Hola a todos y bienvenido al capítulo 6 de mi humilde finc. Espero que os guste. Un abrazo :D
Cherrylee: Hola muchas gracias por acordarte de felicitarme y de comentar en mi blog *-* Y también por estar ahí siempre comentando, un abrazo enorme y me alegro de que te gustara la vengaza de Tigrilla :)
CAPÍTULO 6: GARFIO
Después de más de quince minutos corriendo, Tigrilla por fin llegó a la orilla de la playa.Y eso sólo podía significar que había llegado a territorio pirata. Se detuvo cuando fue consciente de que el mar lamía sus tobillos y sólo entonces fue consciente del peligro que corría.
A decir verdad ella no tenía ningún plan de ataque en mente. Su padre tenía razón en ese aspecto, ella era demasiado impulsiva. Enfadada consigo misma, pateo el agua y contemplo el barco. A lo lejos se podía distinguir la horrible figura del capitán, el cual permanecía mirando fijamente al horizonte, como si estuviera preparado para recibir a los Picanniny en cualquier momento.
Durante un segundo, la mente de Tigrilla fue invadida por el pensamiento de esperar a su padre y a los demás para ir más segura. Pero pronto rechazó la idea, pues enseguida recordó que WhiteMoon estaba en esa situación por su culpa. Se mordió el labio inferior y se armó de valor, que era la mejor arma que tenía y se lanzó al agua.
La india nadó lo más rápido que podía hasta llegar al gran barco que se alzaba ante ella como un gran gigante. Temblando y no estando muy convencida por la locura que estaba a punto de suceder, comenzó a trepar por uno de los lados. Por suerte para ella, el barco tenía el ancla echada, y pudo aprovechar para subir por la cadena de ésta.
Una vez que subió a cubierta, se escondió entre unos barriles que contenían ron, mientras observaba a toda la tripulación con cuidado de no ser descubierta. Desde su escondite pudo contemplar a los hombres más horribles y apestosos que había visto en su vida.
Allí estaba por ejemplo Cecco con su cuerpo completamente tatuado de cabeza a los pies o como también Bill Jukes, el cual se escapó de casa con diez años para unirse a la tripulación de Barbaroja. Pero ente todos ellos había uno que destacaba.
Un pirata que vestía un elegante traje negro con adornos rojos y observaba con impaciencia un viejo reloj de bolsillo mientras la fría brisa de la tarde mecía sus tirabuzones negros. Y aunque la india se encontraba de espaldas a él, una fría corriente le recorrió la espalda al recordar esos fríos ojos del mismo azull que la flor del no-me-olvides.
_ Mi capitán _ Se atrevió a preguntar uno de los marineros _ ¿No sería mejor para nosotros ir a salir a buscar la guarida del chico?... Secuestrar a una pequeña india de la tribu de los Picanniny no creo que nos sirva de mucho.
_ Aaaahhh mi querido contramaeste Smee _ Suspiró el siniestro pirata llevándose una mano a la cara _ ¿Acaso cuestiono yo el trabajo que haces en cubierta?.
_ N-no... p-pero...
_ ¡Entonces cierra tu maldita boca de una vez y dedícate a lo tuyo! _ Rugió el capitán con una voz que erizó el pelo a todos los presentes _ ¡Y sacad a la salvaje de la bodega!... El mocoso tiene que estar a punto de llegar.
Desde detrás de los barriles, la india pudo observar como la pequeña WhiteMoon era sacada a la fuerza desde la bodega, mientras era empujada con brusquedad e insultada por los demás piratas. Ante esa escena, Tigrilla tuvo que contenerse para no abalanzarse sobre los asquerosos piratas.
Empezó a analizar toda la cubierta en busca de alguna pista que le sirviera para poder salvar a su amiga, pero era díficl teniendo e cuenta que estaba ella sola. Estaba tan enfrascada en sus pensamientos, que no se dio cuenta de la presencia de una persona que se colocó justo al lado de ella, descubriéndola.
_ Hola pequeña salvaje.
Al oír esa voz tan familiar, Tigrilla tuvo que llevarse una mano a la boca para evitar que gritara y ser descubierta.
_ Por los antepasado Pan, ¿no te dije que te quedaras en tierra firme por tu bien?. Además no necesito tu ayuda, tengo la situación bajo control.
_ Por supuesto, la tienes tan bajo control que has permanecido oculta durante media hora por diverción _ Dijo Peter irónicamente _ Mira te guste o no, WhiteMoon también es amiga mía y el hecho de que el capitán la quiera cambiar por mi, es motivo suficiente para involucrarme en el asunto. Además necesita la ayuda de alguien.
_ Esta bien Pan, tienes razón. Me uniré a ti, pero sólo porque WhiteMoon está en peligro. Y por última vez mi nombre es Tigrilla.
_ Muy bien pequeña salvaje, ésto es lo que vamos hacer. Como me quieren a mi, yo los distraeré mientras libera a WhiteMoon.
Por lo general, Tigrilla solo obedecía a su padre, pero por esta vez tenía que tragarse su orgullo si quería salvar a la pequeña, así que aceptó el plan de Peter sin rechistar y permaneció oculta mientras Peter salió del escondite y volaba hasta sentarse encima de uno de los mástiles del barco.
