CAP7: Puedes confiar en mí (KARI)
Después de comprar el helado retomamos nuestro paseo, esta vez con Mimi. Ambas vamos caminando un poco más atrás que los chicos, hablando por lo bajo para que no nos escuchen.
-¿Y qué? El rubiales ha vuelto, ¿que estás esperando para cazarlo?- decía mi acompañante
-¡M-Mimi! ¡No digas tonterías!- digo con las mejillas coloradas mientras trago saliva.
-Oh vamos, lo amas, y él a ti
-Él no me ama, está amnésico
-Pero te sigue mirando con eses ojazos llenos de amor
-No digas tonterías...
-Que sí, además ¿No te has fijado en que a ti es la única que trata de "tu"
-Pues... no... no me había fijado... Pero seguramente es porque vosotros sois mayores que él y yo tengo su misma edad. Ya no hay nada entre nosotros, o al menos nada que él recuerde...
-Vamos, estoy segura de que ese beso que os disteis hace tres años debió de ser mágico, algo así no se olvida por mucha amnesia que haya- decía persistentemente la chica de cabellos rosados.
-¿Mágico? Mi primer y último beso se lo entregue a un cadáver, me di cuenta de que lo perdía cuando de repente note que su respirar desaparecía, murió mientras lo besaba, Mimi, eso no fue mágico. Tú no sabes la desesperación que sentí en ese momento, habría dado lo que fuese por ser yo la difunta y no él.
-Pero Kari, T.K. no murió, míralo, está vivo.
-Lo sé... aún pienso que es un sueño- digo y la chica me pellizca- ¡Ay! ¿Por qué has hecho eso?
-Para que sepas que estas despierta- contesta riendo
-¡Me ha dolido!
-Quejica- dice sacando la lengua y empieza correr
-¡Ven aquí!- grito mientras empiezo a correr detrás suya, pasando por delante de los chicos y veo como ambos nos miran extrañados. Yo me pierdo en la mirada de T.K. y choco contra una farola, cayéndome así al suelo. Me llevo la mano a la frente, lugar donde me he llevado el golpe, y tanto los dos chicos como Mimi acuden en mi auxilio. Pero en cuanto Mimi alcanza a Tai y T.K. coge al primero por el brazo y lo aparta, para que sea así T.K. quién venga a socorrerme. Mimi es una entusiasta del amor, podría ejercer de la sucesora de Cupido, mucho me temo que no me dejara en paz hasta que consiga lo que se propone, un noviazgo entre el rubio y yo. ¿No ve que es algo imposible? Tal vez nunca logre recuperar su memoria y aunque lo haga no es seguro que siga teniendo los mismos sentimientos que un día tuvo hacia mi persona.
-¿Estas bien?- dice él arrodillándose a mi lado, yo asiento sin apartar la mano de la zona lastimada- Déjame ver- pide él apartando mi extremidad con suavidad para ver la lastimadura- Vaya, tienes un chichón bastante grande, ¿te duele mucho?
-Un poco- contesto yo y él empieza a soplarle al chichón
-¿Así mejor? ¿Te alivia?
-S-sí- respondo yo con el corazón latiendome a mil por hora. Sin duda mi T.K. está ahí, escondido en lo mas profundo de ese corazón amnésico
-Eh, eh, ya está bien- dice Tai zafándose de Mimi y separa a T.K. de mi lado.
-Jo, Tai, eres un aburrido- dice la pelirrosa con los mofletes hinchados y los brazos cruzados
-Eso no es justo, imagínate que fuese tu hermana- dice Taichi en su defensa
-Bueno, en realidad yo soy como la hermana mayor de T.K. ahora que ya no está Ma...
-¡Mimi!- interrumpo
-¿Que?
-Kari no quiere que menciones a esa persona delante de T.K.- le "susurra" mi hermano
-Os he escuchado- dice el rubio- ¿Se puede saber que me estáis ocultando?
-Nada, te lo prometo, no te ocultamos nada
-Kari, no me mientas, por favor, tú no...
-Yo...
-Creía que podía confiar en ti
-Y puedes confiar en mi- digo agarrándole la mano y él la suelta bruscamente
-No es cierto- dice marchándose
-¿A dónde vas?
-No lo sé- dice alejándose con las manos en los bolsillos.
