscuro sorprendiéndola.

-No- mintió aunque lo cierto era que si la estaba buscando con la mirada. -Voy a preparar el desayuno.

-Agrega dos tazas más de café por que los agentes Pierce y Evans están viniendo para aquí- indico Quinn siguiendo a la morena hasta la cocina. -Están dos pisos más arriba. ¿Puedes creer que tu amiga los echo cuando quisieron explicarle la situación?

-Así es Santana... y no se ofenda, agente Fabray, pero ¿No tenía a otros agentes más... capacitados?- pregunto Rachel mientras la rubia la miraba con una ceja en alto. -Quiero decir, San me mostro la nota que dice que le dejo la rubia. Tenía unicornios y flores dibujados y decía "Venimos a cuidarte por que el hombre malo anda suelto" y el otro rubio empezó a tartamudear y no le explico nada.

-Puede que tengas razón. Quizás debí enviar a Isabelle a explicar la situación- cedió Quinn ayudando a la morena a preparar el café. -Por cierto, hable con los agentes Roxont y Fox, me confirmaron que tu amigo Hummel se fue de viaje por cuestiones de trabajo por lo que tendremos que esperar a que regrese. Aunque llegaron a tiempo para explicárselo y se fueron con él.

-Pero Santana dijo que estaba con Blaine- replico Rachel recordando las palabras de su amiga.

-Eso era cierto, pero ahora está de viaje- indico Quinn. -Estaba con su novio hace unos días atrás, después de que llegaras a La Guarida. Cuando enviamos a los agentes con sus objetivos, tu amigo Hummel ya tenía programado su viaje por lo que no tuvo tiempo de hablar con tu amiga latina y explicarle que tenia guardianes y juntos asimilar la situación que te envuelve.

-¿Y mi familia? ¿Ellos lo saben?- pregunto Rachel rápidamente.

-Sí, Weston y Collins están a cargo de tu madre y Hudson junto con Pratt y Parker de tus padres. Los tres están desesperados por verte. Corcoran te vera el domingo en Los Ángeles y tus padres lo harán a lo largo de este día seguramente. Le dije a Hudson que viniera en el primer vuelo que encontraran.

Y era cierto. El resto de la familia de Rachel estaba segura, por el momento no habían sufrido ataques y no solo eso sino que Weston y Collins no estaban solos sino que había más agentes del sargento Fabray con ellos y lo mismo pasaba con Finn y los padres de la morena.

La rubia se fue de la cocina dejando sola a Berry con sus pensamientos, con una sensación de preocupación en su interior pero al mismo tiempo de ansiedad por que vería a sus padres aunque eso también era peligroso para ellos. Si les pasaba algo por su culpa jamás se lo perdonaría.

Observo a la agente Fabray irse de la cocina y automáticamente sonrió. En parte que no haya podido dormir en esas dos casi dos horas siguientes desde que habían llegado al departamento era porque estaba preocupada por Quinn, había recibido un golpe en la cabeza y a pesar de mostrar que se sentía bien no podía evitar preocuparse. Por otro lado estaba el hecho de que el sábado próximo sabría quien era aquella niña a la que Quinn le leía por las noches. Mentiría si dijera que no se sintió tonta después de esa información, ¿Como pudo pensar que Quinn salía con una niña?

-Tonta- se reprocho en su cabeza antes de girarse y continuar preparando el café.

-Despierten, el desayuno está listo- repuso Quinn despertando a Puck, Isabelle y Alyson que la ignoro y sigo durmiendo. -Alyson, despierta. Tenemos trabajo que hacer... ¡Arriba, perezosos!

-Ya, Quinn. Déjame dormir. Vete a cuidar al hobbit de piernas largas- replico Alyson desde abajo de la cobija con la que se había tapado para dormir.

Pero poco le duro porque la rubia se la quito y cuando la menor de las Fabray se enfrento a su hermana mayor ésta simplemente levanto una ceja y se fue de nuevo hacia la cocina seguida de Isabelle que iba con los ojos cerrados por lo que termino golpeándose contra la pared por qué no llego a atinarle a la entrada de la puerta.

