Qué les ha parecido? :3

Gracias por leerlo!

En el despacho del director se encontraba Severus Snape teniendo una plática

–Entonces esa fue su decisión... me sorprende, pero si es lo que quiere sólo tenemos que esperar –decía Dumbledore mientras veía a su fénix, para después seguir hablando –. Ya llego el invitado... –dijo más para él mismo que para el profesor

–Hablando de eso, ¿dónde se quedara? –dijo Severus mirando como el mayor juntaba sus manos jugando con sus pulgares.

–Es difícil, él tiene algo de cada casa, supongo que estaría bien si lo dejamos un tiempo en todas –acabando de decir esto levanto la mirada para posarla en los ojos negros de Severus.

–Si esa es su respuesta me retiro –se levantó dirigiéndose a la puerta.

Bajo los escalones de la gárgola para encontrarse con el chico nuevo, que lo miraba con una sonrisa.

–Sígueme, te llevare a donde te quedaras por algún tiempo –el chico ni siquiera contesto sólo siguió al profesor mientras lo guiaba por pasillos, era como si estuviera hipnotizado por Severus.

Llegaron hasta una estatua de una mujer, parándose frente a ella.

–Te quedaras en Ravenclaw por algún tiempo la estatua te preguntara algo y tú se la responderás –Dijo Snape, dando un paso hacia delante, haciendo que la estatua le hiciera una pregunta, la contesto y la estatua los dejo pasar.

Entraron a una sala cálida, todo estaba lleno de libros, y los pocos alumnos que estaban no los tomaron en cuento. Severus, le indico donde sería su habitación, y dejándolo ahí se fue.

El nuevo chico se quedó contemplando toda la habitación, de su rostro no se borraba esa sonrisa, el ir a Hogwarts le hacía recordar muchas cosas. Dejando salir un suspiro se dispuso a desempacar.

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Sólo faltaban dos semanas para la navidad, por lo que todos los alumnos ya no ponían mucha atención a las clases, hasta Hermione parecía entusiasmada e incluso en los últimos días algo nerviosa. Esto se les hacía extraño a sus dos amigos ya que Hermione no era de las personas que se comportaba así, primero estaba la escuela y la tarea.

Harry y Ron decidieron preguntarle el porqué de su actitud, pero ella les decía que no pasaba nada, estaba claro que algo les escondía pero ¿qué?

Harry estaba buscando a Draco desde el almuerzo, no lo había visto desde hacía dos días, más que en las clases que tenían juntos.

Por fin lo encontró en dirección hacia los invernaderos, y se dio cuenta que se veía algo agotado, sin que se diera cuenta Draco se fue acercando, hasta que lo abrazo por la espalda.

–Por fin podemos estar solos –dijo depositando un beso en el cuello del Slytherin. El rubio al sentir los labios sobre su piel sintió un escalofrió por toda la espalda.

–Estaba arreglando las cosas para quedarme en navidad –contestó mientras agarraba las manos del moreno que aún seguían en su cintura.

–Ya verás que no te arrepentirás.

Harry volteo al rubio con intenciones de besarlo, Draco sonrió, giro sobre sus pies y paso sus brazos tras el cuello de su novio. Uniendo sus labios en un beso lento…

–Lamento tener que interrumpirlos –dijo la voz de Blaise aclarándose la garganta –, pero se nos hace tarde para la clase.

Harry y Draco se separaron, juntando unos segundos su frente, en verdad deseaban unos segundos más a solas, pero al parecer era imposible.

–Nos vemos a la hora de comer –propuso Harry dándole un beso en su frente.

–Sí, me parece buena idea –respondió Draco sonrojándose.

Blaise sonrió al ver lo feliz que era su amigo, en verdad esperaba que todo siguiera como estaban las cosas en ese momento.

Los dos Slytherin se fueron al invernadero tres, donde ya los estaba esperando la Profesora Sprout.

Cuando llegaron todos los alumnos les indico que trabajarían en equipos de tres y que ella los escogería, fue pasando a sus lugares y los fue acomodando, para suerte de los tres amigos (Draco, Blaise y Pansy) quedaron juntos.

Draco intentaba concentrarse en su trabajo pero sentía una mirada que lo observaba desde que había llegado. Fastidiado por esa sensación levanto su rostro y se encontró con unos ojos color miel. Le sostuvo la mirada, esperando que el otro se intimidara, algo que notaron Blaise y Pansy.

–Creo que le interesas a ese chico... por cierto ¿es nuevo? –Preguntó Blaise levantando una ceja.

