Gracias por los RR que han dejado!
Diosa de la muerte: El nombre incluye King, Queen y Jack, por que es el nombre en inglés que se da a las cartas para jugar póker, en español son conocidas (o yo las conozco ) como Rey, Reina y Joto (no pun intend), y le di ese título ya que se comenzó a hablar de la separación de clases ( que son 3 ) y hace referencia justo a las cartas, siendo el Rey el de "mayor poder" y el Jack o joto " el de menor", claro todo dependiendo de la mano de póker que se tenga jaja. Espero haber resuelto tu duda!
Nota de la Autora: A partir de estos momentos tal vez se encuentren con un cambio de personalidad/ actitud de nuestros personajes principales, comenzaremos a verlos más a profundidad y lo que cada uno siente con respecto a sus nuevos cargos como soberanos, para Veyita a partir de estos momentos me basé un poco en la película The Other Boleyn Girl (La otra reina) y en especial en la actitud que tiene Enrique VIII hacia Mary, espero sea de su agrado! 3
Les recuerdo que si quieren ver las imágenes de vestuarios e interiores pueden ver mi pinterest!
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Seguimos!
Capítulo 7
Protocolo
-Tienes razón Gine- Me levante y me dirigí al gran ventanal que daba la terraza semicircular. -Eventualmente cada una de nosotras tomaría un camino diferente, solo que, fue muy rápido...-
Gine se levanto y se paró a mi lado -Todo sucedió en el momento perfecto Saiidi...-
El sol comenzaba a ocultarse para dar paso a lo que parecía una hermosa noche con un cielo despejado, Gine y yo pasamos horas platicando sobre todo lo que estaba sucediendo y lo que creíamos sería el futuro del planeta, recordábamos cosas de la infancia y reíamos a carcajadas de sucesos del pasado.
Alguien golpeó la puerta.
-Adelante- dije
-Su alteza...- uno de los guardias que custodiaban la entrada a mi habitación comenzó: -El rey Veyita solicita su presencia inmediata en la sala del trono.- finalizó el guardia.
-Estaré con el enseguida...-
-Creo que es hora de irme- dijo Gine -Será mejor que no hagas esperar a tu futuro esposo, alteza.-
Ambas reímos un poco.
-Tienes razón, será mejor que no lo haga esperar.- ambas nos levantamos de la salita de mi habitación y nos dirigimos a la puerta, camine con Gine hasta la entrada de la sala del trono.
-Espero poder verte pronto...- la abracé.
-Vendré a visitarte cada vez que pueda y a ayudarte para los preparativos de tu boda.- rió un poco y yo no pude evitar sonrojarme.
-Me parece una excelente idea... - Vi a Gine caminar hasta la entrada principal, escoltada por un guardia del palacio.
Di media vuelta para ingresar a la sala del trono, desde la entrada pude por el semblante serio y pensativo de Veyita, sentado en aquel majestuoso lugar.
Caminé hacia el trono, Veyita estaba tan sumido en sus pensamientos que podría jurar que ni siquiera había notado mi presencia y en efecto fue hasta que comencé a subir la escalinata que llevaba ala silla real que notó que estaba ahí. Se levanto de inmediato.
-Su majestad- hice una reverencia, Veyita me miró de pies a cabeza.
-Has hecho uso de la vestimenta real por lo que puedo observar...-
Reí levemente -No pude resistirme... es del agrado de su majestad?- pregunte mientras daba un ligero giro.
-Definitivamente, majestad.- tomó mi mano y la besó.
Ambos bajamos la escalinata de la sala del trono y nos dirigimos al comedor principal, otra área del palacio que desconocía.
El lugar era bastante amplio, las dimensiones eran similares a las dimensiones de la sala del trono, el piso finamente decorado con una alfombra color tinto, las mesas en tono chocolate y la iluminación muy tenue y dirigida a las mesas, Veyita comentó que ese tipo de iluminación era solo utilizada en cenas privadas como la nuestra, en cambio la iluminación era total en cenas o eventos reales.
La cena transcurrió de lo más amena, Veyita y yo pudimos ponernos al tanto de lo que había sucedido hasta el momento en "nuestras vidas".
