Hola, bueno con este drabble se acaba la Saga. Me ha gustado mucho escribir sobre los pecados son un tema que me encanta y quizás vuelva a abordar en un futuro. Vamos con el último pecado: Soberbia.

Disclaimer: Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto


7. Soberbia

La soberbia es considerado el original y más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando en halagar a los otros. Genéricamente se define como la sobrevaloración del Yo respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un estatus elevado y subvalorizar al contexto. También se puede definir la soberbia como la creencia de que todo lo que uno hace o dice es superior, y que se es capaz de superar todo lo que digan o hagan los demás.

"La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió." – Francisco de Quevedo

Pain

Superbia


Su mano se alzaba, y como si de por sí sola tuviera vida todos la observaban pendientes de la orden que con esta les daría. Porque él era el máximo exponente del poder del mundo ninja. Él, como líder de Akatsuki era el más respetado en esa organización. Él era quien mandaba, quien decidía. La mano ejecutora, la llave maestra. Aquel que dispone la partida y utiliza a los peones en pos de su beneficio.

Porque él era Pain, él era Dios.

No le importaba si otros lo negaban, él era Dios, y la opinión de los demás era innecesaria, Dios no se rige por los demás se debe a sí mismo y ya está y ese era su papel.

Acallar las voces que osaban alzarse contra él, el Dios Supremo. Disponer de sus peones para que trabajaran a sus órdenes. Mandarlos a capturar los bijus aunque murieran en el proceso. Porque para eso él era el Dios y los demás meros peones sacrificables en pos de ganar la partida.

Él ordenaba. Él disponía. Él decidía sobre la vida y la muerte.

Él era Pain, él tenía seis cuerpos y todos eran Dios.

Tenía todo lo necesario para ser la divinidad que salvara al mundo, tenía el Rinnegan, gracias a él tenía el poder que otros soñaban, decidía sobre la vida y la muerte, sobre la humanidad, sobre la gravedad, sobre el entorno y el más allá.

Y como Dios que era lo movía un buen propósito. Traería la paz, una paz fundamentada en el miedo, una paz condicionada por el dolor. El mundo se condenaría a un dolor incomparable y aprenderían con él que la guerra solo produce dolor y muertes y que para no sufrir de nuevo tenían que deberse a la paz.

Él era una divinidad, con todos los requisitos, con todos los pros y los contras.

Tenía un mesías, un mesías que había divulgado ese objetivo de paz un mesías que había reunido adeptos a esa nueva doctrina en busca de la paz y un mesías que había muerto por defender ese sueño común: Yahiko.

Tenía un mártir que se había sacrificado para poder crear a ese Dios, un mártir que había dado su cuerpo y su poder para lograr el objetivo: Nagato.

De la unión del mesías y el mártir había surgido el Dios absoluto y verdadero: Pain.

Y por último tenían el ángel, el ángel regalado por los cielos que veló por el mesías, veló por el mártir y ahora velaba por el Dios, el ángel que volaba en alas de papel: Konan.

Tenían todo lo necesario para adueñarse del mundo y traer la paz absoluta. Aun así las personas renegaban de esa divinidad, renegaban de sus métodos y de su objetivo cuando ese Dios solo quería proteger a todo el mundo del agudo dolor que los tres responsables habían vivido una vez. Claro que a los ojos de los demás solo querían y ansiaban poder, solo eran unos egoístas que buscaban dominarlo todo.

Porque en boca de Yahiko, el dominar el mundo parecía una hazaña pura, inocente y esperanzadora, libre de todo egoísmo.

Pero en boca de Pain dominar el mundo, no parecía más que un deseo ególatra, egoísta, con ansias de poder y de someter a la población a su doctrina.

En boca de Dios solo parecía un deseo lleno de Soberbia.


Bueno la soberbia es para Pain, porque es considerado el original y más serio de los pecados por eso encaja perfectamente en el líder de Akatsuki (supuestamente) que se creí un Dios. Me encantaba cuando levantaba la mano y dirigía y ordenaba porque era tan superior y tan soberbio.

También he hablado de los tres huérfanos porque Pain no es más que la unión de dos de ellos y en parte de Konan también. Me encantan los tres, y aunque Pain siga siendo ellos no me gusta demasiado es todo lo malo de Nagato; su dolor y su odio y el cuerpo sin vida de Yahiko.

Espero que os haya gustado esta Saga de pecados capitales.

Saludos :)