Decisión
Han pasado dos días desde aquel suceso, y como de costumbre, Natsuki se levanto de muy mal humor. Aun no podía sacar de su cabeza la imagen del vicepresidente con la Kaicho. Además, en los días pasados, en ningún momento se encontró con la joven, lo cual le preocupaba.
-¿Natsuki, vamos a desayunar?- escuchó una alegre voz, a las afueras de su habitación.
Camino perezosamente hacia la puerta y la abrió, allí se encontraba Mai, con su habitual sonrisa.
Frunció el ceño al observarla, revoleando un poco sus cabellos -dios... ¿Acaso tu siempre estas de buen humor?- cuestionó, dándole el paso para que entrase.
-¡Claro! hay que empezar bien el día- exclamó enérgica, para luego dibujar una preocupada mueca, al notar su lamentable estado -¿Qué te sucede? pareces deprimida... ¡oh! ya se ¿Es por shizuru, verdad?
Se estremeció al escuchar aquel nombre, haciendo una mueca bastante graciosa para la vista de su amiga -¡no es cierto! ¿Por qué siempre tiene que ser ella la que me atormente? ¿Mi vida gira a su alrededor o qué?- dijo, casi en un grito.
-bueno...últimamente parece que si...- respondió, tratando de esconderse de su peligrosa mirada.
Se sentó en su cama, largando un gran suspiro. La pelinaranja no se equivocaba en absoluto.
-¿Por qué esta todo tan oscuro?- comentó, abriendo las cortinas.
-¿Y tú por qué siempre haces lo mismo? No me gusta el sol de la mañana…
Sus propias palabras la hicieron asociar con la vampiresa. Abrió los ojos de par en par, percatándose del sufrimiento de esta.
Shizuru…la luz del sol la debilita...es por eso que su despacho siempre esta tan lúgubre...ahora lo entiendo, porque en verano casi siempre desaparecía...debe ser muy desolador...vivir de esa forma...
Su semblante se tornó angustioso, al pensar en aquello. Y a pesar de todo ahí estaba, encerrada en su caparazón, evitándola...solo por estúpidos celos.
Ella la necesitaba, no podía seguir actuando como una niña pequeña.
-¡Hey hey! ¿Quién murió? ¿Por qué pones esa cara? ¿Qué es lo que sucedió entre ustedes?- cuestionó, al notar su cambio repentino.
Se tumbo en la cama, tapándose el rostro con su mano -nee Mai, a ti... ¿te gusta alguien?- inquirió, sorprendiéndola.
Esta ultima la miro, comenzando a sonrojarse, para luego sonreír de forma picarona –ay natsuki...me hubieras dicho que estabas enamorada de mi- bromeo, acercándose a ella y tomando su rostro con ambas manos.
-¡t-tonta! ¡No estoy enamorada de ti, solo pregunto!- contesto, alejándose de su agarre.
Esta solo se echo a reír con fuerza, observando su perplejo semblante –lo sé, lo sé, estas enamorada de la Kaicho...
Su pálido rostro se torno rojo en un instante -¡¿q-qué?!
-contestando a tu pregunta- la interrumpió, obviando su nerviosa actitud -la verdad es que si me gusta alguien…
Pestañeo varias veces, sorprendida -¿En serio? ¿Quién?- curioseó.
Poso sus ojos en ella unos segundos, entreabriendo sus labios, con una sonrisa -Reito-san
Se cayó de la cama al escuchar ese nombre.
-¿Me estás hablando en serio? ¿Él? ¿ÉL te gusta?- repitió, recordando el suceso que presencio.
La miro, extrañada -si...es muy guapo, y popular, no sé porque te sorprende, es el amor platónico de muchas estudiantes- comento, con tranquilidad.
Natsuki la observo, dudosa.
Si supiera lo que realmente es…
Desvió la mirada, decidiendo ocultar la verdad -mejor…no te metas con él, creo que ya está con alguien- mintió, esperanzada de que lo olvidase.
Sus ojos se abrieron, al oírla -¡¿Qué?! ¿Con quién? ¿Lo viste con alguien? espera…- ahogo un grito -¿Está con Shizuru, verdad? ¡Es por eso que estas tan triste! ¡Mierda!- grito, llevándose las manos a la cabeza.
La peliazul se exaltó al escuchar sus palabras -¿Qué? ¿Está con él?!
