Hola a todos, aqui estamos de vuelta con otro capitulo de la historia. Esperamos de todo corazon que os guste.

Disclaimer: NADA me pertenece... Naruto y sus personjes perteneces a Masashi Kishimoto, y la trama y muchos de los personajes y lugares etc... pertenecen a kittycat.

Mini-ficha:

Titulo: Arpegio: El Retorno del Ojo Mistico; Clan Haruno

Rango: T (mas avanzada la historia cambiara a M)

Personajes principales: SasuSaku

Advertencias: Este fic viene en forma de intriga y su extensión es novelesca. Se distingue en dos partes. Contiene escenas de violencia, erotismo y lemon.

Géneros: General (Aventura, Romance, Drama, Fantasía, Misterio, Humor, Angustia, Espiritual etc.)

Espero que os guste - narracion normal

Espero que os guste - sueños, recuerdos y por el estilo

-Espero que os guste - dialogo normal

-"Espero que os guste" - pensamientos

(Espero que os guste) - Inner Sakura

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- -cambio de escena

Sin mas, el capitulo...


LIBRO I: Arpegio: El Retorno del Ojo Místico

PARTE1: La Despedida: El secreto guardado de Sachi Haruno y el rapto de Sakura de Konoha por los miembros de Akahaki

Capitulo 5

Fue otro día negro para Konoha que se registraría en su historia. En la explanada principal se realizaron los funerales. Ahora, cerca del lugar de la terrible catástrofe, se fundaba una placa dorada con los nombres de las víctimas y otra fecha más de desastre. Nadie quería creer que después de haber pasado tres años del cataclismo de Akatsuki y haber sobrevivido a su furia, pudiese repetirse algo así. Los que sobrevivieron en aquel entonces sólo pospusieron la verdad de su destino. Apenas comenzaban a recuperar la seguridad de antes cuando tuvo que pasar aquel desastre. La aldea de Konoha estaba furiosa y asustada.

Todos estaban presentes, vestidos de negro y listos para entregar una rosa blanca como hubiese ocurrido con la muerte del tercer Hokage. Sakura estaba presente, con un vestido negro típico de la aldea para esas tristes ocasiones. Hinata e Ino estaban a su lado. Neji a un lado de su prima y después continuaban Tenten, Rock Lee, Satín, Shino, Shikamaru, Akimichi, Kiba, Akamaru y Aiko. Ésta última lloraba en el hombro de Kiba desconsoladamente. Su hermana mayor, una jounnin destacada, había fallecido en el encuentro, sin oportunidad de defenderse.

Sakura sentía mucha pena por ella y lamentaba no haber hecho algo para evitar esa tragedia; también por Shizune, quien esperaba un hijo de nada más y nada menos que del traidor de Kenji, y no siendo eso suficiente, ésta se había enamorado realmente de él. Ahora ese pequeño sería señalado por todos como el hijo de un apóstata y ella como una más en la patética lista de Hadachi. Shizune se había ilusionado con Kenji y nadie más sabía que cuando éste la ignoró por completo, después de su devaneo, se encontraba en una profunda y fuerte depresión que hizo ordenar a Tsunade sustituirla hasta que naciera el bebé. Maldijo a Kenji y a sus aliados, siempre había pensado que era un patán engreído, pero esto rebasaba sus expectativas, no concebía que después de tres años, tras recuperarse del ataque de Madara, pudiesen sufrir de nuevo la misma tragedia. Juró que se la pagarían, costara lo que costara. Pronto Tsunade dirigió unas hermosas palabras a los vencidos y prometió justicia para aquellos que la merecían. La aldea de Konoha estaba enfurecida.

Después de la ceremonia, Sakura estaba con Ino, Hinata, Tenten y Temari en casa de Aiko. Posteriormente de consolar a la más joven del grupo, Temari les decía que se quedaría para apoyar y luego, con permiso de Tsunade, darle a Gaara un informe de lo ocurrido. Al parecer, también esa aldea había hecho enemistad con la aldea de la arena por defender a Konoha contra los últimos integrantes de Abukara hace mucho tiempo. De inmediato le envió a su hermano un recado donde explicaba cómo habían ocurrido los hechos ya que en esos instantes era relevante la unión. Sakura escuchaba con atención, hasta que recordó que un Jounnin la miraba con odio y reproche. Luego, una kunoichi le dirigió unas palabras de desprecio "Ella no debería estar aquí". La joven pensó que era por haber permanecido inconsciente en una situación así. Sakura se sentía mal y con un frustrante desasosiego. Sin decir palabras se retiró del grupo.

