Hola, se que prometí subir el capitulo el miércoles, pero se me hace mas practico subirlos los vienes, espero y no haya inconveniencia alguna…aunque lo he subido el jueves… :v mmmmmm juego capcioso...? jaja OKno. (Pero bueno, ya saben que puedo subir capitulo de miércoles a viernes, SIN FALTA…)
También por otro lado, ustedes chicas son realmente inteligentes… le prestaron mucha atención a lo que escribí xD, y déjenme decirles que no están para nada perdidas ewe…
Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, son creación de Hajime Isayama.
Bueno pues que disfruten la lectura y nos leemos mas abajo.
º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º
-¿Dónde demonios estoy?
-Ah, veo que al fin despiertas, te golpeaste fuertemente la cabeza, ¿Sabes como ocurrió?, estábamos muy preocupados por ti.
-¿Me golpee la cabeza?, no lo recuerdo.
-Pero bueno, ya estas aquí, nos dio un infarto cuando desapareciste.
-Perdón, pero ¿Quién es usted?
-¿No me recuerdas?, entonces el golpe es mas serio de lo que creí.
-¿Nos conocemos?
-Claro, soy tu padre, hijo perdón que no te haya podido ayudar.
-Pero yo no tengo padres, soy huérfano, lo único cercano a familia son los Jaeger.
-¿Jaeger? ¿Pero como? ¿Quiénes son ellos?- el hombre habló tranquilo.- hijo es mejor que descanses, te vez pálido.
-¡Ya le dije que yo no tengo padres!
-Nathan, es mejor que cierres los ojos y duermas.
-¿Nathan?, ¡Claro me esta confundiendo! Yo no me llamo Nathan, me llamo Gabriel, ahora déjeme ir que Eren estará preocupado por mi.
-Nathan, ¿De donde sacaste el nombre de Gabriel?, te llamas Nathan Staham, y yo soy tu padre Daniel Staham.- dijo muy convencido.
-Le contare hasta tres para que me deje ir, si no lo hace lo matare y saldré de este maldito lugar a la fuerza.
El hombre suspiró resignado, el golpe no fue tan duro como pensó, tendría que usar aquella medicina prohibida, si quería hacer que su objetivo tuviera éxito, tendría que jugar sucio.
-Miguel.- habló alto.- Necesito que vengas.
Un muchacho de tez bronceada, cabello negro y ojos azules, de unos 18 años, la edad de Gabriel, se adentró en aquella habitación mirando al pelinegro con desinterés.
-¿Para que me quieres?, ¿No decías que podías hacer esto solo?
-No te hagas el gracioso, Miguel.- dijo con una evidente molestia en su voz.- amárralo y que no se mueva, si no lo haces, tú serás mi próximo experimento ¿Entendiste?
-Tsk, eso es algo que realmente me gustaría.-dijo con ironía.- esta bien lo haré.- dijo al ver que la molestia del hombre se incrementaba.
Se acercó a Gabriel aún mirándolo con apatía, Gabriel estaba un poco débil por su rápido despertar y la "pelea" que tuvo con aquel hombre. Miguel lo agarró del brazo, y lo llevó a un lado de la camilla en donde el pelinegro estaba acostado, sujetando su muñeca con unas fuertes cuerdas de cuero, lo mismo hizo con la otra muñeca, los pies y para finalizar, el cuello.
Gabriel miraba todo con un ligero temblor y miedo, no dejaría que le hicieran lo que querían, el pelearía para salir de ahí aun si su estado no era del todo bueno, por que sentía y estaba completamente seguro que Eren le necesitaba, no podía abandonarlo así, menos aun cuando estaban a un paso de vivir juntos.
-Esto te dolerá un poco, jajajaja que cosas digo, te dolerá un montón.- dijo el hombre burlonamente.- pero no me has dejado elección, tranquilo, cuando despiertes no recordarás nada, es mejor así, ya me encargare yo de enseñarte quien es tu amo y señor en este lugar, ¿No es así, Miguel?
-No me metas en tus estúpidos asuntos, si vas a hacerlo hazlo ya, no me gusta que se me queden viendo mucho tiempo.
-Oh vamos, será tu nuevo mejor amigo.
-Bestias inútiles.- dijo Gabriel.- en cuanto despierte me asegurare de arrancarles las cabezas tan pronto me suelten.
-Dudo que sea así mi querido Gabriel, te dije que no recordarías nada y eso es lo que importa ahora, te domaré cual animal salvaje.
