Faltan dos días para aquel momento esperado con emoción y melancolía por todos nosotros, fans de Gravity Falls…la serie que se despedirá convertida en un auténtico clásico de nuestros días. Alex Hirsch, gracias por alegrarnos tanto, de verdad, y por inspirarnos a varios a escribir material basado en tu obra, y a seguir soñando
Una cosa, el siguiente capítulo de este fic, que lo tengo a medio escribir, será también el penúltimo. El final aún no lo tengo, aunque en sí la línea temporal de este fic seguirá como más o menos la tenía planeada, en sí prefiero esperar a ver el Weirdmageddon parte 3 sólo por si acaso. Mi otro fic, "La única excepción", al cual le quedaba sólo un capítulo, si continuará independientemente de lo que veamos en el desenlace de la serie.
Sin más, los dejo con el capítulo.
GRAVITY FALLS: ALAS OSCURAS
Capítulo 7: Edificio de departamentos…
Una cosa para ti,
Debes ir y hacerlo,
Debes despertar hoy,
Ven a mí, no temas…
- Low ft Tomandandy, Half Light (banda sonora de "The Mothman Prophecies")
La torre "Cute Biker" seguía en plena construcción. Ocasionalmente llegaban camiones de Pitt Cola, o cerveza, pagada por el ayuntamiento, para abastecer a los obreros. Personalmente, Tyler supervisaba la obra de vez en cuando, y uno de los elementos más llamativos era que en el centro de la edificación había una maqueta de todo Gravity Falls. Tyler tenía pensado que el pueblo atrajera aún más turistas. Un enorme logo circular de Pitt Cola reposaba en el primer nivel, destinado a ser colocado en el techo.
Indrid Cold recorría la edificación naciente.
- Humanos…intentan soliviantar el hecho de que sus existencias son efímeras, con construcciones que creen les darán la inmortalidad…- se dijo a sí misma. A Cold le sorprendía gratamente que su presencia no llamase en lo más mínimo la atención de los habitantes de Gravity Falls. Claro, pensaba, si el inútil de Blendin había recorrido el pueblo varias veces, se había escabullido entre multitudes, aun teniendo un camuflaje defectuoso, ya a nadie parecía importarle qué cosa esté merodeando por sus propias narices…
En verdad, las cosas no parecían tan complicadas, salvo por los curiosos de los que tuvo que "hacerse cargo"…pero, según había leído en el reporte de Blendin, y ella misma estaba comprobando, habían todavía problemas en curso…
Al atardecer, Fiona salía del Arcade, como quien rememora épocas mejores con un videojuego de antigua data. Cuando iba por una calle, vio a Dipper y Mabel reunidos con Soos y Wendy, afuera de una tienda.
- Vaya, son ustedes de nuevo, Pines…- dijo Fiona.
- Señora Phillips – dijo Dipper – qué…sorpresa…-.
- Eh, ¿nos han presentado ya? – dijo Wendy. Fiona, aunque no sentía desagrado hacia las personas ante ella, tampoco estaba muy de humor, por lo que forzó un gesto amigable. Luego de que Mabel misma la presentara a Soos y Wendy, el regordete le dio la mano afectuosamente, y la hija de Varonil Dan hizo una mueca similar a una sonrisa.
- Chicos…los alcanzo luego...- dijo Dipper. Mabel contuvo una risa. Esta vez, sabía que Dipper únicamente estaba interesado en alguien más con quien compartir sus curiosos intereses. La señorita Phillps era lo suficientemente mayor como para que a Mabel no se le ocurriese que su hermano pudiera tener algún otro tipo de interés, como lo fue con Wendy.
- Jovencito, ¿no estás preocupando un poco a tu hermana y amigos?- le dijo Fiona algo intrigada.
- No se preocupe…- contestó Dipper con seguridad.
- Bueno…eso espero…- dijo Fiona, mirando de un lado a otro, algo nerviosa.
- Oh sí…¿sabe? Quisiera decirle algo…mire…todo esto del Mothman…¿ha escuchado que podría ser…que vaya a suceder algo…aquí?- dijo Dipper.
