¡Siguiente!


Summary: Aquella vez lo cambió todo, nunca espere que un par de guantes pudiera unirme tanto a ella.

Nick en Wattpad: ElgatonegroMel

Primer Concepto: Cupido.

Segundo Concepto: Guantes.

Disclaimer: Prince of Tennis pertenece a Konomi Takeshi, la historia es de autoría de ElgatonegroMel.


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Aquella Vez

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Cupido, ese extraño angelito que anda por ahí uniendo a las personas, ya había pasado un año desde aquel día y aun creía imposible lo torpe que podía llegar a ser su mujer...

-Flash back-

Ya era de nuevo esa época del año a la que a todo el mundo le encantaba decorar todo, absolutamente todo con corazones y ese extraño diablillo disfrazado de ángel al que todos llaman cupido. De seguro ella estará feliz por la época, es tan predecible- pensaba Ryoma mientras veía a aquella chica de largas trenzas al otro lado del aula, justo al frente a través de su fleco, y oculto bajo su gorra para que nadie notara su notable sonrojo.

Desde ya hace tiempo el había notado que ella iba cambiando, o acaso el había cambiado, ya no lo sabía con certeza; pero de lo que sí estaba seguro era de que el tenis ya no era todo en su vida, ya no le interesaba solo ganar, el quería ganar pero ahora solo lo hacía para ver a esa torpe y sonrojada niña acercarse a él y con la cabeza baja decir "felicidades Ryoma-kun" un apenas audible y simple felicidades de ella ya valía más que cualquier premio que el pudiese conseguir, por más dinero que hubiera conseguido en sus competencias nada era eso al lado de ese nervioso y sincero felicidades...

No, no era solo el hecho de que ella sonriera de esa manera solo para él en esos momentos, él ya no quería compartir a la chica con el resto; no importaba que ellos quisieran solo amistad con ella, hace más de dos años que él llevaba ahuyentando a todo aquel que se le ocurriera la grandiosa idea de acercarse demasiado a la castaña.

-Chibi-suke- escuchó decir pero no avanzó a reaccionar a tiempo cuando ya Eiji-sempai lo tenía aprisionado en un abrazo de oso, al que se le sumó Momo-sempai, acabando así los tres cayendo de la mesa y recibiendo un fuerte golpe.

Por el susto y el golpe, el vio a una nerviosa y preocupada Sakuno correr hacia ellos para ayudarlos y por lo visto sus sempai maliciosos como siempre lo empujaron cayendo el sobre la chica y provocando que más de uno vea el notable y adorable sonrojo de la muchacha.

Me levanté con cuidado y la ayudé a ponerse de pie a ella también, la tomé de la mano y la arrastré a la enfermería porque al fin y al cabo ella también se había golpeado, y antes de salir les grité a los sempais -es que acaso son idiotas, tened más cuidado- y me la llevé prácticamente a rastras a la enfermería; ésta era mi oportunidad y no la desaprovecharía.

Ella no dijo nada en todo el camino y en serio agradecí eso porque con lo nervioso que estaba, de seguro que tartamudeaba como un tonto antes de poder poner una buena excusa.

Llegamos a la enfermería y no había nadie- es que acaso nadie trabaja en ésta escuela- espeté molesto por el pésimo servicio de educación que recibíamos, y para lograr despistar un poco o por lo menos oír una queja de mi acompañante lo cual funcionó mejor- Ryoma-kun... est..estaban to..todos en reunión ge..general hoy, por... eso es ... que.. no hay nadie -lo dijo casi en un susurro pero pude escucharlo perfectamente.

-Mph... Ven, siéntate- dije nada más, es que acaso soy tonto como no me acorde- ¿Te lastimaste en algún lado?

Pregunté por cortesía pero realmente me mentiría a mí mismo si dijera que no estaba realmente interesado en saber y es más si ella se lastimó por culpa de ese par de idiotas sí que me las van a pagar -solo... solo fue el golpe- dijo con simpleza y con la cabeza gacha, fue ahí cuando me percaté de que no le había soltado la mano- ¿Estás bien? A ti te botaron dos veces, ¿no te lastimaste? -preguntó con la mirada más inocente que pude ver en mi vida, yo... en ese momento solo quería besarla...

No la solté y apenas y logre asentir antes de decir cualquier estupidez incoherente- Etto... Ryoma-kun... me... me devuelves mi mano... por...porfavor- dijo ella ya muy sonrojada y entonces de mala gana la solté.

Las clases estaban por terminar entonces la acompañé a la salida, pero empezó a llover; y yo... pues... no tenía mi paraguas... bueno sí lo tenía pero no lo iba a sacar solo para tener una excusa para acompañarla a casa.

Ella sacó su pequeño paraguas y yo empecé a caminar por el filo y ella me detuvo de la manga de la chompa... perfecto el plan iba en marcha- esp...espera Ryoma-kun... este... sino...tienes paraguas podemos... compartir... el mío- yo solo me encogí de hombros y asentí, esto era justo lo que esperaba.

Caminábamos en silencio pero con el frio que hacía, íbamos bastante pegados, yo llevaba guantes y no sé de dónde saqué la boba idea de sacarme uno y prácticamente al verla temblar se lo puse en la mano derecha, prácticamente la obliga a usarlo y con mi mano derecha tomé la suya la que no tenía el guante para meterla al bolsillo de mi chamarra- así ya no tendrás frio- dije con simpleza y encogiéndome de hombros, ella no respondió pero no se quejó.

Llegamos a su casa y en la entrada cabizbaja me dijo un apenas audible- aquí me quedo... este... puedes... llevarte el... paraguas- pero no la solté, sino que la pegue más a mí y la abracé, ya no quería soltarla.

Ella me abrazó con su mano enguantada porque la otra yo no la quería soltar; estuvimos en silencio todo el tiempo y entonces me agache y... la besé, la besé por todos los besos con los que había soñado y por todas las veces que la vi a lo lejos, y solo la besé porque quería besarla y luego de separarnos besé su mano y agradecí que ese día llevara lo que ahora me dio la oportunidad para que ella fuera solo mía y solo necesité de un poco de valor y aun par de guantes.

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Ya creo que solo faltan dos más y se acaba este evento :)

¡Hasta mañana!