El silencio invadió la habitación. Mai la miraba desconcertada.
-¡Eso te pregunto a ti! ok, me estoy perdiendo...
-¡espera espera! ¿Por qué piensas que puede estar con Reito? y no digas por "mi actitud"- enfatizo aquello ultimo, alzando una ceja.
Rió un poco por su amenaza -¿No lo sabes? Fueron novios o algo así…pero parece que tuvieron una fuerte pelea, y se separaron...
Un punzante dolor en su pecho la dejo casi sin aire, al escucharla -¿q-quién lo dice?
-Todos...pero, por lo que veo, quedaron como buenos amigos... ¿será que habrán vuelto? esas serian muy malas noticias para nosotras
¿Fueron...novios? Quizás…hace mucho tiempo... ¿Pero cuánto tiempo exactamente? es decir, los dos son vampiros, es probable que hayan vivido siglos ya...
Pensaba, cada vez confundiéndose más. Dándose cuenta que no conocía para nada el pasado de la castaña.
¿Eso puede significar...que alguno de los dos haya convertido al otro?...seguro fue Reito, shizuru no haría algo así…supongo
Dudo en su mente. Mientras más información obtenía, menos entendía la situación.
-¡Tengo una idea!- la saco de sus pensamientos, su divertida voz.
-Yo seduciré a Reito-san y tú a Shizuru ¿qué dices? ¡Así ambas ganamos!
Se sobresalto, ruborizada, por aquel comentario -¿y qué te hace pensar que me gusta shizuru?
La pelinaranja elevo una ceja, observándola con sarcasmo -Natsuki, de verdad, ya me estas sacando de quicio... ¡es muy obvio! puedo saberlo solo por como la miras...y además ¿no eres consciente de lo celosa que estás? Debes ser más sincera contigo misma...solo sufrirás si sigues evitando tus sentimientos- le aconsejo, poniendo la mano en su hombro.
La joven la observo unos segundos, insegura.
Tenía razón, sin embargo, su mente aun no procesaba lo acontecido. No sabía lo que era amar, no sabía cómo hacerlo...tampoco estaba segura de sentir "amor" después de todo, para ella...ese sentimiento era algo totalmente desconocido.
Llego a pesar que solo era una atracción física, ya que la ojirubi era inmensamente hermosa, eso se puede entender, pero ¿Amor? ¿Cómo podía estar segura de estar enamorada? ¿Qué tenía que sentir para confirmarlo?
Bajo su cabeza, en señal de derrota. Su pecho le dolía y sus pensamientos se habían descontrolado.
Quizás esa era la ratificación que necesitaba. Con solo pensar en ella...enloquecía por completo.
Pero, se equivocaba inmensamente al pensar que descubriendo sus encubiertos sentimientos, resolvería el problema.
Shizuru era un vampiro, y ella una simple y común humana. ¿Cómo mierda iba a funcionar eso?
-Natsuki...- la llamó, preocupada por su silencio.
-tú no lo entiendes- pronunció, cerrando los puños con fuerza -es imposible…que alguien como yo este con ella, somos...demasiado diferentes- dijo, con desconsuelo.
-¡eso no tiene nada que ver!- la incentivó, tomando sus manos entre las suyas -¿No crees que lo que las unió fue justamente esas diferencias? no sería divertido si fuesen iguales...
Negó sutilmente con la cabeza -no…no entiendes, somos…de mundos diferentes…
Rió ante su comentario -¡no exageres! y aunque eso fuera cierto... ¡me parece que es aun más interesante! ¿Qué tal si le muestras tu mundo y ella te muestra el suyo?
Deslizo la mirada hacia sus brillosos ojos, sorprendida por tales sabias palabras.
¿Así de simple? ¿Realmente tenía alguna posibilidad?
- como sea, vamos a desayunar, me muero de hambre- cortó el lúgubre ambiente, caminando hacia la puerta -y recuerda nuestro plan- le brindó una perversa sonrisa, antes de salir.
-ha...nuestro plan...- repitió, sonriendo para sí, levantándose con pereza -a penas soy consciente de lo que siento...
Ya en la confitería, apareció Arika, con un preocupado semblante, que no paso desapercibido por la peliazul. Se sentó junto a ellas, comiendo en silencio.
-¿Qué sucede arika-chan? Te noto triste- hablo Mikoto, con la comida en la boca.