-¡Jesucristo!- exclamo Roxont antes de soltar un diccionario completo de insultos. -Para que avisarme que estaba la puerta, ¿No, Fabray?

-No soy yo la que caminaba con los ojos cerrados, Roxont. Deja de quejarte, ¿Quieres?- replico Quinn negando con la cabeza y haciendo sonreír a Rachel que ya había servido varias tazas de café. Estaba por agregar algo más cuando por la puerta de la cocina entro Santana Lopez bostezando. -Buenos días, mi agresora.

-No es nada personal, pero si entras a mi casa sin mi permiso te golpeare- afirmo la latina con una mirada asesina antes de acercarse a Rachel y dejarle un beso en la mejilla que llamo la atención de Quinn. -¿Qué tal estas, Rachel? ¿Dormiste bien?

-Con permiso. Iré a buscar a Puckerman y a Alyson- interrumpió Fabray yéndose de la cocina bajo tres pares de ojos y una sonrisa traviesa por parte de Isabelle.

-¿Qué le pasa a esa rubia? ¿Tiene transito lento?- cuestiono Santana ganándose una mirada de desaprobación por parte de Rachel y una carcajada por parte de Roxont que acepto la taza que le paso la morena. -Ya, Rach. Ríete... ¿O tu también tienes transito lento?

-Ya, Santana. No hables así de la agente Fabray. Ella es así- la defendió la morena aunque no tenia por que hacerlo y tampoco sabía porque lo hacía. -Además, no te olvides que la golpeaste con una sartén.

-No fue para tanto. No le pediré disculpas si es eso lo que está esperando- indico la latina sentándose frente a Roxont que ya disfrutaba de su café. -¿Tú quien eres?

-Es Isabelle...- se adelanto Rachel pero Santana solamente levanto su mano sin quitar la vista de encima de Roxont.

-Le pregunte a ella, no a ti, Berry. ¿Quién eres tú?- volvió a preguntar mirando a la joven frente a ella que simplemente la miro con seriedad tomándose su tiempo para responder.

-Isabelle Clarisse Roxont. Graduada de la academia de policías con el segundo puntaje más alto. Experta en tiro al blanco y a distancia. Aunque no lo use también en arco y flecha- se presento Isabelle tendiendo su mano por arriba de la mesa estrechándola con la de Santana. -La única mujer de tres hermanos y amante del fuego y las golosinas. ¿Tú eres?

-Mmm... ¿Santana Lopez y amante de las mujeres?- respondió la latina con una ceja en alto mientras Rachel se sentaba a su lado con una taza de café en su mano y en la otra tostadas al tiempo que una sonrisa de lado se apoderaba de su rostro. -Entonces, Berry, cuéntame. ¿Cómo te sientes?

-No eres psicóloga, San- indico Rachel con una sonrisa mientras Santana la miro con seriedad. -Estoy bien. Ahora sí, los primeros días no fueron los mejores de mi vida pero ahora...

-¿Fue como la vez que te quedaste sin voz en el Club Glee?- cuestiono la latina quitándole a su amiga la tostada que tenía en la mano antes de darle un mordisco.

-Fue peor, Santana- respondió Rachel con dramatismo. -Por que por lo menos esa vez sabía lo que me pasaba o que al menos me recuperaría con medicamentos pero ahora... Si nada de esto sale bien, no tendré una segunda oportunidad, ¿Entiendes?

-Eso no pasara- intervino Quinn entrando de nuevo a la cocina y sorprendiendo a todas por la convicción en sus palabras, sobre todo a Rachel. -Atraparemos a Weston padre y tú volverás a tu vida de antes. Por cierto, cuando termines de desayunar te espero en la sala- pero antes de que Rachel pudiera preguntar para que la requería la rubia se giro sobre sus pasos y abrió la puerta de la cocina para que pudieran pasar el resto del equipo.