-Y dime que tal la reunión de hoy ? - pregunte y seguidamente le di un sorbo a mi copa de vino.
Veyita ensombreció un poco su semblante.
-Complicado...- Colocó su copa sobre la mesa. -Estás a punto de convertirte en reina, así que no veo problema en que sepas...- Se recargó en la silla. -El grupo de élite, cree que debemos comenzar con una separación de clases en base al nivel de pelea de cada Saiyajin...-
Me que de pensativa, no sé por que esperaba que tarde o temprano algo así pasaría.
-Logramos recuperar algo de tecnología Tsufuru y dentro de algunos aparatos encontramos lo que llamamos scooter o rastreador y este aparato nos muestra el poder de pelea que poseemos, en base a eso y lo que sucedió durante las pelea contra los Tsufurus... creemos que será mejor hacer la división de clases.-
-Y te preocupa que tal vez vaya a parecer injusto para los de menor nivel...- Veyita asintió levemente.
-Sé que tal vez es necesario, pero no puedo evitar pensar que sin ellos tal vez esta guerra jamás se habría ganado...-se quedó pensativo un momento, me levante de mi asiento y me dirigí junto al suyo.
Acaricié su rostro y el puso su mano sobre la mía -Eres un gran guerrero y hombre muy sabio y ellos te eligieron por habernos llevado a la victoria, sea cual sea tu decisión creo que será la correcta...- bese delicadamente su frente el respondió levantándose de su asiento y tomándome de los hombros.
-Te veo ahora y me digo a mi mismo...no pude haber hecho mejor elección- Esta vez el coloco una mano en mi rostro y yo coloque la mía encima de la suya.
-Y yo no podría estar más agradecida por haber encontrado a un compañero como tú...- nos miramos fijamente para finalizar con un cálido beso.
-Será mejor que vayas a dormir, fue un día largo para ti...- me dijo casi en secreto, debo admitir que no quería decir lo contrario, ya que si en efecto, fueron demasiadas emociones para un solo día.
-Creo que tienes razón...- entrelace mis dedos con los suyos retirándolos de mi rostro con delicadeza.
-A partir de mañana Zuno comenzará a enseñarte el nuevo protocolo real, y te ayudara con los preparativos para la coronación y... -se sonrojo un poco- la boda.- No pude evitar sonrojarme también.
-Bien hasta mañana entonces...- Besé nuevamente sus labios con delicadeza.
-Descansa, necesito meditar unas cosas aún...- me limite a sentir con la cabeza y retirarme del comedor real.
Al despertar observé el reloj que se encontraba en una de las mesitas junto a mi cama, marca las seis en punto, al parecer mi reloj biológico no había cambiado para nada en todo ese tiempo, sabía que no iba a poder conciliar el sueño así que levante y me dirigí al closet para escoger un atuendo para ese día, algo me decía que a partir de ese momento las cosas darían un giro (otro) de 360 grados...
Para ese día me decidí por unos pantalones ajustados de un material parecido a la piel en color negro, una blusa de manga corta con cuello alto y una mangas de un material similar a los pantalones, dejé las prendas sobre la cama y tomé un largo baño...
Después...
Decidí aventurarme por el palacio, ya que no había tenido oportunidad de conocerlo y nadie había tenido el tiempo de mostrármelo, además Veyita dijo que a partir de el instante en el que me mude, era libre para ir y venir a donde quisiera.
Comencé por la segunda planta, en donde mi habitación y la de Veyita se encontraban, el lugar no era muy diferente al primer piso, una pasillo largo con enormes puertas cada ciertos metros, recorrí una por una, nada interesante hasta ese momento; habitaciones, algunas vacías y otras elegantemente decoradas pero nada fuera de lo común, al llegar a lo que parecía el final del pasillo para toparme con otro anexo, que giraba a la derecha formando una "L" con el pasillo principal.
En este nuevo pasillo, las puertas habían cambiado, algunas parecían automáticas y otras como las anteriores, presioné un botón en la primer puerta y esta se abrió, la arquitectura de aquella sala estaba conformada por bóvedas de crucería inusualmente altas como en la planta baja, las paredes revestidas del mismo material frió y suave, el piso conformado por retículas monocromáticas... había encontrado la biblioteca.
