El final

Holmes era arrastrado con la silla por el suelo de aquel obscuro pasillo, El cuerpo lo sentía pesado apenas podía mover su cabeza, El suelo parecía el de un matadero, La mujer doblo hacia la izquierda y abrió la puerta. Había una silla y una meza.

La mujer coloco la silla de Holmes enfrente de la otra silla, Ella se dirigió a la silla y observo a Holmes detenidamente.

-¿Esta cómodo? Pregunto con ironía aquella mujer.

-¿Qué aran son Sherlock? –Respondió Holmes.

-¡Valla!… No sabía que su amigo se llamara como usted-.

-¿Por qué me sangra la cabeza?-.

-No lo recuerda… Su amigo y usted se hicieron los difíciles, Así que los tuvimos que calmarlos un poco-.

-Holmes… Despierta –Decía Sherlock.

Holmes estaba atado de pies y manos, Ambos hombres iban en lo que parecía ser una van, Sherlock logro liberar sus manos de las ataduras, Para después desatar sus pies.

-Holmes –Susurro Sherlock mientras lo sacudía.

-¿Dónde estamos? –Pregunto Holmes mientras abría sus ojos.

-Parece que ahora somos lo que tendrán una muerte horrible-.

-Ayúdame con esto-.

Holmes se dio vuelta para permitir que Sherlock desatara sus manos y sus pies.

-Sera mejor quedarse acostados para que no nos vean –Dijo Sherlock.

-Podemos escapar por las puertas –Dijo Holmes.

-Bien, Contamos o lo hacemos ahora-.

-Ahora-.

Holmes salto hacia la puerta trasera y la abrió rápidamente, Sherlock corrió hacia el lado izquierdo mientras Holmes se fue a la derecha.

-Por aquí –Dijo Holmes.

Sherlock se tuvo que dar vuelta seguir a Holmes, El hombre que conducía dio media vuelta y siguió a los dos detectives, Dieron vuelta en un callejón pero eso no impidió que el copiloto bajara y sacara un arma. El apunto y disparo, Sherlock iba enfrente de Holmes por lo que el observo como la bala impacto en el hombro de Sherlock, Al caer su cabeza se golpeó con un contenedor de basura.

-Deténgase o muera –Grito el hombre.

Holmes se detuvo y levanto los brazos mientras giraba, El hombre que le disparó a Sherlock se acercó sin bajar el arma. Al estar suficiente cerca de Holmes el hombre le dio un fuerte golpe con el arma dejándolo inconsciente.

-¿Cunado entramos al departamento de aquella chica… Nos atacaron unos hombres, Tú los enviaste? –Pregunto Holmes.

-Si… Nuestra intención solo era matarlo a usted… Pero ahora que el otro sujeto andaba con usted, Lo más probable es que también muera –Respondió la mujer.

-¿Qué quieren de mí?-.

-Quiero al responsable de la muerte de mi hermano-.

-Pues si me mata no lograre encontrar al responsable-.

La mujer soltó una risa mientras bajaba su cabeza.

-Es usted tan ingenuo –Dijo la mujer mientas levantaba su cabeza. –Mato a lo único que me quedaba en este mundo-.

-No entiendo-.

-Usted asesino a mi hermano-.

-Sigo sin entender de que me está hablando-.

-Usted lo lanzo del techo de un edificio-.

-No… Yo no lo lancé-.

-Ya lo recuerda… Verdad-.

-Matiz Conrray-.

Holmes soltó un suspiro y se recargo en su silla.

-La policía lo buscaba por homicidio… -Dijo Holmes.

-¡El no mato a nadie¡ -Dijo la mujer muy alterada.

Los dos se quedaron viendo en silencio.

Sherlock estaba en una habitación obscura, Donde la única luz salía de la parte debajo de la puerta, Movía la nariz, Como si algo apestara. El busco entre su abrigo intentando encontrar su teléfono.

Al encontrarlo, Lo encendió y lo que vio no fue muy amigable, Dos hombres desnudos se encontraban colgando de la pared, Su cabeza había sido cortada y tenían sus intestinos de afuera. Trago su propio vómito y se tapó la boca y nariz con su mano, Detrás de la puerta se escuchaban a dos hombres conversando, Sherlock se comenzó a acercar a la puerta.

Miro por debajo de la rendija de la puerta donde vio a dos hombres sentados, Estarían jugando cartas o comiendo, Sherlock sabía que tarde o temprano lo asesinarían junto con Holmes por lo que tendría que salir de ahí.

La mujer no se encontraba en la habitación, Solo estaba Holmes sacudiendo la silla para tratar de tirarla, Después de intentarlo una vez más logro su cometido. Holmes cayó de espaldas y comenzó a mover sus manos intentando zafarlas.