-Oh, dios. Rachel, dime que no es el rubio boca grande y la rubia infantil- pidió Santana cruzándose de brazos cuando dos chicos rubios entraron a la cocina. Estuvo a punto de agregar algo más cuando la rubia de ojos azules agito su mano saludándola, por lo que se acerco a Rachel y le susurro: -¿Me está saludando? ¿Me está saludando a mí, Berry?

-Señorita Lopez, le presento a sus guardianes oficiales. La agente Brittany S. Pierce…- señalo Quinn a Britt que seguía saludando a la latina.

-La chica que dibuja dragones y arco iris- indico Santana mirando a Brittany de pies a cabeza.

-El agente Sam Evans…- Continuo Quinn mientras el rubio abría la boca para que Isabelle le metiera la mitad de una tostada.

-El Macaulay Culkin trucho- volvió a interrumpir la latina a Quinn mientras Alyson se hacía presente en la cocina soltando una risotada tras escuchar eso.

-La agente Isabelle Roxont...- indico Fabray señalando a su amiga que hizo un movimiento de cabeza.

-La Willy Wonka piromaníaca- apunto Santana llamando la atención de todos por lo que simplemente se encogió de hombros. -¿Qué? Acaba de decir que es amante del fuego y las golosinas. Además es mi única manera de reconocer a cada uno de mis "guardianes"

-Y por último, Alyson Fabray- termino diciendo Quinn mientras su hermana rodaba los ojos.

-Soy Gallagher, no Fabray. ¿O acaso te gustaría que te llamara Lucy en lugar de Quinn?- replico Alyson sentándose a la mesa mientras Puckerman también entraba a la cocina.

-Cállate, Alyson- ordeno la agente Fabray tensando la mandíbula mientras miraba disimuladamente a Rachel que bajo la cabeza para que no la viera sonreír por como la había llamado Alyson.

-Mmm... Lamento interrumpir esto y sinceramente no me importa como se llamen en realidad- interrumpió Santana levantándose de la mesa acercándose a Alyson que se cruzo de brazos con una ceja en alto. -No te ofendas... como te llames, pero, ¿Tú serás mi guardiana? ¿No eres un poco joven para eso?

-Díselo a mi padre y a la agente Fabray que me fueron quienes me metieron en esto- fue la respuesta de Alyson con el ceño fruncido. -Y no te preocupes. Nací en una casa donde los regalos de cumpleaños eran armas de varios calibres, chalecos antibalas, granadas y todo lo que te puedas imaginar.

-Eso no es así, Alyson- replico Quinn con seriedad mirando como Puck se sentaba al lado de Rachel regalándole un beso en la mejilla. Sacudió la cabeza antes de girarse hacia su hermana. -Tuviste tus muñecas también.

-Muñecas que tú y Noah usaron como tiro al blanco- le recordó Alyson con evidente resentimiento mientras Quinn y Puckerman intercambiaban una mirada cómplice. Gallagher rodo los ojos y se giro hacia Santana que seguía inspeccionándola con la mirada. -Tú no debes preocuparte, Lopez. Sé defenderme con mis puños y con lo que tenga a mano. Además Quinn va a entrenarnos a Berny y a mí...

-¿Disculpa?- intervino Rachel al escuchar su apellido mal dicho como ya se estaba haciendo costumbre. Busco con la mirada a Quinn y no se la encontró por ningún lado. -¿Entrenamiento? ¿Qué entrenamiento?

-Es por aquí- reapareció Quinn acercándose a Rachel entre la multitud para tomarla de la mano y llevársela lejos de la cocina. -Iras a tu dormitorio, te podrás algo cómodo con lo que puedas entrenar y luego regresaras aquí, ¿Esta claro?

-No funciono con ordenes- replico la morena cruzándose de brazos enfrentándose a Quinn que simplemente levanto una ceja. -No me da miedo, agente Fabray.