Recorrí aquel lugar maravillada, pasaba mis dedos por los tomos de aquel elegante lugar, encontré tomos en lengua Tsufuru y en lenguas totalmente desconocidos, algunos manuscritos parecían bastante antiguos también.
-Tú y yo nos estaremos viendo muy seguido.- dije para mi misma.
Seguí con mi recorrido y entre a una habitación contigua, en esta ocasión todo el lugar era totalmente minimalista y limpio, todo en tonos blancos y separaciones de cristal, el área médica supuse, ya que observe lo que parecían tanques llenos con un líquido espeso transparentoso color menta, sin mencionar las camillas, respiradores y utensilios propios de una sala médica, todos los aparatos estaban encendidos y funcionando sin embargo la sala estaba vacía.
Seguí mi recorrido y volví a encontrarme en su mayoría con habitaciones vacías u oficinas de algún tipo, al llegar al final del pasillo me tope con una ancha escalinata descendente. Al llegar al final de dicha escalera me di cuenta que había llegado al área de los jardines, no tenía idea que un planeta tan árido como el nuestro fuera capás de tener lugares así.
Camine para encontrarme nuevamente con una escalinata, pero esta vez de menos número de escalones, solo eran 3 y en forma semicircular, al bajarlos un especie de riachuelo de aguas cristalinas con aguas purpureas me dio la bienvenida, no podía creer lo que veía, era hermoso. Mire al cielo y me di cuenta que justo en aquel lugar la atmósfera había cambiado, no era un cielo rojizo como estaba acostumbrada a ver sino un cielo en tonos pasteles que se degradaban del rosa al lila formando una armonía perfecta con el tono del agua.
Regresé para terminar de examinar esa nueva área del palacio, a un costado de aquel maravilloso jardín acuoso como decidí llamarlo había una enorme puerta, nada parecida a las del resto del palacio ya que esta estaba exquisitamente grabada y estaba hecha en su totalidad de oro...
Me costó un poco de trabajo abrirla ya que era sumamente pesada incluso para mi, al atravesarla nuevamente me encontré con una pequeña y angosta escalinata hecha en su totalidad de lo que parecían ladrillos, un enorme contraste en la puerta y lo que había detrás de ella.
Aquel nuevo lugar estaba conformado por latas paredes de ladrillo con algunas plantas colgando, el piso estaba cubierto por agua sumamente cristalina y al ver el fondo de aquellos pasillos acuáticos se podía observas que estaba hecho de oro puro...
-Vaya está tibia...- dije mientras tocaba el agua, mire aquel angosto lugar y me di cuenta que era una especie de laberinto, así que decidí elevarme y al momento de sobrevolar las aguas caí de lleno en ellas.
-Pero que demonios! - me levante un poco adolorida por lo inesperado de la caída, intenté volver a levarme obteniendo el mismo resultado, como si alguna fuerza evitara que se pudiese ir volando por aquel laberinto, me levante para darme cuenta que el agua era poco profunda, llegaba mas o menos a mi cintura así que comencé a caminar...
Al finalizar el laberinto me di cuenta que en realidad no era un laberinto sino una serie de pasillos conectados que llevaban al final, una nueva escalinata igual que la del inicio y exacto otra puerta, al abrirla la sala se iluminó de inmediato, quede totalmente perpleja al contemplar aquello...
El piso daba la ilusión de ser un montón de estrellas y galaxias en movimiento al igual que el techo que no parecía tener fin, en la atmósfera pequeñas estrellas brillantes flotaban por todo el lugar, las estanterías a los costados estaban repletas de esperas negras que cabían en la palma de la mano, todas perfectamente bien acomodadas y justo en el centro de la habitación y sobre un pedestal de luz una esfera de mayor tamaño flotaba, al tocarla cambio su color a un azul pastel.
Lo reconocí de inmediato... era nuestro planeta.
La toque nuevamente y la esfera amplió el lugar en donde mi dedo hizo contacto, pude ver nuestra antigua aldea, y al deslizar mis dedos por la esfera pude ver la nueva ciudad y a algunos Saiyajins trabajando en las reparaciones.
