Todos los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi

Vivian: Mucho que decir... pero... solo puedo decirte... ¡MUCHAS GRACIAS AMIGA! ... espero que este capitulo tambien te haga viajar a otro mundo

Sokoe: Lamento haberme tardado con este capitulo... espero que te guste

Angelito: Jajaja, eso me pasa por vivir en mi mundo :P, me encanta que me escribas reviews, me dan animo para escribir, y porsupuesto que no quiero verte morir!!! asi q aqui ta el capitulo

Kanna Urameshi: Espero que te guste este capitulo, jejee ese misterio lo dejare para despues

Kriss: JAjaja sip, pronto vendra la ayuda de Ranma

Capitulo 7

¿Cuánto cuesta decir te amo?

El sonido del agua al correr era lo único que interrumpía los pensamientos de la anciana, sentada sobre la copa un árbol, que observaba en silencio a los jóvenes a orillas del rió, bañados por la luna, sonrió amargamente mientras sentía por primera vez que los años le caían encima, había vivido demasiado, mucho mas que un ser humano normal, estaba cansada, había experimentado de todo en esta vida, desde la euforia del amor, el estremecimiento de una caricia, el dolor de un parto, la alegría de un hijo, la belleza de una flor, la sabiduría del sonido de la lluvia y la desilusión que le había dado su estirpe, mas concretamente su nieta Shampo, todas las mujeres de su familia habían pasado por ese entrenamiento, ella era la primera que no lo lograba, suspiro cansinamente, esa niña la había desilusionado cuando su cuerpo no fue capaz de aceptar el liquido

Los chicos se movieron en la orilla del rió, la anciana desvió la vista de la luna hacia ellos, estaban en medio del rió, sentados, conversando, se levanto en silencio y se alejo de la rivera, no tenia intención de escuchar la charla de ambos, volvió a mirar a la luna y se dirigió de vuelta al campamento, dejando que la luz de esta la bañara, pensando que tal ves el ocaso de su vida se acercaba


-Detesto esto- Murmuro la atractiva pelirroja que estaba sentada en la orilla del rió, Akane le sonrió en silencio y desvió su vista hacia donde la anciana los observaba, lo había percibido hacia ya un momento, Cologne los observaba desde la copa de un árbol cercana a ellos, se movió un poco y volvió a mirar a la mujer que la acompañaba

-Es solo agua Ranma- La aludida dio un sonoro bufido mientras se cruzaba de piernas

-Es el cambio lo que odio, por culpa de mi viejo estoy maldito- La chica se abrazo las piernas, dejando que la fría agua le estremeciera el cuerpo, Akane miro a la joven y con suavidad le puso una mano en el hombro, ya era suficiente de hacerse el fuerte, Ranma levanto la cabeza y perdiéndose en los ojos de la joven permitió que por primera vez hablara su corazón y no su orgullo –Me gustaría poder odiarlo, detestarlo, matarlo, estrangularlo para poder sentirme mejor,… pero no puedo, es mi viejo por mas mal que me haya causado no puedo odiarlo, a pesar de que me haya vendido, cambiado, ocultado de mi madre, maldecido, etc. … no puedo- Ranma se tomo la cabeza con ambas manos y la oculto entre sus rodillas, pronto sus lagrimas se unieron al cauce del agua, Akane se sentó a su lado, rodeando los pequeños hombros de la pelirroja -¿Acaso estaré mal yo¿Acaso hice algo que no debía?, No lo entiendo, no lo entiendo- La voz del joven, atrapado en ese cuerpo se quebró y, a pesar de sus intentos por contenerlo, el llanto se apodero de su cuerpo, destapando el nudo que tenia en el pecho, botando de una buena ves toda la pena que tenia en su interior

La pequeña de los Tendo abrazo a la menuda chica intentando reconfortarla, pronto el llanto disminuyo, dando paso un profundo silencio, tan solo interrumpido por el constante sonido del agua, Akane sintió como la chica en su pecho se relajaba, dejándose seducir por Morfeo, la joven se levanto en silencio y con cuidado llevo a la pelirroja a la tierra seca, era demasiado extraña la situación en la que se encontraba inmersa, nunca lograba hablar así con Ranma, normalmente se peleaban hasta la extenuación, aunque el era la persona que tenia mas cercana, ambos como dos gotas de agua, tan parecidos pero a la vez tan distintos, ambos testaduros, cabezotas, amantes de las artes marciales y por sobre todo orgullosos, volvió a sentarse en la fría agua intentando concentrarse, una ligera brisa le puso la piel de gallina, volvió la mirada a la pelirroja que dormía a unos metros de ella, se acerco y la cargo en su espalda, tranquilamente, disfrutando de la respiración de la chica en la oreja se puso en movimiento al campamento, una sonrisa se formo en el rostro de la joven de la trenza


-Disculpe ¿Me podría decir que camino debo tomar para ir a Nerima?- El anciano miro al joven, una pañoleta amarilla en la cabeza, contextura fuerte, alto, una enorme mochila a la espalda, bien parecido y un colmillo que se asomaba ligeramente por la comisura de los labios, suspiro resignado mientas su perro saltaba feliz sobre el ya tan conocido chico, debía ser la décima ves que aparecía por ahí en la semana

-Hacia la derecha- Dijo mientras levantaba su mano izquierda, Ryoga le agradeció con una reverencia y por primera ves, para su mala suerte, siguió la mano del anciano, el sol en el horizonte se trago la figura del joven, divertido el viejo volvió a su faena


Cologne fumaba su pipa mientras el alba rayaba el horizonte, miro las aves que comenzaban a poblar el cielo inundando el valle con sus trinos, Akane apareció por el bosque con un poco de fruta en las manos y un extraño recipiente con agua