-No desobedezca una orden directa, Berny- indico Quinn acercándose más a Rachel que trago saliva al darse cuenta de la cercanía entre ambas. -Solo lo diré una vez más. Vas a ir hasta tu dormitorio, te pondrás algo cómodo para entrenar y regresas aquí. No me gusta repetir las cosas varias veces, así que por tu bien...

-¿Qué?- se envalentonó Rachel avanzando un paso hacia la rubia quedando sus cuerpos a menos de tres centímetros de distancia.

La réplica de Quinn jamás llego porque sus ojos estaban concentrados en los marrones de Rachel, tratando de averiguar que tenia aquella chica que se atrevía a desobedecer una orden de ella, que es lo que la hacía diferente del resto, más llamativa y atractiva que cualquier mujer en la habitación o porque tenía esa necesidad de tocarla desde que lo había hecho en el avión, rozar su piel suave una vez más. Se alejo un paso lejos de la morena y sacudió la cabeza. Debía parar, sentarse a pensar que era lo que estaba sucediendo con ella, encontrarle respuestas a las preguntas que empezaban a rondar por su mente y por sobre todas las cosas debería mantenerse alejada de Berry, solo pasar con ella el tiempo justo y necesario, no más del acordado porque sino saldría perdiendo.

Sabía cómo funcionaba aquello a pesar de que no le había pasado, una mirada, un roce, un intercambio de palabras, algo en común y la posibilidad de una afinidad o atracción que si el tiempo lo quería se convertiría en algo más. No quería que eso le pasara con Berry, no quería por que era una chica sentenciada, permitir que le gustase siquiera sería volver complicado hasta las cosas más simple, seria jugar al límite todo el tiempo y si bien eso era lo que hacía siempre, esta vez era distinto.

-Iré a ponerme algo más cómodo- murmuro Rachel alejándose de la rubia que parecía perdida.

Se alejo porque necesitaba espacio, un poco de aire. Estar cerca de la agente Fabray se le dificultaba, todo ese aire de misterio y chica mala lograba atraerla como hacía tiempo nadie lo hacía. Sacudió la cabeza mientras se desvestía y se colocaba algo más cómodo. Debía dejar de pensar en Quinn, en tratar de resolver ese rompecabezas que la rubia parecía ser. Pero había algo en ella que le causaba curiosidad, y como buena curiosa que era no pararía hasta descubrirlo.

-Ya estoy... Ya estoy lista- termino susurrándole a Quinn cuando regreso a la sala veinte minutos después cuando logro serenarse y auto convencerse de que no debía ponerse nerviosa por tener cerca a la agente Fabray.

Lo cierto era que no quería susurrar pero al ver a la rubia de espalda a ella, con el equipo deportivo puesto remarcando cada curva de su cuerpo, la garganta se le seco y solo le salió ese susurro. Carraspeo en parte para llamar la atención de la agente Fabray y de paso eliminar el nudo que le formo de golpe en la garganta.

-Ok, Berny. Si estas...- empezó diciendo la agente girándose para enfrentarse a la morena pero se detuvo cuando la entro con un short de algodón, una musculosa y zapatillas deportivas. Trago saliva frente a aquella imagen que se presentaba frente a ella. -Espero que estés lista por que tendrás una clase intensiva de entrenamiento... ¡Alyson!

-Estoy aquí, sargento Fabray- repuso Aly apareciendo en la sala vestida también con equipo deportivo. Su hermana mayor la miro con una ceja en alto por lo que aclaro: -Lo siento, cuando gritas así te pareces a papá.

-¿Roxont consiguió la información que le pedí?- pregunto Quinn para no entrar en una nueva disputa con su hermana que se encogió de hombros acercándose a Rachel para mirarla de pies a cabeza. -Gracias por la ayuda, Alyson- ironizo antes de gritar: -¡Isabelle!

-Diga, capitana- indico la chica saliendo de la cocina.

-¿Me conseguiste lo que te pedí?- pregunto Quinn obstaculizando la vista de Roxont que daba justo hacia Rachel que hablaba animadamente con Alyson. Isabelle simplemente sonrió con picardía y un movimiento de cejas que llevo a Quinn a rodar los ojos. -Ya, Roxont. La información.

