Notas de la Autora: Hola mis queridos lectores ¿cómo les va? Espero que bien, aquí les traigo un nuevo capítulo para su deleite, una vez más gracias por seguir esta historia y darle una oportunidad, espero la disfruten ;)
Disclaimer: Big Hero 6 no me pertenece, es propiedad de Disney Marvel.
Capítulo 7. El apartamento
Hiro estaba cargando las últimas dos cajas de la mudanza dentro del departamento para luego tirarse en el sofá negro que estaba en medio de lo que pronto seria la sala.
-¿Es lindo no crees? –preguntó Gogo vistiendo una blusa blanca totalmente sudada, con unos shorts negros, sus habituales tenis y una coleta en lo posterior de su cabeza.
-Sí, y pronto será aún más lindo teniéndote aquí todos los días –habló Hiro tomando a Gogo por la cintura y obligándola a quedar sobre él.
-Deja tus cursilerías Hamada –dijo Gogo con una sonrisa y luego besando a su novio.
-No son cursilerías, es la verdad –dijo Hiro al separarse del beso.
-Lo que sea, mejor hay que acomodar las habitaciones –dijo Gogo levantándose y yendo hacia el pasillo donde estaban cuatro puertas, la primera a la derecha un baño, la primera a la izquierda la habitación de huéspedes, la segunda a la derecha era la habitación de lavandería y la última al final del pasillo la cual era la habitación principal, que compartirían ambos pelinegros.
-Bien revisaré que cajas van en la cocina –dijo Gogo-, tú revisa cuales van en nuestra habitación.
-Nuestra habitación –dijo Hiro en bajito con una sonrisa y empezó a cargar algunas de las cajas hacia el fondo del pasillo donde ya estaba la cama de gran tamaño que compartiría con su novia. Empezó a acomodar en los estantes las pertenencias de ambos, acomodo su ropa en su lado del closet y en su cajonera y tendió la cama con el juego de sabanas y edredón que ambos habían escogido, terminando esto fue con la pelinegra que acomodaba trastes y latas de comida en las estantería de cocina. Hiro sonreía al ver cómo ella se tenía que parar de puntillas para acomodar en los estantes más altos.
-Te ves adorable haciendo eso –dijo el pelinegro y acercándose a ella para empezar a acomodar las latas de comida.
-A un lado Hiro, yo puedo hacerlo –le recriminó Gogo quitándole una lata de la mano.
-¿Quieres que yo acomode tu ropa en el closet o lo haces tú? –preguntó Hiro sonriendo.
-Lo hare yo –contestó Gogo.
-entonces ve y yo termino de acomodar aquí –le dijo Hiro tomando de vuelta la lata de guisantes mientras Gogo rodaba los ojos y se esfumaba por el pasillo.
Las horas pasaban y pasaban hasta que el departamento quedo acomodado, al terminar su trabajo Hiro y Gogo se sentaron agotados y sudados en el sofá negro de la sala.
-Hogar dulce hogar –dijo Hiro.
-Así es –contestó Gogo-, Hiro, esto se está convirtiendo en algo serio, estamos viviendo juntos, hace ya tres años que somos novios, esto es algo serio.
-Sí, lo es –dijo Hiro pasando un brazo encima de los hombros de su novia-, ¿te molesta eso?
-No, es todo lo contrario y eso es lo que me asusta –dijo Gogo soltándose el pelo-, usualmente mis relaciones no duran, yo salgo huyendo, y por eso cuándo tú y yo empezamos a salir… yo tenía miedo de que la historia se repitiera, Hiro, tú eres mi todo y si de alguna manera yo… yo salgo huyendo de esto, no me dejes escapar, no lo hagas.
Hiro atrajo a Gogo y la envolvió en sus brazos, él había visto a Gogo en algunas relaciones desde que la conocía cada relación no duraba más de 2 meses, él suponía que era porque los tipos con los que salía eran idiotas (aunque considerando lo celoso que se ponía cada vez que Gogo salía con alguien el término "idiota" podía ser debatible en algunos casos) nunca se le paso la idea de que ella fuera quién huyera de las relaciones.
-¿Por qué huías? –preguntó Hiro.
-No lo sé, tal vez porque nunca quise terminar en algo más con aquellos tipos –dijo Gogo pensativa
-¿Y lo mismo sucede conmigo? –preguntó Hiro algo nervioso de la respuesta.
-No –contestó Gogo.
-Entonces no tienes que pedirme que te retenga –dijo Hiro dándole una sonrisa-, no creo que esta vez huyas.
-Solo es por si acaso –dijo Gogo besando suavemente los labios de Hiro, poco a poco el beso se encendió hasta que Gogo se separó de Hiro y lo miro a los ojos, él sabía lo que esa mirada le pedía así que la tomó entre sus brazos y la cargo hasta la habitación del fondo.
