Hola!
Como siempre, muy agradecida por su constancia y su tiempo. Espero recompensarlos con este capítulo.
Muchos saludos!
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Circunstancias (parte 7)
Capítulo 7: Beso.
La distancia que los separaba no superaba los 5 metros. Agitada y exhalando vaho por sus rosados labios, Hermione Granger lo observaba expectante.
¿Cómo supo él que ella iría al lago?
La Gryffindor se presiono con la mano el pecho en un intento de controlar su respiración, hacía un frío horrible y ella había estado buscándole a paso agigantado. Ya más tranquila dio un paso hacia al frente insegura¿era correcto acércasele? Ella solo sabía que debía encararlo o no podría dormir con las dudas rondando a sus anchas en su cabeza metódica.
Draco la observaba sin mostrar emoción aparente, mas ella no sabía que estaba satisfecho de tenerla ahí, de observar su rostro perfecto alterado por la duda y el temor… que él provocaba en ella. Sabía que provocaba muchas cosas en la prefecta, el solo besarla le dio a conocer esa verdad. Su cuerpo frágil y grácil temblando en sus brazos mientras ella intentaba no sucumbir ante la pasión que desbordan aquellos labios que muchas veces se movieron conjurando un insulto y una burla cruel.
Vio como la castaña se retractaba y daba un paso atrás, como si él fuese a atacarla en cualquier momento. Levanto levemente la comisura de sus labios en una sonrisa tenue que no paso desapercibida a los ojos marrones. Paso a paso, con esa intrínseca elegancia en ello, el rubio se acerco a Hermione sin quitar la mirada en ningún momento.
Ella intento dar un paso atrás, pero él la tomo del brazo impidiéndole la retirada sin decir nada. El agarre no era fuerte pero no menos firme mas ella no forcejeo ante ello. Sintió la fría nariz del chico rozar con la suya y el vello se le erizo en segundo. ¿Por qué no podía decir ni la cuarta parte de lo quería expresar? Vio el brillo que afloraba en los ojos grises y lo comprendió. Esos ojos… eran hipnóticos y adictivos, cada vez que se fijaban en los suyos podía apreciar una oleada de sentimientos escondidos en aquellas iris tan inestables… era desconcertante pero atrayente.
Ahora su frente se apego a la suya cortándole la respiración, el rubio seguía campante acariciando su mejilla con su aliento como si aquello fuese tan natural como el mismo.
Hermione estaba siendo tentada por el rey de las serpientes y estaba segura de que caería pronto, incluso más cuando Malfoy había rodeado su cintura con sus brazos. El tiempo parecía ir más lento que de costumbre, puesto que vio como lentamente el chico se acercaba a sus labios cerrando los ojos en el camino.
¿Qué haría?
¿Se dejaría besar sin más o lo enfrentaría antes?
Ninguna de las anteriores o ambas.
Apoyo su mano derecha en su tórax y se asombro. Podía sentir el latir desaforado de aquel corazón aparentemente de piedra bajo su palma… ¿qué significaba¿Aquello no era un juego? Por favor… se trataba de Malfoy.
Aun más silencio.
Su palma lo había alejado con suavidad.
-¿Por qué?
Haciendo alusión a su casa, Hermione había reunido el valor en aquel segundo de inquietud. Ella sentía mariposas en su estómago con su mera presencia, vale, no lo podía evitar aunque aquello no le hacía pizca de gracias pero… no por eso se iba a dejar besar otra vez… y menos sin saber si el rubio lo hacía de mata tiempo o porque en verdad podía sentir una milésima de atracción por ella, aunque no se confiaba de la evidente respuesta que era la primera suposición.
El rubio se mantuvo donde la chica lo había dejado sin ninguna alteración. Sabía que no trataba con una chica cualquiera y a pesar de eso no esperaba que le impidiese besarla nuevamente.
Cerró los ojos arqueando las cejas. Aquello no hacía más que divertirle, estaba cansado de las chicas fáciles que con una sola mirada se tiraban a sus pies como unas regaladas. Él estaba conciente de que trataba con Hermione Granger y por eso se proponía no alterarse para ver sus reacciones, las que le gustaban bastante.
- ¿Por qué que?- suavemente- ¿quieres saber porque hice lo que hice en las mazmorras?
La castaña asintió, sentía un nudo en la garganta por puro nerviosismo, Draco Malfoy era impredecible… y eso lo supo cuando la abrazo junto donde ahora se encontraban…
- Porque quise…
Su voz retumbo en sus oídos. ¿Por qué quiso¿Qué quería decir con eso¿Acaso … eso era una indirecta?
- No… no lo entiendo…-dijo confundida la castaña-.
- No pretendo que lo entiendas…-dijo sereno el ojigris acercándose nuevamente a la prefecta.
Allí estaban otra vez los brazos del Slytherin rodeándola, su presencia invadiéndola sin consideración. Entonces Hermione entorno los ojos con sus defensas en el suelo y sus dudas enterradas bajo la emoción del momento. Un ligero roce de labios la obligo a cerrar los ojos mientras el chico profundizaba el beso.