-Parques estilo Central Park cerca de aquí no hay, pero hay un sitio con tres canchas de básquet y varios juegos al aire libre que te podrían servir- repuso Isabelle sacando un papel del bolsillo que parecía ser un mapa hecho a mano y por Brittany por que tenia arco iris, duendes y gatos. -El arcoíris representa este departamento- indico Roxont colocándose al lado de Quinn señalándole cada cosa mientras la rubia asentía con la cabeza. -El duende es el lugar al que tienes que ir y los gatos... Bueno, los gatos no sé exactamente lo que marcan o que es lo que significan.

-La próxima vez no dejes que Britt haga el mapa- ordeno Quinn tomando el papel entre sus manos. -Entonces, salgo de aquí, camino hasta Grove St y le doy derecho hasta dar con el lugar ¿Está bien así?

-Sí, tienes que detenerte justo en Central Ave que es la que cruza con Grove St. Hay tipo un pasillo y entras hasta dar con las dos canchas de básquet, al costado derecho hay un patio de cemento y pegado a éste están los juegos al aire libre- indico Isabelle mientras Quinn asentía guardándose el mapa en uno de sus pechos. -Que no se pierda ese mapa. Por cierto, ¿Estás segura que no quieres que te acompañe?

-No, estaremos bien. Tú quédate con Puckerman y espera a los padres de Rachel, ¿Está bien?- Quiso asegurarse Quinn mientras su amiga asentía. -No te despegues del teléfono ni de tu arma que si necesito refuerzos te llamare. Por cierto, mantén un ojo puesto en la latina que la veo un poco rebelde. Trata de hacerle entender la situación y de ser posible entrénala un poco o lo que sea. Busca apoyo en Britt y en Sam si lo necesitas. Alyson se va conmigo.

-Está bien. Cualquier cosa que pase aquí te aviso- afirmo Isabelle mientras Quinn asentía viendo como en el rostro de su amiga parecía una sonrisa traviesa. -Y si yo soy tú... aprovecho y toco.

-Vete a la...- pero no pudo terminar la frase por que Roxont se había esfumado rápidamente de su lado dejándola con la palabra en la boca. Se giro hacia Alyson y Rachel que la estaban esperando con algo de impaciencia. -Iremos al Heckscher Playground. Entrenaremos allí. Vamos, deprisa que ya vamos retrasadas.

Ambas chicas siguieron a Fabray que de camino a la salida tomo su bolso donde tenía su teléfono y su arma perfectamente guardados y donde también guardo el mapa que tenía en su pecho. Salieron del edificio y caminaron a lo largo de Bushwick Ave hasta dar con Grove St. Durante el camino Quinn escucho una vez más las historias de Rachel. Se entero que su primera obra en Nueva York había sido a sus diecinueve años y que si bien era un personaje secundario la ayudo a crecer y adquirir experiencia. También supo que hacía poco más de dos años que había roto con Jesse St. James por elección de los dos, porque ninguno era lo que el otro necesitaba o quería, por que según la morena se llevaban mejor como amigos.

-Hola- respondió cortante cuando su teléfono comenzó a sonar y ella lo saco de su bolso leyendo en nombre de Parker en la pantalla. Dejo escapar un suspiro de resignación. De repente estar o escuchar la voz del chico ya no le apetecía. -Parker, ¿A que le debo el honor de esta llamada?

-Por que extrañaba tu voz- respondió John con demasiada voz melosa que llevo a Quinn a rodar los ojos. -Es mentira. Las cursilerías no son para mí. Llamaba para decirte que ya estamos en Nueva York, acabamos de llegar y que en unas horas estaremos en el departamento de la testigo. Pensé que a lo mejor podríamos vernos mientras ella pierde el tiempo con sus padres, que por cierto me tienen hasta la coronilla con sus historias.

-Limítese a realizar su trabajo, agente Parker- ordeno Quinn apretando la mandíbula.

