Hola de nuevo a todos, aquí les dejo un capítulo más, no estoy segura de como fueran las bodas en noruega en esa época, no hallé mucha información al respecto, así que decidí usar la tradicional boda estilo Hollywood.

Andy se recuperó del todo y volvió a ser ese niño feliz que todos extrañaban, también se volvió más sociable, siempre estaba llamando la atención de todos sólo para que lo cargaran. Su juguete favorito era el reno de peluche que le regaló su tío.

Olaf por su parte resultó ser un excelente niñero y compañero de juegos.

El compromiso de la Princesa Anna con el Maestro Proveedor de hielo se hizo público y comenzaron los preparativos para la boda, se enviaron invitaciones a todos los reinos.

Unas semanas después, el pequeño Andy ahora tenía ya 6 meses, la reina no podía creer lo rápido que pasaba el tiempo, parecía que fue ayer cuando lo sostuvo en sus brazos por primera vez.

"Elsa y yo iremos a elegir el vestido para la boda ¿podrías cuidar a Andy mientras salimos?" preguntó la pelirroja a su novio.

"Anna, yo no sé nada sobre bebés, ni siquiera sé cambiar un pañal, ¿Qué tal si mejor yo voy contigo?"

"Por supuesto que no, es de mala suerte que el novio vea el vestido antes de la boda, además tú serás lo más cercano que Andy tendrá a un padre, ustedes dos deben empezar a convivir más".

"Yo no sé si yo pueda ser una figura paterna, fui criado por Throlls ¿recuerdas?"

"Lo sé, lo sé, pero piénsalo, pronto nosotros tendremos nuestros propios hijos y tendrás que aprender a cuidar niños tarde o temprano".

"Está bien, está bien, lo hare´, pero no tarden demasiado"

"Oh gracias amor, no te preocupes Gerda te ayudará en lo que necesites" y diciendo esto la princesa se alejó dejando a su novio un poco mortificado.

"Hola Andy ¿Cómo estás amiguito?"

En días pasados a Andy le empezó a salir su primer diente, por lo que se encontraba un poco irritable por la comezón. En un intento por animarlo, Kristoff tomó el reno de juguete de Andy, pero el niño se enojó y lloró para que se lo devolviera.

"Está bien, está bien, tómalo"

Una vez que tuvo de nuevo su juguete preferido en sus manos, Andy comenzó a chupar la oreja del reno de felpa para aliviar la comezón de sus encías.

"Ya sé que te animará, vamos a fuera" y diciendo esto tomó al niño y se dirigieron a los jardines.

"¿Recuerdas a Sven?"

Andy miró a Sven con curiosidad sin deja de chupar su juguete.

"¿Quieres montar en Sven?" y después continuó haciendo la voz de Sven "No tengas miedo Andy no muerdo" y colocó a Andy sobre el lomo de Sven sosteniéndolo con mucho cuidado. Esa nueva experiencia fue suficiente para que Andy olvidara por un momento su dolor de encías y se mostrara de nuevo sonriente disfrutando de la compañía de su tío.

"Vaya creo que esto de ser papá no es tan difícil" suspiró el rubio. Después tomó el reno de juguete y lo empezó a hacer a hablar para hacer reír a Andy mientras le hacía cosquillas.

"¿Qué es ese olor?" dijo revisando a Andy. "Creo que debemos volver al palacio"

Ambos volvieron al palacio.

"Señora Gerda, Andy necesita cambio de pañal"

"Oh lo lamento querido pero estoy un poco atareada, ¿te molestaría cambiarlo?"

"Yo ni siquiera sé cambiar un pañal"

"Inténtalo querido no es tan difícil, algún día tendrás hijos propios"

"Gerda tiene razón, no debe ser difícil" dijo para sí mientras colocaba a Andy en el cambiador, el cual se estaba chupando el dedo "Muy bien aquí voy, ¿Cómo se supone que se quita esto? Oh creo que ya vi cómo, lo logré, uff, no fue fácil"

Mientras las dos hermanas observaban los diversos vestidos de las tiendas más finas del reino, todos los empleados se desvivían por atenderlas, mientras la princesa pedía vestido tras vestido y se los provaba.

"¿Qué tal este?" preguntó la pelirroja a su hermana

"Te ves muy bella"

"Hum, no, me hace ver gorda" y procedía a probarse otro. "¿O qué tal este?"

"Se te ve muy bien"

"Hum, no, no me termina de convencer"

Un par de horas después.

"¡Este es! ¡Este es el indicado!" Exclamó feliz la pelirroja. Luciendo un hermoso vestido de seda ampón con muchos encajes.

Una vez encontrado el vestido perfecto las dos hermanas se dirigieron de vuelta al palacio donde hallaron a Kristoff y a Andy profundamente dormidos en uno de los sillones después de un gran día de diversión.

"Ohh" dijeron enternecidas las dos hermanas.

"Parece que alguien será un gran papá algún día"

El gran día llegó, decenas de barcos atracaban en los puertos de Arendelle, el ambiente era de júbilo y fiesta, en el palacio los sirvientes corrían de un lado a otro preparando todo.

