Disclaimer: The story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the plot belongs to GeekChic12. I just translate with her permission.

Disclaimer: La historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la trama de GeekChic12, solo me adjudico la traducción.


Este capítulo lo betearon Yani y Meli, betas de Élite Fanfiction ( www facebook com / groups / elite . fanfiction / )


Capítulo 7: Líneas

BPOV

El semestre de primavera está llegando a su fin, pero muchos de nosotros nos quedamos para tomar clases de verano. Según lo último que me dijo, Edward estaba planeando quedarse en la casa de fraternidad porque solo tienen que pagar un mes de renta por todo el verano. Debe ser agradable.

Rose, Alice y yo nos quedamos en nuestro departamento. Tenía miedo de que una o ambas se fueran a casa por el verano, y estoy muy contenta de que se queden conmigo. No quiero ser una carga para ellas, pero sé que las necesitaré para que me apoyen mientras atravieso el desastre que es ahora mi vida.

Hago lo mejor que puedo para estudiar para mis finales, pero parece que lo único que sé últimamente es llorar. Y llorar solo hace que quiera dormir. Apenas logro hacer mi trabajo en la librería, que necesito para llegar a fin de mes. Decirle a mi jefa que estoy embarazada es una perspectiva aterradora, pero solo puedo esperar que ella me entienda.

Patino por mis exámenes y paso, pero sé que no fue mi mejor esfuerzo.

Decido que lo haré mejor. Tengo que hacerlo mejor. Por mí y por este bebé. Incluso aunque no vaya a ser una madre para él o ella, quiero que esté orgulloso de mí. Quiero saber que el sacrificio que hice fue por algo.

Siendo de un pequeño y miserable pueblo de Northwest, vi a muchas de las chicas de mi escuela secundaria quedar embarazadas y estancarse ahí, pero no yo. Nunca tuve citas en la escuela secundaria. No quería ser esa chica. Soy la primera en mi familia que va a la universidad y abandonar la escuela para volver a casa a trabajar en Thriftway y criar un bebé sola… Simplemente no puedo hacerlo.

Más importante que eso, este bebé se merece algo mejor de mi parte. Se merece dos padres que puedan darle todo lo que quiera y necesite, que sean lo suficiente maduros y estables como para manejarlo. Dos padres que lo amen y lo apoyen siempre.

.

.

El verano pasa como un borrón.

A principios de junio, finalmente tengo el valor para decirle a mi papá sobre el bebé. Sé que le empezarán a llegar las cuentas de las visitas al doctor, así que tengo que decirle antes de lo que realmente quiero.

Él está desilusionado de mí, pero también me ofrece palabras de apoyo y consuelo en sus formas tranquilas. Está orgulloso de mi decisión y quiere matar a Edward. Es algo bueno que no viva cerca de él.

Me encuentro con Diane varias veces y asisto a terapia en el centro de adopción. Eso me ayuda mucho, hablar con otras mujeres embarazadas y algunas que ya habían dado a sus hijos.

Sé que estoy haciendo lo correcto para este precioso bebé.

Alice y Rose han sido maravillosas, me llevan a las citas con el doctor y a veces van conmigo a la agencia de adopción.

Las cosas han permanecido algo tensas entre Edward y yo. Hablamos un par de veces más desde que le dije lo que quiero hacer, pero he rechazado todos los intentos que él hizo por recuperarme. Mi mente no puede ir ahí en este momento.

Le dejo saber que hay terapia para los padres biológicos en la agencia de adopción y que Diane nos recomienda mucho ir, a ambos. También le dije cuánto me está ayudando a mí ir, pero no creo que él haya ido.

Él me pidió ir a una de mis citas con el doctor, pero le dije que no porque creo que haría las cosas muy difíciles. Sé que me quedaría allí e imaginaría que podríamos estar juntos y ser padres de este bebé y no creo que pueda manejar eso.

