"Feeling so faithless lost under the surface

Every step that I take is another mistake to you"

La habitación estaba oscura y él se encontraba sentado apoyado al respaldar de la cama envuelto en sabanas y almohadas, no había pisado un pie fuera de su departamento desde la aparición del moreno…estaba decepcionada y herido (aunque no quisiera admitirlo ni a si mismo)

Ya no había dolor o eso se decía Kise para convencerse a sí mismo de que ya nada le afectaba, se lo repetía una y otra vez "no me duele, no me importa ya, es solo un idiota, no llorare, no más, no puede afectarme, ya no duele…no duele, ya nada puede herirme". Esas palabras vagaban por su mente sin detenerse como una vieja grabadora, solo quería guardar lugar para la rabia y el rencor que sentía en estos momentos.

Primero Furi se había acostado con el Aomine y después este venia sin más ni más y prácticamente se le tiro encima (aunque él fue quien lo tumbó en primer lugar). Abrazo su cuerpo recordando las caricias de esas fuertes y grandes manos recorrer todo su cuerpo, la mirada llena de lujuria que este le otorgaba, se estremeció y sintió su temperatura corporal elevarse de repente, recordó sus labios, sus besos, sus ojos, esa lengua que lo había probado su piel sin pudor ¡NO! ¡Basta! Debía parar de darle vuelta al asunto, Aomine solo tuvo un calentón, eso fue nada más, el moreno estaba cachondo y quiso desquitarse con su cuerpo y el como el idiota que es se había dejado llevar por el momento y había sido un estúpido…realmente estúpido. Se aferró a las mantas como si estas pudieran borrar las lascivas caricias que desde hace tanto tiempo había deseado…pero él no quería el cuerpo de Aomine *¬* bueno a quien quiere engañar ¡Claro que quería ese cuerpo moreno fornido sabrosón! Demonios, cuanto lo deseaba pero ese no era el punto si Kise no podía conquistar su corazón nada de eso tuviera sentido alguno…eso era lo que más anhelaba, él lo quiere todo del insípido, denso, estúpido y sensual Aomine.

-Ah-Suspiró derrotado, eso era completamente imposible.

Golpeó sus dos mejillas con energía- ¡Moi! Suficiente de pensar en Aominecchi…-sonrió ladino- me pregunto si Akashicchi estará desocupada- Dijo recogiendo un papel con la foto del pelirrojo cuya información se encontraba regada por toda su habitación.

Caminaba con pasos monótonos sintiéndose desorientado ¿Qué hora era? Posiblemente ya pasaba del medio día-¡Ack!- No le había dicho a Kuroko que no iba a volver la noche pasada y aun no le había dado rastros de vida, posiblemente este ya llamo a la policía y se encuentra en el registro de personas desaparecidas D: (el único paranoico) buscó su teléfono cuando recordó un pequeño detalle muy importante cierto pelirrojo con problemas del control de la ira había estrellado su teléfono contra la pared el día anterior-¡Demonios!- Genial ahora tendría que comprar uno nuevo. Buscó una tienda en el centro y compro un Smartphone pero con su mismo número…palideció al ver las notificaciones pendientes, 12 llamadas de Takao, 43 de Kuroko y 87 mensajes, iba a llamar a Kuroko cuando cierto mensaje le llamo la atención, era de Kise decidió abrirlo rápidamente esperando que este le hubiera escrito para poder hablar con él y arreglar las cosas pero al ver el contenido sintió algo en su pecho comprimirse.

El mensaje contenía una foto en la cual se encontraba el pelirrojo con el que había despertado esa mañana en el lobby de lo que aparentaba ser un lujoso hotel hablándole a una recepcionista mientras le entregaba una tarjeta y debajo de la foto decía " Adivina con quien me voy a jugar hoy Furihatacchi ;)". Las lágrimas amenazaban por escapar de sus ojos y su pecho ardía ¡¿Por qué?!... ¡¿Por qué debía sentirse asi?! ¡El no conocía a ese sujeto! No debía sentirse tan…herido! No lo entendía…simplemente no lo entendía ¡¿Por qué el sacudía tanto su mundo?! Le había dicho "No te vayas" de una manera casi suplicante y después le había botado con un simple pero glacial "Vete". Sus acciones eran tan contradictorias…le había dicho que era solo suyo pero ahora se encontraba con Kise haciendo de las suyas ¡¿Qué diablos quería de él?! ¡¿Y por qué diablos tenía que importarle tanto cualquier cosa que el pelirrojo hiciera o dijera?! Se preguntaba el castaño al borde de las lágrimas apretando fuertemente el teléfono en sus manos… También estaba ese enigmático sueño, que se supone que significaba…nuevamente ese dolor punzante en su cabeza se sintió sofocado y frustrado; se mareo un poco y se tambaleo dejando caer su teléfono su respiración se volvió pesada y agitada el aire no le llegaba y sintió su vista nublarse poco a poco, las lágrimas no paraban, todo empezó a dar vueltas y justo antes de que su mundo se volviera negro…