-¿Dónde estás?- pregunto el chico de repente e interrumpiendo a la rubia.

-Vamos a entrenar en Heckscher Playground- respondió Quinn antes de soltar un suspiro. –Tengo que dejarte. No comenta ninguna imprudencia, por que el castigo será severo. Adiós.

Corto la llamada sin más. Ni siquiera llego a escuchar la respuesta de Parker, aunque lo cierto era que no quería seguir escuchando nada más que dijera el chico. Aquel que hablaba no era el Parker que ella llego a conocer o creía conocer. Era como si tuviera dos caras, la que mostraba cuando estaba con ella y la que verdaderamente era suya. Dejo escapar un suspiro porque sabía lo que tenía que hacer. La próxima vez que viera a Parker debía dejarle las cosas bastante claras, decirle que ya no apetecía tener sexo con él, que lo poco que tenían se acabo.

-¿Quien es Parker?- le pregunto Rachel en un susurro a Alyson mientras Quinn caminaba varios pasos más adelante de ellas mirando todo alrededor.

-Deberías preguntarle directamente a Quinn por que no le gusta que las personas hablen a sus espaldas- respondió Alyson adelantándose unos cuantos pasos mientras Rachel aceleraba los suyos para alcanzarla. -Y no intentes coquetear conmigo a lo Bella Swan con Jacob Black para sacarme información porque primero, no soy una adolescente licántropo con un enamoramiento juvenil por ti. Segundo, no me gustan las chicas, eso se lo dejo a mi hermana- aquello logro sorprender a Rachel que detuvo a Gallagher del brazo. -Y tercero, ni siquiera te pareces a Bella o a la actriz que la interpreta como para siquiera plantearme el hecho de dejar seducirme por ti.

-No planeaba seducirte- se defendió Rachel soltando el brazo de la chica y continuando con la caminata detrás de Quinn. -Y no tengo nada que preguntarle a tu hermana. Ni siquiera tenemos ese grado de confianza como para hacerlo.

Alyson simplemente se encogió de hombros mientras que Rachel seguía perdida en sus pensamientos gracias a la reciente adquirida información respecto a la agente Fabray. Ese comentario de Alyson dejaba entrever de manera nada sutil que a Quinn le gustaban las chicas, pero si era así, ¿Quién era ese tan Parker entonces? ¿Y por que había cambiado la sonrisa de Quinn por una mueca de desagrado constante? Tras eso su curiosidad aumento un poco más, si eso era posible a estas alturas.

Ni siquiera fue consciente cuando llegaron al Heckscher Playground, solo lo fue cuando la agente Fabray dejo su bolso a un costado y luego se paro en frente de ella sin un atisbo de sonrisa, ni siquiera la que a Rachel comenzaba a gustarle. Quinn espero a que Alyson se uniera a ellas antes de dar las órdenes correspondientes.

-Como Berny no está acostumbrada a nuestro entrenamiento comenzaremos con algo sencillo. Correremos solamente cinco minutos y descansamos dos minutos, después otros cinco minutos más y dos de descanso. Así hasta completar media hora- Quinn ignoro olímpicamente las protestas tanto de Rachel como de Alyson que miraba alrededor como si estuviera buscando una vía de escape. -Haremos cinco series de quince abdominales o cuatro de veinte...

-¡Protesto!- interrumpió Rachel con el ceño fruncido. -¿Acaso estás loca, Quinn? Yo no hare esa cantidad. ¿Donde quedo eso de "comenzaremos con algo sencillo"? Si esto es sencillo no me quiero imaginar lo que será intensivo.

-A correr- fue lo único que dijo Quinn acercándose su rostro al de Rachel que le mantuvo la mirada, no por valentía sino porque no podía despegar sus ojos de los de Quinn. -¿No escucho la orden, Berny? A correr, dije.

-Vamos, Bella Swan... a correr- intervino Alyson tomando la mano de Rachel para alejarla de Quinn que tenia la mandíbula presionada.