Edward dice que no quiere hacer las cosas más difíciles para mí, pero todavía está indeciso con lo de la adopción. Lo entiendo, es una decisión enorme, pero no tengo dudas que él pronto se dará cuenta de que es la decisión correcta.

Para todos nosotros.

.

.

A principios de agosto, tengo mi segundo ultrasonido. El primero fue cuando empezaba mi embarazo, así que solo lucía como un pequeño osito de goma, pero estoy aterrorizada de verlo ahora. Lucirá como un bebé real y espero ser lo suficientemente fuerte como para lidiar con todo eso.

Diane me preparó lo mejor que pudo. Dijo que es perfectamente normal sentir un fuerte vínculo, pero que solo necesito mantener en mente las razones por las que continuaré con la adopción.

Pero cuando la imagen aparece en la pantalla, viva y retorciéndose, todo lo que puedo ver es a mí sosteniendo a ese dulce bebé, jugando con él y haciéndole cosquillas en sus pies.

Alice me aprieta la mano y tengo que cerrar los ojos por un minuto y recordarme mis razones: no estoy lista, Edward no está listo, no estamos juntos, ambos tenemos muchos años de escuela por delante, este bebé se merece más, se merece algo mejor de lo que puedo darle.

Se merece todo.

—¿Te gustaría saber el sexo del bebé? —pregunta la técnica del ultrasonido.

—Um… —Miro a Alice y ella me da una sonrisa de apoyo—. Seguro. Supongo.

—Está cooperando, así que debería ser capaz de obtener un buen vistazo.

Ella mueve la vara sobre mí, ahora, muy notorio vientre, presionando fuerte y haciendo que mi vejiga llena quiera explotar. Y después se detiene por las piernas del bebé, que se están moviendo y pateando un poco.

—¿Ves esas tres líneas aquí?

Entorno los ojos y asiento cuando veo lo que ella dice.

—Eso significa que es una pequeña niña. ¡Felicitaciones!

Tragando con dificultad, le agradezco, luchando con las lágrimas que se asoman en mis ojos.

Una pequeñita.

Con rizos cobrizos y grandes ojos marrones. O cabello oscuro y ojos verdes. Con la nariz de Edward y mis labios. O…

Detente.

Ella no es tuya.

Las lágrimas se deslizan hacia mi cabello ahora y necesito salir de esta —de repente— demasiado pequeña habitación. La técnica ya ha controlado todo lo demás, así que le pregunto si ya ha terminado.

Si me puedo ir.

Ella menciona las imágenes que imprimió y le ruego a Alice que las tome mientras agarro mi ropa y me dirijo al baño adjunto a orinar. Cuando termino, tomo un profundo respiro y salgo, manteniendo la cabeza baja y asumiendo que Alice me sigue.

Después de eso apenas me mantengo estable durante la visita con mi obstetra, pero por suerte todo luce bien. No hago ninguna pregunta, así que salimos rápidamente.

El viaje a casa es silencioso y cuando entro al departamento, me detengo de repente, haciendo que Alice choque contra mí. Edward está aquí, sentado en el sofá con un vaso de agua sin tocar enfrente de él.

Se para y frota sus manos contra sus muslos.

—Hola. Lo siento. Rose me dejó entrar.

—¿En serio? —pregunto incrédula. Ella ha estado esperando para patear su trasero desde que se enteró que estoy embarazada y cuando Emmett le contó lo que Edward le dijo sobre nuestra pelea, ella hizo amenazas de muerte.

—Sí. —Edward se aclara la garganta—. Pero se fue. Dijo que no se podía quedar y prometerme que no me patearía en las bolas.

Las comisuras de mi boca se levantan por un minuto ante eso y también las de Edward. Pero después vuelvo a controlar mis gestos.

Casi odio verlo ahora. Mi resolución se debilita cada vez que estoy en la misma habitación que él. Sé que quiere otra oportunidad, pero simplemente no veo cómo podría funcionar. Él es impulsivo e inmaduro, y si estamos juntos, yo querré criar a este bebé con él cuando sé que eso no es lo correcto para ella.

