OLIII :D !

Primero.. algunas se deben un palo en la cabeza de mi parte!! *-* !! .. Jajajajaja xd .. Naaa :)

Chicas: Viviana era el nombre que ambos habían decidido. Pero luego del parto House decide cambiarlo por Lisa y Viviana de segundo nombre. Les explicaría pero creo que leer esa escena es más entretenido. Si no han leído Sólo House maneja a House (aunque creo que ya todas lo han leído) o quieren leerlo de nuevo, vayan al otro fic y al capítulo 'Recuerdos'. Toda la secuencia es el flashback 2 y 3. No puse el parto pues, porque ya lo escribí xD.

Bien, los diálogos en cursiva son flashbacks, fíjense bien porque o si no se pueden enredar.

No es capítulo dedicado a Lis, pero al final entenderán por qué se llama así.

Es cortísimo porque borré dos veces el capítulo y me atrasé mucho.

No las molesto más. Leaaan y comenten :D


Lisa

Frustración.

Para Cuddy era imposible sentir otra cosa.

Frustración.

Tanto tiempo deseándolo. Tanto tiempo soñando con que este momento llegara. Y ahora…fallaba.

"Es algo normal" Le repetían todos. Pero para ella no lo era. No podía serlo.

Estaba acostada en su cama mirando al techo. Era de madrugada. Eran sólo ella y el silencio de la noche. La luz de la luna se coló por su ventana. No la alumbró a ella sino a la cuna en la que desde hace tres días descansaba su pequeña hija. Se quedó mirándola. Horas…más de los que ella se imaginaba.

El sol salió. Sus ojos estaban hinchados y cansados, pero no dormía. Una enfermera joven entró a la habitación. Tomó a su hija en brazos y se la llevó. La enfermera no se dio cuenta que estaba despierta, y ella tampoco quería que le prestaran atención. No quería ver a nadie, absolutamente a nadie.

Sintió a su hija llorar. Cerró los ojos y trató de no escucharlo, pero los gritos de la bebé eran demasiado fuertes y notorios.

-¿Está todo bien? –Preguntó. La enfermera se acercó a su habitación- ¿Le pasa algo?

-No, tiene hambre y estoy calentándole la leche, no se preocupe. Descanse doctora Cuddy.

Maldijo al mundo. Se maldijo a ella. Se odiaba, se aborrecía. ¿Cómo puede estar fallándole así a su hija? ¿Cómo su cuerpo es tan inútil que no le permite levantarse y cuidar a su pequeña ella misma?

El teléfono sonó. Dudó un momento. No quería contestar. No quería hablar con nadie. NADIE. Pero no podía huir de la gente así, por algo para todos tan "insignificante". Ellos jamás entenderían como se estaba sintiendo. No sólo le fallaba a su hija, se fallaba a sí misma.

El teléfono seguía sonando. Pensó que no se callaría jamás. Lo levantó con dificultad y contestó:

-¿Hola?

-¿Cómo estás?

Hubo un largo silencio.

-¿Cuddy…?

-Bien. Gracias.

Otro silencio. Ninguno sabía muy bien qué decir.

-Que…que bueno.

-Sí.

Al otro lado House no sabía que otra cosa contestar. Más bien, no sabía cómo seguir la conversación. Eso era extraño, él siempre tenía algo que decirle a Cuddy. Pero ahora su mente no elaboraba palabras, ni tampoco las recibía, pues Cuddy tampoco tenía intención de seguir hablando con él. El silencio entre ambos era inminente.

-¿Cómo está Lis?

-Bien.

¿Qué les ocurría? ¿Por qué aquella conversación resultaba tan monótona, tan poco de ellos?

-El paciente ha resultado más difícil de lo que pensé.

-¿Te quedarás allá otra vez?

-No lo sé.

-Sólo…resuélvelo.

No. No era una conversación poco de ellos. Poco de ellos sería hablar como si nada hubiera ocurrido. Ahora sólo actuaban como siempre lo hacían: evitarse. Evitar hablarse, evitar mirarse, evitar encontrarse. Cuando peleaban, lo único que sabían hacer era evitarse. En el fondo, ambos eran infantiles e inmaduros.

-Nos vemos luego.

-Adiós.

Cortaron. Cortaron para seguir evitándose. Sólo eso sabían hacer…

-¡¡Estoy bien!!

-¡No, no estás bien, ya deja la necedad por favor!

-¡No traerás a una enfermera a cuidarla, yo puedo sola!

-¡Ni siquiera puedes pararte!

-¡Sólo es mastitis House, a todas nos pasa!

-¿¡Cómo quieres cuidarla si ni siquiera te puedes levantar!?

-¡Estoy bien! ¡Ayyyy!

-¿Ves? ¡Mañana mismo vendrá una enfermera!

-¡No! ¡Es mi hija y yo decido como cuidarla!