Ambos pelinegros llegaron a la cama y se tumbaron en ella, Hiro empezó a besar el cuello de Gogo mientras ella soltaba suspiros entrecortados.
-Hiro espera –dijo Gogo mientras Hiro se detenía y la veía desde arriba-, no quiero hacer esto, no antes de que sepas que yo… Te Amo.
Hiro se sentó en la cama mientras Gogo se sestaba viendo la mirada perdida de Hiro.
-¿Hiro?
-Te Amo –dijo Hiro viéndola-, he buscado la forma de decírtelo desde hace tiempo pero, no sabía cómo ibas a reaccionar y no tienes idea del alivio que me da escucharte decirlo, en especial después de la plática de hace unos minutos.
-¿Tú me amas? –preguntó Gogo acercándose a él, Hiro la sorprendió y la beso en los labios.
-Sí, te amo –le contestó Hiro. Gogo se acercó al pelinegro y lo beso mientras el correspondía al beso gustosamente volviendo a posicionarse sobre ella. Hiro le quito la blusa a Gogo y ella hizo lo mismo con él, las manos de ambos recorrían la piel de su amante con desesperación casi con rudeza.
Hiro pasaba sus manos por la espalda de Gogo, luego por sus glúteos, sus caderas hasta llegar a sus piernas, Gogo por otra parte le divertía jugar con el cabello de Hiro pero cuando se cansaba de eso recorría su pecho, luego su espalda y dejaba para el final lo bueno, el trasero, la pelinegra comenzó a estrujar los glúteos de Hiro haciéndolo gemir para que el luego la viera a la cara con una ceja levantada.
-¿Te gusta lo que tocas verdad? –preguntó Hiro con una de sus sonrisas que dejaban al descubierto esa pequeña separación en sus dientes, la cual Gogo pensaba que lo hacía verse tierno.
-No tienes idea –le contestó Gogo mientras sentía cómo Hiro le quitaba los shorts para después arrojarlos a alguna parte de la habitación. La ojicastaña noto que Hiro la veía, al parecer su conjunto de lencería amarilla con detalles en negro le había gustado-, ¿Y a ti te gusta lo que ves? –preguntó de regreso Gogo viendo cómo al pelinegro se le encendían las mejillas.
-No tienes idea –le contestó el ojicastaño recorriendo con sus manos la silueta de Gogo hasta llegar a los hombros para después besarle el cuello dejando un rastro de mordidas y chupetones que hacían respirar entrecortadamente a la chica, poco a poco los besos bajaron hasta uno de los hombros donde con los dientes Hiro bajo el tirante y luego el otro de la misma forma. Las manos del chico fueron a la espalda de la pelinegra que se había arqueado para facilitarle el trabajo de desabrochar el brasier a su novio. Sin el sostén amarillo sobre los pechos de Gogo, Hiro observo cómo los pezones de la chica estaban erectos y decidio divertirse con ellos, primero pasando su lengua sobre ellos, luego tomando uno entre sus dientes, sin llegar a lastimar, y finalmente succionando mientras que Gogo reventaba en placer y jadeos.
Hiro dejo en paz los pechos de Gogo y empezó a desplacerse más hacia el sur, dejando un rastro de besos y saliva mientras lo hacía, llegando hasta la intimidad de la pelinegra dónde sin esperar segundo introdujo su lengua haciéndola gritar y arquearse ante el placer. Gogo tomo la cabeza de Hiro que estaba entre sus piernas y comenzó a empujarla un poco para que se adentrara más en ella y la saboreara totalmente.
-¡Hiro estoy a punto de…! –Gritaba Gogo pero el pelinegro saco su lengua de dentro de ella y se relamió los labios, no la había dejado llegar al orgasmo-, ¿¡Por qué demonios te detienes!? –le gritó Gogo molesta por las acciones del pelinegro.
-Aún no, hay que divertirnos más –le contestó Hiro besándola en los labios.
-¿Con que así lo quieres? –contrataco Gogo aferrando sus piernas a los costados de Hiro y haciéndolo cambiar de posición, ahora ella era quién estaba arriba, pronto ella comenzó a descender hasta quedar frente al miembro de Hiro que estaba muy despierto, pero él quería diversión ¿no? pues eso iba a tener, Gogo empezó a besar entre las piernas de Hiro rozando suavemente sus labios en la virilidad del ojicastaño que ya tenía las sabanas aferradas entre sus puños y la frente aperlada por el sudor.
