¡Hola! Acá estoy con el séptimo cap. Gracias a todos los lectores de mi fic, les agradezco mucho. Y también a los que me dejan RR. Perdón por la tardanza, es que estuve a full con algunas cosas. Aparte me daba fiaca seguir con la historia y me dije "Paula, ¡termina este fic!" jaja, así que estoy acá.
¡Saludos!
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La casa de Akemi era grande, bastante espaciosa pero cómoda. Pero ella sabía que no tenía que encariñarse con ésta, porque seguramente se mudaría dentro de algunos meses o años, ¿quién lo sabía? Pero lo peor de todo era que los amigos que hacía no los volvía a ver nunca más. Por eso había adoptado esa personalidad tan festiva y graciosa, para esconder todo el dolor que tenía adentro…aunque no solo era la amistad y el hecho de mudarse cada dos por tres de lugar, tenía un secreto que le dolía…y muchísimo.
La cita de Akemi:
La pelirroja se levantó de la cama todavía dormida, tenía ganas de quedarse allí todo el día. Pero no podía…desgraciadamente no podía, "¡Esperen! Ahora que lo recuerdo hoy no es un día feo… ¡Tengo una cita con Gaara!" Sonrió para sí misma y se levantó dirigiéndose al baño.
Se lavó la cara y se peinó. No hizo mucho, bajo para comer el desayuno que no encontró. Pero si una nota de su madre que decía:
Akemi:
Tuva una misión, así que no tuve tiempo de prepararte el desayuno. Espero que me perdones.
Atte: Mitusko-san
La pelirroja soltó un bufido, no era buena para cocinar. Aunque tendría que hacer un esfuerzo ya que su estómago le pedía a gritos comida. Justo cuando se iba a dirigir a la cocina tocaron la puerta, talvez era su madre que le traía le desayuno…talvez.
-¿hola?-tratando de acostumbrarse a la luz solar que se emitía desde afuera.
-…-
-¿Gaara?
-…-
-¿estás bien? Estás rojo.- Gaara no podía hablar, nunca pero nunca había visto una chica en esas condiciones. Akemi se había olvidado de vestirse y solo traía puesto una remera corta apretada y un boxer (N/A: no son los que usan los hombres, hay unos que son para mujeres). El pelirrojo tragó seco, menos mal que sabía manejar "su cosa" sino la chica iba a pensar cualquier cosa, hasta que podía ser un pervertido y él no lo era.
-s…s…si
-¿Querés pasar?- le preguntó con una sonrisa. Gaara asintió y se dirigió al salón principal, observó la casa y todos sus detalles, era un poco mas chica que la suya, aunque claro…el era el kasekage y era muy obvio que su casa sería mas grande. Dejó de pensar al oír la vos de la chica y sin saber porqué enrojeció al instante.
-Gaara…-Akemi sabía notó la sonrojes de Gaara. Pero se hizo la tonta y siguió conversando.
-…
-¿No tendrías que haber venido más tarde?
-si quieres me voy.- se cruzó de brazos y miró el techo mientras que la pecosa lo miraba con una gotita en la cabeza. Ese chico era difícil.
-No quise decir eso, es solo que te esperaba más tarde. ¿Gaara?
-¿qué pasa?
-¿me llevarías a desayunar? Si quieres pago y…
-nada de eso. Te invito a desayunar y pago yo.-Recalcando el "yo". La chica sonrió y lo besó en le mejilla como agradecimiento. Mientras que Gaara tocaba la mejilla besada, esa chica hacía que él sintiera cosas y hiciera cosas que nunca antes había hecho o había sentido antes.
Dos minutos después se veía a Akemi vestida con un vestido rosa pastel que le llegaba hasta la rodilla y el pelo recogido en una sola colita, con un mechón de cabello al costado de su rostro. El pelirrojo abrió los ojos como platos, no estaba linda…estaba hermosa.