Dudo uno segundos antes de contestar -es que...hace días que Shizuru no duerme en la habitación, estoy un poco preocupada, siempre me avisa cuando va a salir, y ahora no logro encontrarla por ningún lado- comento, arrugando la frente.
Natsuki escuchaba atentamente la conversación. Sin alguien podía saber su paradero, era aquella chica, sin embargo, parecía decir la verdad.
-que extraño, espero que este bien…- continuo Mai, tornándose pensativa.
-y espero que este comiendo bien…- agregó Kuga, mirando de reojo a la pelirroja.
Esta la observó, entendiendo lo que significaba aquel comentario.
Es verdad…se me había olvidado por completo...dos días sin comida…mierda
Pensó, mientras se levantaba bruscamente de su asiento.
-¿a dónde vas?- inquirió la peliazul, con un desconfiado semblante.
-a buscarla- contesto, decidida. Dicho esto, salió corriendo de allí.
-ve con ella…o te la robaran- expresó la pelinaranja, guiñándole un ojo.
Esta solo atinó a sonrojarse, tratando de encontrar las palabras perfectas para escapar de esa situación.
-¡Cállate!- dijo, exaltada, para luego levantarse y observar a sus curiosas amigas -solo voy al baño- mintió, para luego comenzar a caminar a paso rápido.
Mai rió ante su acción –si será...-susurró, dibujando una picara sonrisa.
En otro lugar de la escuela, una castaña se encontraba recostaba bajo un gran árbol.
Alzo la vista hacia las largas ramas que la cubrían -vaya...es una suerte que este árbol sea inmenso, la sombra es reconfortante…pero…no me puedo mover, estoy demasiado débil, si el sol se corre…estoy acabada- se decía, con resignación, sonriendo para sí.
Había decidido escapar, debido a la amenaza de su compañero. Sabia que el la seguiría hasta el fin del mundo, pero claramente no se percató de las consecuencias. Estaba muriendo...
-quizás es lo mejor, criaturas como yo…solo existen para dañar a los humanos, soy...repugnante- .Sin permiso de su mente, pequeñas lagrimas comenzaron a emanar de sus rubíes ojos.
Cerró estos para tranquilizarse. Era el fin, pero por alguna extraña razón, sentía la liberación apoderarse de su ser. ¿Era eso lo que le faltaba? ¿Morir? Siempre sintió un vacío en su alma, que solo pudo ser llenado por la mujer de sus sueños, pero si eso implicaba ponerla en peligro, aceptaría más que gustosa su propio final.
Unos pasos la hicieron escapar de sus pensamientos. Levantó la vista con dificultad, para encontrase con su fiel amiga. Abrió los ojos de par en par, sin creer lo que veía.
-¿Acaso...estoy soñando?- preguntó, débilmente.
-no todavía...- atinó a decir, sonriendole de forma lastimosa -¿así me saludas? ¡He estado buscándote por días! Reito-san me dijo que te encontrabas aquí…es un odioso, sabía que estabas débil ¡pudo haberte ayudado! y sin embargo...- calló sus palabras, mientras se agachaba para estar a su altura.
La castaña sonrió con dolor -creo que me odia, se entero lo de Natsuki, y lo peor...es que ella vio como él…- se detuvo un momento, tragando saliva con fuerza, al recordarlo.
Arika tomo los hombros de la castaña bruscamente, sorprendiéndola -¿Lo vio? ¿Eres estúpida o te haces? ¡Conoces a Reito, no descansara hasta matarla! El esta totalmente enamorado…de ti…- dijo casi en un susurro, bajando su semblante.
Esta solo atinó a sonreírle amablemente -lo se, por eso debo protegerla…pero no tengo energía...no pensé que varios días sin comida...me dejaran así - hablo, tratando de reincorporarse.
La pequeña frunció el ceño, impotente -¡tonta! ¿Por qué has desaparecido? Sabes bien que no puedes vivir sin beber sangre…eres una idiota
Shizuru la observo, con una triste mueca -es que...ya no quiero lastimarte…ya no…- le confesó, tornándose aun más triste, recordando como la trató la última vez.
Poso sus ojos en ella, determinada. En un impulso, la rodeo con sus brazos, abrazándola protectoramente, acurrucándola en su pecho, tratando de curar sus penas.