Durante su solitaria caminata pensó que durante los velorios y la ceremonia algunos de sus camaradas la veían con tensión y acusación. Ciertos le eran parcos de palabras y la evitaban de forma indolente. Ino no se separó de ella en ningún momento, incluso le pareció que estaba demasiado cerca. Otros rumoraban a sus espaldillas y la evitaban con la mirada. ¿Qué pasaba? Ella ya no podía perdonarse su desmayo.

El sol se hizo presente, mas nadie estaba de humor para admirar sus cálidos rayos. Sakura fue al lugar de la masacre. Todavía estaba prohibido el paso, así que tuvo cuidado de que nadie la viera entrar. Recorrió la plaza y contempló la catástrofe. Unos puestos de comida y juegos estaban quemados, otros hechos pedazos y las marcas donde habían subrayado los cuerpos inertes estaban aun a la vista. Algunos edificios estaban en ruinas y el concreto contenía gigantescas grietas. El suelo estaba sucio, sus manchas eran verdes, negras, grisáceas y rojas. Esto le erizó la piel al ver una de esas manchas sobre la cabeza de una figura muy pequeña.

(Esto es morboso… Vámonos…)

Sakura no quería ver más. Contenía las lágrimas de tristeza y coraje. Se adentró al bosque con más cautela y después se dirigió al río para buscar la peineta de su madre. La buscó, pero no aparecía. Era extraño y no podía buscarla más en la escena del crimen. No quería recorrer el lugar, le lastimaba mucho…

-¿Sakura?

La joven se dirigió al dueño de la voz, Rock Lee…

Lee había llegado de un salto.

-¿Qué haces aquí? Pensé que estabas con las chicas -dijo extrañado.

Sakura contestó sin inquietarse.

-No, vine a buscar mi peineta de jade, es un tesoro familiar. En la noche, antes de lo ocurrido, se me había caído por aquí… Bueno, eso creía. -su tono era triste. -¿Pero y tú?

Lee hizo una postura de buen cadete…

-Órdenes de la Hokage. Satín, Shino, Chouji y yo estamos buscando pistas para aclarar el asunto. Todos creemos que los siete ninjas comenzaron a atacar alrededor de la plaza…

-¿Siete? ¿Cómo es que fue el ataque con siete personas? ¡Esto parece que lo hiciera más un ejército de shinobis que siete individuos! -dijo asombrada y conjeturó que aquellos enemigos eran igual de poderosos que el mismo Pain- "¿Significará que estaba planeado todo desde hace mucho tiempo?" -pensó... –Lee… ¿Cómo ocurrió?...

Lee tuvo un fuerte chispazo en la cabeza, ya que la Hokage les había ordenado que no le dijeran mucho a Sakura y temió que algo se vital se les escapar. Poco a poco comenzó a ponerse nervioso cuando la chica no le quitaba sus ojos jade de encima...

–Etto…etto… No le digas a nadie que yo te lo dije… Los ataques primero iniciaron con un incendió azul en la zona de los juegos, después estallaron los puestos y lo expandieron más. Las llamas parecían tener vida propia, corrían a dónde la gente huía. Como si alguien los controlara para acabar con la multitud. Luego, todos los shinobis que estábamos allí actuamos y rescatamos a la gente que pudimos. Una ráfaga apareció y comenzó a golpearnos a todos. Aparecieron los siete de los arbustos, estaban vestidos con trajes extraños y máscaras terribles. Al notar que ayudábamos a la gente iniciaron con la embestida. Lucha cuerpo a cuerpo y para los civiles una escalofriante prueba de su chakra. Eran como si pudiesen controlar un juguete y su fin fuera matar… Vinieron más de nuestros refuerzos y luego uno de los siete invocó a los prisioneros liberados y lucharon contra nosotros... Jamás había visto nada igual. Uno de los siete, como si nada, de un golpe suave mandaba volar a diez ninjas… Otro partió la tierra por la mitad con un paso. Después, uno de ellos gritó "¡No hay tiempo!" Y encabezaron la huida. Huyeron, excepto el que sacrificó su vida para hacer estallar su cuerpo y liquidar cuanto pudiese…

Lee había visto todo. Sakura pudo ver su mano vendada y las quemaduras leves de su rostro. Pudo sentir la impotencia que él había llegado a experimentar.

–Ahora buscamos pistas para saber cómo es que consiguieron hacer todo ese desastre. Quemar la plaza y liberar a esos canallas… Eran poderosos Sakura. Controlaban la… naturaleza, por así decirlo e invocaban bestias que sólo de niño creía que existían, como si se tratase de un jutsu menor. Tú sabes que para conseguir tal invocación se necesita una gran cantidad de chakra y al usarla, terminas rendido… Ellos, no. Ellos la usaban una y otra y otra vez, como si tuviesen una fuente ilimitada de poder…

La idea de que pudiese existir tal ser, le daba escalofríos. La ojijade no podía estar al margen de los hechos, necesitaba saber más…

-¿Hallaron algo? -preguntó.