-¡Es NUESTRA hija!

Cuddy cerró los ojos tratando de olvidar aquella discusión. Pero esa última frase de House aparecía y aparecía en su conciencia. Sí…esa hermosura es de ambos, lo tiene muy claro. Y…sólo se preocupaba por ella, por ambas. Pero ella siempre pensando lo peor, siempre predispuesta a la peor parte de él.

Preocupación. ¿Tanto le costó entender eso? ¿Por qué era tan estúpida?

Tomó el teléfono y marcó el celular de House. Éste contestó:

-¿Cuddy? ¿Pasó algo?

-No.

-¿Necesitas algo?

-No.

-¿Te ocurre algo?

-¡Lárgate de aquí, LÁRGATE!

-¡Bien, me iré, pero no antes de informarte que en una hora más llegará una enfermera!

-¡Maldita sea! ¡Ayyyyyy! ¡Te dije que no quería ninguna estúpida enfermera! ¡Es mi hija, yo puedo cuidarla sola!

-¡Ni siquiera sabes cómo cuidarte a ti misma! ¡Ya deja de moverte o tus pechos empeorarán!

-¡¡Por qué sigues aquí!! –Llorando- ¡¡Ándate al hospital, donde Wilson, o a donde se te vaya la gana!!

-¡¡Se te olvidó mencionar el zoológico!! ¡¡Hasta ahí uno estaría más en calma que aquí!!

-¡¡Lárgate al zoológico junto a los leones!! ¡¡Te odio!! ¡¡Mal esposo, mal padre, mal hombre!!

-¡¡¡ADIÓS!!!

-Quería…eh…

-No te oyes bien ¿De verdad no te ocurre nada?

-No.

-¿Y para qué llamaste?

-Sólo para…para…

-…

-Sólo quería… escuchar tu voz.

Y cortó. ¿Por qué no le pidió disculpas? Eso quería, eso necesitaba. "Disculpa". Se había equivocado, lo sabía. ¿Por qué no se lo dijo?

El teléfono sonó. Su corazón se aceleró. ¿Nerviosa? ¿Por hablar con House? Actuaba igual que una adolescente.

-¿Sí…?

-¿Qué haces?

-Nada. Estoy en cama ¿Por qué?

-Entablo una conversación. Así oirás mi voz más tiempo.

Ambos rieron. Cuddy sonrió:

-¿Y tú qué haces?

-Juego con mi pelotita y trato de tener una epifanía, pero no me resulta.

-¿Tienes sueño?

-No he dormido en toda la noche así que…un poco.

-Si estás dispuesto a oír los llantos incesantes de un bebé cada tres horas…

-Creo que estaría dispuesto.

-Te espero entonces.

Cortaron. Ambos sonrieron.

Cuddy esperó y cerca de media hora después sintió como House estacionaba la moto. Sintió que entraba, hablaba con la enfermera sobre algo que no alcanzaba a oír. La puerta otra vez se abrió. ¿Se había ido? ¿Y si había tenido su estúpida epifanía y sólo se largó?

-¿House…?

Si se había ido lo mataría.

-¿House…?

Lo mataría, sin duda alguna lo mataría.

-Shhhh... Se acaba de dormir –Le susurró House entrando a la habitación.

Cuddy sintió como su corazón se volvía a acelerar. En estos días estuvo tan pendiente de ella, de sus problemas, de sus frustraciones, que jamás se dio el tiempo de ver lo tierno que se veía House sosteniendo a la pequeña. No pudo más que emocionarse.

House se recostó junto a ella, dejó a la pequeña entre ambos y sacó una bolsa de su chaqueta:

-Toma –Se lo pasó- Lo compré antes de llegar.

Cuddy lo abrió. Era un gorrito moldeador rosado, con "LISA" cosido en el centro. Cuddy sonrió y una pequeña lágrima se le escapó:

-¿Sabes que eres un bruto? –House asintió- Bueno…ahora lo eres menos –Los ojos de House brillaron. Le regaló una sonrisa vaga, casi nula, pero que lo hacía él. Eso bastó para que Cuddy acariciara sus labios juguetona- Te besaría pero temo que estas dos revienten en el intento –Ambos rieron- ¿Y si tú me besas? –Cerró los ojos y sintió los labios de House posar en los suyos. Tierno, corto, agradable- No creo que se despierte si me sigues besando –Volvieron a reír. House la volvió a besar pero ahora más profundamente.

-Lisa…

-¿Cómo me dijiste?

-Lisa…es un gran nombre para ella.

-¿Tú crees?

-Eso creo, Lisa…


Criticas, felicitaciones, ideas, comentarios... todo en el review :P xD ... AGRADECIMIENTO ESPECIAL A EMBARRADA! Ella evitó q matara el fic con un capítulo malísimo! .. GRACIAS :D