-¿Para que quería esto abuela?- La chica se sacudió las hojas que se le habían colgado del pelo y los hombros

-Bien, desde hoy esa será tu dieta Akane- La vieja se puso de pie alegremente y se encamino hacia el rió –Y despierta al Yerno, quizás pueda sernos útil en el entrenamiento- Comento antes de desaparecer en los árboles, dejando a la joven totalmente atónita. Akane suspiro y sin ánimos pateo ligeramente la carpa donde dormía Ranma

-Ranma, levántate- Dijo la joven casi en un susurro, el silencio fue la respuesta que obtuvo, sonriendo se sentó en el suelo a comer la fruta y disfrutar de las tranquilas auras que la rodeaban, le había conseguido unas horas mas de sueño al joven Saotome, después de todo no podían culparla lo había intentado

Miro hacia el cielo pensando en sus constantes sueños

-Tú y yo, en el silencio somos dos almas gemelas que nos reencontramos- Se dijo a si misma, haciéndole caso omiso al ruido que salio de la carpa -¿Pero que silencio?-


Cologne miro su reflejo en el agua, suspirando saco de su manga una pequeña cantimplora llenándola del liquido, saco unos polvos de su otra manga y con cuidado los vertió al agua, el liquido se calentó ligeramente y tomo un olor exquisito, tapando el recipiente la anciana se alejo de a orilla "Tenemos que avanzar mas en el entrenamiento de la niña, dejare los signos para después, ahora pasaremos a una de las partes mas complicadas, el dolor"
Ryoga intento distinguir el cielo a través de las ramas que tapaban su visión, salto ágilmente a un árbol y intento escudriñar el horizonte, nada tan solo más árboles, con un suspiro volvió a bajar

-Si tan solo Akane estuviera cerca- Se dijo a si mismo dejando que su mente divagara en los tantos recuerdos que tenia de la chica, en especial aquellos en las que como cerdito había visto a la joven desvestirse, un ligero hilo de sangre corrió por su nariz mientras una gran sonrisa se apoderaba de su rostro, sus pies siguieron caminando, hacia quien sabia donde


Cologne llego al campamento, donde la joven Tendo y una pelirroja conversaban animadamente cerca de una tetera al fuego, camino hacia ellas sobre su bastón y a modo de saludo le vació la tetera a la joven Saotome, aunque el agua estaba lo suficientemente caliente como para transformarlo

-¡Oiga vieja que le pasa!- Grito el chico totalmente empapado

-Si quieres ayudar con el entrenamiento te necesito como hombre- Contesto la anciana, miro a Akane y expandiendo ligeramente su aura la llamo, la joven capto el mensaje y se acerco serenamente

-Diga-

-Bebe esto, es parte del entrenamiento- Cologne estiro la cantimplora a la chica que se encontraba a su lado, Akane tomo el recipiente y bebió su contenido de un solo trago

-¡AKANE QUE HACES¡NO VES QUES ESTA VIEJA PUEDE QUERER ENVENENARTE!- Ranma salto intentando arrebatarle la cantimplora de las manos, el duro golpe del bastón de la anciana en la cabeza lo detuvo

-¡Guarda silencio¡Esto es entrenamiento¡Debe resistirlo todo!- La anciana empujo al joven botándolo al suelo, Akane se acerco a el y le tendió la mano, Ranma la acepto y con un fuerte impulso lo subió de un salto

-Tranquilo, hasta ahora no me pasa nada, de echo estaba delicioso- Akane le sonrió de esa forma única que mataba corazones o los revivía, esa sonrisa a la que nadie podía pasar indiferente

-¿Estas segura?- Le pregunto el joven intentando despegar su mirada de sus ojos

-Si- Ambos se miraron fijamente un momento, hasta que la joven se arrodillo sosteniéndose el estomago

-¡Akane!- Ranma le tomo los hombros mientras intentaba hacer que ella lo mirara -¡¿Que te pasa?!-

-El estomago, me arde- La joven pudo sentir como si le hubieran puesto fuego en su abdomen, la sensación se esparció dolorosamente por sus extremidades, como si le pasaran lija a cada milímetro de su piel, apoyo las manos en el suelo, las gotas de sudor descendían por su nariz hasta el suelo, su corazón palpitaba a mil por hora, una punzada le recorrió todo el cuerpo, mientras Ranma intentaba levantara y la vieja los miraba tranquila, La chica cerro los ojos, intentando relajarse, el dolor disminuyo un poco y abriendo los ojos intento levantarse, el joven de la trenza la sostuvo para que no se cayera

-¡¿QUE SE SUPONE QUE SIGNIFICA ESTO VIEJA?!- Grito Ranma, mientras sostenía a Akane a unos centímetros del suelo

-Espera un poco, lo peor esta por venir- Comento la anciana, Ranma sintió como la chica en sus brazos se estremecía, un grito le broto de la garganta y se aferro a el como si su vida dependiera de ello, enterrándole los dedos en la espalda. El la abrazo fuerte, intentando reconfortarla, sintió como su camisa se empapaba de liquido, abrió los ojos y lo que vio lo dejo de piedra, la piel de Akane estaba roja, tapada en sangre, sudando sangre

-¡¿QUE RAYOS ES ESTO?! Grito al instante, mientras el miedo recorría su espalda

-Ahora si empieza el verdadero dolor-

Notas de la autora: Lamento no haber actualizado antes, pero estaba tapada en pruebas y trabajos, ademas de que mi animo no era el de los mejores, ... eso de sudar sangre, es totalemnte posible, en el proximo capitulo lo explicare :P, hasta entonces aioz