-no te preocupes, no me haces daño, se que me necesitas…- expresó, para luego deshacer el cariño y comenzar a desabrocharse su camisa -y yo…te necesito a ti...Shizuru, así que vamos, hazlo- finalizó, acercando su cuello a sus labios.
Esta lo miro con ganas y culpabilidad. Sus ojos comenzaron a destellar, deseosos de tomar aquella deliciosa sangre.
La alejo, tratando de calmar su hambre -por favor...vete...
-no
-vete...- repitió, chocando sus dientes, tratando de calmar sus ansias.
-Shizuru...- la nombró, de tal forma comprensiva, que provoco que su interior se destruyese en un segundo.
Tomó su mano y la coloco en su hombro, acercándose mas -por favor...- dijo casi en un ruego.
¿Por qué...Arika?
-no quiero forzarte...shizuru...pero me obligarás a hacerlo si sigues oponiéndote...
-eso sonó vulgar...- bromeó, en tal situación, agitada y dibujando una provocadora sonrisa.
Esta solo sonrió con alegría, al percatarse de que el ánimo de su compañera, aun se encontraba allí.
-vulgar o no...debes beberla...- musitó, clavando sus propias uñas en su cuello, dejando resbalar la sangre frente a sus ojos.
La vampiresa no pudo soportar aquel acto. Sus ojos brillaban de deseo por tomarla.
Se acercó con cautela a su cuello, hipnotizada por el, lamiendo su herida. No había vuelta atrás, no era capaz de escapar...de su odiosa naturaleza.
-no puedo parar mi sed de sangre…lo siento- se disculpo, con honestidad.
Acortó mas la distancia, tomándola de la cintura, y clavo sus colmillos en ella. La pequeña soltó un pequeño gemido, sonriendo para sí.
Desde otra perspectiva, una peliazul observaba toda la escena, amargamente. Los celos y envidia invadieron su ser en un instante, pero a pesar de todo, se sentía mal por ella, no quería que sufriese, deseaba estar estar a su lado para protegerla, pero...en sus condiciones de humana no podía hacer nada.
Siguió observando aquel suceso, comenzando a ruborizarse. La ojirubí bebía desesperadamente la sangre de Arika. De alguna forma, un pensamiento extraño y excitante apareció en su mente.
Desearía que...bebiese mi sangre también...me pregunto... ¿qué es lo que se sentirá?
Al darse cuenta de sus propios pensamientos, unas pequeñas cosquillas aparecieron en su interior, desconcertándola por completo.
-¿qué…qué es esto?- se dijo, tratando de descifrar sus emociones.
-eso…es una muestra de lo que deseas, Kuga Natsuki- hablo una grave voz, cerca de ella.
Se volteó, sobresaltada, para encontrarse con la persona que menos quería ver en ese momento, Kanzaki, Reito.
-¿Qué hace una chica tan linda como tú...observando tan atroz escena?- comento, acercándose con sigilo.
Retrocedió al instante, al percibir su amenaza -no te acerques…sé lo que eres...
-¿ah sí? ¿lo sabes?- bromeó, con una tenue sonrisa.
Mordió su labio inferior, atemorizada. Aquel joven desprendía pura maldad -deja a shizuru en paz...
Él solo rió, clavando sus rojizos ojos en ella. En un rápido movimiento, se puso detrás su espalda y la abrazo vorazmente por la cintura.
-¡no me toques!- le ordenó, tratando de zafarse del agarre. La estaba apretujando demasiado, tanto, que le dolía.
-se muy bien que te estoy lastimando...- adivino su pesar, conteniendo una risa maquiavélica -pero este es el principio de tu dolor, no toleraré que nadie tome a mi querida flor, a penas dejo viva a Arika porque le provee su sangre…
-¡s-sueltame!- exclamó, casi en un grito, sin poder deshacerse de sus brazos.
-¿mmm? ¿tanto la quieres? eso es una sorpresa...que alguien como tú...pueda amar...
-¿a-a qué te refieres?
Acercó mas su rostro, a su descubierto cuello -te estoy haciendo un favor, Kuga...si sigues al lado de Shizuru, será tu perdición... ¿acaso no entiendes que ella desea tu sangre mas que a ninguna otra?
Abrió los ojos de par en par, estremeciéndose -no me hará daño...
