OUAT y sus personajes no me pertenecen, en cambio la historia es 100% mía y la publico sin fin de lucro.

-Cuento los minutos Alcaldesa Mills.

Cuando Regina llego a su habitación su hermana la esperaba junto con su sobrina.

-Por la hora creo que si lograste pasar un rato con la salvadora- Dijo Zelena

-Con mi hijo también.

-Me alegra verte así de feliz, pero ¿no crees que es un poco injusto?

-No entiendo Zel.

-La semana está por terminar, cuando regresemos tu estarás devastada y Emma seguirá con su miserable relación.

-Lo de ella tiene solución, solo necesita recuperar ese valor que tanto la caracteriza.

-¿Y tu hijo, crees que merece estar en medio de todo eso?

-Zelena por favor solo déjame disfrutar de estos días, ellos vendrán mañana y espero también los disfrutes.

La bruja levantó las manos a modo de derrota y dio por terminado el tema.

-¿Me contaras que paso el día de hoy?- Cuestionó la mayor de las Mills después de un rato.

-Desayune con Emma, platicamos y después nos reunimos con Henry para pasar el día en el lago, hicimos un picnic y estuvimos a punto de besarnos.

-¡REGINA! ¿Por qué no me lo habías contado? Eso debió haber sido tu primera frase cuando entraste a la habitación.

-No pasó nada, Henry nos interrumpió y ahí quedo, solo como una posibilidad.

-La hubieras besado, seguro así sus recuerdos regresan y podemos planear algo para regresar todos a Storybrook.

-Estamos en un mundo sin magia, el beso no funcionaría.

-Podrías intentarlo.

-No quiero, es decir, ¿Crees que Emma me perdonaría? Le quite su vida nuevamente y en lugar de llevarla a su final feliz solo la orille a la desgracia.

-Es la salvadora, claro que te va a perdonar.

-¿Y Snow? ¿David? ¿Qué hay de mi hijo?

Zelena se pasó la mano por su melena roja y soltó un sonoro suspiro.

-Parece que no los conoces, son la representación de la mismísima bondad, ¿en serio crees que no te van a perdonar?

-Los he dañado tanto y por tanto tiempo que no sé cuál sea su reacción.

-Lo hiciste para salvarlos, ya deja de atormentarte Sis.

Regina asintió y se dejó abrazar por su hermana mayor, el sueño la alcanzó y quedo dormida a un lado de Robín.

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-Le he hablado a Snow para avisarle lo del día de mañana- Dijo Zelena cuando Regina despertó ya entrada la madrugada.

-Lamento haber invadido tu cama.

-Descuida, además a Robín le encanta dormir contigo.

-¿Qué paso con los Charming?- Retomó la reina.

-Mañana llegan al medio día, Emma estará aquí un poco más tarde, tiene un almuerzo con su prometido.

Una punzada de celos atravesó a la morena que de inmediato se levantó y tomó una pequeña botellita de Vodka del frigo bar.

-Nos quedan pocos días para disfrutarlos- Dijo Regina con voz rasposa por el alcohol.

-Tres días exactamente.

Regina asintió y dio un trago más profundo terminando así con el poco contenido de vodka.

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A la mañana siguiente las hermanas tomaron el desayuno en la habitación y se alistaron para recibir a su visitas, se pusieron bikini y encima ropa fresca.

-Regina estamos en el lobby del hotel- Anuncio Mary Margaret por teléfono.

-Bajamos en un instante.

Los encantadores saludaron a las hermanas y juntos caminaron hasta la alberca donde se instalarían por el resto de la tarde.

-Debo admitir que fue agradable recibir su invitación- Dijo Snow con una margarita en mano- Es muy cómodo estar con ustedes.

-Lo sé, es como si ya nos conociéramos- Dijo Zelena encogiéndose de hombros.

-Justo de eso estábamos hablando con Henry la noche que llegó a casa- Agrego David- ¿No es raro?

-No tanto- Respondió la bruja- Te sorprendería lo mucho que el destino tiene escondido.

Regina fulmino con la mirada a su hermana que la ignoro a propósito.

-Un teléfono suena, creo que es el tuyo amor- Dijo David a su mujer.

-¿Qué pasa hija?- Contesto la pequeña morena- Entendido ahorita le digo a Regina.

-¿Qué ocurre Mary?- Preguntó la alcaldesa.

Snow sonrió por el interés mostrado por la mujer que tenía en frente.

-Henry viene en camino, Emma estará aquí en unas dos horas aproximadamente.

-Bien, lo esperaré en el Lobby- Dijo la morena y salió feliz para encontrar a su hijo.

-Parece que a Regina en serio le importa mi hija y mi nieto- Soltó Snow.

-No tienes idea de cuánto- Contestó la mayor de las Mills.