Y comenzó a pasar el líquido de un frasco a una jeringa. Gabriel cerró los ojos, cayendo de estos unas cuantas lágrimas, lágrimas de impotencia al no cumplir con aquel pacto sagrado que le había prometido a Eren, no gritó cuando la jeringa se adentraba en su piel, llegando a sus venas y pasando el liquido por las mismas, y lo único que vio en su mente antes de caer nuevamente rendido, fue el rostro de su amado niño sonriéndole con las mejillas completamente rojas, perdiéndose nuevamente en aquellos hermosos ojos justo como el primer día, el cual juraría que aunque le costase la vida, iría con toda la fuerza reunida a encontrar, ayudar, cuidar y amar a su preciado amor, Eren.
.-.-.-.-.-
Despertó exaltado, los recuerdos cada vez estaban mas nítidos, llegaban de golpe y eso lo hacia ponerse inquieto, ahora lo estaba recordando poco a poco, y se dio cuenta que aunque quisiera estar con Eren ya no le era posible, tan solo lo ayudaría a olvidarlo y que hiciera su vida con la persona que amara, pues también se dio cuenta de que Rivaille lo amaba y estaba dispuesto a sacrificarse por el bien de Eren, algo que a Nathan, o mejor dicho a Gabriel, definitivamente le agradó.
Miró la ventana de su cuarto y se dio cuenta de que el sol estaba por salir, se levantó, se cambió y salió de la habitación, tenia algo muy importante que hacer antes de que "el otro tipo" llegara.
:_:_:_:_:_:_:_:_:_:
Eren despertó normal, pensando que esa semana "deprimente" no ha estado tan mala como las otras, pero claro que no iba a ser como otras, teniendo a todos detrás de ti para que no cometas ninguna locura. Sinceramente agradecía a todos por lo bien que tomaron sus días malos y que se preocuparan por él, en cuanto terminara la semana le tocaba a él ayudarles.
Algo que notó y se sintió muy extrañado fue la reacción que tuvo Nathan cuando iba a hablar con él, sentía como si estuviera evitándolo y eso lo hizo sentirse deprimido (de nuevo); Nath era un buen amigo, un gran confidente, y le dolía mucho no pasar algo de tiempo con el, como antes.
Salió del cuarto esperando que ese día pudiera hablar con Nathan y poder aclarar todo, se encamino al comedor fijándose que estaba vacio, por lo que recordaba hoy le tocaba a Christa y Sasha el desayuno, al dar media vuelta se encontró con unos ojos azules que lo miraron con asombro, Eren miró mas fijamente esos ojos y sintió que algo en su interior se removió.
-Nathan, despertaste temprano.- dijo Eren al sentir el silencio.
-Mmmmmm si, me desperté de repente y ya no pude dormir, creí que ya había alguien aquí, pero por lo que veo aun es temprano, es mejor que regresemos a nuestras habitaciones.
-Dime Nathan, ¿Por qué me estas evitando?- dijo Eren en un susurro, pero audible para que Nath escuchara.
-Yo no te estoy evitando Eren, jajajaja ¿De donde sacas eso?
-Entonces, ¿Por que ya no hemos estado como antes?
-Bueno, eso debe ser también por tu "semana mala" ¿No?
-Entonces es mi culpa.
-No Eren no es tu culpa, entiendo que es lo que ha pasado, y ten por seguro que si en algo puedo ayudarte siempre contaras conmigo.
-Justo ahora, necesito que alguien me abrase y me diga que todo va a estar bien.- dijo Eren con una minúscula lágrima resbalar por uno de sus ojos.
Nathan se quedo estático, le dolía verlo así, tan vulnerable y con el pensamiento de que en cualquier momento este se rompería en mil pedazos. Aun contra todo su dolor de verlo así y saber que el es el causante de dicho dolor en el pasado y en el presente, lo acunó entre sus brazos, tan delicadamente que creyó que el castaño era de vidrio, Eren agradeció el gesto y respondió acercando mas su cuerpo al de él, sintiendo ese calor tan propio del ser humano, y lágrimas empezaron a resbalar sin compasión alguna, necesitaba tanto aquello, pero parecía que su cuerpo reconocía perfectamente bien aquel abrazo, bien dicen que puede que tu mente no recuerde las cosas, pero tu cuerpo se acordará por ti, y como si a su mente le gustara reírse de él la imagen del pelinegro y de ojos cafés pasó por su cabeza, alzó la vista y pudo jurar que no era Nathan el que lo estaba abrazando, era Gabriel, contra todos sus sentidos levantó una mano y le acarició la mejilla, Nathan reaccionó y tomó aquella mano para sujetarla y pegarla mas a su cara, ninguno pudo sentir el pasar del tiempo, solo estaban aquellos dos, uno recordando todo lo que paso y otro deseando que la persona que amaba estuviera con él, sin saber que con aquella cercanía sus cuerpos se recordaban y reclamaban entre si, no fue si no que hasta una voz bastante irritada los sacó de sus pensamientos e ilusiones.