Lee sabía que no tenía que haber dicho nada. Tosió

-Bueno, sólo marcas de un polvo azul que no sabemos que pueda ser. Ya lo enviaron al laboratorio. Y que tenían la jornada entera esperando a acometer el terror. Escogieron este día y el lugar con ese fin… -Rápido para cambiar el tema… -Con respecto a tu peineta, tal vez aparezca en otro lugar o tendrás oportunidad de buscarla en otra ocasión… ¿De veras, qué pasó contigo aquella noche?

No sabía si confiar en él, por lo que no le contó cuando el capitán Kenji le picó en la nuca ni la parte del beso o de Sasuke, o de la extraña marca en la parte de atrás de su cadera. No se sentiría cómoda con ello como el tampoco revelarle el haber sido besada por los solteros más codiciados de toda Konoha…

(¡Cha! ¡Sasuke besa más rico que Kenji!...)

-"¡Maldición! ¡Cállate Ya!..." -se decía a sí misma

Lee sonrió.

-Vaya, tuviste suerte de que te diera una indigestión. Por un momento temí por ti...

-¿Por qué? –preguntó intrigada la ojijade.

Lee tuvo un chispazo…

-Eh... bueno… es que tenía los mismos síntomas que… Bueno, un jounnin, un anbu, tres gennin y un chunnin recibieron una marca y se unieron a Kenji voluntariamente, y mostraron los mismos síntomas que tú, una semana antes de estos sucesos. Al principio pensó el viejo Akiba que podría tratarse de un tifus, pero… -se quedó en silencio. Sakura conjeturo rápido que no le permitían decir más de la cuenta...- Que bueno que eso no fue tu caso. Estoy feliz por ello, Sakura… -su sonrisa falsa podría competir con la de Sai, pensó Haruno.

-¿Sí, verdad? Jejeje… -una gotita le corrió por la blanca frente.

Sakura notó algo distinto en Lee, incluso juraría que por instantes él la miró como a un animal a punto de atacar cuando le preguntó sobre su condición y no bastante con ello lo atrapó frunciendo las enormes cejas, ese gesto lo hacía cuando pescaba a alguien decirle una mentira…

-Lee, cuéntame todo desde el principio… -dijo con un tono suplicante, sensual y muy inocente.

El simpático cejudo podría haber recibido la orden de que no dijera más de lo permitido y mucho menos a ella, sin embargo, aunque éste saliera con la llamativa Satín, Sakura era consciente de su propio encanto y nada tonta en la forma de maniobrarlo para conseguir lo que quisiese. Avergonzada, sabía que Lee seguía enamorado de ella y con toda la pena del mundo se aprovecharía de ello para sonsacarle la información que necesitaba para aclarecer sus incertidumbres.

El pelinegro pareció dudar entre contestar o no hacerlo, hasta que no pudo desbandarse del suplicante y bello mirar de su amor platónico y, sonrojado, se dejó llevar por su voluntad...

- ¡Glup!... La Hokage ordenó que no te dijéramos nada, pero… ¡Ay! ¡De acuerdo!... ¡No puedo evitarlo! ¡Eres tan linda Sakura! ¡Eres la encarnación de la belleza y la dulzura en todo su esplendor! ¡Hugh! ¡Y con esos ojos y esa boca! ¡Yo haría todo por ti!…

-Sí, sí, sí… Pero ahora sólo dime ¿Qué pasó? –rogó Sakura tratando de no perder la paciencia para evitar golpearlo.

-Sasuke dijo que esto pasaría. Él lo estuvo averiguando por semanas. -mencionó el chico… -pero nadie le creyó… -Sakura lo miró sorprendida. -Informó a Kakashi y a Tsunade, pero creo que ellos también dudaron un poco, hasta que vino el ataque y atacaron la cárcel, el centro de la aldea, la biblioteca y la academia ninja casi al mismo tiempo…

-¡Qué! –exclamó aterrorizada Sakura. Nadie le había dicho que el lugar que custodiaba su padre antes de morir había sido atacado.

-Sí, pero… No te preocupes. Unos jounnin que pasaban por la biblioteca de tu padre, lograron detenerlo a tiempo… Bueno, llamaron a más, luego…Resulta ser que explotó la plaza y se dieron a la fuga.