Salieron de la casa, caminando en silencio hasta el restaurante que había comentado el ojiverde hace unos segundos atrás. Si cualquiera los hubiera visto, habrían tenido compasión de la chica, ya que Gaara no la miraba y ni la tomaba de la mano. Mientras que Akemi lo miraba siempre (hasta se había caído unas cuentas veces por no ver por donde iba).
Pero no era así, el chico la miraba cada vez que ella desviaba la mirada y se moría de ganas de tomarla de la mano y besarla, pero si alguien lo viera ¿qué haría? Perdería su dignidad… ¿o no?
-Gaara, ¿me harías un favor?-éste asintió.- ¿me tomarías de la mano?-Gaara se paró en seco, la tentación lo estaba matando. Se fijo por todos lados si había alguien, cuando comprobó que todo estuviera bien sonrió como lo suele hacer (una pequeña sonrisa en el rostro) y la tomo de la mano.
Por primera vez en la vida Akemi tubo ganas de quedarse así para siempre, de estar en silencio, de no tirársele enzima…de apreciar ese momento.
-Gaara…-la chica lo llamó rompiendo el silencio.
-¿qué pasa?
-yo te quiero mucho.-se acercó más a él, hasta sentirse protegida por el pecho de éste. El pelirrojo volvió a enrojecer violentamente, y paró de caminar.
-Yo también te quiero, y mucho.-se fue acercando al rostro de la chica, la quería besar pero…
-No, no me beses, aún no.-El ojiverde alzó una ceja un poco molesto.-Yo si quiero que me beses pero…
-¿pero…?-empezó a caminar mientras que la pelirroja lo seguía.
-¿Estás seguro de lo que sentís hacia mi? Por que, en realidad yo te amo Gaara. Yo quiero que me beses cuando puedas decirme "te amo".
-Akemi, yo si te amo.-Ambos se miraron, y Akemi todavía más. Gaara ya no tenía esa expresión de "nada" en la cara, se notaba amor, cariño y sobre todo felicidad.- entremos.
Akemi miro confundida a Gaara hasta que se dio cuenta de que enfrente suyo ya tenía el restaurante. Entró mirando todo con una sonrisa en el rostro, el restaurante era muy lindo. Pero se quedó quieta y se agachó atrás de una mesa, haciendo que el pelirrojo también se agachara.
-¿qué pasa?-preguntó éste
-¿No viste?
-¿qué cosa?-Gaara cada vez entendía menos.
-¡que coincidencia!-exclamó en susurros.- ¿No te diste cuenta? Sasuke y Naruto están acá, en su cita. Mientras que Neji y Shikamaru también están en lo suyo y…-la chica buscó para ver si había alguien mas…-¡Kankurou y Kiba también están! Significa que dentro de poco va a venir Shino, según lo que me dijo mi tío, para buscar a Kiba.
-Ósea que… ¿Vamos a estar todos acá?-También en susurros.
-Exacto, menos Iruka y Kakashi que su cita va a ser en la casa de éste último.
-Mucha coincidencia.-dijo el pelirrojo con una gotita en la cabeza.
-No importa, vamos a levantarnos y hacemos como si nada.- Gaara le hizo caso aunque no le gustaba mucho la idea de que lo vieran todos, y menos su hermano que le iba a chismosear todo a Temari.
Se levantaron como si nada, disimulando que habían estado agachados unos minutos. Y se dirigieron a una mesa donde se tenía la vista a todas las mesas, ya que lo que más le interesaba a Akemi era ver cuando su queridísimo primo estuviera allí.
-¿Les puedo ayudar en algo?- les preguntó el mozo (N/A: El mismo que atendió a los otros)
-claro, yo quiero ramen.- sonrió la pelirroja.
-lo mismo.-dijo Gaara. Al retirarse el mozo se quedaron en silencio. Una silenciosa pero hermosa situación.
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Si, es corto el cap. Pero lo pongo porque hace tiempo que no puse cap. Y no me gusta dejar por mucho tiempo, porque parece abandonado XD