-¿Gogo? –preguntó Hiro con esa voz tierna que la pelinegra recordaba desde cuándo el tenía 14, tan nervioso y tenso, ahora ella dominaba el juego y lo había regresado a su pubertad cuándo la chica mala del grupo de amigos le atraía y le provocaba nerviosismo con una sola mirada, aquella chica que le ayudaba con sus tareas y proyectos y que pensó que jamás lo vería cómo algo más que un hermano, hasta aquel día en el laboratorio en que se besaron y todo fue de bien a mejor y ahora estaban ahí en su apartamento haciéndose gritar y gemir el uno al otro con dulzura y pasión. Gogo dejó de jugar e introdujo todo el miembro de Hiro en su boca sin pureza comenzando a hacerlo gruñir con desgarro, así fue por unos minutos hasta que lo dejo en paz sin dejarlo eyacular ni mucho menos llegar al orgasmo.
-¿Te diviertes? –preguntó Gogo con una sonrisa retadora.
-Mucho –le contestó con otra sonrisa de satisfacción aunque también cn una mirada retadora, la estaba retando y ella amaba los retos.
Gogo acercó sus caderas al miembro de Hiro y empezó a rosar su entrada con la punta provocando que ambos gimieran, con cuidado empezó a descender haciendo la penetración torturadoramente lenta para ambos, una vez ya con el miembro dentro poso sus manos en el pecho de Hiro y comenzó a ascender y descender suavemente sintiendo cada roce más placentero que el anterior, Hiro tumbo la cabeza hacia atrás soltando gemidos intensos y provocadores que acompañaban muy bien la melodía que hacia los gemidos largos y entrecortados de Gogo, el pelinegro coloco sus manos en la cadera de sus novia para ayudarle a que la penetración fuera más profunda.
Gogo sentía cómo Hiro la ayudaba a profundizar con sus manos en sus caderas, el ritmo empezó a subir haciendo que la cama se sacudiera con violencia y que ambos jadearan y gimieran cada vez más, pronto llegarían así que Gogo aumento la velocidad apoyándose más en el pecho de Hiro mientras que el pelinegro aventaba su pelvis hacia arriba en un intento de juntar más sus órganos y alcanzar más placer, con desenfrenados gritos de satisfacción y arqueando la espalda ambos llegaron al orgasmo.
Gogo fue ahora quién se derrumbó sobre Hiro agotaba por llevarse esta vez la mayor parte del trabajo, respiraba entrecortadamente dejando su caliente aliento recorrer el pecho de Hiro. El pelinegro la ayudo a recostarse a su lado en la cama, la cubrió con las sabanas y comenzó a quitarle algunos cabellos que estaban pegados a la cara por el sudor. El cabello de Gogo ahora más largo, le llegaba más abajo de los hombros así que Hiro tomo un mechón y comenzó a jugar con el mientras la pelinegra lo veía divertida, a veces podía ser solo un niño siendo que ya era un hombre, uno que le había dado el mejor orgasmo de su vida minutos atrás.
-No voy a huir –dijo Gogo viendo a Hiro-, esta vez me quedaré aquí para siempre, contigo.
Hiro sonrío y la acercó a él en un abrazo plantándole un beso entre las cejas y viendo cómo ella cerraba los ojos sonriendo. A los minutos Gogo ya estaba dormida entre los brazos de Hiro, por otro lado el pelinegro se había quedado pensativo hasta que un ruido llamó su atención, provenía de los labios de Gogo.
-Te amo Hiro, te amo –murmuraba Gogo entre sueños-, te amo mucho.
Hiro sonrió y contestó igualmente en un susurro.
-Yo también te amo mucho Leiko –la pelinegra formo una sonrisa, cómo si subconsciente hubiera captado las palabras de Hiro.
El pelinegro supo de inmediato la respuesta a todos los pensamientos que había estado teniendo mientras Gogo dormía entre sus brazos, mañana comenzaría a buscar un anillo de compromiso para la mujer de su vida, Gogo Tomago.
Notas de la Autora: Ya hacía falta ver a Gogo tomando el control hahaha amo a esta pareja con todo mi corazón, ahora los comentarios:
Snow Heaven: Gracias por adorar mi fic, espero este capítulo también sacie tus deseos de fangirl Hirogo hahaaha
Pao Maddox Frost De Curtis: Hola claro que me puedes decir Andy que bien que te guste el hirogo, esta pareja es vida hahaha espero que también te guste este cap.
DannaLovesHirogo: Oh mil gracias por seguir mi fic, lo actualizo cada martes ;) ¿enserio es el único fanfic Hirogo lemmon? (me siento especial) y sobre cuantos capítulos van a ser, la verdad no tengo idea, espero hacer bastantes así que por ahora no hay de qué preocuparse porque esto apenas inicia.
Cassiopeia Druella Black: Siii por fa si encuentras el comic pásame el link, si se te ocurre alguna idea para un fic hirogo no dudes en decirme para leerlo ;) espero te haya gustado este capítulo.
Coca cola zero: Aquí está el nuevo capítulo espero también te guste.
Thanatos k663: You don´t need an apology, it´s okay I hope this chapter like you and tanks for follow this story :D
Bueno creo que eso es todo por ahora nos leemos luego bye.