-¿Por qué nadie me lo dijo Lee? –preguntó Sakura.

-Bueno… etto… Tsunade no quería que te preocuparas… -Sakura se preguntó si ahora él mentía. - Además, no tienes porque hacerlo, no lograron tomar nada de allí como en la academia ninja… -Sakura miró a Lee más consternada. El muchacho de ojos redondos sacó una gotita de su frente, supuso que esa noticia tampoco la conocía Haruno.

-Lee, ¿Qué pasó en realidad?

El muchacho se rascó nervioso la cabeza al ver que a la pelirrosa se le sumían los sumos…

-Bueno,… etto… Bueno, en la misión del equipo siete al País del Viento, averiguaron que una nueva organización está comenzando a alterar a las naciones. Estos emprenden a atacar a los aliados del País del Fuego según para debilitarnos y acabar con nosotros. El equipo siete fue a buscar de quiénes se trataban y cómo se desplazaban, y encontró que la organización no viene de un país determinado como todos sospechábamos, sino de todos. Es decir, la sorpresa fue saber que sus enemigos eran gennin de su propia aldea y ellos ayudaron a los atentados en la aldea de la Arena. Kakashi avisó de inmediato, Tsunade-sama pensaba tenderles una trampa a los posibles traidores que se atrevieran a hacer lo mismo aquí. Sasuke sospechó primero en Kenji y se dedicó a vigilarlo todo el tiempo, aún no sé porque dudaron de ello. Tal vez por su pasado… -Sakura miró feo a Lee y éste para pasar rápido de tema continuó…. -Pero, en la noche del atentado, Kenji no estaba solo, alguien lo ayudó y se dieron a la fuga con esas técnicas tan extrañas antes de lo previsto y liberaron a los renegados de la cárcel para confundirnos más. Un grupo especial los persiguieron y resultó, que mientras estaban a distancia, cometieron lo de la plaza y la academia unos instantes después. Fue un caos en la ciudad. No sabíamos a quiénes perseguir o atacar; los delincuentes huyeron provocando a la aldea. Como verás, fueron muy astutos al dejarnos con la guardia baja. Fingieron estar haciendo una cosa por otra.

-¿Por qué nadie me lo dijo Lee? –preguntó Sakura.

-Bueno… etto… como decía... ¡¡cof!! ¡¡cof!! Tsunade no quería que te preocuparas por tu malestar estomacal.

Sakura no podía creerlo. Se suponía que eran un equipo y últimamente la mantenían afuera del grupo como si fuese un enfermo de lepra o algo así. Todos estaban más que extraños, ya casi no estaba en el equipo de Kakashi sencillamente porque no le dirigían la palabra como antes en las misiones y creyó que aquello se debía a Kenji. Poco a poco, esto la hacía enfurecer y a imaginar que nada en ella había cambiado en realidad. Seguía siendo la niñita torpe y débil de siempre, tal era su factor que no le confiaban una tarea tan importante como aquella. Sakura no sabía si llorar o enfurecer, pero estaba más dispuesta a indagar que a lamentarse otra vez por sus franquezas…

-¡Dime la verdad! ¡Todo lo que sepas o de lo contrario te haré…!

-¡OK! ¡OK! Pero déjame continuar… -dijo sorprendido el pelinegro ante aquella reacción.

Sakura respiró hondo y siguió...

-Está bien… ¿Entonces pudo haber sido cualquiera de nuestra aldea el que acometiera esto?... ¡No! ¡No puedo llegar a creerlo! ¡Es imposible! ¡Los habitantes de Konoha no pueden…! -Sakura trató de ordenar sus ideas…

-En realidad, estamos casi seguros de que los responsables fueron aquellos que recibieron una extraña marca por parte de Kenji... –Lee le pasó su portadatos, parecido a un celular, pero este llevaba la información sobre aquellos que huyeron con el enemigo.

-Son casi niños los gennin y el chunnin, menos de doce años. Y no parecen ser tan habilidosos, pero los de alto rango… -dijo Sakura al revisar la pantalla del pequeño aparato y seguir revisándolo discretamente bajo el atento ojo de Lee.

-Hadachi desorganizó el escuadrón de seguridad y liberó a los prisioneros del Recinto para provocar el caos, mientras que el chunnin o los gennin atacaron la biblioteca y la academia, el anbu y el jounnin pudieron abrirles las puertas a los siete de akahaki para atacar la plaza… -dijo Lee recibiendo su portadatos.