-Bien pues si no les molesta yo entraré a la alberca con Neal ¿Está bien si meto a Robín también?- Preguntó David mientras se quitaba la playera.

-Adelante Charming- Soltó Zelena.

David la miró confundido pero dejó pasar la rara situación.

Una media hora después Henry apareció en el hotel provocando una oleada de felicidad en la alcaldesa.

-Señorita Mills traje algunos juegos de mesa para más al rato- Dijo el muchacho a modo de saludo.

-Perfecto cariño, pero primero aprovechemos el sol y entremos a la alberca.

Caminaron hasta donde la familia los esperaba y sin más entraron a la alberca.

Las horas pasaron y Emma hizo su aparición, vestía muy a lo Emma Swan, una camiseta blanca, jeans azules y el cabello suelto.

Regina salió de la alberca y como escena de película el tiempo se detuvo, la rubia admiraba el bien formado cuerpo de su amiga, el bikini ayudaba mucho y las gotas de agua escurriendo por todo su cuerpo daban un plus al momento.

-Regina que bien te ves.

-Lo mismo digo Swan y ni siquiera te has puesto traje de baño.

La salvadora se sonrojo y terminó de sonrojarse más cuando Regina beso la comisura de sus labios como saludo.

-Qué bueno que llegas Emma, estaba a punto de decirle a Regina que tengo dos pases para el Spa del hotel pero no me siento con ganas ¿Por qué no lo usan ustedes dos?- Dijo Zelena con fingida inocencia en la voz.

-Zelena- Sentencio Regina.

-Está bien, si a Regina le parece yo no tengo ningún problema.

-Vale- Contestó la reina.

Todos se miraron como si ocultaran un secreto, nadie se atrevía a decirlo en voz alta pero sabían que algo estaba surgiendo entre las dos mujeres.

-¿En serio no tienes ganas de ir al Spa Zelena?- Pregunto David.

-¿Bromeas? Obviamente muero por ir, pero todos sabemos que ellas necesitan tiempo para estar juntas.

-Extraño pero cierto- Apunto Henry antes de meterse a la alberca.

Mientras tanto Regina y Emma se encontraban en una sala donde serían masajeadas por un par de hombres llenos de aceite en el cuerpo.

-Señoritas deben quitarse toda la ropa, descuiden somos profesionales y no hay nada que no hayamos visto antes- Dijo uno de los masajistas.

Regina se desabrocho el bikini sin ningún pudor, si algo había aprendido mientras era la Reina malvada era que su cuerpo era perfecto y no debía sentir pena.

Por otro lado Emma solo miraba la sensualidad de los movimientos de su amiga y sin darse cuenta fue cachada por uno de los hombres.

-También tú debes quitarte la ropa…

-Sí, sí, claro...lo siento.

El masaje fue sumamente placentero, incluso algunos gemidos salían de las mujeres provocando algunos vagos recuerdos principalmente en la rubia.

-Ahora viene una sesión en una tina llena de barro para que su piel luzca mejor, acompáñenme- Anunció uno de los masajistas.

-Aquí solo hay una tina- Apuntó Regina cuando notó lo que se venía.

-La señora Zelena Mills ordenó solo una tina.

-Zelena- Gruño Regina-

-Yo no tengo problema- Soltó Emma entrando desnuda a la bañera- Ven Regina hay bastante espacio.

Regina asintió y entro despacio.

-Deben relajarse, charlen o simplemente descansen, vendré en una hora para ver cómo van- Habló el hombre antes de salir y dejarla en un cuarto con un ambiente muy íntimo.

-¿Todo bien con Chris?- Preguntó Regina para romper el silencio.

-Sí, él normalmente se siente muy culpable después de estos arranques.

-¿Estas lista para casarte con él?

-Antes lo estaba, pero desde que llegaste siento que no es correcto ¿Tiene sentido?

-Apenas y nos conocemos Emma.

-Lo sé, es por eso que me siento muy confundida, contigo siento que todo está en su lugar, como si ya tuviéramos una rutina ¿Me explico?

-Continua.

-Pero tú ya tienes un amor y solo podemos ser amigas.

-Me voy en unos días, porque no dejamos todo a un lado por ese tiempo y simplemente…

-…nos disfrutamos- Finalizó la rubia.

Regina asintió y poco a poco fue acercándose a la Emma.

-El barro no ayuda mucho- Comentó la morena.

Emma se soltó a reír y jalo a Regina para que fuera más rápido su acercamiento.

-Ayer me dejaste con ganas de algo- Soltó la salvadora.

-¿Con ganas de qué?

-De esto- Respondió Emma y besó dulcemente al amor de su vida.

Por fin hubo beso ¡ya era hora!

El Fic será de 10 capítulos por lo que ya nos queda poco de esta historia.

Espero sus comentarios, me encanta leerlas y me motivan a seguir escribiendo.