_ ¡Eh, los de ahí abajo!... ¡Hay que ser muy cobarde para secuestrara a una niña pequeña! _ Vociferó el chico captando la atención de todos _ ¿Me andábais buscando?... Pues venid a por mi, si podéis.
_ ¡Ya lo habéis oído perros asquerosos, id a por él! _ Ordenó el capitán.
Todos los piratas que se encontraban en cubierta, comenzaron a trepar por los mástiles. Mientras, la joven india salió de su escondite con un pequeño cuchillo en la mano en dirección donde se encontraba WhiteMoon, la cual estaba temblando.
_ Shhhh soy yo _ Susurró Tigrilla tapando la boca de la niña para evitar que gritara _ He venido a rescatarte. No temas, todo saldrá bien.
Tigrilla se apresuró a cortar las cuerdas que sujetaban las manos y los pies de la pequeña para después salir corriendo en dirección al agia. Pero justo cuando se disponían a saltar por la borda, una espada se interpuso en su camino.
_ ¿Adonde creéis que váis? _ Preguntó el Capitán con una sonrisa que producía escalofríos _ Hoy parece que es mi día de suerte, capturé esta mañana a una salvaje y ahora tengo dos. Por no hablar de que pronto también capturaré al niñato y eso antes de que oscurzca _ Siguió hablando mientras miraba su reloj de bolsillo.
_ No me rendiré, no pienso ser capturada por una panda de cerdos, WhiteMoon colócate detrás de mi _ Dijo la india sacando su cuchillo e intentando parecer valiente cuando en realidad estaba muerta de miedo.
_ Tú... ¿quieres luchar conmigo?. Por favor no me hagas reír.
_ N-no te tengo miedo Prometo que por mis antepasados que te derrotaré cueste lo que cueste. Eres un cobarde al haber recurrido al secuestro de una niña.
_ Muy bien, si eso es lo que quieres, lucharé contigo. Nunca puedo ignorar las peticiones de las damas, aunque sean salvajes.
Tanto el capitán como la india comenzaron a luchar. Para sorpresa del primero, la chica a pesar de ser casi una niña, manejaba bastante bien el cuchillo. El malvado capitán lanzaba estocadas que la india sabía esquivar con gran habilidad. Mientras tanto, encima de uno de los mástiles se encontraba Peter que no paraba de burlar a los demás piratas mientras no dejaba de observar admirado a Tigrilla. De donde él venía las chicas sólo se dedicaban a tomar el té y a jugar con muñecas, pero ésta era diferente.
Horrorizado, Pter pudo observar con uno de los piratas se acerba peligrosamente por detrás de la chica. Eso era una gran injusticia y si algo había en el mundo que odiase con todas sus fuerzas, eso eran las injusticias. Con gran habilidad esquivó a tres piratas que se interpusieron en su camino, para dirigirse hacia donde estaba Tigrilla y atacar al pirata que se disponía a martarla por detrás.
_ Pan... ¿qué haces aquí?. Ya casi he acabado con el Capitán.
_ Lo sé, pero lo que tú ignoras es que los piratas juegan sucio, había uno que te acechaba por la espalda. Por cierto, no luchas del todo mal para ser una pequeña salvaje.
_ Cuando termine con él, prometo que ajustaré las cuentas contigo por llamarme pequeña salvaje.
_ Y yo te estaré esperando. Pero ahora sería conveniente que nos centrásemos en vencer a nuestros oponentes.
Ambos siguieron luchando contra sus respectivos oponentes, mientras la pequeña WhiteMoon seguía el espectáculo escondida detrás de un tonel sin percatarse de que Smee la acechaba por detrás.
_ Te tengo pequeña. No te lo tomes a mal, no tengo en nada en contra tuya. Pero si te mantengo secuestrada hasta que venga los demás de tu tribu, me ganaré el respeto del Capitán.
Lo que sucedió a continuación, ocurrió muy rápido, demasiado para ser un acontecimiento importante. WhiteMoon grito asustada, haciendo que Tigrilla se despistara y que el pirata la desarmara. Pero justo cuando el Capitán miró con sorna el reloj del bolsillo para determinar la hora de la muerte, Peter que acababa de matar a su oponente, le cortó la mano al Capitán y en un acto de burla se la tiró al cocodrilo, el cual se la tragó de un bocado con el reloj del capitán incluido.
_ ¡Corre! _ Gritó Peter _ ¡Esta distracción no durará mucho!.
Aún con el horrible grito de dolor del pirata que se había quedado manco, Tigrilla corrió hacia donde estaba WhiteMoon, la cual aprovechó la confusión para morder el brazo del contramaestre y liberarse de él sin mucho esfuerzo. Cuando la mayor comprobó que su pequeña amiga estaba sana y salva, ambas se lanzaron por la borda.
Mientras nadaban hacia la orilla, ambas chicas aún podía oír los gritos de dolor del malvado capitán y comprobaron con gran alivio, que Peter Pan, su héroe, había salido ileso del barco. Pues ahora revoloteaba felizmente sobre sus cabezas.
Hola holita :) Pues hasta aquí el capítulo 6. Tengo que decir que esta parte es como me imagino como Peter le cortó la mano a Garfio, ya que James Barrie nunca explicó como se la cortó y el porque. Un abrazo a todas y ¿reviews?