-Pero… ¿Por qué atacar esos puntos? Si se tratase de una invasión, con la cárcel hubiese sido lógico, mas, se hubiesen concentrado más en la torre roja y la Hokage…

-Sabes muy bien que están habiendo ciertos roces políticos entre las naciones. Hasta se rumora de una posible invasión por parte de nuestros vecinos, el País de la Luz. Las aldeas shinobis han estado en tensión esperando alguna reacción por parte de las naciones. Desde el asesinato del kage de la aldea de Akahaki, hace catorce años, juran y perjura el resto del continente que fue el País del Fuego quién ordenó a Konoha a realizar un complot. Akahaki, tras la muerte de sus líderes, su kage y clanes más poderosos, se quedó en la extinción como aldea ninja con su derrota; pero creemos que la aldea notó la esperanza de resurgir cuando pudo apreciar que habíamos sido debilitados por Akatsuki, y ahora pretenden castigarnos por el pasado. Esto no fue más que un golpe terrorista y al parecer infiltraron a gente suya entre los refugiados que aceptaron ayudarnos hace tres años para que los auxiliaran a planear el ataque como venganza y advertencia… Kakashi y los otros fueron enviados a la misión también para que averiguaran eso y si era verdad que Abukara resurgía entre los muertos o era Soun el causante de tanto embrollo.

-¿Venganza y advertencia?... Tal como lo dijeron Kakashi y Tsunade-sama...

Lee la miró severo…

-Sólo así se puede explicar porque el repentino ataque, si hubiesen pretendido invadirnos, la torre roja del Hokage estaría en ruinas.

El asunto era más complicado de lo que pensaba…

Los nuevos hechos ya no eran rumores, eran certitudes confusas. Doscientos años atrás, o más, existió la terrible guerra de los nueve misterios, conocida también como el "crisol de guerra". En ese entonces, existían nueve países: país de la luz, las sombras, la vida, la muerte, el fuego, la tierra, el aire, el agua y el relámpago, y todos ellos estaban bajo el mando de un poderoso clan, Abukara. Esta autoridad tenía el control de los nueve elementos que regían al cosmos y por ello, el mundo les pertenecía. Eran los hijos de los dioses y eso justificaba su poder sobre la tierra y el cielo, hasta que todo salió de su control. Las naciones comenzaron una gran guerra que terminó en un apocalíptico genocidio. Los mandos se habían dividido entre los del estandarte purpuro de la luna y el estandarte blanco del sol. El primero lo integraban los países del fuego, la tierra, el aire, el agua y el relámpago; estaban cansados de seguir a sus líderes, los aliados del estandarte blanco del sol: la luz, las sombras, la vida y la muerte, fueron leales a sus señores y les protegieron hasta dónde les permitieron sus fuerzas.

Durante esa etapa fue la edad de oro del shinobi, se habían desarrollado muchas técnicas y habilidades que hasta el momento seguían efectuándose. Más, también se perdieron otros grandes misterios con la aniquilación de este clan y el sometimiento de sus aliados. Los países regidos por Abukara eran patrias de guerreros que protegían al continente entero, y sus soldados poseían habilidades especiales de cada región, pero el Imperio se acabó cuando el estandarte blanco del sol no pudo proteger más a sus señores y para resguardarse, se entregó a sus conquistadores. Entonces, Abukara fue derrotada y borrada de los pergaminos de la Historia. Los hijos de los dioses perdieron fuerzas y tuvieron que acoplarse a las nuevas normas de sus conquistadores. El estandarte blanco del sol bajó las armas y, por mucho tiempo, sus integrantes dejaron de ser naciones belicosas e independientes para transformarse en países migratorios y anexos de sus enemigos. Sus clanes se desintegraron y desaparecieron; algunos, que aceptaron la rendición incondicional, tuvieron el privilegio de vivir tranquilos a cambio de que ninguna generación suya manifestara sus habilidades, ni siquiera para servicio de sus nuevos líderes. El destino de los aliados de la bandera blanca del sol fue la eterna decadencia de su tradición, orgullo e identidad. De su reducción territorial nacieron los otros países, el país de la niebla, la arena, la lluvia, la nube, la roca, la hierba y la cascada. De esa gran guerra también nacieron los primeros clanes de ninja, que hasta el momento, se encontraban aún vigentes: Nara, Yamanaka, Hyuga, Kurama, etcétera.