Su mano derecha fue la primera en librarse, Comenzó a retirar la cuerda de su mano izquierda para luego seguir con las piernas. Se dirigió hacia la puerta pero al tratar de abrirla se dio cuenta de que estaba cerrada.

Arranco una pata de la silla y se colocó alado de la puerta, La mujer caminaba por el pasillo con un maletín negro, Mientras silbaba una canción. Holmes no tardo en escucharla y se preparó.

Dejo el maletín en el costado de sus pies, Retiro el candado de la puerta y entro con el portafolio en mano, Holmes no tardó en darle un duro golpe en la cabeza dejándola aturdida.

Sherlock estaba recargado en la pared con sus ojos cerrados pensando en un plan –Teléfono, Golpe, Arma y disparo –Pensó Sherlock.

Activo la alarma del celular y lo arrogo, Uno de los hombres no tardo en oírlo, Saco su arma y abrió la puerta, Camino entre las sombras hasta que encontró en teléfono, Sherlock camino silenciosamente para no alertarlo. Y al estar cerca de le dio un fuerte golpe en el cuello dejándolo inconsciente.

Agarro su arma y se recargo alado de la puerta, Miro que el otro hombre estaba ocupado con su celular, Sherlock respiro profundo y le disparó al hombre, Aunque él era diestro la mayoría de los disparo lograron matarlo.

Subió unas escaleras que estaban en un rincón de la habitación, Al subir vio a una mujer tumbada en el suelo, Él no le tomo importancia y siguió caminando, Era un pasillo largo y mientras más caminaba se podía escuchar algunos golpes.

Al dar vuelta a la derecha vio a Holmes empujando una puerta.

-¿Qué haces? –pregunto Sherlock.

-Tratar de escapar –Respondió Holmes.

-¿Quién es la mujer que está en el suelo?-.

-Nuestra asesina-.

-Valla no parece una psicópata-.

-Tienes teléfono-.

-No, Lo deje en aquel cuarto-.

Holmes empujo una vez más logrando derribar la puerta, Era un gran almacén, En la entrada había tres sujetos conversando, Uno recargado en la van y los otros dos de pie. Sherlock y Holmes se escondieron detrás de unas cajas mientras planeaban como salir.

-Necesitare que regreses por tu celular –Dijo Holmes.

-Y el tuyo –Dijo Sherlock.

-No lo tengo-.

Sherlock se regresó por su celular, Pero, Al caminar por el pasillo no vio a la mujer. Cosa que lo inquieto un poco, Corrió lo más rápido que pudo, En el cuarto no había nadie más, Solo el hombre muerto y el que estaba inconsciente.

Tomo el teléfono y volvió con Holmes.

-Listo… Y ahora –Dijo Sherlock.

-Bien, Necesito que llames a la policía –Dijo Holmes –Y podrías averiguar cómo salir de aquí-.

-Y, Tú que aras-.

-Ir por la culpable-.

-Y dejar que yo me lo pierda, Ni loco-.

Sherlock guardo se celular y siguió a Holmes, Ambos se metieron por una puerta que se encontraba a la otra esquina.

La mujer abría una caja de caja de metal donde Saco una pequeña pistola, Ella salió del cuarto y subió una escalera que estaba alado.

Subió hasta la azotea donde cargo el arma.

-No lo hagas –Dijo Sherlock.

Ella dio vuelta y se colocó el arma en la nuca.

-Tu no quieres esto ¿Verdad? –Pregunto Sherlock.

-¿Dónde está el otro? –Pregunto la mujer.

-Holmes-.

Holmes salió a la azotea con las manos en alto.

-¿Por qué lo mato? –Pregunto la mujer.

-Él se suicidó –Respondió Holmes.

-¿Cómo?-.

-Él sabía que la policía tenía su ubicación, Entonces se dio un tiro-.

-Nunca mato a nadie… Fui yo-.

La mujer soltó el arma y comenzó a llorar. Las sirenas de las patrullas se comenzaron a escuchar a lo lejos.

-Voy a ir a la cárcel –Dijo la mujer.

-Si –Respondió Holmes.

Dejo de llorar y comenzó a caminar hacia atrás hasta que llego a la orilla del edificio.

-No te atrevas –Dijo Holmes.

Ella extendió sus brazos y se arrogo al vacío

-Vamos por un doctor –Dijo Holmes.

Después de dos días Sherlock ya se había recuperado del disparo, John, Mary y él se encontraban en el aeropuerto preparados para volver a Inglaterra.

-Crees que volvamos a trabajar juntos –Pregunto Holmes.

-Ya veremos –Respondió Sherlock.

Los dos sonrieron y se dieron la mano, Sherlock tomo su maleta y se fue con John y Mary.

-Te gusto trabajar con alguien nuevo –Dijo Joan.

Holmes soltó una risa –Vamos a comer-.


Y aquí termina la historia, Espero que les haya gustado.

Un saludo y adiós.