–Supongo que sí porque no lo había visto, no está nada despreciable –decía Pansy observando al chico con una sonrisa, pero el nuevo alumno no despegaba su mirada del rubio.

–Pues yo pienso que Harry está mucho mejor –dijo regresando a su trabajo, no quería darle importancia, pero aún sentía la mirada empezando a incomodarlo.

Al terminar la clase, Draco se alegró, en verdad ese nuevo chico no lo había dejado de ver. Se dirigieron al castillo, pues les tocaba historia de la magia. Draco volteo hacia donde estaba el nuevo, descubriendo que lo seguía viendo.

/ ¡¿Qué tanto me mira?! Me está poniendo nervioso, y sobre todo me está desesperando, lo único que se dé él es que sus iniciales son Y.J. ... Bueno da igua,l ahora solo una clase más y veré a mi león/

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Harry terminaba de salir de Defensa contra las artes oscuras, la siguiente clase era Transformaciones, así que con Ron y Hermione se fueron hacia el salón.

Llegaron y esperaron a que la profesora McGonagall los dejara pasar, cosa que ocurrió 2 min después. Ya adentro se sentaron dos filas atrás de la primera, la profesora empezó a decir las indicaciones para que empezaran a practicar. El trio de oro inicio la práctica, y la única que consiguió dominar el hechizo fue Hermione, lo había conseguido en la tercera ocasión.

–Harry –dijo Hermione, éste levanto la mirada para verla.

– ¿Qué pasa? –Preguntó viendo que su amiga no lo veía a él.

–Ese chico no te deja de observar... ¿lo conoces? –cuestionó la castaña.

Harry siguió la mirada de su amiga para ver de quien se trataba y se dio cuenta de que era el mismo chico que había visto con Draco en el pasillo.

–No, creo que es nuevo –dijo encogiéndose de hombros, pues no le dio importancia.

Cuando por fin acabo la clase salieron en dirección al comedor. Harry pudo ver como su rubio estaba sentado en la mesa de Slytherin, por lo que se acercó.

–Nos vamos –le dijo Harry al rubio cuando llego a su lado.

Todo el comer se quedó en silenció, viendo el intercambio de palabras entre Harry y Draco, esperando la pelea que siempre observaban cuando ellos estaban juntos.

Pero para sorpresa de la mayoría el rubio asintió y se despidió de sus amigos para irse con el Gryffindor. Por lo que por todo el comedor se empezaron a escuchar murmullos.

– ¿Pretendes que me siente con los demás gatitos? –Preguntó el rubio levantando una ceja y cruzándose de brazos.

–Claro para que se den cuenta de que eres MI pareja –respondió Harry, paso su brazo izquierdo por la cintura del rubio, mientras le sonreía.

El rubio se sonrojo un poco, dejándose llevar por su novio hasta llegar a la mesa de Gryffindor, sentándose.

Si todos los que se encontraban en el gran comedor estaban asombrados, esto los dejo mudos, no podían creer que un Slytherin se sentara en la mesa de los leones.

Los Gryffindor se miraban entre ellos sin poder creer lo que veían. Sobre todo una chica pelirroja

/ ¡Me cambio por Draco!...¡por un hombre! Y no uno cualquiera, uno de Slytherin/

Ron y Hermione actuaron normal, ya se habían acostumbrado a las muestras de cariño de parte de esos dos, así que se dedicaron a comer. Minutos después Blaise se sentó al lado de Ron depositando un casto beso en los labios de este, haciendo que dejara de comer.

Todos se quedaron con la boca abierta no podría ser dos Slytherin estaban con dos Gryffindor el fin del mundo se acercaba.

–Jajajaja... no les parece gracioso que todos tengan esa cara de sorpresa –comentó Blaise tomando una papa a la francesa, llevándola a la boca de Ron.

–Pues los comprendo somos rivales, enemigos desde siempre y de repente nos sentamos con los leones. –dijo el rubio observando como Ron abría la boca comiéndose la papa – La próxima les toca a ustedes.

Harry tomo el mentón del rubio uniendo sus labios. Ocasionando que todo el gran comer se llenara de murmullos.

–Bueno no nos podemos quedar atrás ¿no crees Ron? –dijo Blaise acercándose al rostro del pelirrojo.

Ron no entendía a qué se refería su novio, hasta que Blaise lo tomo de sus mejillas dándole un beso lleno de pasión. Ron cerro los ojos sintiendo como sus mejillas se sonrojaban.

–Creo que seremos el centro de atracción -dijo Harry riéndose.

Sin darse cuenta el chico nuevo no los dejaba de observar mientras en su mirada se veía que planeaba algo para aquella pareja.