Las aldeas se formaron después y en las antiguas potencias, que tan sólo les quedaba el nombre como recuerdo de su poder, transformaron sus feudos en pequeñas comunidades mercantiles: Moritomoe (sombras), Akahaki (luz), Morikame (vida) y Takatami (muerte) eran las únicas aldeas shinobis de las regiones vencidas, pero estricta y vigilantemente observadas para limitarlas. Eran independientes, pero económicamente inestables al ser afectadas por las siguientes guerras que azotaron al continente mucho tiempo después, algunas eran pobres y debilitadas de tradición y disciplina. Cómo llegaba a pensar Sakura con pesar y un insólito dolor que no llegaba a justificar. Estas eran ahora regiones de mercenarios y decaídos rounins. Realizaban trabajos por dinero sin importar nada más que eso, robaban, asesinaban, engañaban y traicionaban; el término akahi fue usado para designar a los ninjas renegados y samuráis derrotados, eran piratas del arte ninja; por ello Akahaki, junto con Takatami y Moritomoe, fueron refugio de sicarios, renegados, ladrones y lo más rechazado del lumpen vivencial. Con el paso de los años, a diferencia de las otras aldeas, Akahaki fue desapareciendo y se degradó al olvido por completo cuando catorce años atrás desobedecieron las reglas e intentaron un golpe de estado en contra de la alianza de los cinco elementos, borrándola del mapa para siempre, o eso creía el mundo hasta ese momento…

-Venganza… -dijo Sakura con mucho pesar. – ¿Acaso es la única fuerza con la que se rige el mundo? Esto debe ser… inaceptable. Por culpa de ese horrible sentimiento gente inocente muere y es lastimada sin remedio alguno… Naruto tiene razón, esto pareciera no tener jamás fin… Primero Sasuke y ahora…

-Sakura… -A Lee no le fue difícil deducir a qué se refería la joven con sus tristes palabras y por ello se acercó a ella con afán de consolarla, mas…

-Pero ¿Cómo se vincula Akahaki con Abukara?...

Lee respiró, se sentía incómodo porque estaba diciéndole a Sakura más de lo que debería saber…

-Sasuke nos contó que cuando estaba con el equipo Taka o Hebi, algo así, le dijo Madara que Akahaki era descendiente de Abukara, además, por obvias razones, esa aldea es del País de la Luz…

-Pero Akahaki fue destruida e igual Abukara… ¿Cómo es posible esto?... Además… ¿Por qué atacar esos puntos? Si se tratase de una advertencia o venganza, con el ataque en la cárcel y la Torre roja hubiese sido más que suficiente, tal como tú dijiste, incluso, se hubiesen ido a otros sectores de mayor valor para dejarnos inmunes frente a otra clases de enemigos y adentrarnos en el pánico, por ejemplo, nuestras reservas alimenticias, el sector de seguridad de los cuatro puntos o… Pero no fue así, en vez de ello atacaron una escuela y una vieja biblioteca que encontraban algo distantes del centro… ¿Dices que robaron unos documentos importantes también? ¿Verdad? Entonces deberíamos averiguar que deseaban de esos lugares.

-Etto… Yo… ¿Qué quieres decir con eso?-esa reacción no se la esperaba Lee.

-Significa que si fueron los siete de Akahaki fueron los únicos en atacar la plaza, los responsables de la cárcel, la academia y la biblioteca son de aquí y también puede ser que pertenezcan, no sólo a ese sector, sino a gente que conozca muy bien la estructura de la aldea… ¿No es verdad?...

-Es posible…

-Entonces, no pudieron ser refugiados… -dijo inesperadamente Sakura. –Para tener acceso a esos puntos de la aldea, deben tener contactos con gente que no sea asilada o pasante, sino gente importante de aquí, debido a que la academia y la biblioteca tiene un acceso restringido y según tu informe, no fueron forcejeadas las entradas hasta que los pillaron en el acto… ¿Qué tal si hay más jounnin por allí, además de anbus como Kenji que pretendieron traicionarnos?

-Sakura… pero… ¿Qué dices?... ¡esas son fantasías!... Eso da miedo. Mejor deja eso en paz... ¡Ven! ¡Vamos! Te llevo a tu casa, necesitas descansar.

-¿Debería Lee?… ¡No! ¡No me iré! Necesito saber… Lo que digo significa que no fueron los nuevos habitantes de Konoha los que planificaron esto, sino ciudadanos, como Kenji porque sabían como moverse y por lo tanto conocían las entradas de seguridad de cada una de ellas… y debe haber más aún…

