Bueee numero siete! Esta vez con la participación especial de Suiza alias Vash XD

Nada es mio! ;A; ni las chocotejas TT^TT

Oh por Dios, jamás en mi vida he actualizado tantas veces en una semana O_O

*Caítulo editado*


7. Hora peruana

Bajó impaciente la mirada a su reloj, re-confirmando por enésima vez que su invitado estaba tarde. Más que eso, llevaba ya media hora de retraso, algo imperdonable. Hastiado se pasó una mano por el cabello rubio, soltando el gruñido número no-sé-cuánto de la tarde y finalmente se puso de pie y se acercó a la ventana. El sol aún brillaba, faltaba todavía mucho para que se pusiese. Después de todo ya, digo, recién eran las tres. En algún momento entró Liechtenstein, preguntando si el invitado no vendría, pero él replicó que se suponía que sí. En ese instante sonó el timbre y la chica salió corriendo para ir a recibir al invitado. Segundos después, trajo consigo a la sala a Miguel, el cual le sonrió a Vash nada más verlo. Vash sin embargo, frunció el ceño.

-Llegas tarde –reclamó haciendo uso de la poca paciencia que tenía (y que necesitaría mucho).

Miguel solo sonrió nervioso, mas no se mostró muy apenado.

-Ah, lo siento, mi vuelo salió tarde –rió y sacó su teléfono para mirar la hora-. Además, solo son cuarenta minutos...

Liechtenstein salió corriendo en busca de algo de tomar, aguantándose la risa, mientras que una venita saltaba en la sien del suizo.

-¿Perdón? ¡Son cuarenta minutos!

Pero Miguel solo se encogió ligeramente de hombros.

-Traje chocotejas –dijo con una radiante sonrisa y Vash suspiró.

Al menos no tendría que ahora ofrecerle algo de comer, pensó y volvió a tomar asiento.

Moraleja para Vash: si quieres quedar con Miguel o su gente, cítalo una hora antes de lo planeado. Dos, siquieres que lleguen un poco antes…


Ne, admito que a pesar de haber hecho algo "cómico" ahora, la poca puntualidad de los peruanos me exaspera (lo malo de haber sido criada por una madre suiza...). Y bueno, como los suizos son no solo famosos productores de relojes, sino también sumamente puntuales (Díganme, ¿¡qué clase de tren sale a las siete Y DOS! qué clase de horario es ese?), pensé que sería divertido juntar a estos dos opuestos. Aunque últimamente estoy pensando que la impuntualidad es un mal latino más que sólo peruano n_nU