-¿Qué demonios están haciendo ustedes dos?- preguntó Rivaille mirándolos con un evidente desagrado en sus ojos.
Al oír la voz los dos cuerpos unidos por el abrazo se separaron rápidamente haciendo posición de firmes.
-Nada de lo que tenga que preocuparse Heicho.- dijo Nathan con un hilo de voz.
-No era nada Heicho.- dijo Eren exaltado.- solo fue un simple abrazo.
-Pues no se vio como tal.- dijo aun mirándolos con rabia.
Un minuto después los demás fueron llegando presenciando aquella escena y tratando de no quedarse en el camino de Rivaille, si había algo para que Levi se molestara a tal grado de querer matar a las personas ese algo definitivamente era Eren.
-Que no se repita.- continúo Rivaille y se fue a sentar en su lugar de siempre.
Nathan soltó el aire en sus pulmones, seguramente ahora no quería ni verlo en pintura, y hablar con él seria mucho más difícil, ahora tendría que esperara a que a Heicho se le pasara el enojo para poder ir a hablar con él.
Sasha y Christa se fueron a la cocina, y todos los demás tomaron asiento, un poco lejos de Levi, quien tenia un aura negra a su alrededor, aun así parecía que Hanji evidentemente quería morir, y no le importaba que tan gruñón estuviera Levi, esta se acercó a él con una gran sonrisa y se sentó a su lado.
-Por cierto Levicito, ayer casi en la madrugada llegó un soldado con una carta, tal parece que Erwin llegara hoy en la tarde.- miró a los chicos que se mantenían callados y dijo.- hoy podrán conocer a su nuevo compañero.
Nathan se levantó de su silla con las palmas en la mesa, se puso tenso y chasqueo los dientes, todos lo miraron con sorpresa incluso Levi lo miro con una cara de interrogación, al ver que todos lo estaban mirando, salió del comedor y corrió a los establos, que parecía que ese era su lugar favorito, y comenzó a golpear una pared.
-¡Te matare en cuanto llegues aquí bastardo!- dijo con rabia.- ¡Y no me importa si tu eres la persona que tiene un gran poder entre sus manos, haré que lo pagues caro!
:_:_:_:_:_:_:_:_:_:
Todo iba normal, a excepción de Nathan que se encontraba muy nervioso y malhumorado, las horas fueron pasando y justo cuando todos habían acabado sus tareas el comandante Erwin había llegado, y junto a él, venia la persona mas odiada por Nathan, todos salieron a recibir al rubio y al nuevo recluta, cuando estuvieron en línea hicieron el saludo militar.
-Pueden descansar chicos.- dijo Erwin sonriendo.- bueno, como saben estuve algo de tiempo dentro del distrito Trost terminando papeleo de la legión de Reconocimiento y cosas así, y cuando llegue vi las habilidades de un cierto joven, el estaba en la Guarnición, pero al verme decidió venirse conmigo y entrar aquí.- hizo una leve pausa para observar las expresiones de todos y continúo.- espero y todos se lleven bien con él, a pesar de que fue anteriormente de otro escuadrón no significa que sea diferente a nosotros.- se hizo a un lado dejando ver al chico que miraba a Eren con una sonrisa socarrona en los labios.- el es el cadete…
-Miguel.- Nathan interrumpió a Erwin y todos lo miraron confundidos.
-Así es.- dijo Erwin.- ¿Se conocen?
-Mas de lo que me gustaría admitir.- dijo Miguel
-Pues el sentimiento es mutuo.- contraatacó Nathan
-jajajaja ya veo, con que así son las cosas.- comentó Miguel.- bueno, espero y estés disfrutando tu estadía aquí, Nathan.- su nombre lo dijo con cierto sarcasmo.- o debo decir Ga…
-¡Alto!, ¡Ni se te ocurra decir eso!