-Pero Sakura, casi no sabes nada de esto…

-Descarto a los gennins y al chunnin que se fueron con él… -interrumpió la pelirrosa. -Ellos solos no pudieron planificar esto, son niños que carecen aún de experiencia militar, y en cuanto al anbu y al jounnin, por muy fuertes que fuesen, necesitarían ayuda en una operación tan grande. El trabajo del shinobi no se desarrolla solo, gran parte de ello se logra con el trabajo en equipo... Además, contándolos, no son suficientes para provocar una catástrofe así, no de esta magnitud. ¿Cuatro lugares atacados, al mismo tiempo por siete renegados para que siete enemigos se infiltren sin más que atacar el centro, mientras otros entes se burlaban de los niveles altos como el sector anbu que consta de más de quinientos activos y más de doscientos pasivos que disfrutaban de la feria? ¡Por favor, Lee! Algo no parece tener lógica, es más, el lugar de los hechos pareciera más haber sido un intento desesperado que una táctica planeada... –Sakura recordó la escena del crimen, pero el rastro de violencia pareciera dispersarse por distintos lugares y no cómo se lo había dicho Lee, no totalmente a su parecer…

-Sakura, en la guerra no hay planes, estos dejan de ser cuando estas sumergido en la batalla… ¿Insinúas que…

-Kenji era el jefe de la seguridad de Konoha, pero, incluso él, no hubiese podido llevar a cabo esto a menos que contara con la ayuda de su sector o de gente muy unida a sus fines, y en este caso no fue así al contar que todos ellos fueron tras su cabeza después del atentado, incluso dos de ellos murieron durante el ataque. Él siempre fue un hombre muy precavido, es de los que lanzan un golpe seguro y no gastan energías en intentos. Considera muy bien los riesgos y ventajas de cualquier situación, es tan buen estratega como Shikamaru, muy cuidadoso pero más tenaz y letal. Al contar que la dificultad hubiese sido extrema con Raíz, que está ahora bajo el mando de la misma Hokage para mantener la seguridad del mismo sistema de seguridad y que, según me han dicho, estos igual están libres y sin interrogar, él no hubiese gastado tiempo ni energía en distracciones tan obvias, hubiese acabado con Konoha si así lo hubiese deseado. Su naturaleza no es el de la advertencia, él simplemente actúa. Los ataques parecieran más una distracción que un simple llamado, lo veo así porque los puntos no eran en realidad coordenadas vitales para afectar a Konoha, pero lo de la plaza, no pareciera tener un fin específico… ¿Han descartado la posibilidad que entre las gentes de Raíz haya culpables que estén todavía con nosotros? ¿Por qué sólo pensaríamos de los siete que se han ido? ¿Hay testigos que afirmen haberlos visto? ¿Y las entradas a las que tuvieron acceso los siete akahakis? En tu reporte dice que no hay indicios de ninguna clase de genjutsu...

Lee no sabía que más decir, las conjeturas de Sakura no hacían que la culpa recayera sólo en Kenji sino en más compatriotas de alto rango. Una suposición muy peligrosa si el consejo se enterase…

-Sakura… No puedes soltar así sin más tu comentario… -se sonrojó el muchacho y casi enojándose. – ¡Estás acusando a nuestros colegas…!

-No, Lee… Sólo digo que entre nuestros colegas pueden estar disfrazados algunos akahakis, tal vez, los mismos que atacaron al Kazekage. O tal vez fueron más los que provocaron esto y puedan seguir aquí… -de pronto a la joven se le presentó otra vieja duda -¿Qué pasó con los cómplices que ayudaron al complot en la aldea de la Arena?... –preguntó la ojijade con un temible presentimiento.

Lee se recuperó de la reciente impresión que le dio Sakura. Para su temor, ella sospechaba rápidamente cosas que él no entendía aún y no estaba cien por ciento seguro de hacerlo. Ignoraba mucha información que pudiera ayudarle a entender...

-Kakashi lo averiguó en el País del Viento. Sasuke los reconoció y el equipo entero fue espectador de ver cómo ellos salvaban a los traidores del Kazekage, pero no lograron rescatar a algunos secuaces que vivían en Suna. Creo que por ello, Kakashi y la Hokage los descartaron como sospechosos, hubiese sido una tontería que ellos atacaran aquí de nuevo, pero no quitamos la idea de que pertenezcan a un mismo grupo…

-¿Qué pasó con los cómplices que ayudaron al complot en la aldea de la Arena?... –insistió la ojijade con un temible presentimiento.

Lee tragó saliva…

-Lo que se esperaba. Esta vez Gaara no tuvo compasión como otras tantas veces… Ellos hicieron mucho daño, no como este, pero…

Sakura lo miró asustada, conocía a fondo esas palabras e interpretó que Sasuke, Naruto y el resto estuvieron presentes en una de las más terribles ejecuciones de las tierras de la aldea, el degollamiento del escorpión, dedicada sólo a los traidores. Aquella ejecución no había sido dada desde que el padre de Gaara fuese Kage.

-¿Y cómo supieron que Akahaki y Abukara son responsables de esto allá en Suna? ¿Acaso sólo actuaron por la conjetura de Sasuke? Pero, si él no los ha visto jamás ¿O sí?...