-no lo hará, claro que no...al menos no conscientemente...pero recuerda su naturaleza...no podrá controlarla por siempre...y cuando ese día llegue, cuando tome tu sangre, te destruirá por completo o en todo caso- dudo unos segundos, acercándose más y lamiendo su cuello con hambruna -te convertirá en su esclava...
Pestañeó varias veces, sin entender del todo a lo que se refería.
-¿Estás diciendo qué…no necesariamente moriré si bebe mi sangre?
La soltó con rudeza, ahora poniéndose frente a ella -así es, estoy mas que seguro que su máximo deseo...es hacerte suya...por eso escapó de esa forma...- finalizo su explicación, sonriendo maléficamente.
Quedo impactada ante esa verdad. ¿Shizuru no era capaz...o si?
Una alocada idea se impregno en su mente.
Si ella me convierte...sería capaz de estar a su lado...
-Ni se te ocurra- adivinó sus pensamientos, tomando con fuerza su cuello -no necesitamos tu asquerosa persona...quédate cómo estás y aléjate de ella
-¡agh!- se quejo, al costarle respirar -p-pero...
-deja de hacerte ideas erradas, Kuga...- la cortó, reforzando el agarre -¿no te das cuenta? ¿realmente quieres ser como nosotros? lo único que hacemos es tomar vidas inocentes y destruirlas...es nuestra realidad...nosotros solo existimos para alimentarnos de ustedes...
A pesar de todo...yo...deseo estar a su lado...
-el mas fuerte vive...y el mas débil muere...ese es nuestro lema... ¿de verdad quieres pertenecer a nuestra raza?
-s-si puedo ayudarla...claro que si...- pronunció, sin percatarse de sus propias palabras.
-¿ayudarla? ¡ha! ella no necesita más compañeros...me tiene a mí, con eso es más que suficiente
-ella no te necesita...eres escoria...- soltó aquello, dibujando una sarcástica sonrisa.
Reito al observarla, la lanzo al suelo con fuerza, provocando que tosiese ante el agarre anterior.
-¿tú que sabes? no conoces nuestra historia...no pintas nada aquí, no sirves de nada, solo te interpones entre ella y yo, si realmente estás segura de tus palabras...prepárate...porque...
-¿porque...qué?- habló, con altanería, acariciando su garganta, tratando de calmar su dolor.
-porque te mataré, lenta y dolorosamente...
-inténtalo...
Sus ojos es tornaron furiosamente rojizos, profundizando su mirada -eso haré mi querida...y no solo a ti...Shizuru también pagará por sus pecados...por...traicionarme...
-no dejaré que lo hagas...la protegeré
Largo una carcajada al escucharla -tan idiota...típico de humanos...no sabes a lo que te enfrentas...- atinó a decir, elevando su mano -recuerda, Kuga, si cumples tus palabras, te eliminaré...
Sin más que decir, desapareció en un humo negro.
Se reincorporó con lentitud, tratando de procesar lo sucedido.
¿Shizuru la deseaba? ¿Era eso cierto?
Una voz conocida, la sacó de sus aturdidos pensamientos
-Natsuki...
La aludida volteó, y observó a la castaña llamándola a una corta distancia. Se encontraba debajo de un árbol, observándola con preocupación.
Apretó sus puños con fuerza, tomando valor -Shizuru...
Emprendió su caminar hacia ella, con lentitud. No había rastros de la pelirroja.
Al llegar, se quedó plantada frente a ella. Tenía tantas dudas, necesitaba respuestas, con urgencia.
Esta, solo le sonrió tristemente -lo siento, todavía estoy un poco débil...y no podría soportar siquiera esos pequeños rayos de sol- explico, levantando su semblante, tratando de visualizarlos, para luego volver su mirada a su querida amiga -he escuchado lo que te dijo Reito, lo siento...te he metido en un gran problema...no pensé que fuese a reaccionar de tal forma...
-¿No? ¿De verdad, Shizuru? ¿Has estado tanto tiempo con él y no lo sospechaste?- su voz se torno seria. Los celos la carcomían por dentro, al recordar las palabras de Mai.
Ellos salieron juntos...
-¿A qué te refieres?- inquirió, confundida.
-¿Estuviste con él?- soltó su gran duda, frunciendo el ceño.
La aludida vampiresa, desvió la mirada, con culpabilidad -fue...hace mucho tiempo...