-¿Por que no? Seria divertido.
-Te lo advierto.- dijo fulminando con la mirada al chico pelinegro.
-Bien bien, dejemos las peleas para después.- interrumpió Erwin, que ya empezaba a notar cierto aire tenso entre los dos.- cadete Staham venga conmigo; Miguel ve con los demás y que te muestren una habitación para que te hospedes.
-Si señor, gracias, será una verdadera aventura estar aquí.- y se fue con los demás, pero al pasar al lado de Eren lo miró con desgano y se adentró al cuartel.
-¿Qué sucede con el cadete nuevo, Staham?
-Nada señor, es solo que desde hace mucho tiempo que no nos veíamos, y nuestra relación no fue siempre "agradable".
-Pues espero que no se vuelva a repetir, por que eso puede afectar al equipo.
-No lo hare señor, no tiene que preocuparse por eso.
-Bien, bueno ahora entra o sigue con tus obligaciones.
-Entendido señor.- dicho esto Erwin se metió también dejando solo a un muy cauteloso Nathan, e inmediatamente se fue a los establos, otra vez.
.-.-.-.-.-.-
Tiempo después cuando casi había acabado Nathan de limpiar el establo una sombra se acercó a él, cautelosa, Nath al darse cuenta de que estaban detrás de él volteó bruscamente sorprendiéndose al encontrarse a un joven de su edad de grandes ojos azules. No pudo controlar su rabia, agarró a aquel sujeto del cuello y lo aventó hacia la pared haciendo que se cayera al suelo, y de inmediato de puso encima de él para comenzar a golpearlo.
-Antes de que me mates y cometas alguna locura.- dijo Miguel.- tengo que entregarte algo, que creo es muy importante para ti.- acercó a Nathan una pequeña caja negra, Nathan la miró y la tomó en sus manos.
-¿Qué es esto?
-Te dije que creo que es algo muy importante para ti.
Nathan la abrió y dejo ver un anillo de plata con pequeños adornos en él.
-¿Estas pidiéndome matrimonio?- preguntó con un hilo de voz al recordar aquel objeto.
- jajajaja buena esa, pero no, serias el ultimo con quien quisiera casarme.
-¿De donde lo sacaste? Creí haberlo perdido.
-Justo después de que esa persona hizo que te desmayaras con aquel líquido, sin que se diera cuenta te lo quite y lo guarde, sabía que en algún momento de toda esta estupidez te acordarías.
Nathan miró el pequeño objeto, y unas lágrimas salieron de sus ojos.
-De verdad yo lamento lo que te ha pasado, no quise hacer todas esas cosas, pero ahora ya no me queda nadie ni nada a quien proteger, ese bastardo me quito todo y por eso es que estoy más arrepentido.- dijo Miguel con sus ojos realmente arrepentidos.
-¡Como quieres que te perdone maldito bastardo!, por ti, por tu maldita culpa ahora estoy metido en este lugar.- gritó con desesperación.
Miguel solo lo miraba con un manojo de vergüenza, si, vergüenza por todo el dolor que causó y que lastimosamente no podía hacer nada al respecto. Nathan se levantó y se fue de ahí, directo a su habitación, por suerte nadie lo vio, porque estaba seguro que si alguien lo miraba este rompería en llanto y sacaría todo lo que tenia guardado, así como su mayor secreto, el que él fue el gran amor de Eren y viceversa, Gabriel.
:_:_:_:_:_:_
Eren terminaba de sacar la basura cuando se encontró con la mirada oliva de Rivaille sobre su persona, debía admitir que se sentía cohibido ante aquella mirada, que, aunque siempre parecía ser seria, fría, calculadora y distante, siempre podías ver los cambios cuando algo le alegraba, temía, emocionaba y satisfacía, y eso pudo notar cuando la peor semana del año llegó, Levi lo miraba con preocupación, sabía que este quería ir con él y bombardearlo de preguntas pero su carácter siempre hacia ver lo contrario, pero sus ojos no. Eso es lo que aprendió a ver Eren con el tiempo, esas pequeñas cosas que pareciera que él era el único en conocerlas, lamentablemente Hanji también las conocía, pero admitió que por todos los años que llevaban siendo amigos todavía le costaba trabajo el saber que ojos ponía ante ciertas circunstancias, algo que a Eren se le hacia verdaderamente sencillo.