Lee comenzó a sudar frío, los labios le comenzaron a temblar como si su cerebro estuviese trabajando a mucha presión, suspiró con angustia.

– ¡Sí y no, Sakura!...

-¿Entonces?

-Sakura, hay informes prohibidos que tiene todo kage. Por ello saben que fueron ellos y la justificación como advertencia es que algo… se avecina…

Sakura abriendo los ojos.

-¿Avecinar qué? ¿Cómo supusieron eso?...

Rock Lee apretó sus puños con enojo.

-Se supone que no debo enseñártelo. Pero creo que será mejor que lo veas tú primero antes de que te agarren desprevenida. Cualquier cosa que llegué a pasar, estaré apoyándote, no importa lo que suceda…

Sakura ya comenzaba a sentirse asustada, pero con firmeza disimuló la voz…

-¿Qué se supone que deba saber yo antes? ¿Por qué dices eso? Si el único maldito error que hice fue estar noqueada...

-¡Haruno!... Sé lo de la marca que tienes y tus presunciones sólo señalan a un responsable entre nosotros. A veces tener la razón no tiene nada ventajoso.

-Lee… Me estás asustando.

Rock Lee la guió al lugar donde había ocurrido la tragedia. Una gran mancha oscura con tonalidades rojas estaba en medio de la plaza y a su alrededor se encontraban cuerpos marcados con tiza blanca...

–El miembro de los siete, al verse acorralado estalló en pedazos, llevándose a dos de nuestros compañeros y a unos cuantos inocentes… -Siguió caminando hasta que llegaron a otra placita destruida.

Sakura vio unos símbolos escritos con rojo en una pared y después un círculo blanco con su interior cubierto de carmesí, arriba de estos…

-Shikamaru los descifró, fue así que supimos que se trataban de Akahaki y Abukara, pero… -Rock Lee dudaba en decirle y Sakura impaciente se le acercó…

-¿Qué?

El chico la miró…

-¿No te has dado cuenta? -señaló el círculo blanco y la pelirrosa lo observó con cuidado. Poco a poco fue dándole forma al símbolo hasta que recordó que era el mismo que llevaba en su uniforme rojo, el mismo que alguna vez llevase ella, su padre y que se encontraba enmarcado en su casa…

-No…No puede ser. ¿Qué rayos significa esto? -exigió aterrada.

Rock Lee con tristeza…

-Que… no tardarán en interrogarte y considerarte sospechosa de traición y homicidio…

Continuara...


Bueno, como veis las cosas se estan empezando a enredar jeje...

Parte de la historia shinobi fue rebelada y con ella la fundacion de aldeas y clanes de gran renombre e importancia. Como habreis visto hubo mas paises de los que salen en la tierra, luz, sombras, vida y muerte... sin embargo cuando el lider fue derrotado, se vieron obligados a crear una aldea para cada pais: Moritomoe (sombras), Akahaki (luz), Morikame (vida) y Takatami (muerte). Cabe decir que todos estos lugares y sus respectivos nombres son creacion de kittycat, la verdadera autora.

El simbolo de Sakura se encontraba en el lugar del atentado... ¿como es posible? ¿que rayos pinta sakura ahi? seguramente es lo os esteis preguntando, y vuestras respuestas seran respondidas en los priximos capitulos...

Hablando de ellos, en el proximo aparecera en nuevo personaje que sera clave para el resto de la historia de los mas importantes en la trama. Tendra mucho que ver con Sakura y a la vez con los Haruno y Uchiha.

En el proximo capitulo se mostraran parte de sus habilidades y su caracter gracioso, pero retorcido y al mismo tiempo misterioso e impasible.

Sin mas que decir...

Agradecimientos a:

Review del capitulo anterior: setsuna17; Coolstar; xXxMinimixXx; edison; Karina Natsumi; marijf22 y sysa12

Favorite Story: xXxMinimixXx; Akane Kido: aiko amitie; Karina Natsumi; o. Kasuki-chan .o; Estrela Polar; Valerii Hyuga y sysa12

Fafourite author: Karina Natsumi

Story Alert: LadySc -Maaya-; Minerva85; Karina Natsumi; eva uchiha; Geanella-Asakura; Valerii Hyuga y sysa12

Author Alert: Karina Natsumi

Tambien se agradece a los lectores invisibles que no dejan comentario.

El proximo capitulo sera subido lo mas seguro el miercoles, asi que espero verlos... bueno, saber que han pasado por aqui (creo que sono un poco como amenaza, pero no es asi, de verdad)

Adios.