Mientras en las habitaciones de la reina:

"Lamento despertarte tan temprano Andy pero tú también tienes que prepararte" dijo la reina sacando a Andy de su cuna. "¿Qué te parece este traje que te mandé hacer? Te vas a ver muy guapo". Exclamó la rubia mientras acercaba un fino traje de príncipe hecho a la medida.

Andy no pareció emocionarse en lo más mínimo por el traje nuevo, comenzó a cabecear y se quedó de nuevo dormido sentado sobre la cama de su madre, mientras Greda procedió a ponerle el traje y a cepillarle el cabello.

"¿Quiere que vaya a despertar a la princesa, majestad?"

"¿Mi hermana no se ha levantado aun?"

"Ya la conoce Majestad, ella nunca se levanta temprano"

"Lo sé, pero hoy es el día de su boda, creí que haría una excepción, por favor Gerda, manda a alguien a despertarla"

"Si majestad"

En las habitaciones de la princesa:

Toc toc toc

"Princesa Anna, princesa Anna" dijo Kai del otro lado de la puerta de la habitación de Anna.

"¿hum? ¿Quién es?" preguntó la princesa adormilada.

"Soy yo Alteza, los invitados están por llegar, debe prepararse"

"Por supuesto ¿Prepararme para qué?"

"Para su boda princesa"

Anna se frotó los ojos y vio frente a ella un maniquí con su vestido de boda.

"¡Cierto! ¡Hoy es mi boda!"

Varias sirvientas entraron a ayudar a la princesa a prepararse, momentos después la princesa estaba lista.

"Anna te ves preciosa" dijo la reina entrando a la habitación.

"Gracias, tú también te ves muy bien"

"Gracias"

Anna suspiró triste.

"¿Pasa algo Anna?"

"Es sólo que quisiera que ellos estuvieran aquí"

"Lo sé, yo también los extraño, pero estoy segura que nos están viendo desde arriba y están muy orgullosos de ti, sé que ellos hubieran aprobado a Kristoff aun cuando no sea de la nobleza"

"Y también estarían orgullosos de ti, aún no sé cómo te las arreglas."

"¿Para hacer qué?"

"Pues dirigir un reino entero, pasar tiempo conmigo y ser una excelente mamá para Andy"

"Oh Anna, gracias por tus palabras"

Ambas hermanas se dieron un fuerte abrazo.

"Estoy muy feliz por ti Anna, encontraste el amor verdadero y vas a casarte usando un hermoso vestido blanco.…" Anna notó como la voz de su hermana se quebraba "todo lo que yo nunca podré a causa de Hans y de mis poderes" Terminó la rubia mientras lágrimas rodaban por sus mejillas. "Sólo quiero que logres un felices para siempre"

"Al igual que tú, ya verás, las personas buenas siempre encuentran un final feliz, y tú eres la persona más buena que conozco"

"Muy bien, Basta de lloriqueos" Dijo la reina secando las lágrimas de sus ojos "Hoy es un día feliz".

Las campanadas repicaban, mientras la princesa llegaba a la entrada de la iglesia, a falta de su querido padre, Kai había sido el elegido para entregar a la princesa, a la cual veía como su propia hija.

Comenzó a sonar la marcha nupcial todos los asistentes se pusieron de pie mientras la princesa hacia su entrada, la iglesia estaba decorada con muchas flores y adornos, Kristoff elegantemente vestido, parecía imposible de creer que fuera aquel mismo montañés que había ayudado a devolver el verano a Arendelle, la princesa se colocó justo al lado de su prometido y la boda comenzó y continuó hasta llegar a la parte del sí acepto.

"Yo Kristoff te pido a ti Anna que seas mi esposa porque te amo y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida".

"Yo Anna te acepto a ti Kristoff como mi esposo porque te amo y también prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida.

"Que el Señor confirme este consentimiento que han manifestado ante la Iglesia y cumpla en ustedes su bendición. Lo que Dios acaba de unir, no lo separe el hombre. Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia". Concluyó el Obispo.

Los nuevos esposos se besaron y todos los asistentes a la boda aplaudieron, más tarde comenzó el banquete, la música sonaba, las parejas bailaban. El pequeño Andy observaba muy atento, nunca había visto tantas personas. Algunos invitados propusieron un brindis y sugirieron que la reina debía decir unas palabras a los recién casados. La reina se sintió atrapada, hablar en público no era lo suyo, pero manteniendo la compostura, se aclaró la garganta y comenzó:

"Bien, quiero brindar por mi hermana, Anna sólo quiero que seas muy feliz, eres la mejor hermana que cualquier persona podría desear y tú Kristoff, no eres de la nobleza por nacimiento pero te aseguro que tienes el corazón más noble de todos, no sólo te debo la vida de mi hermana y mí, sino también la de mi hijo, les deseo que sean prósperos y dichosos chicos… ¡salud!"

"Salud" Respondieron los invitados alzando sus copas.

La fiesta terminó y los recién casados se fueron de luna de miel visitando varios reinos durante un mes.