Fiona lo miró largo rato, en silencio. Pensó unos segundos sí sería buena idea tratar el tema directamente.
Entretanto, Mabel, Soos y Wendy volvían a la Cabaña del Misterio.
- ¿Soy la única a la que la da un poco de mala espina la tal Fiona? – dijo Wendy.
- No lo creo, parece buena gente…- dijo Soos. En el fondo, algo en la mirada de Fiona lo había incomodado un poco también, algo como esa intuición que le hacía sospechar que el cartero fuese un licántropo.
- Siento…que estuviera ocultando algo…- reafirmó la pelirroja – no sé porque, pero algo me lo dice…intuición femenina, quizá…-.
- Comunicación entre pelirrojas – dijo Soos, echando una carcajada.
- De hecho…- dijo Wendy suspirando mientras miraba arriba y abajo indistintamente – puede que tengas algo de razón…-.
Entretanto, llevado por su curiosidad, Dipper seguía hablando con Fiona.
- Y bueno, las cosas han estado…más raras que de costumbre…- dijo Dipper - desde que vimos a esa cosa…si nos está tratando de decir algo…no tengo la menor idea…-.
- Empiezo a suponer que…eso es lo que quiere…- dijo Fiona con seriedad - hace poco…tuve la oportunidad de verlo yo misma en el bosque…le pregunté por un tema personal…-.
- ¿Usted le hizo una pregunta? – exclamó Dipper, haciendo un gesto similar a cuando apareció el tío Ford por vez primera.
- Ajá, pero…no estoy segura de que contestara…- dijo Fiona, con la vista al vacío. No entendía porque ese número…
- ¿Qué fue lo que dijo? – preguntó Dipper con sumo interés.
Demasiado interés, pensó Fiona, no caigas en lo mismo que yo…entonces, contestó escuetamente que no recordaba bien, y que sólo se había quedado mirándola.
- ¿En serio? – dijo Dipper inquisitivamente.
- Me sorprende de hecho que tu hermana y tú recuerden tan vívidamente lo que vieron en sueños…- dijo Fiona.
- Oh, gracias – dijo Dipper mirando al suelo – pero si tan solo tuviéramos más apoyo…si algo va a pasar en el pueblo, no puede saberlo sólo mi familia…-.
- Típico – dijo Fiona con voz apesadumbrada – a veces…la gente se niega a creer…y lo peor es que entiendo por qué a veces creer es tan difícil…ya me ha pasado…-.
Dipper vio algo conmovido como alguien más no sólo compartía su punto de vista, sino que había sido tachada de loca en algún momento, igual que él…
- Pines, disculpa – dijo Fiona, tomando su teléfono – debo atender una llamada…¿te parece si nos vemos en otro momento? ¿qué tal…mañana?-.
- Perfecto…- dijo Dipper.
Ford estaba sentado en su laboratorio. Lo que sea que significasen lo sueños y la presencia del Mothman, estaba seguro de que, esta vez, al haber gente que esté dispuesta a oír, no se repetirían tragedias como las de Chicago o Virginia…o al menos, es lo que prefería creer.
Tomó una copia bastante maltratada del libro de Jonathan Hill, y leyó unos fragmentos que había resaltado, y que en su momento sintió que podía relacionar con los fenómenos de Gravity Falls. No estaba demasiado lejos de la realidad.
- Podemos pensar en nuestro mundo, como un gran edificio de apartamentos, y cada una de las dimensiones o planos de lo que llamamos "realidad" que lo componen, como sus respectivos pisos. En el primer piso estamos nosotros, los seres humanos. Digamos que los siguientes pisos están ocupados por otros tipos de inteligencias, algunos hostiles, otras benevolentes, y otras que son tan indiferentes a nuestra presencia, como a nosotros nos es la de las hormigas que a veces viven en nuestros jardines. Pues bien, todo edificio de apartamentos tiene corredores, elevadores, y demás áreas donde inevitablemente los vecinos de diferentes pisos tendrán que frecuentarse alguna vez. En nuestro mundo, hay zonas que vendrían a ser el equivalente a estos espacios comunes. Áreas específicas, o que en determinados momentos se "abren". Y en este tipo de lugares, es posible que nosotros nos encontremos con estas entidades. El Mothman, por ejemplo. Sea cual sea la razón por la que este ser haya aparecido en Point Pleassant, en Chicago, o en cualquier otra parte donde haya sido visto, si efectivamente era una suerte de ángel oscuro intentando advertir sobre una probable desgracia, o más bien quien la desencadenaba…se las arregló para materializarse en nuestro nivel…-.