-Esto es increíble...- dije mientras seguí haciendo el recorrido virtual del ahora nuestro planeta.
Al finaliza con la esfera del centro recorrí el resto de las estanterías, tomando algunas esferas para examinarlas y al igual que la esfera del centro el resto hacía lo mismo pero a menor escala, seguí caminado y noté que el lugar de algunas esferas solo había una galaxia en movimiento miniatura.
-Por qué será esto?- me pregunte al tiempo que tomaba la galaxia miniatura, no hacia mas que flotar en mi mano.
Volví a dejarla en su lugar. -Me pregunto si Veyita sabrá de este lugar...-
De repente recordé de la importantísima cita que tenía con Zuno, había perdido por completo la noción del tiempo, salí corriendo de aquel maravillo lugar...
-Están seguros que no la han visto?- preguntó el monarca a un par de guardas.
-Seguiremos buscando su majestad...-
-En dónde te metiste Saiidi...- Pensó Veyita mientras se cruzaba de brazos.
-No tiene nada de que preocuparse alteza, es una joven muy activa, debe estar recorriendo el palacio.- comentó Zuno.
-Si pero le dije que hoy hablarías con ella para dejar en claro el nuevo protocolo real- Respondió el Rey.
-Demonios es muy tarde!- pensé al tiempo que corría por los largos pasillo de regreso -Espero que Veyita no se moleste!- seguí corriendo sin darme cuenta que detrá mio dejaba un ligera estela de agua, no tenía tiempo para irme a cambiar.
-Lamento llegar tarde!- abrí la puerta de la sala del trono para encontrarme a Zuno y Veyita.
Veyita notó inmediatamente que estaba empapada.
-Acaso estabas nadando o algo por estilo?- preguntó.
-Larga historia, prometo que te la contaré más tarde.- respondí.
El rey esbozo una media sonrisa.
El maestro Zuno se acerco a mi. -Querida princesa por favor sígame...- dijo el anciano mientras salía de la sala del trono, hice una reverencia para Veyita y seguí a Zuno.
Zuno y yo entramos a uno de los salones contiguas a la sala del trono.
-Muy bien querida princesa, a partir de este momento deberá aprender el protocolo Real en el cual trabajaron su futuro esposo el Rey Veyita y el resto de los generales, así como el nuevo código de honor y leyes Saiyajin.- Dijo el anciano mientras ponía sobre la mensa un grueso libro de portadas metálicas.
-Tengo bastante tarea no es así?- pregunté, a lo que el anciano respondió con una cálida sonrisa.
-No debes preocuparte princesa, yo te ayudare y responderé todas tus dudas.-
Y así fue que Zuno y yo nos dedicamos a leer aquel grueso texto, respondiendo algunas pregunta y el tomaba nota de algunas inquietudes y sugerencias mías.
-Este aparatado aún no está bien definido.- dijo Zuno.
-Las clases sociales...- dije. -Lo sé, Veyita me dijo que aún no estaba del todo convencido con respecto a este tema.-
El anciano hizo una expresión de asombro.
-Me alegra que su majestad comparta este tipo de cosas con usted...-
No pude mas que regalarle una enorme sonrisa por aquel comentario...
Las horas pasaron y seguíamos revisando aquel documento cuando Zuno decidió interrumpir momentáneamente el "estudio" para hablarme de otro tema.
-Princesa, creo que debemos interrumpir por un momento el estudio de las leyes para hablarle de algo más urgente.-
-Claro Zuno lo que digas-
-Dentro de poco se celebrara la coronación de usted y el Rey Veyita, el personalmente me encargo que la ayude con todo tipo de preparativos para ese día y también para el día de su boda.-
Al escucharlo decir boda no pude evitar que se me erizara la piel.
-Y dime Zuno no podrían ser al mismo tiempo?-
El anciano se quedó pensativo.
-Podríamos hacerle esa propuesta al Rey, no creo que se oponga ya que se encuentra muy ocupado.-
-Entonces que así sea Zuno...-
Wuhu! que les pareció? En capítulos siguiente sabrán de que se trata el tan odioso protocolo Saiyajin en cuanto a la coronación se refiere, dudas, comentarios RR?
Hasta el siguiente capítulo!