Estaba tratando de controlar ese nerviosismo que se apodero de ella de repente, todo por los ojos chocolates de Berry. Lo que pensó antes de salir del departamento de la chica no estaba funcionando.

Corrió junto con Rachel y Alyson los primeros diez minutos y después las dejo que lo hicieran solas mientras ella inspeccionaba el lugar. Se sentó en el suelo y observo el estado físico de Rachel. Obviamente estaba haciendo su mejor intento por seguir el ritmo de Alyson que ya estaba acostumbrada a eso. La vio ponerse una mano en las costillas y supo que hasta ahí ya estaba bien, no hacía falta presionarla más. Ya había corrido veintitrés minutos, demasiado para alguien que no estaba acostumbrada a eso.

-Deténganse- ordeno levantándose del suelo mientras las otras dos le hacían caso. -Ahora pasaremos a...- Se detuvo cuando vio a dos tipos pasar cerca de allí y su "instinto de caza", como lo llamaba Isabelle, se activo. -Haremos los abdominales. Vamos, al suelo.

Ni Alyson ni Rachel pusieron peros a la orden, se limitaron a hacer lo que Quinn les ordeno parando a descansar cada veinte abdominales. Llegaron a veinticinco cuando la rubia les pidió que se detuvieran por que debían volver cuanto antes al departamento.

-Contesta, Isabelle- murmuro Quinn llamando por teléfono a su amiga mientras con su mano libre tomaba el brazo de Rachel que la miro con desconcierto. -Nos están siguiendo, así que caminen como si nada. Ni se te ocurra mirar hacia atrás, Berry- ordeno justo a tiempo que su amiga respondía el teléfono. -Gente de Weston padre. Ven a buscar a Rachel, Isabelle. Vamos por la de Grove St.

-Ya vamos para allá- fue lo último que dijo Roxont antes de cortar la llamada.

-Alyson, toma esto- indico Quinn dándole disimuladamente su arma a su hermana bajo la mirada sorprendida de Rachel que negó con la cabeza. -Sabes cómo usarla. Es como cuando jugamos en la consola solo que ahora es real, las balas son reales. Vete rápido con Berny de aquí y no dudes en usarla. Isabelle y el resto del equipo están viniendo para aquí.

-¿Y tú que harás, Fabray?- cuestiono Rachel reaccionando mientras la rubia esquivaba su mirada. -No, de ninguna manera. Vinimos las tres, nos vamos las tres.

-Alyson, llévatela- fue lo último que dijo Quinn mientras su hermana arrastraba a Rachel lejos de ella. Vio la preocupación reflejada en el rostro de la morena por lo que solamente susurro: -Lo siento, Rachel.

-No debiste hacer eso, rubia- susurro una voz en su oído dos o tres minutos después mientras rodeaba su cuello con un brazo viendo como a lo lejos Alyson y Rachel corrían por que era perseguidas por dos tipos más pero de repente uno cayó al suelo.

-Bien hecho, Aly- felicito a su hermana en su mente por ese disparo acertado.

Sintió la presión pero eso no evito que se defendiera. Con su codo derecho golpeo varias veces las costillas del tipo que la tenia agarrada hasta que la soltó retrocediendo antes que la rubia se girase hacia él para darle una patada en el pecho haciéndolo caer al suelo donde se golpeo la cabeza. Se acerco a él y lo levanto del suelo golpeándolo sin descanso en cada parte de su cuerpo hasta que termino arrojándolo contra un automóvil haciendo que el parabrisas se hiciera trizas y el idiota quedara inconsciente. Vio a dos más acercándose a ella y apretó sus puños fuertemente antes de repartir golpes a diestra y siniestra. Recibió uno en su mandíbula, dos o tres en sus pómulos y varios en su abdomen cuando lanzo un golpe y el tipo le sujeto la mano. Reacciono justo a tiempo cuando el otro saco una navaja, iba a clavársela a ella pero tomo al que la tenía agarrada de la mano y lo puso entremedio de los dos.

