Hola perdón por este capítulo megacorto pero ya casi termino mis finales y me dedicare de lleno a esta historia…gracias por su reviews enserio me motivan para continuar con esta historia y espero que les guste :D
Su mandíbula estaba apretada, sus dientes cerrados con fuerza. Se zambulló en su vagina con un gemido, clavándole el pene hasta el fondo. Kurt jadeó con la penetración, capaz de sentir su órgano latiendo en su interior. Comenzó a agitarse lentamente adentro y afuera, y el sonido de su vagina envolviendo su pene actuó como afrodisiaco.
"De tu vagina al cielo," dijo roncamente, los párpados pesados, y continúo entrando y saliendo suavemente de él. "No quería penetrarte hasta llegar al dormitorio, pero no podía esperar más."
Kurt se mojó los labios, esa confesión le había dado el valor que necesitaba. "Entonces cojeme," susurró, sintiéndose alentado. "He fantaseado contigo desde que era un adolecente . Conviértelo en realidad."
Blaine abrió los ojos de par en par. Su cuerpo inmóvil, los músculos tensos. " Kurt..."
"Es verdad," dijo, ruborizándose. Apartó la mirada. "Por favor no hagas que me arrepienta de haberlo confesado," susurró.
Él permaneció inmóvil un momento más, como si estuviese dándole vueltas a algo en la cabeza. Le habría gustado mirarlo para ver su reacción, pero estaba demasiado avergonzado.
Un poco después ya volvía a estar jadeando mientras él lo destrozaba por dentro, y un poco después gemía mientras él cubría su cuerpo y bombeaba dentro y fuera de su vagina con embates rápidos y violentos.
"¿Es lo bastante real para ti, Kurt ?," masculló con la mandíbula apretada. Luego rotó las caderas y golpeó en su interior más rápido y más duro.
"Sí," gimió, ofreciéndole su pecho mientras arqueaba la espalda. "Sí."
Kurt jadeó y un gemido se escapó de sus labios. Se estiró hacia abajo y le agarró las nalgas, sus dedos se hundieron en los duros montículos. "¡Qué bueno!," murmuró con los ojos cerrados mientras una brisa tropical refrescaba sus cuerpos ardiertes. "Sí, así, así".
"Sí, así, así, sólo mío," dijo posesivamente Blaine levantando la cara de cuello. Liberó sus caderas y pasó sus manos por un mechón de pelo Castaño claro alrededor de una mano. Apretando los dientes, giró suavemente las caderas y, de repente, clavó otra vez su pene dentro de el, sus caderas martilleando adelante y atrás mientras entraba y salía de su vagina.
" Oh, Dios," gimoteó Kurt. Su cabeza comenzó a retorcerse frenéticamente mientras el sonido de su vagina envolviendo su pene llegaba a sus oídos. "Más duro," pidió. " más duro."
Soltándole el pelo y sin dejar de penetrarlo, se apoyó en las rodillas y le levantó las piernas sobre los hombros, empalándolo otra vez sin perder un sólo golpe. Blaine lo montó más y más fuerte, su cuerpo estaba en plena forma y podía soportar el ritmo violento.
Kurt jadeó, podía sentir cada pulgada de su inmenso pene enterrado profundamente en su interior. Abrió los ojos para observar cómo lo penetraba, para mirar como su enorme pene desaparecía dentro de su vagina con un sonido de succión. Más y más. Una y otra vez. Lo penetro más fuerte y más rápido y...
"Oh Dios mío." Kurt chilló fuera de sí, cerró los ojos y su cabeza cayó hacia atrás contra la tumbona. Sus pezones se dispararon hacia afuera y sus piernas se estremecieron encima de sus hombros mientras su cuerpo se convulsionaba con el orgasmo. "Sí –oh, Dios, Blaine."
Blaine gruñó y continuó penetrándolo. Escuchar como Kurt se corría con su nombre en los labios lo convirtió en un salvaje. Sus dedos se hundieron en la carne de sus muslos mientras golpeaba su vagina sin piedad, jodiéndolo como un ariete. "Eres mío," masculló con los músculos marcados, mientras se enterraba una y otra vez en su vagina, una y otra vez. "Mío."
Se derrumbó encima de el, cubriendo su cuerpo por completo y las piernas de Kurt se envolvieron instintivamente alrededor de sus caderas. Lo montó implacablemente con su pene, al tiempo que sus manos le estrujaban su cadera posesivamente.
Su cara parecía dolorida, como si supiera que estaba a punto de correrse y desease que esto no sucediera- como si quisiese que este momento durara para siempre.
Blaine enterró su pene hasta el fondo, penetrandolo con embestidas duras y profundas. Los ojos cerrados, los músculos tensos, se hundió en su vagina una, dos, tres veces más. " Kurt." Se corrió con un bramido ruidoso, la mandíbula apretada, mientras chorros de semen inundaban profundamente las entrañas de Kurt, y su cuerpo tieso se estremecía contra el suyo.
Su matrimonio había sido consumado por completo. Durante un buen rato, ninguno de los dos movió ni un músculo ni dijo una palabra. Se quedaron allí, saciados y agotados, durante lo que les parecieron horas.
Kurt siguió aferrado al cuerpo de Blaine, ciñéndole la cintura con los brazos. Él también lo tenía abrazado, se fijó, y no parecía tener ninguna intención de soltarlo.
Levantó la cabeza y sus ojos vagaron distraídamente; observó la silueta de una palmera meciéndose bajo la brisa nocturna, la luna creciente proporcionaba un atmósfera mística al que podría ser un momento crucial en sus vidas.
Cerró los ojos y abrazó con fuerza a su marido. Se preguntó qué sería de ellos después de esta noche. ¿Podría Blaine olvidar alguna vez lo que le había hecho Burt? ¿Y si no podía, conseguiría verlo alguna vez como una persona a parte del hombre que lo había sacrificado en el pasado?
Kurt suspiró mientras sus manos acariciaban distraídamente la espalda de Blaine. Esperaba que todo saliese bien y que su marido consiguiese apreciarlo por si mismo y no como una prolongación de Burt. Si no, pensó tristemente, no tendrían ninguna esperanza de felicidad.
Y los pecados de su padre habrían destruido con eficacia dos vidas más.