Caminaba con desgano en el centro de Kioto quería despejar un poco su mente y dar una caminata por la ciudad tenía un efecto calmante además que estaba muriendo de hambre y ya tenía sus 15 hamburguesas en una bolsa para luego devorar, si iba a comer debía hacerlo como dios manda ¡hasta hartarse!

La silueta de una persona apoyándose débilmente a una pared se le hizo conocida y le llamo la atención, se acercó al pequeño castaño que parecía tener algún dolor o herida pues y apenas y podía mantenerse de pie. Vio que este perdió el equilibrio y lo agarró a tiempo.

-¡Oi! ¡Furi! ¿Qué ocurre?- Lo sacudió sin mucha delicadeza pero aun no obtenía respuesta, el menor tenia dificultad para respirar y lloraba a mares. Tomo el rostro del menor en sus manos y le llamo nuevamente-¡Oi! Reacciona…- Al fin logro que lo mirara pero solo salían balbuceos de su boca-

-Ung n-no pue-ng-do ..pirar- No necesito ser adivino para en entender eso, rápidamente tomo una de las bolsas de las hamburguesas, vació su contenido en su bolso y le tendió rápidamente la funda de papel posicionándola en su boca.

-Respira despacio…inhala y exhala-El pequeño obedeció y después de unos minutos ya se encontraba mejor ¿Qué demonios le había ocurrido? El moreno levanto el teléfono del castaño y al ver el mensaje que se encontraba abierto una furia indescriptible se apodero de él partiendo el teléfono en dos con su fuerza bruta, Kouki lo miraba incrédulo.

-¡Lo acababa de comprar! ¡Por qué hiciste eso! ¡Aomine-san!- le miró furioso.

-Que malagradecido, Tch, te comprare otro- Dijo tragándose todo el coraje que sentía, otra vez ese enano irlandés (Bullying dónde?!), así que él estaba con Kise justo ahora y cuando él lo había tocado el rubio había reaccionado de la peor manera, algo en su interior se fue rompiendo apretó sus puños con tal fuerza que sus uñas se calaron en sus palmas, no aguanto más y golpeo una pared exaltando un poco al castaño.

-Muévete- le ordeno- Tendrás tu teléfono y de paso le echare una visita a Tetsu- Sin más que decir un castaño aturdido y dolido; y un moreno muy furioso emprendieron su camino.

Minutos antes en la universidad de Kioto…

El día anterior su "plan" no había funcionado y como dice el dicho si quieres que las cosas se hagan bien hazlas tú mismo y justo eso estaba haciendo. Esperaba a que cierto pelirrojo saliera del campus pues hoy había una reunión de ayudantes de catedra para un planteamiento de actividades y nuevos proyectos pero eso no le interesaba a Kise, el solo quería interceptar sutilmente al Gran-Oh-Akashi-Seijuuro.

Pudo divisar la peculiar cabellera roja que caracterizaba a Akashi y se dirigió a hasta él.

-¡Akashicchi! ¿Tienes tiempo para hablar?- Dijo el rubio para llamar la atención del pelirrojo quien solo lo miro y siguió caminando como si nada. Una vena se brotó en la bella cara del rubio y siguió pues no se rendiría tan fácil.

-Oh vamos nee solo será unos minutos de tu tiempo, prometo que no te vas a arrepentir- Akashi un poco molesto por su insistencia opto por portarse un poquito grosero.

-No estoy interesado en esa clase de servicios- Dijo mirándolo de arriba abajo pues debía admitir que estaba vestido de una manera un poco provocativa pero el solo tenía ojos para Kouki. Kise lo miro ofendido, vaya que eso había sido humillante y no se quedaría así.