Una punzada atravesó su corazón al confirmar su temor -pues...el sigue enamorado de ti...
Elevo su vista, posicionándola en sus esmeraldas ojos -nunca pensé...que se enamoraría de mi...solo fue algo del momento...
-¿algo del momento?- repitió, claramente enfadada.
Cabizbaja, asintió -me sentía sola y...
-¿empezaron una relación?
Negó con la cabeza, avergonzada -no...ya te lo dije, fue algo del momento...
-describe "algo del momento" Shizuru...- enfatizo su nombre, acercándose peligrosamente a ella.
Pestañeó varias veces, sintiéndose acorralada. Pero... ¿por qué debiera sentirse así? después de todo...la peliazul no entendía sus sentimientos...
-no tengo por qué darte explicaciones...
-sí que tienes, ya estoy involucrada...por si no lo escuchaste, planea matarme...
Entrecerró los ojos con impotencia, al escucharla. Tenía razón.
-fue solo...algo carnal...- atinó a decir, penetrando sus rubíes ojos en los suyos.
Tragó saliva con fuerza. Jamás pensó que tuviese ese lado.
Observó su perplejo semblante, odiándose por dejar en libertad la verdad -¿estas decepcionada?- cuestionó, con una amarga sonrisa.
Desvió la mirada hacia el verde pasto -no...supongo que esto es típico de ti...
Aquellas palabras le dolieron en lo más profundo de su ser.
-¿por qué estas tan segura?- Su enojo solo iba en aumento, lo cual era peligroso, eso solo le hacía desear mas tomarla en su brazos y beber su sangre desaforadamente.
Su amiga solo rió para sus adentros, alzando una ceja -todo el mundo sabe que te la pasas seduciendo...no es ninguna novedad...
Su mente estalló al escucharla, al igual que el rencor en su alma.
Chocó sus colmillos con ira, para luego tomarla con rudeza de los hombros, estampándola contra aquel árbol.
-¿s-shizuru?- la nombro, con temor.
-no entiendes... ¡tú no entiendes nada! por supuesto que me la paso seduciendo ¡es la única forma de olvidar mi sentimientos por ti! de mantenerte...a salvo...
Abrió los ojos de par en par, sorprendida por su confesión.
-no me digas que no te has dado cuenta, porque no te creeré...sé que eres ilusa...pero no tanto- atinó a decir, acorralándola aun mas, apegando su cuerpo al suyo.
Se sonrojo ante la cercanía. Definitivamente no estaba actuando como la joven que conocía.
-quizás...no quería darme cuenta...
Su pecho se estrujó al escucharla, dibujando una sombría sonrisa, escondiendo su agonía -y tenías toda la razón en no hacerlo...- susurró, apartándose un poco. Sin embargo, una mano en su cintura evitó su acción.
-suéltame...
-no...
-¡Natsuki! no sabes en lo que te estas met... ¡mmhh!
No pudo culminar su frase, ya sus labios se encontraban sellados con los de su amada.
Se quedo paralizada ante su acto. Su interior se movilizo, despertando sus más oscuras emociones, aquellas que logro ocultar en algún tiempo.
-nat...suki...- susurró su nombre, dentro del beso, cerrando los ojos y dejándose llevar.
Entreabrió los labios en un impulso, dejándole el paso libre. La peliazul no dudo en tomar su cabello por detrás, acercándola mas, profundizando la unión.
Sus lenguas se entrelazaban a la perfección, provocando cosquillas en el interior de ambas.
-b-basta...- musitó, alejándose un poco, tomando su garganta con fuerza.
Su respiración se encontraba agitada. Lo sabía, siquiera podía tener ese encuentro con ella, sin desear arrebatarle la vida.
-¿Me amas?- la sorprendió, con tremenda pregunta.
Desvió la vista, sonrojada, tratando de evitarla -eso no cambia el hecho de que te has metido demasiado en mi vida...
Frunció el ceño, ante sus palabras -si lo cambia, si sientes...eso...yo quizás podría...
-¿podrías qué, Natsuki? ¡abre los ojos! ¡soy un vampiro! en cualquier momento podría tomar tu vida...
-¡entonces tómala!- dijo ya en un grito, sin el permiso de su mente, paralizándola por completo -por favor...déjame estar a tu lado...
-n-no...- tartamudeó, dando pasos hacia atrás -jamás podría...