Ella.

Todo es sobre ella.

—¿Cómo fue tu cita? —pregunta.

—Um, bien. —Me aclaro la garganta.

—Yo me iré a ver a Jasper —dice Alice y me giro hacia ella, sintiéndome culpable por su incomodidad y por el hecho de que casi me olvidé completamente de que ella estaba aquí.

Agarro su mano y le doy un pequeño apretón.

—Muchas gracias por hoy.

—No hay problema —replica con una pequeña sonrisa. Me da un pequeño abrazo y después retrocede y sale por la puerta.

Mi mano automáticamente frota mi vientre mientras camino hacia el sillón reclinable y los ojos de Edward están pegados al movimiento. Bajando mi mano, me pongo cómoda en el sillón y suspiro.

—¿Puedo… traerte algo? —pregunta.

—Oh. Um, no. Estoy bien. Gracias.

—Está bien. Entonces, ¿cómo te fue?

—Bien. Todo está bien. Todos los órganos son normales. Diez dedos en las manos y en los pies, y todo eso. —Miro hacia mi vientre y sonrío.

—Oh. Está bien. Bien. —Él toma algo del agua y después se sienta otra vez, observando la mesa de café.

—Me enteré del sexo.

Sus ojos vuelan hacia mí.

—¿Sí?

—Sí. —Me aclaro la garganta—. Es una… pequeñita. —Miro hacia abajo a mis manos apretadas, luchando una vez más contra las lágrimas.

—Guau —dice Edward con un suspiro—. Eso lo hace sentir mucho más real o algo así, ¿sabes?

Asiento, porque sé lo que quiere decir. Definitivamente es real.

—¿Qué si…? —empieza y levanto la mirada para verlo pasar sus manos por su cabello. Su rodilla izquierda salta sin parar—. ¿Qué si uno de nuestros padres pudiera cuidarla?

Sacudo la cabeza, ya había pensado en eso.

—Ni siquiera sabría dónde empezar a buscar a mi mamá y no confiaría en ella con un bebé de todos modos. Y mi papá no puede criar un bebé solo. —Suspiro y paso una mano por mi cabello, sacando los pelos sueltos que últimamente son cada vez más—. Y con la fibromialgia de tu mamá, sería muy difícil para ella, especialmente sin tu papá alrededor para ayudar. Desearía que fuera una opción, pero…

—Mierda. Tienes razón. Solo… —Él pasa sus manos por su rostro un par de veces—. Solo odio esto.

—Lo sé. Yo también, pero me ayuda mucho seguir recordándome lo que es mejor para ella. —Mirando hacia abajo, acaricio un poco mi vientre—. Diane dice que podemos encontrar unos padres adoptivos que estén de acuerdo con una adopción abierta. De esa forma sabremos cómo le está yendo y tal vez la veremos de vez en cuando. Creo que esa sería una buena opción para nosotros. Odiaría nunca más escuchar algo sobre ella.

—Sí —dice él, dejando escapar un profundo suspiro—. Supongo que es la mejor opción. Yo… —Él se aclara la garganta—. Iré contigo… a ese lugar y, eh… —Deja escapar otro suspiro y sus ojos se dirigen hacia mi estómago y después regresan a mi rostro—. Haré lo que sea que necesites que haga.


Ohhh... Ahora sabemos que es una bebita y Edward aceptó la adopción... ¿se lo esperaban? Este capítulo como que aprieta mi corazón.

¡Espero que me cuenten sus opiniones en los comentarios!

Gracias por los comentarios: Leah de call, cavendano13, krisr0405, Adriana Molina, saraipineda33, Tata XOXO, Pera l.t, terewee, kaja0507. tulgarita, Lady Grigori, cary, Noelia, Vanina Iliana, Jupy, somas y BellaSwanMasen.

¡Gracias por leer!