Lamento haber tardado tanto, pero estoy cada vez mas extresada, y cuanto mas me extreso menos inspiración tengo, y además he tenido menos tiempo para escribir, por lo que me ha sido imposible publicar antes.
A esto se sumado además, mis dudas con respecto a este capítulo, lo he reescrito por lo menos tres veces. Espero que les guste el resultado.
He de advertí que debido a como se acerca junio de rápido, y con ese mes, los examenes, escribire menos durante un tiempo.
Muchas gracias por sus reviews!!
Viajes en el tiempo
Capítulo 7: En la biblioteca
Los merodeadores de alejaron de la multitud, y se dirigieron hacia la ventana que le indicó Tonks, la cual ya estaba abierta. Los cuatro se colaron por ella, daba a un aula que no se usaba ni siquiera en los tiempos en los merodeadores estaban en el colegio. Las sillas estaban boca abajo sobre las mesas, y todo tenía varias capas de polvo.
-No sabía que existía esta aula. –comentó Sirius.
-La encontré cuando estaba en primero, mi primer día me perdí y di con ella, la utilice siempre que me apetecía estar tranquila. – explicó Tonks. – Pensé que era el mejor sitio por el podríais entrar.
-He de darte mis felicitaciones, gracias a ti no nos ha visto nadie. – le felicitó James a Tonks.
-No cantes victoria antes de tiempo, aún tenemos que recorrer todo el edificio para llegar a la biblioteca y antes me tropecé con Ginny y creo que sospecha algo, si la conozca bien, no tardara en darse cuenta de que algo extraño ocurre. – profetizó Tonks.
-Pues entonces démonos prisa. – instó Remus.
Se pusieron en marcha, no tuvieron problemas para llegar a la biblioteca, ya que los pasillos estaban desiertos, a pesar de eso, se paraban cuando llegaban a una esquina para comprobar que no hubiera nadie en el siguiente pasillo.
Cuando por fin alcanzaron su objetivo, cerraron la puerta de la biblioteca con magia para asegurarse de que no los encontraban.
-No hay tiempo que perder. – se colocó al mando Lily – Hay que buscar en los periódicos antiguos algún artículo que nos indique que es lo que ocurrió en esa batalla de la que tanto hablan, y en los libros de historia.
-Tonks y yo nos podemos encargar de los periódicos – dijo Remus.
-Genial, James, tú y yo, nos encargaremos de los libros de historia –dijo Lily.
-¿Y yo qué hago? –preguntó Sirius.
-Busca en otras secciones, tal vez haya algo. – le pidió la pelirroja, Sirius asintió con el pulgar y se perdió entre las estanterías.
Al cabo de un rato, el grito de Tonks alarmó a todos.
-¿Qué ocurre? – preguntó alarmado Sirius.
-Aquí, he encontrado algo en esta revista del corazón, se llama "Los secretos de la comunidad mágica". Que extraño, no me suena- dijo sentándose en una mesa de la biblioteca mientras los demás se acomodaban a su alrededor para poder leer el artículo.
Se veía una revista bastante vieja, en la portada había una foto del castillo destrozado, tal y como quedó tras la batalla. En el artículo se leía lo siguiente:
"Potter ¿de verdad es un héroe?".
"El niño que sobrevivió, también llamado El Elegido, el que se enfrentó al que-no-debe-ser-nombrado hace dos años y salió vencedor, el único mago que sobrevivió a la maldición mortal, volvió a engañar a la muerte una vez más el día de la batalla final.
Los que estuvieron en la batalla y salieron con vida, confirman que llegó a engañar el-que-no-debe-ser-nombrado y a todos sus seguidores, fingiendo su propia muerte. Nuestra pregunta ahora es ¿Cómo lo hizo?
Uno de los mortífagos, lamentablemente no nos permiten dar su nombre, que se encontraba en el bosque en aquel momento y que actualmente se encuentra encerrado en Azkaban gritó en el juicio en el que le condenaron: "Ví como mi señor le lanzaba la maldición mortal y ese asqueroso crío siguió vivo".
Y nosotros nos preguntamos ¿Por qué no le contó al resto de la comunidad mágica cómo superar la maldición? Muchas vidas se habrían salvado, y muchas se salvaran si contara la forma de sobrevivir a dicha maldición, sin embargo, sigue sin contar nada, y el ministerio sigue otorgándole títulos."
-Algo me dice que tergiversaron un poco la verdad. – comentó Sirius, los demás asintieron.
-Más bien parece que esta revista intentaba llamar la atención, además, debió salir después de la batalla por que yo no recuerdo esta revista y me las conozco todas. –comentó Tonks.
-Debéis creerla. –cercioró su marido – Se las conoce todas – Tonks le propinó un manotazo en el brazo mientras se sonrojaba.
-¿Es verdad que sobrevivió a la maldición mortal? – preguntó el padre del susodicho. Los demás asintieron algo incómodos por la situación, fue el día de su muerte cuando Harry sobrevivió a aquella maldición pero no les dijeron nada.
James y Lily se quedaron preocupados por aquello, ahora podían comprender porque en su tiempo Voldemort buscaba a su hijo, él, ese pequeño bebé que acunaban todas las noches iba a acabar con uno de los magos más tenebrosos de todos los tiempos.
-¿Qué te ocurre querido? –le preguntó Tonks a Remus, quien se había quedado pensativo mirando el artículo.