A la tarde siguiente, Dipper salió de casa. Mabel lo vio suspicazmente.
- Eh…Dipper – dijo con voz cantarina - ¿me parece o vas a una cita?-.
- ¿De qué hablas, Mabel?-.
- ¿A dónde vas con tanta prisa, Dip?-.
- Voy a ver a la señora Phillips…-.
- Oh, ya veo…la señora Misterio…- rió Mabel, con su conocida "risa incómoda". A Dipper sin embargo le pareció que ese mote no estaba lejos de la realidad.
En el pueblo, el hermano de Mabel pudo ver como la construcción continuaba a pasos acelerados. Esperaba encontrar a Fiona cerca. Caminó un poco más, y cuando estuvo a punto de rendirse…
- ¿Has visto eso? – dijo Fiona, prácticamente pillando a Dipper – cuando pensaba que las cosas no habían cambiado mucho aquí, de pronto esto…sí, sí están cambiando un poco, después de todo.
- Señora Phillips…-.
- ¿Sabes? Llámame Fi, simplemente…me gusta más…-.
- Okey, Fi, …- dijo Dipper.
- ¿Saben que has venido, verdad?-.
- Sí, no hay problema, me dejan salir…y eso que usualmente no vengo por aquí si no es con Mabel, o con Wendy, o Soos…ya sabe…-.
- De pura curiosidad…espero no esté muy lejos, pero…¿dónde vives?-.
- 618 de Gopher Road…es…la "Cabaña del Misterio"-.
Fiona puso los ojos en grande de una forma muy similar a la de Mabel.
- ¿La Cabaña del Misterio? ¿dónde la letra S siempre se caía?-.
- Así es …-.
- Y ustedes son…-.
- Somos los sobrino nietos de Stan Pines…-.
- ¿Son familiares del "Señor Misterio"? wow…no me lo esperaba…aunque...bueno, yo pensaba no tenía más familia que un niño algo gordo que trabajaba ahí también. -.
- Ese era Soos, trabajaba ahí desde hace mucho.-.
- Ya veo…ya veo…-.
Dipper y Fiona compartieron experiencias y puntos de vista. Así fueron los días siguientes. Fiona se sorprendió del peculiar método que Dipper y su familia habían usado para eliminar a una horda zombie en una sóla noche (y curar a Soos de paso), y Dipper quedó boquiabierto cuando Phillips le contó cómo una vez ella, su hermano y unos amigos derrotaron a un grupo de vampiros. Dipper le relató también el incidente con el Gobblewonker, y como el legendario monstruo lacustre resultó ser una máquina. A su vez, Fiona le comentó una experiencia con monstruos acuáticos que resultaron ser los habitantes de un viejo pueblo, que por alguna misteriosa razón terminaron convertidos en seres anfibios. Esto al chico de gorra le hizo recordar aquel incómodo incidente con Mermando, pero pasó de contárselo a la señora Phillips.
Una tarde, al fijarse en la hora, en su teléfono móvil, Fiona decidió que debía mandar a Dipper a casa.
- Bueno, fue un gusto Dipper…ve, no sea que preocupes a los tuyos…se nota que estás rodeado de una buena familia y amigos…-.
- De igual forma Fi…-.
- Por cierto…Dipper…¿ese no es tu nombre real o sí?-.
Dipper, algo dudoso, se acercó, y le susurró algo al oído a Fiona. Esta sonrió amablemente, y luego se despidieron.