-Que mal… es una lástima creí que te gustaría saber sobre Furihatacchi- Dijo mientras le daba la espalda y avanzaba lentamente para irse ¿Furihatacchi, se refería a Kouki?- Espera- Ordeno Akashi...Bingo, sonrió triunfante…eso definitivamente había captado la atención del pelirrojo- Soy Kise Ryota, encantado-.

Kise miro a los alrededores e hizo un mohín- Nee Akashicchi no te parece mejor hablar en un lugar más privado- EL pelirrojo también noto que llamaba mucho la atención y decidió aceptar la sugerencia del molesto rubio.

-Sígueme, iremos a un lugar más…privado- Fueron en el auto del pelirrojo a un bar exclusivo para grandes ejecutivos y Kise aprovecho para tomar unas foto y enviarle cierto mensaje a un castaño cuando el pelirrojo se dispuso a presentar su membrecía…daba justo el ambiente perfecto para una buena malinterpretación. Ya había obtenido lo que quería solo faltaba "hablar" un poco con el pelirrojo y listo.

Y sentados el pelirrojo hablo- Que querías decirme de Kouki-

-Ara ara, que poca paciencia ¿Ya se llaman por el primer nombre? Que cercanos son- Dijo Kise juguetón lo cual solo aumentaba un poco la molestia del mayor.

-Vinimos aquí porque me querías hablar de el... yo aún sigo esperando- Kise sonrió falsamente y se apoyó un poco en la mesa.

-Sabes Akashicchi no deberías acercarte mucho a Furihatacchi, lo conozco desde hace unos años y si es que no te ha seducido para que lo lleves a la cama pronto lo hará- Suspiro de forma dramática- Siempre lo hace con muchos chicos… caaada semana, no sé cómo no se cansa ¿Acaso no tiene decencia? Moo solo te lo advierto porque se lo "suelto" que puede ser…- Detuvo su hablar cuando observo el semblante del pelirrojo sintió cada fibra de su ser paralizarse, sus ojos rojos lo miraban con desprecio afilados como cuchillas y cada fibra de su cuerpo tembló de miedo.

-Veo que no vas hacer nada más que hacerme perder el tiempo- Se levantó sin apartar su mirada gélida del rubio que no hacía más que temblar ante su imponente presencia- No vuelvas a hablar de Kouki si no quieres abstenerte a las consecuencias- Y se retiró.

Había olvidado como respirar, cuando esos ojos dejaron de verlo sintió el aire volver a sus pulmones ¿Qué rayos había sido eso?... Quizás se metió con la persona equivocada y ahora estaba más frustrado que nunca.

Kuroko estaba muerto de la preocupación ya casi iba a oscurecer y Furihata aún no daba señales de vida desde el día anterior, caminaba de un lado al otro ansioso ¿Y si había parado en un lugar de mala muerte? ¿Secuestrado? ¿Descuartizado? Estaba a punto de entrar en pánico cuando escucho el sonido de la puerta principal y se apresuró a la entrada.

Un gran peso fue levantado de sus hombros a ver a su mejor amigo cruzar el pórtico- Furihata-kun ¿Dónde habías estado? Estaba preocupado…por ti- Vio que detrás de él se encontraba la imponente figura de Aomine y los miro incrédulo de Furi a Aomine varias veces- …Aomine-kun ¿Qué haces aquí?- Miró a Furi en busca de una explicación- No me digas que ustedes…- Kouki se apresuró a explicarle para que no malinterpretara las cosas.

-¡N-no no es lo que piensas Kuroko! Yo no me estaba sintiendo bien y Aomine-san estaba de paso y me ayudo- Su amigo aun lo miraba con desconfianza- eh etto ¡ah! Recién nos encontramos esta tarde además con quien pase la noche fue con Akashi-san-Kuroko lo miro sorprendido y Aomine lo miro con molestia al oír el nombre del enano pelirrojo, Kouki al darse cuenta de lo último que había dicho se cubrió la boca con ambas manos como si eso podría regresar las palabras a su boca.- N-no de la manera que tú piensas-

-Akashi-kun…viste a Akashi-kun- Kuroko no podía creer lo que oía, Furi se había encontrado con Akashi pero este parecía aun no recordar nada.

Solo había una cosa de la que Kuroko estaba seguro…Akashi Seijuuro ha vuelto.

Continuara...


Gracias a todos por leer!

Es mi primer fic y espero les guste a todos