-Esperad un momento. –fue hasta una de las estanterías donde había estado buscando y volvió con un periódico de El Profeta en las manos – Antes mientras hojeaba este periódico, vi algo, pero no le dí importancia. Pero creo que es exactamente lo que buscabamos… Mirad – pasó las hojas hasta que encontró la página que buscaba y se lo mostró al resto.
"La Batalla Final"
"Ayer hubo una batalla en el colegio de Hogwarts de Magia y Hechicería en la que el-que-no-debe-ser-nombrado cayó definitivamente ante los ojos de cientos de personas que estuvieron presentes en el momento en el que Harry James Potter acabó con él.
Los alumnos que quedaban en el castillo fueron llevados a sus casas antes de que comenzara la batalla, sin embargo, entre los fallecidos, los cuales lamentamos decir que fueron más 50 personas, se encontraban algunos alumnos que habían vuelto desde sus casas para pelear. (Si desean saber la lista de nombres de los fallecidos veánse la página 15).
El castillo quedó destrozado, pero el ministerio ya ha enviado a los mejores reconstructores, y con su ayuda y la de los profesores del colegio, el castillo vuelve a ser el mismo poco a poco.
Nuestros mejores aurores han capturado a la gran mayoría de los seguidores del mago tenebroso que quedaron con vida, algunos huyeron a tiempo, pero el ministerio ya está siguiéndoles la pista.
La profesora Minerva McGonagall, quien ha sido ascendida a directora, ya que el antiguo director falleció en la batalla, ya ha comunicado que el colegio abrirá sus puertas el curso próximo."
-Mi instinto me dice, que lo han suavizado un poco. – comentó Sirius.
-¿¡Un poco!? Yo diría que bastante, no cuenta nada de cómo fue exactamente la batalla, ningún detalle. –exclamó Lily.
-Natural, ¿qué esperabas querida? – le preguntó su marido.
-Han contado sólo lo fundamental, como si quisieran que todo se olvidara lo más pronto posible. – comentó sabiamente Remus.
-Ya habló Lunático "El sabio", tú tampoco has cambiado. – le dijo James sonriéndole al licántropo.
-Más que sabiduría es experiencia. – dijo el aludido.
-La experiencia da sabiduría, viejo amigo. – continuó James.
-¡Queréis dejaros de trabalenguas! Me está empezando a doler la cabeza. Además, el tema aquí es saber más sobre la batalla. Mira la lista de fallecidos por favor Tonks. – pidió Sirius.
-¿Y tú desde cuando eres tan educado? – preguntó James ceñudo.
-Tal vez si haya cambiado Cornamenta. – dijo amenazadoramente Sirius, poniéndose en pie y alzando la cabeza con orgullo, mientras miraba a James muy desafiante.
El rostro de James que momentos antes tenía una sonrisa, se ensombreció, apuntó a Sirius con su varita, y Sirius le apuntó a él.
-Dejaros de chorradas, ¡ya no sois unos niños! – pidió Lily, un poco asustada, nunca los había visto así.
-Veamos de que eres capaz Black, haber si es verdad que has cambiado. – le retó James y una sonrisa burlona apareció en su rostro curvándole los labios. Sirius también sonrió socarronamente.
-Apartaos chicas, mejor será que no os metáis. – indicó Remus, pero él no estaba preocupado, no, más bien estaba divirtiéndose.
Las chicas y Remus se colocaron a distancia, mientras los otros dos, quienes apenas parpadeaban, seguían conectadas por sus miradas. Parecían que los chicos se estaban leyendo el pensamiento.
-Un duelo justo, chicos. – mencionó Lunático.
Canuto y Cornamenta se inclinaron sin quitar los ojos del otro, se colocaron espalda contra espalda y se separaron unos diez pasos para luego colocarse en posición de ataque.
-¡Jessica! ¿Qué tal tu catarro? – le preguntó Ginny a la mujer que no levantaba la vista del obelisco mirando fijamente uno de los nombres inscritos en una tabla de mármol blanco al pie del monumento.
-¿Qué catarro? – su voz era obviamente de una mujer sana, pero sonó temblorosa debido a las lágrimas que amenazaban con salir.
-An… antes estuvimos hablando, y tu… tu voz… tú estabas acatarrada… - Ginny comenzó a atar cabos. – Hay alguien que se ha pasado por ti. – le contó a la aludida. Miró a su marido que la observaba preocupado.
-¿Estás segura? –le preguntó su hermano Ron.
La pelirroja asintió con seguridad. Harry fue el primero en reaccionar, fue hacia una de las mesas repletas de comida y se subió, para llamar la atención de todos.
-Escúchenme,... -comenzó a explicar Harry a todos los allí presentes - ...hay alguien que se ha caracterizado de Jessica Stevenson, y que ahora mismo tiene que estar dentro del castillo, los que deseen ayudar a buscarla acérquense los que no márchense por su propia seguridad.
Algunos se fueron inmediatamente, sólo unos pocos se quedaron. Harry se encargó de organizarlos en grupos, él fue con Ron a revisar las mazmorras, mientras que Ginny revisaba con Hermione la torre de Astronomía. Neville y Luna se encargaron de la torre Gryffindor, y la profesora McGonagall junto con Jessica se encargaron de las aulas, y las pocas personas restantes de otras zonas.
Mientras Jessica revisaba un aula, escuchó voces y gritos provenientes de la biblioteca que se encontraba al final de aquel pasillo, McGonagall estaba en la otra punta, si perdía el tiempo en avisarla podía perderlos, y si la llamaba a gritos les advertiría a aquellos suplantadores que estaban a punto de ser descubiertos.