Trato de irse de ahí, pero le pareció una falta de educación que al verlo se fuera sin siquiera saludarlo, se acercó a el saludándolo con ambas manos, Rivaille cuando vio que se acercaba trato de buscar algún tema de conversación, sin éxito alguno.
-Hola sargento, ¿Que esta haciendo en un lugar como este?
-Algo que realmente no te incumbe soldado.- "mierda" pensó Rivaille.- es decir.- trato de cambiar un poco el tono de su voz.- tomo un poco de aire, estar encerrado en el cuartel es algo muy aburrido, ¿No crees?
-Algo así, a mi también me aburre estar mucho tiempo ahí, pero no es como si pudiera ir a donde yo quisiera sin ser vigilado constantemente.
-¿Y a donde quieres ir?
-Me gustaría ir un rato a caminar al centro de la ciudad, a ver los puestos que hay ahí y tal vez comprar algo sin sentido.
Rivaille meditó un poco las palabras del niño, era solamente salir a pasear ¿No?
-¿Quisieras salir un rato?- preguntó Rivaille a Eren.- si quieres ir a ver lo que hay en el mercado puedes ir, siempre y cuando vayas con alguien que te cuide bien.
Eren se sorprendió ante la respuesta del mayor.- No sabia que también podía ser considerado señor.
-¿Ah? Pero que dices, yo siempre soy considerado.
-Bien, gracias, y bueno, si me ha dado el permiso… ¿Por que no vamos juntos? Así estaré bien cuidado y usted también saldría un momento de la rutina de siempre, ¿No le parece?
-Pues me parece bien, no tendré que preocuparme si algo llegara a pasarte, ya que estaré yo ahí para cuidarte.- lo dijo sin siquiera pensar, y cuando reaccionó ante sus palabras se dio cuenta de que ya era demasiado tarde, Eren lo miraba con un tono rojo en sus mejillas y con una cara de interrogación.- bueno, eres mi responsabilidad y soy yo el que tiene que acompañarte.
Eren rio ante la cara que puso Levi, a pesar de que sabia los sentimientos de Rivaille hacia él no le molestaba en absoluto, pasó a comprenderlos perfectamente, a decir verdad se sentía muy cómodo con él y lamentaba que siempre lo encontrara en situaciones poco "decentes", aunque realmente nunca había hecho nada de eso.
-Entonces.- dijo Rivaille.- ve a preparar los caballos, te quiero aquí en 30 min. Si no, no vamos a ningún lugar ¿Entendiste?
-Si Heicho.- y Eren salió corriendo de ahí.
Rivaille suspiró un poco y caminó lo más rápido que pudo a ver a sus camaradas a pedir consejos de "Que no hacer en una cita que no es cita". Realmente tendría que esforzarse para dar una buena impresión, no todos los días tendría oportunidades así y no pensaba desaprovecharlas.
º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º-º
Como les pareció este capitulo?
Wiiii una cita…! Bueno no es como tal, pero ustedes me entienden no?
Ahora si, en este capitulo hablé un poco mas de Gabriel que ahora ya saben quien es, si Nathan en Gabriel, se preguntaran ¿Pero como? o.O jaja bueno lo descubrirán más tardecito.
Díganme, ¿Se dieron una idea de ese pacto sagrado que hablaba Gabriel al principio?, con ese pequeño objeto que le dio Miguel a Nathan…
Y Miguel, oh por dios...! (Sinceramente debo confesar que cuando estaba escribiendo lo que le hicieron a Gabriel llore), me dolió imaginármelo ahí. Pero lo que me gustó fue lo que vio cuando cerró los ojos, ver a su pequeño castaño de ojos verde-azulados T_T
Ahora si, quiero aclarar unas cuantas cositas que me han estado molestando un poco…
En verdad el fic esta interesante…?
Realmente les gusta el como va la historia…?
Creen que la estoy enredando mucho…?
O simplemente debería dejarlo y no hacer nada…?
Si estoy diciendo tonterías solo díganmelo, realmente no quiero dejar el fic, quiero terminarlo y espero que a ustedes personas que me están leyendo quieran que lo continúe, ya se que me han dicho muchas veces que esta interesante y que lo siga, y créanme que no puedo dejar de sentirme intranquila… T_T
Pero bueno, espero y me aclaren todas estas incomodidades que me tienen casi al borde de la locura (mentira)… Pero ojala y sí les guste lo que escribo y lo que escribiré después…
Sin más espero Rw y hasta el próximo…
Xanat, cambio y fuera…n.n7