-hazlo...- sentenció, acercándose hacia ella, elevando sus brazos y enredándolos en su cuello -hazlo...Shizuru...
Sus ojos enrojecieron con hambre al visualizar su descubierto cuello -¿por qué...me provocas de esta forma?
Esta solo atinó a sonreír -no lo se...y una parte de mi no quiere descubrirlo...pero...estoy decidida a arriesgarme...por ti...
-d-detente...
-no
Cerró los ojos, apartándola con rudeza. Tapó su rostro con fuerza, dándole la espalda. Tenia que controlarse, no podía sucumbir a sus encantos.
-pase lo que pase, te protegeré...pero no te convertiré en un ser despreciable...
-para mí no eres eso...eres la persona que me ayudo a seguir adelante...- insistió, caminando hacia ella.
-¡no te acerques! ya...basta...- las lagrimas comenzaron a emanar de sus rojizos ojos.
-shizuru...
La aludida se dio vuelta con brusquedad, sonriéndole con angustia -te quiero...Natsuki... ¿es eso lo que querías oír? ¿Ahora estas feliz?
La sorpresa irrumpió su ser, llenándola de deseo.
Si, definitivamente necesitaba eso para confirmar sus propios sentimientos.
-es por eso...que debo alejarme de ti...no volverás a verme...
Asustada, corrió hasta ella, tomándola de los hombros -¡esta no es la solución! shiz...
-perdóname, por involucrarte de esta manera...pero cumpliré mi promesa...Reito no te tocará, tendrá que pasar por encima de mi cadáver para hacerlo
-Shizuru, no tienes que hacerlo...yo también te...
-¡no lo digas!- se soltó de sus manos, alejándose -será mi perdición...
-¡Que lo sea entonces!- soltó, girándola y uniendo sus labios de nuevo, pero la joven la separó al instante
-¡siquiera sabes lo que sientes! ¡¿Cómo puedes actuar tan irresponsablemente?!
-¡¿por qué llegas a esa conclusión sin siquiera darme la oportunidad de demostrártelo?!
-porque...- cerró los puños con fuerza -¡nadie puede enamorarse de un mounstro como yo!
¿Tan difícil era creerle? ¿Por qué no podía hacerla reaccionar?
-¡te equivocas...yo...!
-¡vete! ¡no quiero volver a verte!
Observó sus ojos llenos de temor, temor por perderse en su propia locura.
-Shizuru...
La nombrada solo atino a extender su brazo y señalarla. De estos, comenzó a emanar una rojiza luz, pasmándola por completo.
-si me sigues...no será Reito quien te aniquile...yo misma me haré cargo...
Abrió los ojos, sin creer en sus palabras.
-Natsuki...déjame esto a mi...yo...lo eliminaré...
-¡no puedes hacerlo! ¿El te creó, verdad?
-eso ya no tiene importancia...encontraré la forma de acabarlo, tu solo... ¡olvídame de una vez!
Sus palabras resonaron fuerte en su mente. Las lágrimas querían surgir de sus ojos, pero debía mantener la compostura, si quería recuperarla.
-Adiós...Natsuki...
Sin más que decir, desapareció de allí, en un humo rojizo.
Se quedo parada, sin creer lo que su querida amiga le había dicho. Cubrió su rostro con ambas manos, aferrándose con fuerza a el.
No me daré por vencida...hasta que te haga mia...
Un obsesivo pensamiento invadió su mente, brindándole una determinada mirada.
...
Shizuru se encontraba en la terraza de la academia, observando la luna con nostalgia.
Finalmente tengo lo que quiero...pero debo dejarla ir...que ironía...
Sonrió para sí, con lastima.
Lo sabía, el peso de ser una criatura del mal era...jamás tener un final feliz. Pensó que lo había aceptado hace tiempo, pero su alma estaba tan en contra de eso, que una tremenda batalla se libraba en su subconsciente.
-Natsuki...
En un hermoso campo de flores, una peliazul acariciaba una rosa, perdiendo su vista en ella.
-Shizuru...cueste lo que cueste...no te perderé.
La determinación en su mente era clara, ahora solo faltaba el paso final.
Debía ablandarla, y sabía exactamente como, aunque eso le costase la vida.
Nuevo capitulo renovado! Espero que lo disfruten!
Nos vemos en el próximo!
Saludos!