Una vez en su alojamiento, Fiona se recostó sobre la cama, y llamó a su madre. Tras algo de hora y media de conversación, se sentó en la computadora. Vio una versión en mirror de algo de su adolescencia, que había recordado durante su conversación con Dipper. Allá cuando tenía 15 años, tenía un sitio web personal alojado en el desaparecido Geocities, donde compartía sus experiencias con lo sobrenatural, y de paso servía como una plataforma de contacto con personas que habían vivido algo similar, de una manera menos sofisticada que las actuales redes sociales, que a ella no le llamaban demasiado la atención, pero al menos en ese tiempo, a inicios del presente milenio, era lo que había.
En eso, y ante el asombro total de Fi, la pantalla se reemplazó por una especie de chat.
- ¿Ah? Pero sí es sólo un mirror…-. El instante de alarma pasó rápido, no era la primera vez que se hallaba ante algo así. Pero entonces apareció un mensaje.
- Si quiere quedarse en el pueblo, es su problema…pero no insista…es necesario que no lo haga…por su propio bien…-.
Fi miró desafiante la pantalla del ordenador. Escribió entonces.
- No estoy asustada.-.
- Debería.-.
- ¿Usted quién es?-.
Tras unos cinco minutos, Fi estuvo a punto de apagar la computadora, y dedicarse a otra cosa. Pero entonces, la respuesta se materializó.
- Mi nombre es Indrid Cold. Tal vez le haga una visita pronto…-.
Fi apagó la computadora. Si era una amenaza para ella…sentía que no podía seguir frecuentando a Dipper, no quería arriesgarlo, después de todo.
Cuando a Dipper le faltaba poco para regresar a casa, le pareció escuchar algo siguiéndolo. Por un momento, intentó no pensar en el Mothman. Tal vez era Mabel intentando bromear, o el "Siempre-detrás" si existía, después de todo. Al no ver nada, volvió sin más. En el camino, pensaba, le pareció haber visto un auto similar a los de aquellos agentes del gobierno.
¿Serían ellos nuevamente? ¿se habían enterado de la nueva ola de ocurrencias sobrenaturales, y venían a averiguar algo? Pensaba. En el fondo, esperaba que ya no se acercasen a la Cabaña.
Stan estaba medio dormido sobre el mueble, al lado de Mabel, Grenda y Candy, que esta vez se habían quedado viendo una película antigua con él. Se levantó al oír el teléfono, pisando por accidente una bolsita de Cheetos. Cuando estuvo por contestar, notó que el cable del aparato estaba desconectado. Supuso que debía haber sido por el alboroto que armaron las chicas antes de tranquilizarse…pero el bendito teléfono seguía sonando, con una insistencia que llegó a incomodar al viejo Stan Pines.
- No me hagas salir, pelmazo…- pensó Stan. Ante la persistencia de las llamadas, terminó por salir de la Cabaña, con una Pietro Beretta en mano. Dio unos cuantos tiros al aire antes de meterse. Mabel se despertó.
- ¡Tío Stan! ¿pasa algo? -.
- No Mabel…vuelve a dormir…sólo…sólo un bicho muy grande…- exclamó entre dientes Stan, y haciendo hincapié en la última palabra.
Nota: Los incidentes que relata Fiona salieron en capítulos de la serie de la que proviene, al más puro estilo Gravity Falls XD Cuando detalla que a veces para las personas es difícil creer, quise hacer una alusión en particular a un capítulo de "Qué raro" donde esta chica conocía a un médium que resultaba ser un farsante…y en general, al hecho de que a veces las cosas misteriosas que suceden en el mundo pueden tener una mentira tras ellas…a veces, creo que el mensaje verdadero de Gravity Falls es, como decía Shakespeare, "hay más cosas en el cielo y la tierra de las que pueda soñar la filosofía". Se crea o no, el mundo está lleno de cosas que aún nosotros, siendo la especie más inteligente, está lejos de encontrar explicación…pero que, a la vez, debemos cuidarnos de los fraudes y de las verdades a medias…en suma, no creer todo lo que vemos…pero nunca dejar de creer…
El apunte del libro de Ford está basado en una teoría que proponían en un documental que vi en la semana en la que estaba escribiendo este capítulo, donde se intentaba explicar porque esporádicamente se producen avistamientos de seres que escapan a nuestra capacidad de explicación.