-Estuvo cerca, ¿A qué no?- le pregunto provocando al de la navaja cuando éste se la clavo al otro sin querer dejándolo caer al suelo mientras se desangraba. -Suelta eso y vamos a pelear mano a mano. En igualdad de condiciones, idiota.

-Mataremos a Berry tarde o temprano, Fabray- vaticino el secuaz de Weston padre guardándose la navaja en el bolsillo. -Weston padre está deseoso por eso, pero antes quiere jugar un poco con ella. Ya sabes, hace mucho tiempo que está solo y la chica no esta tan mal...

No pudo terminar la oración por que Quinn se tiro sobre él dándole un puñetazo de lleno en la boca lo cual lo hizo retroceder tambaleándose. Sentía como la sangre le hervía de solo pensar en eso. La sola idea de Weston padre aprovechándose de Rachel lograba hacerla enojar, se encegueció y en cada golpe se demostraba eso. Estaba sintiendo lo mismo que sintió cuando mato al cocinero que quiso aprovecharse de Isabelle siete años atrás.

-No... Tocaran... a... Berry- pronuncio en cada golpe que le daba al secuaz con todas sus fuerzas. -Dile a Weston padre... que lo hará sobre a mi... cadáver.

Podía sentir el dolor en sus nudillos pero no podía parar, no cuando la sangre del tipo se podía ver en su mano, no cuando sentía que cada golpe que le daba a ese tipo era para Weston padre. Cuando iba a darle el golpe final, el definitivo, alguien lo tomo por el brazo impidiéndole la acción.

-Ya estuvo bien, Quinn. Detente- escucho que le decía la voz de Puckerman a lo lejos, o quizás era ella que lo escuchaba de ese modo porque aun seguía en transe. -Ya esta inconsciente. No da para más. Ven aquí.

Se dejo arrastrar por Puck y cuando toco el pecho del chico con su rostro cayó en la realidad. No supo porque lo hacía, solo supo que las lagrimas comenzaron a caer mientras se abrazaba a la cintura de su amigo. Ni siquiera presto atención a como la policía y la ambulancia se hacía presente levantando a los que estaban en el suelo, solo podía pensar en una cosa... o en una persona.

-¿Rachel? ¿Donde está Rachel? ¿Está bien? ¿Qué...?- pero no pudo continuar por que Isabelle le dio una bofetada antes de abrazarla mientras Puck se acercaba a los policías. -Necesito verla.

-Tranquila, Quinn. Está bien. Está en el departamento con Britt, Sam y Alyson cuidándola- aseguro Isabelle alejando el rostro de su amiga de su hombro para inspeccionarlo. -Hay que curarte esas heridas- Quinn negó con la cabeza mientras buscaba a alguien a su alrededor. -No esta aquí, Fabray. Está en el departamento, en el mismo estado de preocupación que tú. ¿Me dirás que es lo que paso para que estés en este estado? Solo te vi una vez así y fue cuando me salvaste.

-El que estaba golpeando antes de que llegaran dijo que Weston padre quiere aprovecharse de Rachel antes de matarla- respondió la rubia mirando a su amiga que volvió a abrazarla. -No puedo permitirlo, Isabelle, ¿Entiendes? No puedo dejar que eso le pase a Rachel, no a ella.

Isabelle simplemente se abrazo más a su amiga dejando que le empapara el hombro con las lágrimas que caían silenciosamente. Lo mismo había pasado aquella fatídica y horrible noche hace siete años atrás, la misma pose, la misma reacción pero esta vez era distinto, esta vez había algo más que ella empezaba a sospechar pero que aun no compartiría su teoría con Quinn por que esta se lo negaría.

Pero algo si había claro en todo eso. Para Quinn, aunque aun no lo tuviera muy claro, Berry no era una testigo más del montón, estaba camino a convertirse en algo mucho más que eso.


Hola!

Como siempre... Gracias a todos y por todo!

Nos leemos el viernes!

Feliz año nuevo para todos =)